Economía y negocios

La verdad sobre las cifras de inflación en Venezuela; por Asdrúbal Oliveros y Gabriel Villamizar

Por Asdrúbal Oliveros | 7 de marzo, 2015

Banco Central de Venezuela 640

1. ¿Maquillaje o error metodológico? Desde mediados del año pasado, los retrasos en la publicación de cifras de inflación –entre otras- por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) y la ocurrencia de “errores materiales” en la publicación de notas de prensa oficiales relacionadas a la evolución en los precios han llevado a la pérdida de credibilidad de los números estimados por el ente emisor.

La demora injustificada en la publicación mensual de estadísticas de precios ha llevado a muchos a pensar que el BCV y el Instituto Nacional de Estadística (INE) manipulan o “maquillan” las estimaciones de inflación, de manera de presentar resultados mejores a los obtenidos y atenuar el costo político que tiene para el Gobierno presentar malos resultados.

Si de maquillaje hablamos, hay que hacer referencia al caso de Argentina, país donde la desconfianza en los números oficiales ha llevado a que los agentes económicos busquen mediciones alternativas. El cuestionamiento de las cifras de inflación en Argentina llevó en 2007 al surgimiento del portal “inflacionVerdadera.com”, que provee índices de precios alternativos a los del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (Indec), utilizando precios obtenidos diariamente de productos comerciados en dos grandes supermercados de Buenos Aires y las mismas metodologías del instituto de estadísticas argentino. Dicha iniciativa constituyó un primer paso para el Proyecto de los Mil millones de Precios (The Billion Prices Project), una iniciativa académica del Massachusetts Institute of Technology (MIT) que utiliza los precios recogidos diariamente en cientos de tiendas en línea de todo el mundo con el fin de llevar a cabo labores de investigación económica.

Ha sido tal la presión académica sobre las estadísticas económicas argentinas, que el Gobierno de ese país fue censurado a principios de 2013 por el Fondo Monetario Internacional (FMI), debido a la desconfianza en los datos de crecimiento económico e inflación estimados por el Indec, situación que ha llevado también a un grupo de países (entre ellos Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña y Japón) a mantener su decisión de bloquear los créditos a Argentina en el Banco Mundial (BM) y en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), hasta que se normalicen las estadísticas.

2. La credibilidad va más allá de las cifras. En febrero de este año el Gobierno argentino y el Indec presentaron el nuevo Índice de Precios Nacional Urbano (IPCNU), que aunque es más amplio que el anterior (al incluir nuevos dominios geográficos) mantiene las discrepancias entre las cifras oficiales y las cifras estimadas por firmas privadas. Al cierre de octubre, la inflación en Argentina medida por el Indec fue de 24,1% (a/a), mientras que la variación del “IPC Congreso” (promedio de los pronósticos de las consultoras privadas) llegó al 41,2%, casi el doble.

Al igual que en Argentina, la opacidad de las cifras y el cada vez menor nivel de detalle en las publicaciones por parte del BCV y el INE son factores que minan la credibilidad de las instituciones e incentivan el surgimiento de mediciones alternativas para la variación de precios.

3. No es maquillaje, sino mala medición. Consideramos que el problema de las cifras de inflación en Venezuela, a diferencia de otros países como Argentina, no es de desconfianza en los números emanados de las instituciones técnicas, ya que somos de la opinión de que el ente emisor no altera el resultado de las mediciones de precios. Sin embargo, las estimaciones del INPC llevadas a cabo por el INE y el BCV son afectadas por un conjunto de distorsiones propias de la economía venezolana que se obedecen al control de cambios, la fijación de precios y los subsidios en bienes y servicios.

El efecto de las distorsiones cambiarias sobre los precios es uno de los más importantes. El tipo de cambio del mercado paralelo o negro de divisas, a través del cual se financia alrededor del 10,0% de las importaciones privadas y más del 32,8% de la salida de capitales (entre 2003 y 2013), tiene incidencia en la fijación de los precios, y estos efectos no son del todo recogidos por la medición de los organismos encargados de llevar las estadísticas.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que el BCV utiliza las categorías de bienes y servicios “controlados” y “no controlados”, que sirven de referencia al tema de la inflación. No obstante, en el caso de productos controlados, la muestra del BCV tiene, en nuestra opinión, un sesgo hacia los programas estatales de distribución de alimentos (Mercal y Pdval), que tienen fuertes subsidios, pero que apenas representan entre 30,0% y 35,0% de la distribución de bienes de primera necesidad. En otras palabras, creemos que hay una sobreestimación de la muestra de estos programas en el índice.

Por último, la proyección actual del INPC deja de lado problemas asociados con la escasez, el desabastecimiento y el desarrollo de mercados negros e informales (con precios más altos que los oficiales).

4. Una medida alternativa. En los escritos y presentaciones que realizamos desde Ecoanalítica, hemos alertado a la opinión pública en general sobre estas distorsiones, pero aquí no existe un índice alternativo de inflación (como en Argentina). En Ecoanalítica desde 2007, hemos intentado aislar las estructuras de control y distorsiones cambiarias, y hemos diseñado un índice de inflación subyacente, que no es una medida que se contraponga al índice oficial, sino un indicador que muestra una medida de inflación que trata de reducir el efecto de la estructura de controles y subsidios y distorsiones. Estimamos que la inflación subyacente se ubicó al cierre del mes de diciembre en 84,0%, unos 15,5 puntos porcentuales (pp) por encima de la inflación presentada por el BCV.

Frente al 2015, la situación se agrava, pues la diferencia que obtenemos en nuestras mediciones entre la inflación medida por el BCV y la subyacente es más del doble, mostrando que el peso de las distorsiones se está incrementando.

FUENTES: Banco Central de Venezuela y Ecoanalítica

FUENTES: Banco Central de Venezuela y Ecoanalítica

5. Para generar expectativas hay que recuperar credibilidad. En la actualidad, Venezuela se encuentra atrapada en un ciclo que comienza y termina con el incremento de precios al consumidor: mayores precios se traducen en mayores sueldos negociados, estos en mayores costos de producción y por último estos presionan una vez más los precios a nivel de consumidor, ciclo que se ve influido por las expectativas de que los precios puedan incrementarse.

Un actor clave en la formación de expectativas en toda economía es el Banco Central, garante de la estabilidad de precios, quien debe convencer a los agentes económicos de que los niveles de precios no se elevarán tanto en el futuro, o que aumentarán a una tasa objetivo, esto con el fin de convertir las expectativas en un aliado en vez de un enemigo.

Es por ello que consideramos que el BCV debería corregir la metodología a través de la cual lleva a cabo sus mediciones de inflación y retomar la publicación puntual y detallada de las cifras macroeconómicas, con la finalidad de recobrar parte de la credibilidad que ha perdido durante estos últimos meses y constituirse en una institución que ayude a fijar las expectativas de los agentes económicos controlando uno de los factores determinantes de la actual espiral inflacionaria que vive el país.

Asdrúbal Oliveros 

Comentarios (12)

Mario
7 de marzo, 2015

Tambien tenemos como medicion alternativa, la variacion de la canasta basica familiar calculada por el Cenda. En 2014, mostró una variacion del 95% aprox.

Francisco Sierra Corrales
7 de marzo, 2015

CONSIDERO QUE ES PURO MAQUILLAJE SUSTENTADO EN MEDIAS VERDADES; Existen metodos cientificos universales que han sido recogidos, en parte, en una ciencia auxiliar de la economia como la econometria, y alli se enseña lso metodos estadisticos para medir la economia; el ejemplo mas clasico lo tenemos en las cifras del desempleo, en donde se “mete” al sub-empleo como empleo, el cual tiene varias caracteristicas, entre ella la primordial es la estabiidad, considero que el indice del empleo real, no pasa del 20%, en este pais. Por eso el aumento del sueldo minimo no es la solucion. La solucion es el subsidio al desempleo; pero con tantos neoliberales de mente y corazon, aunque rojos de disfraz que hay dentro del chavismo prevaricador, esta propuesta, al igual que cuando el puntofijismo es heretica, subversiva.

Alexander Guerrero
7 de marzo, 2015

La mayor distorsión en los índices de precios y es en cierto modo un “maquillaje” institucional es el ano base, 1997 para acá, la variación de esos precios supera el 1000% reflejando no solo la imposibilidad estadística representada en los tipos de índices sino los cambios estructurales en la estructura de consumo de bienes durables y en una buena parte de bienes regulados, en los cuales la escasez superior al 20% marca la evolución de esos precios en los últimos diez años. Utilizar 1997 como año base, impone un sesgo hacia abajo en la estructura porcentual de esos índices. Es obvio que con una base cerca del periodo donde comenzó la hiperinflación actual, mediados de 2013, cuando el bolívar apareció absolutamente envilecido y se perdió drásticamente el poder de compra del bolívar nos daría “inflaciones” superiores a un 45% de lo hoy el BCV recoge en las encuestas de hogares. Es lo que recogen mis estimaciones de ese sesgo a la baja. Alexander Guerrero

Oswaldo Campos
8 de marzo, 2015

Según lo que indica el articulo un 30-35% del consumo es subsidiado por el estado con un dolar a 6,30, un 10% es importado al dolar paralelo, me imagino que el restante 55% es un mix de Bs 6,30, 12 y dolar paralelo. Como todo lo consumido en Venezuela tiene su componente importado en mayor o menor medida, La inflación esta en gran parte influenciada por la Tasa Cambiaría, a medida que esta se restringe, los precios aumentan, tan sencillo como eso. A finales del 2012 yo trabajaba en Margarita en una obra y podía comprar en el Aeropuerto unos 100 ml de una buena colonia en Bs 700 u 800, ahora esa Colonia vale Bs 16000. O sea un aumento del 1900 %, y perdonen lo fatuo del ejemplo, pero es que lo escribo con la factura en la mano que me la encontré entre papeles perdidos por ahí, o sea no es invento mio, ni guerra economica, es la pura realidad.

LEONARDO PENA BADER
10 de marzo, 2015

En una economía con visos de hiperinflación la medición de la inflación debería ser una variable muy sensible para todos los actores económicos, y en Venezuela diera la impresión que no es así. Y diera la impresión que no es así porque a pesar del notable descredito de las cifras oficiales de inflación, que forman parte del descredito de la gran mayoría de cifras oficiales, los actores económicos se empeñan en hacer demasiada referencia a las cifras oficiales en lugar de repetir hasta el cansancio los resultados de la única medición independiente, confiable y suficientemente conocida de la inflación que es la que realiza el CENDAS (Centro de Documentación y Análisis de la Federación de Maestros). La medición del CENDAS arrojo una inflación del 93,2% calculada en base a la variación de la canasta básica familiar durante el año 2014. Esta cifra es mucha más cercana a la inflación del bolsillo, que es la que percibimos cada día. A estas alturas en Venezuela debería existir no solo la medición que hace el CENDAS sino muchas más mediciones independientes de la inflación. Valga lo mismo de los indicadores de escasez.

Ernesto G
13 de marzo, 2015

Asdrubal Oliveros es posiblemente uno de lo mejores economistas que he conocido. Recientemente, conocí a un muchacho llamado Javier Hernandez que hace planteamientos similares y bien sustentado por data. Su tuiter es @jhernandezucv

douglas sulbaran
28 de marzo, 2015

AQUI LO QUE EXISTE ES UNA MALA ADMINISTRACION POPULISTA DESDE QUE COMENZO ESTE MAL GOBIERNO SOCIALISTA Y AHORA NO ENCUENTRAN LA SALIDA DE LA CRISIS Y VENDIENDO LA TESIS DE LA GUERRA Y QUE EL MUERTO DE CHAVEZ VA RESUCITAR

Christian Viatour
30 de mayo, 2015

No existe información oficial todavía sobre la inflación del 2015. No entiendo entonces como puede decir Ecoanalítica que su indicador (inflación subyacente) se está alejado más del INPC del 2015???

juan flores zapata/valencia
16 de agosto, 2015

Hemos revisado los precios de bachaqueo desde el 31/12/2014 al 01/08/2015 y encontramos una inflación superior al 200% .No será que el Banco Central utilizara en cambio los precios justos como medida para la inflación. Al Dr. Oliveros.

luis villafane
16 de agosto, 2015

el termino bachaqueo inundo el mercado como algo nuevo pero de donde salieron los bachacos. creo salieron de las mismas cuevas chavistas que estaban comprando tranquilamente en los mercales y establecimientos parecidos porque habia dólares suficientes. me dicen que los mercales desaparecieron y los bachacos se vinieron a los supermercados de las clases medias a comprar productos regulados para venderlos con altos márgenes de ganancia como meros capitalistas salvajes. chavez y sus cotorros del socialismo XX1 perdieron el tiempo.

MANUEL MONTILLA
14 de enero, 2016

Creo que el BCV y el INE, a estas alturas deberian tener ya publicado El INPC, pues según la Ley el BCV tiene que publicarlo en los primeros doce dias del mes siguiente y uno necesita hacer el cierre anual y los reajustes por inflación y debido a esta falla estamos de manos atadas, por favor exhorto a estas dos instituciones a ponerce al dia con esta obligación.

EGLET QUINTERO B
7 de febrero, 2016

Siguiendo el comentario del Sr. Manuel Montilla, la situacion es grave para los profesionales que manejan datos tributarios y contables, debido a que el año pasado cuando publicaron el IPC 2014 lo hicieron a finales del mes de Marzo y en la consideracion de que hay que cerrar ejercicios antes del 31.03.2016 se hace imposible esperar hasta ultima hora debido a que el sistema del SENIAT colapsa y es todo un tema entrar al portal para poder declarar. ES URGENTE DAR CUMPLIMIENTO A LO ESTABLECIDO EN LA LEY en cuanto a la publicacion de los datos del IPC. Señores encargados de dar la informacion, deben cumplir con lo estipulado en las leyes.

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