Actualidad

¿Golpe militar en Venezuela?, por Fernando Mires

Por Fernando Mires | 20 de octubre, 2013

En Venezuela hay excelentes analistas políticos. Pero a ninguno sigo con tanto interés como a Teodoro Petkoff. Lo ameritan una larguísima experiencia, una probada sensibilidad política, y por cierto, un alto nivel de información. Por eso leí con suma preocupación su Editorial en Tal Cual del 17 de Octubre de 2013 titulado “Manu Militari” en el cual afirma que el ejército, mediante la fundación de CESPPA (Centro de Seguridad y Protección a la Patria) se ha situado definitivamente por sobre el gobierno mediante un “golpe frío”.

Gracias a CESPPA ha quedado claro que la política de Venezuela enfrenta un problema muy serio. Quizás el más serio de los últimos quince años.

CESPPA es un organismo militar anticonstitucional que pone bajo su tutela los ministerios del Interior, Justicia y Paz; de Relaciones Exteriores y de Defensa. Más todavía. Una junta militar decidirá cuanto y cuando deberá ser informada la opinión pública. Y por si fuera poco, CESPPA determinará acerca de cuales informaciones deberán ser entregadas al propio Presidente de la República.

En otras palabras, CESPPA es un “poder sobre el poder”, una instancia supraestatal situada sobre el Ejecutivo. Su cometido no es otro sino subordinar el poder político al militar. Razón por la cual deduce Petkoff: “El Presidente está literalmente en manos del CESPPA. Y con él todos nosotros, los venezolanos”.

Si el consumado por el CESPPA es un golpe, se trataría entonces de uno de los más refinados de América Latina, tierra de golpes y golpistas.

Lejos están los tiempos en que los militares bombardeaban palacios gubernamentales, llenaban de prisioneros los estadios, abrían campos de concentración y establecían centros de tortura. Hoy en cambio ha sido creado en Venezuela un gobierno militar situado por sobre las instituciones públicas, incluyendo la propia presidencia de la república.

CESPPA ha asumido el poder real reduciendo al gobierno a instancia puramente formal. En lugar de la “dictadura del proletariado” ha sido instaurada la “dictadura del militariado”. Como en Irán, en donde el gobierno civil se encuentra bajo las instituciones religiosas, el de Venezuela -caso peor- ya se encuentra bajo las instituciones militares. CESPPA ha convertido el Estado político en un Estado militar. Eso quiere decir simplemente que la verdadera ley habilitante reside en manos de CESPPA. O lo que es igual, frente a CESPPA Maduro es un simple inhabilitado.

Por supuesto, el de Chávez también era un gobierno militar. La mayoría de los puestos decisivos estaba en manos militares. La ideología de gobierno era militarista y no política. El lenguaje de Chávez, aunque no tanto como el de Maduro, era un lenguaje militar. Chávez mismo era militar. Pero no sólo era eso.

El gobierno de Chávez era, además, un gobierno popular.

La legitimidad de Chávez no provenía de las armas sino de las masas que lo apoyaban. No es el caso del gobierno de Maduro.

Con Maduro cambió definitivamente el carácter del gobierno chavista. En lugar de ser el del primero un gobierno populista militar paso a ser simplemente un gobierno militar; así, a secas. Del antiguo populismo solo quedan frases sueltas, paganas ceremonias mortuorias, ritos patrioteros, falsos remedos, y muy poco más.

Maduro tenía con la exigua y dudosa mayoría que alcanzó el 14A dos posibilidades. La primera, concertar un dialogo, si no con toda la oposición, por lo menos con parte de ella. La segunda, seguir los llamados del sector más radical del chavismo. Evidentemente intentó sin éxito la primera al establecer contacto con Lorenzo Mendoza, este último en representación informal de fracciones del empresariado venezolano. Con el nombramiento del pragmático Merentes en contra del fundamentalista Giordani, Maduro pareció, además, inclinarse por soluciones destinadas a controlar la crisis económica desatada por Chávez. Pero de modo paralelo Maduro trataba de contentar al núcleo duro del chavismo, embruteciendo al máximo su ya, de por sí, brutal lenguaje. De esta manera Maduro cerró las posibilidades de dialogo. Víctima de sus vacilaciones no fue capaz de iniciar un “gran viraje”. ¿Le faltaron fuerzas, personalidad o simplemente agallas? A estas alturas, el tema ya no tiene importancia.

De nada servirá a Maduro después de la toma del poder de CESPPA, con una habilitante corruptamente adquirida, controlar a un parlamento que de hecho controlaba. De nada le servirá tampoco “meter preso” a Capriles, o a López o a quien sea, con el objetivo de provocar una rebelión popular y dar paso definitivo a una intervención militar, posponiendo las elecciones del 8D que tanto lo amenazan. Suceda lo uno o lo otro, Maduro solo será un simple mayordomo del palacio militar. Si es que ya no lo es. Eso bastará sin duda para que Insulza y otros invertebrados de la OEA apoyen al nuevo gobierno militar venezolano.

Afortunadamente la mayoría de la oposición democrática venezolana ya ha advertido el peligro. Henrique Capriles ha reiterado continuamente su oposición a todo golpe de estado, venga de donde venga. ¿Será esa la razón por la cual Cabello quiere “meterlo preso”? Todo así lo indica.

Transformar las elecciones del 8D en rebelión democrática y popular sin que dejen de ser elecciones, es el difícil camino emprendido por la MUD y Capriles. ¿Lo lograrán? Algunos candidatos ya están llamando, en buena hora, a detener al golpismo a través de la campaña electoral. Es sin duda la tarea más importante del momento. Mucho más, por supuesto, que discutir sobre la nacionalidad de Maduro.

Queda todavía la esperanza de que chavistas opuestos a una salida militar —si es que los hay— hagan oír alguna vez su voz y establezcan en ese punto —solo en ese punto— una convergencia mínima con sectores de la oposición democrática, una destinada a cerrar el paso al golpismo, sea antes o después del 8D. Después de todo, quienes estuvieron en el 2002 en contra del “carmonazo” no tienen ninguna razón, ni moral, ni lógica, y mucho menos política, para estar en el 2013 a favor del “cabellazo”, del “madurazo”, o simplemente de un mero “cuartelazo”.

Fernando Mires 

Comentarios (8)

Leomolin (ULA-Mérida)
20 de octubre, 2013

“Transformar las elecciones del 8D en rebelión democrática y popular sin que dejen de ser elecciones”, Muy bien elaborada la frase, pero ¿y la caja negra llamada CNE, consejera ahsta de los rusos?

Federico Rodriguez
20 de octubre, 2013

Genial como siempre. Pero lamentablemente la última parte dudo que suceda alguna vez. Después de todo, la filosofía chavistas dicta que “no se puede estar de acuerdo con la oposición, aún si tienen la razón”. En otras palabras: “preferible que nos jo… todos antes de admitir que los escuálidos tienen la razón”

gabriel
21 de octubre, 2013

Si existiera un club de fans de Fernando Mires y Teodoro Petkoff, sería yo un miembro seguro. La claridad para ver las cosas desde arriba, sin complejos, crítico de las acciones de la oposición si hay que serlo. Nací en Uruguay, y huyendo de los militares terminamos en Venezuela. Da tristeza ver cómo representantes del continente, luchadores contra los abusos y totalitarismos, cómo Pepe Mujica, terminan haciendo la vista gorda ante lo que se vive en Venezuela (a menos que no tengan nada en contra del “gorilismo”, siempre que venga del bando que respaldan…por lo que la salsa que es buena para el pavo no lo sería para la pava). Y me resulta torpe, porque de terminar Venezuela en una dictadura, les va a costar justificar que hacen negocios con los que usurpan el poder. Es, para mí, correr la arruga. No digo que crea en el intervencionismo, pero de ahí a simplemente no querer ver lo que es evidente hay un abismo.

Miguel
21 de octubre, 2013

este señor vive aqui? en otras circunstancias apoyaría lo q dice, pero el detalle esta q las elecciones del 8D no están siendo utilizadas para generar una ” rebelión democrática y popular ” ya que siempre esperan los resultados q da el CNE rojo para saber y aceptar cuantos votos tiene la OPO a pesar de q ellos saben q esos números son falsos… lo del CESPPA es terrible, pero igual la dirigencia opositora no se prepara para eso…como bien lo escribe, una AN q ya controla el chavizmo a pesar de los pocos curules obtenidos por la OPO con la mayoria d votos, y la MUD solo sabe defender lo electoral a pesar de q ya estamos por encima d eso

Demóstenes Pérez
21 de octubre, 2013

Comparto con F Mires su enfoque sobre el militarismo dominante en Venezuela.Con Chávez se instaura un Gobierno militar populista que peermitió la colonización de la Administración Pública por militares (algunos progresistas con una ética blindada pero –lamentablemente–una mayoría de trepadores que vieron en la “política” su gran negocio para conformar una oligarquía uniformada).Del cuartel,donde leían,estudiaban y reflexionaban, pasaron al ejercicio pragmático y corrupto del poder.Muchos se han enriquecido sin pudor,asaltaron el tesoro público escudándose en un súbito “socialismo” y en un acomodaticio discurso “revolucionario”. La política fue uniformada.La sociedad militarizada y la deliberación/debate políico se confunde con emboscada,chantaje,extorsión,ataque sorpresa y falsos positivos. En lugar de formular proyectos sociales,diseñan emboscada política y montan negocios. Esos militares,soñadores,éticos,quedaron vencidos por un poder que los corrompió.De allí que sobre Maduro hay un muro militarista que busca controlarlo para que la nueva Fedecámara uniformada preserve sus privilegios.Desde la FAN deben emerger nuevos actores sociales,no corrompidos, decentes e institucionales, que contribuyan a fortalecer la sociedad democrática,productiva y con instituciones robustas,ágiles,honestas,autónomas,al serivicio de todos los ciudadanos,sin los odiosos privilegios y brutales exclusiones que hoy indignan al pueblo decente y trabajador. El primer paso es –sin la humillante injerencia del Estado-Gobierno cubano ni otro gobierno extranjero — democratizar la democracia;esto es ciudadanizar la sociedad y desmilitarizar la política.Que la alianza cívico militar,deje de ser un tutelaje MILITAR sobre lo civil.El espacio público no puede ser un inmenso cuartel.De continuar esta aberración política podría sobrevenir una rebelión ciudadana,asqueada, de efectos perversos.

Lou
23 de octubre, 2013

Venezuela ya es una dictadura desde que Chavez se la entrego a Castro. Y desafortunadamente no cambiara. No se preocupen por la nacionalidad de Maduro Los que Mandan son Cubanos communistas. Destroyeron a Cuba y ahora lo hacen con Venezuela.

Sarimar Jimenez
24 de octubre, 2013

Cuando Chávez vivía nos preguntábamos “y después de Chávez que…?”. Ahora que Chávez no está, tenemos a un Maduro en Miraflores sin el carisma de su antecesor, sin liderazgo, fácilmente manipulable, un presidente que se la pasa en Cuba pidiendo instrucciones acerca de lo que tiene que hacer. Sin embargo, resulta aún más preocupante que el CESPPA sea el que controle el poder. Cómo se puede confiar en unos militares que han permitido que se viole la Constitución cada vez que al regimen le ha dado la gana; cómo confiar las instituciones a unos militares que han permitido la cubanización total de las mismas. Resulta entonces, un absurdo pensar que el CESPPA va a brindar seguridad y defensa a la patria.

Seguiré defendiendo la democracia como sistema de gobierno de participación e igualdad.

Ana Castro
4 de noviembre, 2013

CON TODAS SUS LETRAS. CHÁVEZ VIVE.

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.