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Medios de Comunicación Social en Venezuela. Notas sobre el nuevo régimen comunicativo; por Marcelino Bisbal

Por Marcelino Bisbal | 4 de junio, 2014
Medios de Comunicación Social en Venezuela -notas sobre el nuevo régimen comunicativo-, por Marcelino Bisbal 640

Fotografía de Nelson Castro

La historia de nuestros medios de comunicación social se puede visualizar en varias etapas. Que duda cabe que una etapa tiene que ver con las instauración de la democracia en el país. Desde allí hasta nuestros días. Pero el devenir, en cuanto proceso, de los medios de comunicación social en el país es más complejo que esa simple división en dos momentos de su historia. La historia de los medios de comunicación social en Venezuela, así como en otros lugares, no solo tiene que ver con el contexto sociopolítico donde ellos se desarrollan, sino también con la introducción de las tecnologías de transmisión de la información-comunicación.

Así, una etapa de la historia de nuestros medios va acompañada con la aparición de la imprenta y el auge de la prensa escrita. Desde periódicos –que a veces no eran más que unas muy pocas páginas– que resultaban unos panfletos hasta la aparición de la prensa de gran tiraje producto de una industria cultural industrializada. Desde la pluma de ganso; la máquina de escribir; el plomo para la formación de los tipos; una diagramación y maqueteado más rudimentario hasta la presencia de la impresión offset en grandes rotativas; un diseño moderno; gran despliegue de fotografías; la introducción del color; la presencia de las llamadas infografías y la aparición de la computadora; la generación de contenidos para redes sociales, web, tabletas, móviles, radio, televisión, “kiosco” digital y papel; la integración de las redacciones en una redacción única… hacen del medio impreso un medio de masas en diversas plataformas. Hasta la práctica del oficio cambia y se convierte no solo en testigo del acontecer, sino en un espacio público que ayuda al ciudadano no solamente a estar bien o mal informado, sino a que sea capaz de tomar decisiones para el ámbito de su vida individual y colectiva en cuanto perteneciente a la sociedad.

Pero la prensa escrita se verá competida con la aparición de los medios audiovisuales, es decir la radio y la televisión. Primero vendrá la radio en amplitud modulada (AM) y luego en frecuencia modulada (FM) y la televisión en blanco y negro y después a color. De ahí a la radio digital y la televisión digital. Pasando por la televisión satelital, es decir, la televisión por cable o suscripción y la televisión vía internet. Aparecerán los periódicos en formato digital a través de la red y todo el mundo de las denominadas redes sociales producto de la convergencia tecnológica entre los sectores del internet y el de las telecomunicaciones. Los medios tradicionales o convencionales, tal como los veníamos conociendo, ya no serán más aquellos medios. Estos –los massmedia– también se transforman por la mediación que introduce la tecnología tanto en la emisión como en la recepción y convergen con internet y las telecomunicaciones convirtiéndose en nuevos medios menos masivos y más individualizados e inclusive interactivos. Así, hoy hablamos de medios convencionales –prensa, radio y televisión– y nuevos medios.

Sin embargo, en lo que respecta a la historia de los medios de comunicación social en Venezuela y su contextualización con el ambiente social y político del país hay varias versiones de una misma historia. Por una parte, el periodista Javier Conde nos refiere tres momentos de esa historia. Por un lado aquella etapa que va desde el 23 de enero de 1958, caída de la dictadura pérezjimenista , hasta 1973 que es cuando concluye el primer gobierno del democratacristiano Rafael Caldera. Fue la etapa de la consolidación del sistema democrático en el país y en donde los medios de comunicación del momento jugaron un rol muy particular en esa consolidación. Fue un momento de florecimiento del medio impreso y radial y de una libertad de expresión y de pensamiento que ayudó al apuntalamiento de la democracia. Allí el país aprendió que la libertad de expresión es connatural a un sistema democrático. El segundo período , según el mismo Javier Conde, desde 1973 a 1988. En esta etapa los medios siguieron jugando un rol importante, pero a veces asumiendo una influencia política sin límites y hasta peligrosa para la propia democracia. En ocasiones jugaron al rol de actores políticos. Se empezaba a perfilar un desgaste del sistema político y una burocratización de los partidos políticos. Y una tercera etapa que va desde 1988 hasta el triunfo de Hugo Chávez Frías en 1998. Aquí ya los medios asumen abiertamente un papel político al constituirse en actores políticos muy privilegiados dentro del conjunto de los actores sociales. Es el momento estelar de la televisión y de los medios impresos. Es en este período donde se da la conformación de un conjunto de medios regionales muy influyentes en sus respectivas regiones.

Podríamos referir una cuarta etapa que abarca desde 1999 hasta nuestros días. Es en ese momento, cosa que ya se había visto a finales de la campaña electoral de 1998,   donde los medios y un buen grupo de periodistas muy influyentes en la opinión pública del país se convierten en actores políticos contra un proceso que recién comenzaba y en donde la sociedad política estaba de retroceso. Los medios “juegan” a la denominada antipolítica. Es decir, los medios pasan de ser mediadores de información a transformarse en mediadores políticos y de oposición política al nuevo gobierno. Y desde ese mismo momento, referencia que arranca ya en los comienzos de la década de los ochenta, el papel del sistema de medios de comunicación en relación con el mundo político, con el poder gobernante del Estado y con la misma sociedad se redefine en su funcionamiento, en su rol y en su sentido. Así, el sociólogo Tulio Hernández nos dirá que ese proceso de reacomodo y de redefinición se expresó en cuatro procesos simultáneos:

1. El de la consolidación de los medios como uno de los actores políticos más poderosos, adquiriendo en muchos casos rasgos de independencia y autonomía, y asumiendo el rol de juez supremo que ejerce la importante función de fijar la agenda pública del debate político nacional;

2. el de la conversión de los medios en una de las pocas instituciones que conservan una alta confiabilidad en el seno de la población, lo que les ha permitido operar como legítimos movilizadores, canalizadores y catalizadores del descontento social y, por tanto, como uno de los pocos poderes públicos capaces de hacer contrapeso colectivo a la impunidad del sistema global, ejercido desde su propia impunidad mayor;

3. el de su conversión en una de las escasas fuentes de inteligibilidad social, en la medida que las demás referencias –los partidos, la escuela, los gremios- han perdido su capacidad para orientar y dar explicaciones sobre hacia dónde marchan las cosas o sobre qué hacer en los momentos de emergencia, facilitando a los medios la práctica de la sustitución, y;

4. aunque resulte contradictorio con las anteriores afirmaciones, el de la pérdida o suspensión temporal de su capacidad de actuar en bloque, exhibiendo una situación que podríamos llamar de “diversidad editorial” y de “exhibición pública de conflictos de intereses entre medios” hasta hace muy poco excepcionales en nuestro escenario comunicacional.

Desde la década de los ochenta el sistema de medios de comunicación social en Venezuela se nos presenta consolidado bajo la forma oligopólica y de diversificación industrial. Nos encontramos con un sistema de medios de comunicación social que constituyen una verdadera industria cultural, es decir “industrias sin chimeneas” que van conformando un nuevo sector de la economía, superando inclusive al denominado sector terciario a donde tradicionalmente se les viene incluyendo. Cambiaba drásticamente el paisaje comunicacional del país. De contar con medios de comunicación social de estructura de propiedad más bien familiar, pasábamos a una estructura de propiedad de evidentes y claros signos industriales y diversificada. Hoy, ya no son los tradicionales o convencionales medios que se agrupan en estructura familiar, sino que tenemos la presencia de conglomerados que absorbieron esa estructura y se extendieron hacia ámbitos económicos en donde la comunicación social no es su única y principal actividad. De igual manera, la presencia de las nuevas tecnologías de información y comunicación le han dado un nuevo rostro a esta historia de los medios de comunicación social en nuestro país. La historia de los medios de comunicación social en Venezuela ha pasado de cadenas mediales, en donde la propiedad se centraba en grandes familias como el rasgo dominante y característico, a cadenas multimediales en donde otros actores de la vida económica del país son hoy el centro de esta historia.

En los años ochenta el escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez publica una estupenda crónica bajo el título “Así es Caracas” dentro del libro Ciertas maneras de no hacer nada, en donde describe el espacio cultural de Caracas: “Hay cuatro canales de televisión, 67 salas de cine, diez autocines y 21 emisoras de radio, incluida una de frecuencia modulada y de programación estrictamente cultural. Hay cuatro editoriales venezolanas y seis filiales de grandes sellos extranjeros que editan un promedio de doscientos títulos al año. Hay diez diarios y 36 revistas. Hay 40 galerías de arte que los domingos se inflaman de público, con una ronda ya clásica de la que ningún caraqueño con ínfulas de culto se atrevería a sustraerse”. Si bien el escritor centra su crónica en como es el paisaje cultural de la región capital en donde los medios que operan desde Caracas eran de gran influencia por sus contenidos en las distintas audiencias, no podemos dejar de advertir que los denominados medios regionales tienen un crecimiento y expansión inusitado al punto que en 1986 en las diferentes regiones del país se editaban 61 diarios y esa prensa circula más en sus respectivas regiones que la prensa capitalina en esas mismas regiones.

Ahora bien: ¿cuál es el panorama actual de los distintos medios a escala nacional?. Veamos:

1. En el sector de las llamadas publicaciones periódicas contamos con unos 87 diarios que han evolucionado no solo en el diseño formal, sino en la forma de procesar y presentar los contenidos. El gran impacto del medio impreso es la presencia de la web y las redes sociales. Esos 87 diarios se distribuyen entre las distintas regiones del país. Así, destacan la Región Oriental que concentra el 24 por ciento de los diarios impresos (21 en total), la Región Capital con el 16 por ciento (14 diarios) y la Región de Los Llanos cuenta con el 15 por ciento (13 diarios). Las otras regiones: Región Centro Occidente (11 diarios), Región Zuliana (5 diarios), Región Andina (8 diarios), Región Sur (7 diarios) y Región Central (8 diarios). Los ocho principales diarios regionales (Panorama, Crítica, El Carabobeño, La Columna, La Nación, El Impulso, El Informador y El Tiempo) concentran un tiraje aproximado de unos 200.000 ejemplares por día y los diarios de la Capital de la República que están mejor consolidados económicamente y que tienen circulación nacional ( El Nacional, El Universal y Ultimas Noticias) aglutinan un tiraje de 350.000 ejemplares diarios.

2. Es evidente el crecimiento del medio radio, aún a pesar de que en 1952 hace su aparición la televisión. Sin embargo, este crecimiento no se detiene a pesar de que los anunciantes empiezan a voltear hacia el nuevo medio para la promoción de sus artículos. Pero el crecimiento sigue con la irrupción de la radio en frecuencia modulada (FM) que en el país se instala hacia finales de la década de los ochenta y para el momento tiene una presencia de 551 estaciones entre privadas/comerciales y públicas. Según la fuente oficial de Conatel (Comisión Nacional de Telecomunicaciones) en la actualidad este medio cuenta con un total de 794 emisoras de frecuencia modulada y que se distribuyen así: -472 emisoras en FM comerciales, -79 emisoras de FM públicas y –243 emisoras de FM comunitarias. Este nuevo aire que se le inyecta a la radio en el país trae consigo no solo el claro crecimiento del medio, sino unas variaciones en el estilo de programación que tiene que ver con la especialización-segmentación del contenido-audiencia. Así, hoy por hoy nos encontramos con emisoras en frecuencia modulada especializadas de acuerdo a preferencias musicales, informativas y de opinión.

En cuanto al régimen de propiedad del medio operan dos tipos de integración. Uno de ellos se basa en la propiedad bajo la misma personalidad jurídica y el otro es el de la integración comercial y de programación, incluso de propiedad directa, que se opera desde una emisora matriz regularmente enclavada en la ciudad capital. Esta última variante es el fenómeno de las llamadas Cadenas o Circuitos Radiales y en ésta modalidad los circuitos o cadenas más importantes, en cuanto a facturación publicitaria, audiencia y calidad de programación son Unión Radio/Mega/Onda y Exitos que está imbricada con Unión Radio Noticias (un total de 48 emisoras, 8 en AM y 40 en FM), le sigue luego FM Center/Fiesta/La Romántica con 39 emisoras en FM y 15 en AM, Rumbera con 23 emisoras en FM, Triple F con 22 emisoras en FM, Circuito X con 15 emisoras en FM, Planeta con 13 emisoras en FM como las más importantes. Existen otros dos circuitos radiales que agrupan a un buen número de emisoras de carácter no comercial y que son Radio Noticias Fe y Alegría (con 12 emisoras entre FM y AM) y la Corporación Venezolana de Radiodifusión, CRV, que agrupa a más de 85 radioemisoras (Radio Nacional de Venezuela en AM y FM, YVKE Mundial tanto en AM y FM y Radio del Sur).

Tal como hemos apuntado, la radio se va expandiendo lenta y progresivamente por todo el territorio nacional y en estos momentos la cobertura a la que alcanza el medio es casi absoluta (90% del país). Este crecimiento también es apreciable en el número de hogares con aparatos de radio y en el número de receptores: en 1952 la densidad de receptores de radio era de 218.000, en 1962 será ya de 1.370.000 y para finales de la década de los setenta esa cifra se había duplicado a 3.350.000. En la actualidad el número de receptores llega a los 6.5 millones. Al observar el proceso de concentración radiofónica, apreciamos que en los últimos años se ha venido produciendo una desconcentración fuera del centro del país y su área metropolitana, al punto que el número de emisoras es superior fuera de Caracas. Es importante recordar que el Gobierno nacional entre 2008 y 2009 ordenó el cierre del Circuito CNB y 32 emisoras.

3. Para los inicios de la televisión en el país apenas contábamos con algo más de 200 mil receptores y una población de 5.4 millones de personas. Si embargo, en muy poco tiempo este medio será el de mayor penetración e impacto. El surgimiento del sistema democrático en Venezuela coincide con la ola expansiva de la televisión comercial y con su poder de irradiación hacia todo el territorio. Si en los comienzos de la década de los años ´60-hacia 1963- esa cobertura llegaba apenas al 20% del territorio, para 1970 se alcanzaba el 47% y se pasaba del 68% para 1978 al 98% en la actualidad. Entre 1952 –fecha de inicio de la televisión en Venezuela- y 1960, según un informe de la UNESCO, ya se habían establecido un poco más de 250.000 aparatos telerreceptores. En 1965 lo hogares que contaban con esta tecnología correspondía al 30% (439.000 hogares), en 1970 llegábamos a un 47% (casi el doble de hogares que en 1965, es decir 820.000 hogares con televisión), de ahí a un 89% en 1991 (3.492.000 hogares con televisión) y en este momento la posesión de aparatos de televisión es de 98%, es decir 4.942.600 hogares con televisión.

Durante los años sesenta e inicio de los setenta se consolidarán en Venezuela las bases de una(s) industria(s) cultural(es) que tendrá a la televisión como el paradigma a seguir. En ese período se inicia la actividad publicitaria como el gran negocio que sostendrá a esas industrias culturales y que encontrará en la televisión comercial el espacio privilegiado para su inversión: mientras la televisión se lleva como promedio el 63.2% de la “torta publicitaria”, la prensa contará con el 20.3%, la radio el 9.0%, las vallas y publicidad exterior acaparará apenas el 5.5%, internet tan sólo el 0.1% y otros medios el 1.4%.

A partir de la primera mitad de la década de los setenta la televisión se había convertido en el medio comunicacional de mayor penetración e impacto en la sociedad venezolana. Este hecho lo demuestra el aumento de receptores por hogares que fue constante en la década de los sesenta y que en los setenta será de explosivo aumento: la variación anual para 1970 fue de 86.8%, en 1975 de 57.5% y para los finales de esa década llega a ser del 79%. Esto significa que si en 1970 el número de hogares que poseían televisión era del 47% (820.000 hogares con televisión), pasábamos en 1979 a tener 2.218.500 hogares con televisión (79%). Para el año 2000 tenemos un total de 4.942.600 hogares con televisión, es decir que la posesión del medio era del 98 %, porcentaje que hoy se mantiene. En esta misma línea de penetración y expansión, la cobertura de la televisión ha ido creciendo paulatinamente de un 20 % en 1963, al 43 % en 1970, 68% en 1978 y 99 % en la actualidad. Sin embargo la audiencia en televisión abierta ha ido descendiendo debido fundamentalmente a la competencia que establece la televisión por suscripción y a la salida del aire de RCTV. En diciembre de 1979 comenzaron las transmisiones a color bajo el formato o sistema norteamericano M/NTSC.

En el panorama actual contamos con cuatro canales de cobertura nacional: Venevisión, Televén, TVES y Venezolana de Televisión(VTV). Estos dos últimos canales son propiedad del Estado venezolano. Existen además dos canales de cobertura nacional limitada: Globovisión y Meridiano TV. En el espacio regional existen 40 emisoras de televisión que compiten entre si. Las televisoras regionales se han venido agrupando desde el año 2006 en términos estratégicos, guardando semejanza con la agrupación radiofónica, para compartir información y programación, así como distribuir y regionalizar las pautas publicitarias. En esta distribución de las televisoras regionales se destacan: el grupo Televisión Regional (TVR) que agrupa Global TV, TAM, TRT, TVO y TVS; y la creación de dos grupos regionales, el Grupo Nacional de Televisión y el Circuito Venezolano de Televisión Nacional (CVTN), el primero compuesto por el Canal 21, NTV Televisión, OMC Televisión, Mira TV, Telellano, Total TV, Trujillo TV y Universal Televisión; mientras que CVTN está conformado por Contac TV, Jerga Visión, Nautavisión, DAT TV, TV Familia, TV Proclamación, Somos TV, V + TV, Sol Televisión, Olímpica Televisión, Telesol, Atel TV y Telecolor.

¿Y qué decir de la televisión por cable o suscripción? Fue a finales de los ochenta cuando hizo su aparición el negocio de la televisión por suscripción en el país. Este tipo de conexión televisiva ha ido en franco crecimiento en los últimos años, no solo en facturación sino en el número de suscriptores u hogares que están conectados al servicio. Así, para el año 2005 esta forma de televisión movió cerca de 540 millones de bolívares, y para el año 2006 tuvo un incremento del 16.5% ; y para ese mismo año contamos con 1.160.945 usuarios del servicio (frente a los 778.904 suscriptores que se tenían para el año 2000), el cual se repartía entre seis empresas siendo Directv (78 canales) e Intercable (72 canales) las más significativos en cuanto al servicio de contenidos. El Observatorio Estadístico de Conatel nos da la cifra de 165 empresas que ofrecen este servicio (2011), en relación a las 149 que había para el año 2010. Entre las principales operadoras de televisión por suscripción están: Directv, Intercable, SuperCable, NetUno , Movistar y CANTV que empiezan a retrasmitir con tecnología satelital.

Este tipo de televisión está resultando una amenaza para la televisión abierta. Después del cierre de Canal 2 – RCTV, el número de suscriptores creció en un poco más de 1.450.000 nuevos suscriptores. Hoy, según indican las cifras de la fuente oficial como es la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, para el año 2011 contamos con 2.794.776 hogares suscritos. Este número de hogares representa, según el mismo Conatel, una penetración del 39.4 % contra el 37% del año 2010. Es decir, que este tipo de servicio televisivo mantiene una tasa de crecimiento interanual un poco mayor del 11%.

Desde el año 2000 se viene hablando en Venezuela de la Televisión Digital Abierta (TDA), pero será el 21 de julio del año 2009 cuando el Gobierno anuncie que adoptará el sistema japonés conocido como Integrated Services Digital Broadcasting Terrestrial (ISDB-T por sus siglas) con apoyo de la tecnología brasileña. A partir de febrero de 2013 la TDA es ya una realidad y los canales que empezaron a transmitir bajo el sistema digital son VTV, Telesur, TVES, Televén, Venevisión, Meridiano TV, ANTV, Vive TV, 123 TV, La Tele y Colombeia.

4. Capítulo aparte e historia muy particular tiene que ver con el cuadro mediático del Estado. Lo que a partir del 2002 irrumpe como una necesidad de reacción defensiva ante la “guerra mediática” de los medios privados, tal como declararon desde el alto Gobierno, se ha venido convirtiendo en los años siguientes a esa fecha en un proyecto de medios “públicos” sobre la base de lo que se ha denominado la “hegemonía comunicacional”. Hoy, todo el conjunto de medios del Gobierno en funciones de Estado, medios que deben ser de “servicio público”, se encuentran agrupados por el Sistema Bolivariano de Comunicación e Información que fue dado a conocer en febrero de 2013 en el marco del lanzamiento de la señal de la Televisión Digital Gratuita Abierta (TDA).

A lo largo ya de una década el gobierno cuenta con una red de 13 canales de televisión: Venezolana de Televisión (VTV), Vive TV, Avila TV, TEVES, Conciencia TV, TVFANB, ZUM TV del Ministerio de la Juventud, PDVSA TV de la industria petrolera(esta televisora tiene canales asignados en TDA/TDT), TV Comunas, el canal HD del Sibci, Colombeia TV (este canal del Ministerio de Educación cuenta con una señal analógica en Caracas por el canal 64 UHF), 123 TV y Telesur. Este último es un canal de alcance regional que se sintoniza por cable o satélite, fue puesto al aire en 2005 y cuenta con el respaldo financiero y logístico mayoritario de Venezuela y en menor medida de seis países: Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Argentina. Según informaciones de quien fue su Presidente, y además para aquel momento ministro de Comunicación e Información (MINCI) Andrés Izarra, el canal cuenta con 50 millones de dólares de presupuesto al año, 400 empleados de la cadena, 12 oficinas en el extranjero, en 2010 abrió oficinas en Puerto Rico, Madrid y Londres, y ha hecho importantes inversiones en lo digital y difusión por satélite. Pudiéramos incluir al canal de la Asamblea Nacional (TV-ANTV), pero está adscrito al Poder Legislativo, aunque su programación responde a la posición oficial del gobierno y al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En el sector de la radio nos encontramos con el circuito de Radio Nacional de Venezuela(RNV) que cuenta con 11 estaciones transmisoras de amplitud modula a lo largo de todo el territorio nacional y ofreciendo cuatro programas: un canal informativo(630 AM), un canal clásico(91.1 FM), un canal musical y un canal que llaman “activa”. Igualmente, la Radio Nacional de Venezuela posee todo un servicio informativo en onda corta que cubre una buen parte del continente, incluyendo Centro América, el Caribe y EE.UU; el circuito YVKE Mundial que alcanza a todo el país por intermedio de YVKE Mundial Caracas (550 AM), Mundial Zulia (1070 AM), Mundial Los Andes (1040 AM) y Mundial Margarita (1020 AM); Radio Tiuna 106.1 FM de la Fuerza Armada Nacional, la cual cuenta con cuatro filiales: en el estado Apure, tres en el estado Táchira, cuatro en el estado Zulia, una en Amazonas y una en Nueva Esparta.Hay que mencionar también a Radio Sur, hermana de Telesur, que se orienta con los mismos objetivos del canal televisivo, es decir “un medio del sur que le quiere dar una voz al sur”. Igualmente está la radio de la Asamblea Nacional, AN Radio.

En lo que tiene que ver con el denominado desafío digital, el MINCI cuenta con la Red Digital del MINCI que se conformó a partir de abril del 2003 ,e incluye una variada gama de páginas web de los distintos órganos del aparato estatal, así como del propio MINCI, de los cinco canales de televisión “pública”, de los dos circuitos de radio, una página digital de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos. En relación a los llamados “nuevos medios”, el gobierno no se ha quedado rezagado. Desde mayo de 2010 está en el espacio la Misión 2.0: ChávezCandanga. Se trata del uso de las redes sociales como Twitter y para ello disponen de una sala de 200 personas que atienden y canalizan los mensajes que se reciben a través de @chavezcandanga. El uso de esta red social por el Ejecutivo Nacional, sólo para el año de su lanzamiento, se encontraba en 1.128 listas. De igual forma, en lo que tiene que ver con el mundo del internet, en el 2010 se lanza el Proyecto Canaima Educativo dirigido al sector de las escuelas bolivarianas. Debemos mencionar también la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que no sólo tiene corresponsalías en todo el territorio nacional, sino que también se ha extendido hacia ultramar.

En el ámbito de las telecomunicaciones, el gobierno creó en septiembre de 2004 la empresa Corporación Venezolana de Guayana (CVG-Telecom), con una inversión inicial de 55.5 millones de dólares Se trata de una unidad de telecomunicaciones que responde a la CVG y a la empresa Edelca (Electrificación del Caroní). Esta empresa empezó a ofrecer, desde el año 2008, una red de alta velocidad para el transporte de datos, pero más adelante aspira a proveer servicios de Internet y televisión por cable a localidades que no sean atractivas para la inversión privada. Esto está siendo posible ya que desde el 29 de octubre de 2008 el país cuenta con el Satélite Simón Bolívar, conocido internacionalmente como VENESAT 1, es administrado por el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología a través de la recién creada Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) de Venezuela. Oficialmente se informa que hay 7.421 antenas conectadas al Satélite Simón Bolívar. Cuya distribución por áreas del Estado es la siguiente: educación 4.124, salud 1.314, comunidades 1.100, alimentación 317, seguridad y defensa 191, energía-petróleo 874 y el resto que corresponde a dependencias centrales y locales, aparte de banca comunitaria ( 291) En el año 2012 se pone en órbita el segundo satélite, de observación remota, y es el satélite Francisco de Miranda.

El otro aspecto que debemos de mencionar dentro del sector de las telecomunicaciones, es la renacionalización de la CANTV, lo que implica que ahora el Estado vuelve a tener el control no sólo de la telefonía, sino del mundo de las telecomunicaciones y de la informática (CANTV maneja el 85 por ciento de las llamadas nacionales y 42 por ciento de las internacionales). Hoy, con este proceso de renacionalización el gobierno tiene una concentración de influencias en telecomunicaciones que incluye al propio ente rector de ese mundo como es el Ministerio del Poder Popular para las Obras Públicas y Vivienda, el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela (IPOSTEL), el Centro Nacional de Tecnología de la Información (CNTI) y la red de Transmisiones de Venezuela (REDTV). De esta forma estamos en presencia de un solo actor dominando el transporte de voz, de datos y de video y que además de ser regulador es ahora operador. Algunos funcionarios de gobierno han apuntado la posibilidad de limitar el acceso a la red, lo que implicaría un nuevo y sofisticado proceso de restricción de la vida pública y privada. Así, se ha expresado la tesis de que “Las nuevas mesas técnicas de telecomunicaciones, tendrán en sus manos la decisión sobre las restricciones que se harán a los contenidos de Internet, de acuerdo a las necesidades que tenga cada comunidad”. Recientemente ha vuelto al tapete de la discusión la idea de crear un Punto Unico de Acceso Nacional a internet (NAP) administrado por un ente del Estado (CANTV). La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), que anteriormente estaba adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Obras Públicas y Vivienda, desde agosto de 2010 está bajo la égida de la Vicepresidencia Ejecutiva. Es decir, que un organismo que debe ser eminentemente técnico ha pasado a ser un ente en donde por encima de lo técnico priva lo político, al menos así lo hizo saber su director al declarar “que el ente aplicará los principios de la nueva Ética Socialista”.

El escenario de los impresos se encuentra representado por los diarios de circulación nacional como El Correo de Orinoco (cuenta con la edición en inglés de forma encartada) y Ciudad CCS (de la Alcaldía Metropolitana y de distribución gratuita). A partir del año 2012 nos encontramos con los diarios Ciudad Valencia (Ciudad VLC) y Ciudad Petare. Todos de tamaño tabloide, de agradable diseño gráfico y contenidos periodísticos y de opinión que invisibilizan a una parte del país por no estar con el “proceso”. El Correo del Orinoco, los días domingo encarta una revista de distribución gratuita que forma parte del Sistema Masivo de Revistas del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Este escenario de publicaciones dominicales está integrado por ocho revistas: A Plena Voz, Arte de Leer, Así Somos, La Revuelta, La Roca de Crear, Memorias de Venezuela, Poder Vivir y Se Mueve. Todo un conjunto de publicaciones que intentan reafirmar un modelo cultural que sustituya al anterior de carácter “consumista, individualista, imperialista y capitalista” como han expresado desde el Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Se trata de la reinstalación y promoción en la vida cotidiana de valores, ética e ideología bolivarianos y socialistas. Para estas publicaciones el gobierno ha construido una imprenta moderna y muy bien equipada que se conforma como Fundación Imprenta de la Cultura (“La Imprenta de la Revolución”) de donde han salido libros de diverso formato y contenido “revolucionario”. Desde historia, ensayo, narrativa, poesía, infantil, pedagogía, ciencia, tecnología popular, comunicaciones, discursos presidenciales, afiches alusivo a determinadas fechas y conmemoraciones… Sus ideadores han manifestado que se trata de “libros para la gente” como propuesta comunicacional. Dentro de lo impreso debemos inventariar también la publicación semanal, tamaño tabloide y encartada gratuitamente en El Correo del Orinoco, del Semanario Cultural del Poder Popular Todosadentro que tiene como eslogan: “revolución de la conciencia”. En febrero del 2005 apareció una publicación quincenal del MINCI de nombre Palabra y Media, de distribución gratuita con 15 mil ejemplares en donde se formulaban las políticas comunicacionales del gobierno. Apenas duró ese año.

En el escenario de la gran pantalla y los medios audiovisuales también el gobierno tiene presencia. Se ha conformado la Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales que abarca la Fundación Cinemateca Nacional, Fundación Villa del Cine, Distribuidora Amazonia Films, Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, Centro Nacional del Disco, Archivo Audiovisual de la Biblioteca Nacional, Fundación Nacional de Fotografía de Venezuela y Alba Ciudad. Adscrita a la televisora Vive TV se encuentra una escuela de cine y televisión: Escuela Popular Latinoamericana de Cine y Televisión que tiene como fin la “producción endógena de audiovisuales que va a alimentar la parrilla programática de los medios radiotelevisivos gubernamentales y comunitarios”.

No podemos dejar de mencionar lo que fue la producción del programa dominical radiotelevisivo Aló, Presidente a cargo del MINCI. El primer programa se transmitió desde Radio Nacional de Venezuela el 23 de mayo de 1999 y el primer programa televisivo desde VTV salió al aire en el mes de agosto del año 2000. El programa tuvo una historia de 13 años y el más largo duro 8 horas y 7 minutos y fue el número 295 desde el Estado Zulia. Aló, Presidente dejó de transmitirse a partir de finales del año 2012 por motivo de la enfermedad y posterior desaparición del Presidente Hugo Chávez Frías. También hay que referir las Cadenas Presidenciales que no tienen duración fija y que el artículo 192 de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones faculta al Presidente de la República para “ordenar” a los operadores de radio y televisión – tanto las “públicas”, como las privadas/comerciales y las comunitarias- del país la transmisión gratuita e inmediata de mensajes y alocuciones oficiales. Hasta el año 2012 ya se habían dado 2.377 cadenas, de una duración total de 1.641,15 horas. Es decir, que el Presidente hasta esa fecha había estado en el aire, de forma diaria, unos 54 minutos. También es importante mencionar que el artículo 10 de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos ordena a los prestadores de esos servicios la difusión de mensajes gubernamentales gratuitos y obligatorios.

Pero la estrategia de hegemonía comunicacional también ha llegado al sector de los medios comunitarios y alternativos, lo que ahora se conoce como el tercer sector de la comunicación (medios para-públicos o para-estatales) El Ministerio de Comunicación e Información tiene una Dirección de Medios Comunitarios y Alternativos y en su partida presupuestaria hay un renglón que está orientado al “fortalecimiento “ de estos y para la consolidación del Sistema Nacional de Medios Alternativos y Comunitarios. Por ejemplo, en la Ley de Presupuesto Nacional del año 2011 se contempla la cifra de 4.430.839 bolívares. Según fuentes oficiales hay 244 radios comunitarias, 36 televisoras comunitarias y unos 120 periódicos comunitarios, lo que da un total de 400 medios del tercer sector. Lo que han demostrado algunas investigaciones recientes en distintas partes del país es que mucho de estos medios y sus contenidos responden a las políticas gubernamentales bajo la expresión política-ideológica en la “construcción de la patria socialista”.

La conformación de este inmenso aparato de comunicaciones “públicas” se enmarca, en primer lugar, en los contenidos de dos documentos claves que sirven para entender el conjunto de políticas y acciones públicas que hacia el área de la comunicación se han diseñado y que poco a poco se han venido concretando. El primer documento fue dado a conocer en el año 2004 y se le conoce con el nombre de La Nueva Etapa, el Nuevo Mapa y el segundo documento se expuso en el año 2007 bajo el título Proyecto Nacional Simón Bolívar o también conocido como Primer Plan Socialista 2007-2013. En esos documentos se exponen lineamientos de políticas para el país y en el área de las comunicaciones destacan: -Desarrollar el Nuevo orden Comunicacional y hacia la democratización del espacio radioeléctrico; -Potenciar las capacidades comunicativas del Estado;-Reforzar el empoderamiento popular en material comunicacional; El control social hacia los medios masivos de comunicación; -Fortalecer los medios de comunicación e información del Estado y democratizar sus espacios comunicativos; -Fortalecer la red de medios de comunicación alternativa… y otras acciones de políticas.Políticas “públicas” comunicacionales que se orientan, junto con otras iniciativas gubernamentales en distintas áreas de la vida del país, hacia la vía de lo que el Gobierno ha dado en llamar “la construcción del socialismo del siglo XXI”.

Pero estos dos documentos, que sirvieron de base para la conformación de lo que llamaremos un “nuevo régimen comunicativo público”, han sido desplazados y complementados con el Segundo Plan Socialista que lleva por nombre Plan de la Patria (2013-2019). Las comunicaciones siguen ocupando un lugar de importancia dentro de este Plan de la Patria. Allí, en consonancia al anterior Plan Simón Bolívar (Primer Plan Socialista 2007-2013), se declara “Seguir construyendo la soberanía y democratización comunicacional” por medio de un conjunto de sub-objetivos. Dentro ellos destaca la idea de fortalecer el uso de los medios de comunicación para impartir valores bolivarianos, garantizar el derecho popular a la información veraz, actualizar tecnológicamente la plataforma comunicacional del Estado y moldear los medios de comunicación nacionales con la defensa de la patria y la consonancia con los valores socialistas.

En los Objetivos Estratégicos y Generales existen aspectos más puntuales en materia de comunicación:

Fortalecer los sistemas de comunicación permanente, que permitan la interacción entre las instituciones públicas y el Poder Popular para la construcción colectiva del nuevo Estado Socialista, bajo el principio de mandar, obedeciendo” .

Impulsar el nuevo orden comunicacional de nuestra América, con especial énfasis en los nuevos sistemas y medios de información regionales y en el impulso de nuevas herramientas comunicacionales.

Fortalecer Telesur, garantizando una mayor presencia regional y mundial.

Expandir el alcance de la Radio del Sur como herramienta comunicacional para la visibilización de los procesos políticos de la región.

Fomentar las redes de cadenas informativas alternativas y comunitarias en la región, así como las redes sociales.

Difundir de forma permanente información veraz producida por los países del ALBA y países aliados del sur.

Garantizar la producción permanente de contenidos, para difundir a través de medios de comunicación regionales los avances económicos, sociales, políticos y culturales de la Revolución Bolivariana.

Desarrollar capacidades de producción de contenidos audiovisuales en formato digital desde y para la puesta en marcha de la Televisión Digital Abierta (TDA) a nivel nacional y para el intercambio regional.

Llevar a niveles no vitales la conexión de Venezuela con las redes de comunicación e información dominadas por las potencias neocoloniales.

Eliminar la dependencia de sectores estratégicos para el desarrollo nacional de redes de comunicación e información controladas por las potencias neocoloniales.

5. Hacia finales del año 2013 el mapa de medios del país sufre algunos cambios importantes de destacar. En el medio televisivo nos encontramos con la venta del canal Globovisión y su cambio de línea editorial e informativa. Hoy, este canal que intenta convertirse “en el primer centro de noticias multimedial del país” nos presenta una programación muy distinta a la que nos era ya conocida. El eslogan de identificación ahora es “Noticias estés donde estés” y su definición como canal netamente informativo expresa: “ Globovisión debe darle cabida a las denuncias y críticas de esta sociedad e, inclusive, a sus funcionarios públicos y líderes en general, pero preservando el respeto y la objetividad. Le brindamos una pantalla más amigable y dinámica que no pierde de vista nuestra razón de ser: la noticia”. Se menciona que los nuevos dueños tienen relación con el sector asegurador y el sector bancario. Se refieren los nombres de Juan Domingo Cordero, Gustavo Perdomo (Presidente Ejecutivo del canal) y Raul Gorrín.

El otro cambio importante en el escenario mediático del país fue la venta de la Cadena Capriles. Este grupo, que contaba en su haber con una trayectoria de 70 años y que había sido fundado por Miguel Angel Capriles, pasaba a nuevos dueños. La venta estuvo precedida de un cierto misterio en cuanto a conocer quienes eran los compradores y hoy nuevos propietarios. Lo que se ha dicho públicamente es que la Cadena Capriles fue vendida a una banca de inversiones inglesa denominada Hanson Asset Management, que la adquirió por medio de su filial Latam Media Holding. El BOD y su Presidente el señor Víctor Vargas aparecieron en el panorama y se llegó a decir “que era el nuevo dueño”. Esto fue desmentido en comunicado público en donde se precisó que Víctor Vargas fue el intermediario y que representaba a un grupo inversor. Allí se aclara el papel del BOD: “Se ha acordado estrechar relaciones comerciales con el Grupo Financiero BOD, el cual a través del Banco Occidental de Descuento, Banco Universal C.A., ha otorgado financiamiento superior a los Bs. 500 millones a los fines de potenciar la línea de negocios de la Cadena Capriles, así como los productos y servicios para sus 1500 empleados”. Periodistas destacados han renunciado a la Cadena, especialmente al diario Ultimas Noticias, por mostrar desacuerdo con la línea informativa y editorial que se quiere imponer. El director del otro diario del grupo El Mundo. Economia & Negocios, el periodista Omar Lugo salió por solicitud de los nuevos propietarios. Pero otros periodistas han llegado como es el caso de la exdiputada Desiré Santos Amaral, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela y muy cercana al gobierno.

Hay destacar que el diario El Universal, desde mitad del año 2103, se lanzó al mundo de la televisión por internet con el canal Internet EUTV el cual se puede sintonizar desde su propia página web eutv.net. Su programación abarca información, análisis y variedades. Se trata de la conjunción de la redacción del medio impreso con espacios de análisis conducidas por figuras del mundo periodístico tanto del diario como de fuera. Destacan Votoscopio con el periodista Eugenio Martínez; Con Visión con Nitu Pérez Osuna; Sobre la Marcha conducido por Elides Rojas; Toque de Queda con José Domingo Blanco; Al Mayor y Detal con Víctor Salmerón entre otros.

Los inicios del año 2014 han sido críticos para los medios impresos por la falta de papel y de insumos para la impresión. Diarios de circulación nacional como El Nacional han tenido que reducir sus páginas y suplementos como Papel Literario y Estilo, así como las páginas de opinión, están saliendo en el formato digital. Se refiere la cifra de 9 diarios regionales que han dejado de circular. Un diario representativo de la región centro-occidental como El Impulso se encuentra ya en serios aprietos para poder circular. El diario El Universal ha reducido el número de cuerpos y su edición aniversario por los 105 años no pudo salir. El problema se debe al retraso en la adquisición de divisas para la importación. Se habla de que el gobierno tiene una deuda que ronda los 120 millones de dólares. Algunas fuentes señalan que todo se debe a “un problema político por la línea crítica hacia el gobierno de estos diarios”.

Desde octubre del año pasado, por un decreto presidencial (Nº 458, publicado en al Gaceta Oficial Nº 40.266), se crea el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia. El objetivo de este ente es: “unificar el flujo informativo sobre los aspectos estratégicos sensibles de la seguridad, defensa, inteligencia y orden interno, relaciones exteriores y otras instituciones públicas y privadas…”(artículo 7). El decreto le otorga la potestad, por el artículo 9, al Presidente del organismo la facultad de “declarar el carácter de reservada, clasificada o de divulgación limitada a cualesquiera información…”. Igualmente se le fija entre sus objetivos “Administrar el Sistema Nacional de Opinión Pública”. Este decreto, que formula de hecho la creación del CESPPA, generó gran preocupación en la opinión pública debido al carácter restrictivo contra el derecho a la información y resurgió el tema de la censura informativa.

Recientemente, a comienzos del mes de abril, el presidente Nicolás Maduro salió al aire con un programa radial En Contacto con Maduro. Diálogo Bolivariano con la idea de difundir “logros y avances de su gestión presidencial”. Para este espacio radial se han presupuestado para el 2014 8.2 millones de bolívares en la Ley de Presupuesto Nacional.

PARA CERRAR. El paisaje mediático de Venezuela no se entiende si no se analiza como el Estado ha pasado a configurarse como un Estado-Comunicador. Igualmente, es necesario considerar cómo, en estos últimos años, las empresas familiares de medios han evolucionado hasta convertirse en corporaciones multimedia. Estas se han profesionalizado y especializado para hacer de los medios toda una rama de las llamadas industrias culturales, que actúan en un mercado que no solo es de orden económico, sino también simbólico.

Con respecto al consumo, los medios con mayor penetración y relevancia son los electrónicos de libre recepción. Esto es, la televisión decodificada y radio, pues alcanzan a un mayor número de espectadores, de todas las capas sociales. Aunque debe resaltarse la progresiva extensión territorial y social de internet. De igual manera la denominada televisión por cable o suscripción

En ese ámbito simbólico que construyen los medios, cabe concluir que las grandes corporaciones y las nuevas tecnologías están rompiendo el vínculo intrínseco que existía entre territorio y cultura, y eso permite la creación de espacios comunes, en los que interactúan las identidades de diferentes actores, en diferentes temporalidades y lugares, y en distintos contextos socioeconómicos.

Marcelino Bisbal 

Comentarios (3)

Francisco Alcala
5 de junio, 2014

Sería muy informativo tener parte de la información provista en este artículo en forma de mapas interactivos que muestre diferentes variables como cobertura, rating y penetración tanto nacional como regional de los distintos medios de comunicación públicos y del estado, TV, Radio, medios impresos e Internet. No me sorprendería ratificar la hipótesis de que la cobertura comunicacional está copada por los medios de propaganda del estado pero el rating esta focalizados en pocos medios privados mucho de los cuales bajo el régimen de autocensura y pocos focos de medios privados declarados abiertamente opositores que tienen poca cobertura pero amplio rating.

Edgard J. González.-
5 de junio, 2014

Coincido con Alcalá, a pesar de lo avasallante y brutal del crecimiento de la cacareada “hegemonía comunicacional”, los pocos medios rebeldes que NO hacen eco de las mentiras del oficialismo, tienen más audiencia, y la diferencia esencial es que TODOS los usuarios de esos medios que transmiten la VERDAD lo hacen de manera VOLUNTARIA, en cambio, por lo menos la mitad de la escasa audiencia de las mentiras oficiales, son personas obligadas a sintonizar esas estaciones (las únicas permitidas en todas las oficinas públicas) igual que hay obligación de asistir a las patéticas manifestaciones a favor del Régimen, que cada vez son más lánguidas. Dos acotaciones; Caldera I terminó en 1974. La TV a color se captaba con trampitas electrónicas que burlaban el filtro en 1979, y en 1980 por fin autorizaron el Color por la vía legal. En julio del 80 me compré mi primer TV a color, SILVANYA made in USA, de 13 pulgadas, para disfrutar de las Olimpíadas de Moscú (vetadas por EEUU, justificadamente).

miguel perez lopez
6 de junio, 2014

Son como bien lo expresa su título “notas” descriptivas del estado actual de la comunicación en Venezuela, son datos cuantitaivos que bien merecen una interpretación de fondo de la Política comunicacional y del papel hegemónico del Estado de los medios como actores políticos e ideológicos.

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