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¿Quién ganó las elecciones municipales del 8-D?, por Luis Vicente León

Por Luis Vicente León | 9 de Diciembre, 2013
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Totalizados ya la mayoría de los resultados de estas elecciones municipales, es evidente que las fuerzas políticas y la opinión pública los medirán con base en los tres índices básicos que hemos analizado con anterioridad: 1) el número de alcaldías ganadas; 2) los espacios simbólicos conquistados (municipios emblemáticos del país); y 3) el total de votos a nivel nacional (el plebiscito simbólico).

Entendido esto, la primera concreción es que el PSUV gana en porcentaje de alcaldías y en el total de votos nacionales, mientras que la oposición retiene y aumenta sus símbolos nacionales. Por estas dos maneras de entender el resultado de los comicios, aunque desde el punto de vista integral, perceptual y mediático el gobierno lleva la ventaja en el resultado de la elección, es obvio que ambos grupos arrancaron la batalla comunicacional para atribuirse el triunfo, subrayando el índice que dominan.

Es lo normal.

Los resultados, con muy pocas excepciones, no representan sorpresas con respecto a lo reportado en las encuestas que se mostraron durante las últimas semanas, ya impactadas por las últimas estrategias del presidente Maduro en materia económica, que vuelven a demostrar que el populismo… es popular. Al menos en el corto plazo.

Si bien en el contraste con la elección municipal previa la oposición mostró un crecimiento significativo, y aún cuando triunfa en las principales ciudades del país, no logró el objetivo de “castigar” la gestión de Maduro con los votos, en esa especie de plebiscito simbólico que había convocado para motivar la participación en esta elección, lo que sin duda es un golpe.

Pero si bien el gobierno gana en número de votos, ayudado evidentemente por la radicalización de su estrategia económica y comunicacional, el hecho de haber ganado en los principales centros poblados del país hace que la oposición tenga una historia que contar. Además, haber aumentado de manera considerable el número de alcaldías ayudará en el futuro cercano a fortalecer su estructura política de soporte y su cercanía con la población en la ejecución de gobierno.

Con el número de alcaldías hay que tener cuidado, porque no es un dato directamente proporcional al número de votos, sino dependiente directamente de la distribución geográfica del apoyo que tiene cada bando. Éste no era un índice en discusión desde el principio, pues era obvio que el gobierno ganaría debido a que su soporte popular radica en muchas poblaciones pequeñas y dispersas en todo el país.

Un alcalde de ciudad principal necesita muchísimos más votos que un alcalde de pueblo para ser elegido. Mientras más pueblos dominas, obtienes más alcaldes, lo que en el caso venezolano tiñe de rojo el mapa nacional. Tratándose de una elección de alcaldes, es obvio que el indicador de número de alcaldías es relevante en el análisis, pero no es el único dato. Hay que agregar el condimento de quién gana las ciudades principales, pues éstas dan una fuerza perceptual que permite al ganador (en este caso la oposición) enviar un mensaje de fuerza y decirle al país que controla políticamente los vitrinas nacionales, cuna del nuevo liderazgo opositor.

Con respecto a los votos totales, el indicador con el que la oposición había casado su triunfo en esta elección, más allá de las interpretaciones que vendrán ahora, sumando o no los independientes y los votos nulos, el plebiscito simbólico, en la mente de la población, no se logró. La oposición no celebró ese triunfo, ni siquiera en el discurso posterior a los resultados de su líder fundamental, quien decidió para ese momento un “pase de torero” que se concentró es resaltar la división del país y la falta de participación ciudadana.

En mi opinión, la abstención fue la normal para un evento municipal. Algo que indica, por cierto, que la convocatoria plebiscitaria no corrió masivamente, pues de haberlo hecho hubiera aumentado la participación en ambos bandos.

Superada la celebración y el guayabo de cada uno, ambos quedaron vivitos y coleando, frente a los inmensos problemas económicos del país, todavía sin resolver. Y éste será el reto chavista y la oportunidad política opositora para terminar de conectar con esos que no salieron a votar por ninguna de las opciones, pero lo hacen usualmente en eventos de características nacionales.

La repolarización del país favoreció al gobierno electoralmente y eso se notó. Pero en Miraflores ahora tienen dos escenarios: el primero, mantener la radicalización económica y desplomarse junto a la actividad económica y el desabastecimiento; el segundo, aprovechar su repotenciación para introducir nuevos elementos de negociación, moderación y apertura que le permita surfear mejor la crisis que se le viene encima.

Si bien Maduro ya cruzó una frontera radical en materia económica, y difícilmente regresará a la situación anterior (que tampoco era muy moderna), no se debe descartar que veamos algunas acciones más permeables frente a los sectores privados esenciales, pues de ellos depende realmente la posibilidad de que el gobierno rescate los equilibrios perdidos.

La ruta de radicalización masiva, que le funcionó a corto plazo para ganar una elección, es sin duda suicida en el largo plazo. Más aún entendiendo que la oposición no es una fuerza minoritaria despreciable y va a seguir ahí, retando al gobierno mientras la crisis se agudiza.

Si algo nos vuelve a enseñar esta elección es que la democracia venezolana es electoral, pero no integral.

Las condiciones de campaña estuvieron sesgadas de manera clara y visible a favor del gobierno. El uso de los recursos públicos para la campaña, las cadenas nacionales en momentos inapropiados, el decreto del día de la lealtad chavista en plena elección municipal son sólo algunas guindas de esa torta. Pero, a pesar de que algunos titulares muestren que el gobierno ganó 13 capitales y la oposición 8, la realidad es que ese grupo que participó en evidente desventaja obtuvo nada más y nada menos que la Alcaldía Metropolitana de Caracas más cinco de sus seis municipios, además de Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Maturín, San Cristóbal y Mérida. Cayeron bastiones del chavismo como El Vigía, Valle de la Pascua y Valera. Y está el caso de Barinas, un triunfo importante para la oposición, aunque más relacionado con la simbología de la familia Chávez que con temas demográficos.

Vendrán algunos análisis con respecto a los independientes y los votos nulos, que son una colita, un porcentaje que no puede sumarse en principio al gobierno, pero que tampoco puede sumarse a la oposición. Es totalmente inapropiado pensar que las personas que votaron por candidatos independientes, pro-opositores o pro-chavistas, lo hacían pensando en el plebiscito y no en los conflictos políticos locales. Pero es más inapropiado aún pensar que los votos nulos en una elección local se deben considerar un castigo plebiscitario. El PSUV y la MUD tienen claramente definidas sus tarjetas y el plebiscito se concentra en ellas.

Los análisis de efectos secundarios y variaciones en las tendencias no sustituyen el hecho de que el gobierno ganó la elección municipal. Pero ese triunfo del chavismo no indica que la oposición no tenga razones para celebrar, siendo los más importante haberse convertido en la primera fuerza en los espacios simbólicos del país y ver aumentado el número de alcaldías ganadas.

El chavismo obtuvo una victoria electoral, justo cuando la empieza a urgir una victoria económica.

Para la oposición, haberse casado con el plebiscito dejó de lado el análisis histórico de su evolución electoral que, aunque no indica que haya ganado, indica que mejoró y que fue exitosa a la hora de motivar a la gente a votar y así ganar más espacios y crecer políticamente. Para Maduro, su reto en el futuro es ver cómo pasar del impacto efectista de sus medidas, que tanto lo ayudó durante la campaña, a mostrar soluciones de verdad. Atacar las consecuencias de la crisis le sirvió de mucho, pero seguir sin atacar las causas le impedirá ganar económicamente y esto, sin duda, será una enorme carga política para el chavismo en el futuro.

***

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Luis Vicente León 

Comentarios (10)

Helen
9 de Diciembre, 2013

No menciona las Comunas. Son ellas, las Juntas Comunales, quienes llevarán la voz cantante el año que viene y ellas no solo son todas rojas rojitas: reportan directamente a Maduro.

edgar villasana r
9 de Diciembre, 2013

Apenas terminado el proceso electoral, basta asomarse a las calles para observar el panorama de las grandes colas `para adquirir papel sanitario, leche y otros productos y lo peor es que ya la gente no protesta. Cómo enfrentará el régimen el desabastecimiento? Que consecuencias le traerá?

Oscar Galindez
9 de Diciembre, 2013

Ciertamente, ambos pueden mostrarse como ganadores en la contienda. Ambos pueden mostrar números que apoyen el argumento, pero cuando hablamos de cual es la posición que tenía uno u otro antes de la elección y cual es su posición actual (en números sin pararle a los símbolos), se observa que el Gobierno tiene que reconocer que perdió posiciones. Ahora tiene menos Alcaldías que antes. Si nos sentamos a una mesa de juego con Bs. 100 y nos levantamos con Bs. 99, de alguna manera perdimos Bs. 1. Para mí, el peligro mayor es la enseñanza que los resultados de esta lección pueda representar para los asesores cubanos del Presidente y como consecuencia para las estrategias futuras del Gobierno, y es que le demuestran que la mejor forma de dominar la resistencia del pueblo es dominando su estómago y su entorno de seguridad. Es evidente que donde ellos tienen el control de la “vida” de la población en ese sentido, lograron mantener la posición; pero donde el ciudadano se siente mas independiente de la “bondad” del estado, perdieron o estuvieron al borde de perder la posición. La recomendación de los asesores es obvia.

Román Romano
9 de Diciembre, 2013

Decir que el chavismo obtuvo una victoria electoral es algo poco injusto, la verdad es que perdió predios que por muchos años fueron sus huertos donde cazaron y pasearon sin temor como señores de la comarca. Quizás ganar más alcaldías es la frase más adecuada pero eso fue una verdadera victoria pirrica pues los daños sufridos por el vencedor fueron mayores que aquellos sufridos por el vencido. Ésto lo podemos ver en la alcaldía del Municipio Sucre del estado Miranda donde existen más habitantes que en la suma de muchos pueblos donde ganó el oficialismo. También podemos contar los votos recibidos. El PSUV más el PCV y otros,hasta ahora, han recibido 5.111.336 votos, mientras que la oposición en general obtuvo un total de 5.268.828 sufragios contados aquellos votos clasificados astutamente como “otros” por doña Tiby. Quizás al final los partidarios democráticos queden ligeramente por debajo, es de esperar que así sea por razones obvias y que no vamos a discutir aquí. El hecho es que si hubiera sido un revocatorio ya hoy nos estuviéramos preparando para una nueva elección presidencial.

Hector A. Escalona S.
10 de Diciembre, 2013

Considero que la pregunta, que la oposicion tiene que hacerse, es como a 15 años de un gobierno tan malo, este solo es continuacion empeorada del anterior, no ha pasado la barrera del 50%? por que su mensaje, si tiene alguno mas alla del antichavismo, no cala ante una utopia locamente armada y sin aplicacion practica? creo que las derrotas anteriores no han hecho un cambio del liderezgo con respecto a las bases.

Mercedes
10 de Diciembre, 2013

Hola. gracias por la información. me gustaría un análisis sobre los concejales. Creo que es importante que por ejemplo en Sucre, se haya pasado de un concejo con 1 miembro opositar de 13, a tener ahora 9 miembros opositores. Saludos

Guillermo González
10 de Diciembre, 2013

Si… respondiendo y repitiendo un poco la pregunta de Héctor Escalona, esa es el análisis que la oposición debe hacerse, p.ej. hay que ver como el oficilismo ha hecho un ancla en que el beneficio que recibe el votante (bien sea por ser empleado público, o porque recibe una casa, o por lo que sea), sabemos que está directamente ligado con el voto… es decir, en otras palabras, (y es algo que yo escuché en los tiempos de AD y Copei) el PSUV lo “mejoró” para su beneficio, destruye la institucionalidad, para tener el argumento de “tengo que ganar porque si no tu lo pierdes todo incluso el puesto”… al final como dicen en otro comentario, la gente “ve” lo bueno del gobierno cuando recibe algo desde una casa, hasta las “rebajas en DAKA”, y contra eso, es muy dificil, juegan al final con la esperanza y el estómago. Es como decirle a alguien quieres este dinero regalado o prefieres trabajarlo??? en la MUD en pocas palabras ofrece el trabajo… En ese caso no solo la oposición (MUD y otros), me refiero a la gente que piensa más allá de la “semana que viene o del día de hoy”, la tenemos bien difícil, cambiar ese paradigma. A diferencia de los antiguos países socialistas (esa es otra comparación que siempre me hago) es que a pesar de todo lo complicado que vivieron esos países, Europa en relación en cuanto a distancia geográfica y comunicación es pequeña, por lo cual, me imagino que aquella gente, en algun momento se vieron retrados con respecto a otros países, cosa que culmina (o de pronto no ha culminado) con el derrumbe del muro, caso diferente a Vzla, cuyo vecino directo prácticamente solo es Colombia, y estoy muy seguro, que mucha gente cree que ellos están en peores condiciones que nosotros, sobre todo por los asuntos de la guerrila y la droga.

AISQUEL MENDOZA
10 de Diciembre, 2013

En realidad pienso que debemos convencer a esos ciudadanos que se quedan en su casa viendo los toros desde la barrera, para que salgan a votar, pero sobre todo de que el cne es creible yo igual no confío pero es el única arma que tengo y nunca dejaré ade utilizarla para expresar mi opinión, porque me parece demasiada comodidad que un 42% se niegue a sufragar, deberíamos esstablecer aquí en venezuela (la ley que aplican en Perú), por otra parte es urgente sembrar la conciencia de “De trabaja y lucha por lo que quieres”, “exige un mejor salario” y no esperen que todo te lo regale Papa estado, te aseguro que por lo menos en mi municipio prevaleció la regalía, si yo tengo, los demás que se j….. esta es la cultura que se está aplicando en Consejos comunales, participación por vivienda, que tal?

Jean-Jacques
10 de Diciembre, 2013

Estoy seguro, porque me consta, que en la época de AD y Copei a nadie le exigían que para obtener un apartamento del Banco Obrero, o un puesto en PDVSA, se le exigía el carnet del partido de turno. Y si eras empleado público y no eras de la nomina de “libre nombramiento y remoción” hacías carrera hasta el día de tu jubilación. Hoy basta que alguien sospeche o te acuse de escuálido para que te pongan de patitas en la calle como sucedía en la época del terror en la Revolución Francesa, por lo menos aquí aun no perdemos la cabeza en el esfuerzo. A Aisquel le recuerdo al ciudadano en la época Nazi, que no le importaba a quién venia a buscar la Getapo pues no era con él. El día que llegó la policía política del régimen a buscarlo se dio cuenta que nadie escucho sus gritos pues él era el último. espero que éste no sea el caso.

Antonio
11 de Diciembre, 2013

Creo que algunos análisis no son del todo correctos, si bien es cierto que era muy importante el número total de votos, recordemos que son unas elecciones municipales. Nadie estaba votando Maduro contra Capriles. Y el oficialismo se encargó de que nadie asociará a Maduro con las elecciones municipales, lo cual demuestra que Maduro no es un líder que arrastre masas. Por su parte la oposición si quiso imponer a Capriles como su líder, lo que demuestra que Capriles si arrastra masas (no así la oposición). El futuro me parece positivo para la oposición, Maduro si bien está más firme sigue sin ser un líder, Capriles si bien está más débil sigue llevando la agenda política venezolana. Adicionalmente el oficialismo agotó recursos que no podrá usar en otras elecciones, tales como el dakaso (que jugó a su favor en esta elección, pero a largo plazo jugará en su contra). El día de la lealtad a chavez, que perderá su efecto si se declara en todas las elecciones. Adicionalmente todavía el país vive bajo la figura de chavez, que se diluirá con el tiempo, existen personas que votaron este fin de semana por el candidato de chavez, y no por el candidato del psuv, de Maduro o del oficialismo.

La oposición tiene dos años para darle un vuelco al país, y me parece que entre el crecimiento de la misma, y los errores y la falta de liderazgo del chavismo tiene una buena oportunidad para hacerlo.

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