Actualidad

Al límite: (Les) Estalló la utopía, por Luis García Mora

Por Luis García Mora | 28 de julio, 2013

Preocupa lo acelerado de la situación. La encuesta de Consultores 21 del mes de junio registra de manera preocupante cómo durante los dos primeros trimestres de este 2013 una onda de pesimismo (sí: de desilusión, de desesperanza) se está acelerando en el ánimo nacional.

Para más de 61% de los venezolanos las cosas en general están yendo mal. Y la percepción del futuro, tanto personal como global, es la de una caída en barrena. Para más de la mitad de los encuestados en los próximos seis meses esto será algo peor o mucho peor que ahora.

Más del 87% no consigue actualmente con facilidad los productos que quieren comprar, considerando al gobierno y a Maduro como los culpables directos de esta fuga hacia la nada. Algo que está obligando a algunos a preguntarse cómo salimos de esta mezcla de depresión con desesperanza.

Porque es un hecho: sólo se puede construir desde el optimismo. Y la gente no siente (no sentimos) que haya una alternativa de poder que le permita (nos permita) conectar con un proyecto político de largo aliento.

Todos se preguntan cuándo y cómo vamos a resolver.  Y si rasgamos la aburrida retórica oficial, como lo haría ayer un experto económico serio, no sabemos con propiedad si están o no los dólares, por ejemplo. Porque, si los tuvieran, ¿entonces por qué el Gobierno está ofertando hacia arriba?

Los niveles de precios se acercan con la misma aceleración negativa al 40%. Cuando lo rebase (según se explica) existe la probabilidad de que vuelen aún más alto, para terminar distorsionándose por completo. Es decir: que no sepamos por ejemplo cuánto cuesta un apartamento o una soda, lo que implicaría el más violento deterioro del piche salario de los venezolanos.

Y si es así —y el Gobierno lo sabe—, ¿por qué juegan con fuego?

Como se sabe, estos meses son decisivos. Tienen que abrir el dólar permuta ya. El ciclo de las importaciones está entre 5 y 6 meses, cuando antes era cada 3 meses. ¿Cuánto más va a esperar el Gobierno?

Vienen meses de gastos extraordinarios, sin resolverse el tema de la inflación ni la escasez. Y el poder les está pesando una tonelada. Vemos cómo la Asamblea Nacional aprobó una bola de plata de ingresos para unas empresas básicas horadadas. Hundidas. Superquebradas. En una economía que (lo sabe hasta el gato) está para el ajuste.

Chávez (que en paz descanse), en una Venezuela con una Constitución que obligaba —u obliga— a unas elecciones casi anuales, articuló su ciclo electoral con otro ciclo de políticas económicas, por lo que en cada elección disparaba el gasto público sin control, así que ahora tenemos un país con bajos ingresos, escasez altísima y un costo de vida que escala con uñas y dientes la hiperinflación.

¿Qué pasa? Terminaremos por preguntarnos en un futuro próximo, en relación con Venezuela, como Vargas Llosa lo hizo en Conversación en La catedral: ¿En qué momento se había jodido el Perú? Y nos responderemos: “Allá, por los años del loco, que avanzaba resueltamente entre cabras que campanilleaban, como el Consejero de La Guerra del Fin del Mundo, con unos ojos que ardían con fuego perpetuo”.

Y quemó el país.

Lo despalilló.

Saltando entre las llamas de gozo.

¿Cómo paramos?

Nadie (me decía un amigo) muestra alguna capacidad de poner a la gente a soñar. Y eso enfría las mochilas. No hay “un poquito más”. Todos sabemos que esto se jodió. Que, por ejemplo, después de más de veinte planes de seguridad en catorce años, estos tipos no sirven para resolver esto. ¿Pero cómo paramos?

¿Cómo detenemos este tren que va hacia el abismo?

Martin Luther King fue portador de un sueño: “I have a dream”, dijo. Pero, ¿y nosotros? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuánto tiempo podemos estar entre la depresión y la desesperación? ¿Veinte años? Así estuvieron los españoles con Franco. Así están los cubanos con Fidel. Y los matrimonios malos. Hace falta una imagen de fuerza. Y eso es lo que le falta a la dirigencia de la oposición. A la política. Una síntesis de cómo vamos a vivir.

Después de la frase de Jaua del papel toilette, “¿Ustedes quieren patria o papel para limpiarse?”, ¿qué añadir?

¿Hasta qué nivel de truculencia hay que llegar?

Pero al menos tienen su sueño. Disparatado. Loco. Sin conciliación ni gobernabilidad. Sin comida. Sin luz. Sin petróleo (prácticamente se acaba de conocer la ruina de la expansión de la industria petrolera).

A la intemperie.

Al chavismo le estalló la utopía.

Cráteres

– Y, del otro lado, ¿a la oposición? Uno diría (modestamente), que hay que pasar con urgencia de la desesperanza a la esperanza. En el bipartidismo se ganaban elecciones así. Sólo decían “Luis Herrera no funciona” y ¡tan! Ganaba AD. “Que Lusinchi esto…” y ganaba Copei. Casi con un movimiento mecánico. Sin imágenes. Como diría aquél: todo movimiento político debe acompañarse de intelectuales, de músicos, de artistas. Son los únicos que puede darle imágenes. “Estos líderes nuestros tienen que vincularse con la cultura”. Las letras. La música. La poesía. A la dirigencia joven de Venezuela le hace falta narrativa. Poesía. Música. Todas las imágenes salen de ahí. No todo es estar en forma, correr, hacer gimnasia. “Tienes que saber quien es Tony Judt. Entender un verso de Montejo. Haberse tomado un café con Rafael Cadenas”.

– Neruda hablaba de sus reuniones con Pompidou, y Malraux con De Gaulle. Carlos Fuentes siempre recordaba la noche en que él y Gabo escucharon a Bill Clinton recitar de memoria pasajes enteros de Faulkner. Demostró que había leído el Quijote y por qué Marco Aurelio era su autor de cabecera. Esto es fundamental. No es sólo preparar maquinarias para ir a elecciones. Tiene que haber un sustrato. Como dice el amigo sabio, “Sólo se puede construir desde el optimismo”.

– Consultores 21. Evaluación del nivel de agrado de algunas personalidades. (Preguntas cerradas, una a una) Lectura nacional, sin filtrar por quiénes conocen. Chávez 52%. Henrique Capriles 48,4%. Leopoldo López 46,2%. Nicolás Maduro 44,5%. Elías Jaua 43,3%. Julio Borges 39,9%. José Vicente 37,9%. Diosdado Cabello 36,7%. Ramón Guillermo Aveledo 32,5%. ¡Uhmmm!   

Luis García Mora 

Comentarios (12)

No me asombranaa
28 de julio, 2013

De donde sacaran los reales, para los gastos de fin de año. Es mucho dinero que el gobierno tiene que repartir.

Santiago J. Guevara García
28 de julio, 2013

Antes q nada, una precisión histórica: después d Lusinchi no ganó COPEI. Ganó CAP. Listo! Mi comentario: No es fácil el manejo del tiempo y menos, cuáles estados o momentos expresan análisis o sentimientos y cuáles determinaciones (para la acción). El progreso político, desde las referencias de Dracón, en la antigua Grecia refieren situaciones d arbitrariedad u opresión; pero, también d eclosión democrática. A los temores o la esperanza (sentimientos)pueden sucederlos la rebelión o el salto al futuro (determinaciones para actuar). ¿Qué hay y qué falta para ello? Hay víctimas d los malos gobiernos; hay voluntades ganadas al cambio, pero temerosas de él (el cómo); hay redes sociales, etc. Pero, ¿qué falta? Dos cosas muy importantes: una agenda (tan sencilla como una transición basada en una constituyente: es concreto, es cambio, es futuro, etc.)y un fin (uno solo): la institucionalización de la participación ciudadana en el control social d los políticos. Epa! Lo podemos poner más bonito: disponer de un Proyecto de País (lo he trabajado, un proyecto de nuevo Pacto de Gobernabilidad (está en mi penúltimo trabajo publicado. 2010, un Plan para una Transición a la Democracia y Orientaciones para varios períodos de gobierno, etc. Termino: no es que no hay salidas: es que se ve hacia dónde están: en uno mismo!

Santiago J. Guevara García
28 de julio, 2013

Precisión: algún error del servicio d Internet (me pasa en Twitter también) hizo q no aparecieran trozos d lo q escribí. Vale!

luis catari
28 de julio, 2013

El juego de la costumbre, de la adaptacion, la resignacion, la desesperanza, el que le vamos hacer, el que se hace mija…….. pero esto podria tener su efecto en un pais con crisis manejables. con instituciones. Con reglas medianamente claras, con un desempeño gubernamental regular. AQUI ESO NO EXISTE, La oposicion esta`desconectada de los ciudadanos. la realidad supera los pronosticos. NOS ESTALLARA EN LA CARA, SOLO SERA`CUESTION DEL FOSFORO LA MECHA LA PUSO EL GOBIERNO. INFLACION, DESABASTECIMIENTO, DEVALUACIONES ENCUBIERTAS A SOTO VOCE, ESTANCAMIENTO, recesion, DESTRUCCION DE LA INDUSTRIA NACIONAL DEL PETROLEO, PERSECUCION Y ANIQUILAMIENTO DE LA ACTIVIDAD PRIVADA, QUIEBRA TOTAL DE LAS INDUSTRIAS BASICAS. ENMALEZAMIENTO DE LAS TIERRAS DEL CAMPO. PEQUEÑAS Y MEDIANAS INDUSTRIAS ARRAZADAS POR LAS IMPORTACIONES DE LA CHINA,DESTUCCION DE LAS CEMENTERAS PARALISIS DE LA CONSTRUCCION DE INFRAESTRUCTURA DE SERVICIOS PUBLICOS Y PRIVADOS.ENDEUDAMIENTO ILEGAL DE NUESTRAS RIQUEZAS NATURALES A TRANSNACIONALES CON CONVENIOS DESCONOCIDOS Y LEONINOS CONTRA NUESTRA NACION O LO QUE QUEDA DE ELLA. ESTE DESGOBIERNO DE LOS PEORES VENEZOLANOS QUE JAMAS CREIAMOS TENER EN ESTE MARTIRIZADO PAIS. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUE SE VAYAN¡¡¡¡¡¡CONSTITUYENTE AHORA O NOS QUE DAMOS SIN PATRIA¡¡¡¡¡¡¡¡¡SON UNA PESTE ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ LANGOSTAS INSACIABLES DEL ERARIO NACIONAL¡¡¡¡¡¡¡

Ignacio Matanza
29 de julio, 2013

“¿Por qué juegan con fuego?”, pregunta LGM; ¿Será que quieren quemar las naves y quedarse a lo cubano, con menos política y más cárcel y cementerio a falta de utopía?, pregunto yo.

Marlon
29 de julio, 2013

Totalmente de acuerdo con su artículo, y desde aquí mismo usted puede comenzar a inyectar ese optimismo que tanto nos hace falta, es tarea de todos, no solo de los políticos. Como diría Churchill, el optimista y el pesimista suelen equivocarse con la misma frecuencia, pero el optimista es inmensamente más feliz. Saludos

dharana
29 de julio, 2013

Como siempre sus artículo narran los problemas del país con buen dominio de la narrativa, tiran leña a la oposición y no contienen conclusión o aporte.

Maribel Matanza
30 de julio, 2013

La salida somos nosotros, los venezolanos, y tal parece que salimos, no estamos, nos fuimos. Pareciera que hemos colgado el letrerito de la quincalla: ¨regreso en 1 hora¨. Uff, me cuesta escribirlo pero será que estamos…¿ Enajenados?

María
30 de julio, 2013

Sueña el rico en su riqueza que más cuidados le ofrece, sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza, sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende, y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende…

Fácil es soñar, ser positivo, no tanto. Creo es mejor ser realistas y ver las cosas tal cual como son…aunque siempre esa realidad es distinta para cada quien. Creo que tanta dosis de positivismo no nos ha ayudado mucho que digamos. Más bien nos ha golpeado duro cuando nos ha tocado el fracaso. Creo que “con los pies en la tierra” es el mejor lugar para estar. Es lo que nos da la objetividad.

Por la encuesta referida, un difunto que llevó al país a la involución, un corrupto, y un par de mentirosos que están llevando una nación a la ruina gocen del agrado de tanta gente, es desconsolador. Y sigue siendo la realidad, una que “desencaja” moralmente a la mitad de los ciudadanos de nuestro país.

Por otra parte, creo que los venezolanos lamentablemente no hemos aprendido lo que necesitamos saber. Siempre esperando por “el otro” a que solucione. Y esa realidad también nos seguirá pateando en la cara hasta que entendamos esa lección. Y esa pregunta seguirá en el aire:”¿Cómo detenemos este tren que va hacia el abismo?”

Gracias por este artículo y sobre todo por plasmar en letras lo que pensamos, sentimos y necesitamos los ciudadanos comunes.

Johnny Peña
30 de julio, 2013

No obstante todo lo expuesto por el autor me pregunto ¿Cómo es que a pesar de las calamidades en el automercado, en los hospitales; a pesar de la oscuridad, de la insuficiencia del dinero, de la inseguridad, de la mala vialidad, de la corrupción, de la paquidérmica burocracia; de las protestas por contratos colectivos, por la falta de respeto a la autonomía universitaria, por la quiebra de las empresas básicas, a pesar de la falta de pago a los empleados públicos, a pesar de la consecuente y reiterada violación de la constitución y de las leyes de las instituciones. A pesar de todas éstas y tantas otras calamidades en este país aun esta gente sigue gobernando?

Susana Pocaterra
31 de julio, 2013

Comparto plenamente la idea de convocar a una asamblea nacional constituyente para que los ciudadanos de a pie decidan cual es el país que queremos, para ponernos de acuerdo en la solución de los males que nos aquejan y re-institucionalicemos a la nación. No podemos seguir con un Tribunal Supremo, Fiscalia General de la Nacion, Contraloria General y sobre todo un Consejo Nacional Electoral, que solo responden a los intereses del ejecutivo y del grupo de poder que esta mandando y mientras tanto el país se cae a pedazos y nosotros, la economia esta en el suelo y donde al parecer no tendremos dentro de poco ni que comer. Hemos dejado de ser dueños de nuestro futuro, para vivir subordinados a los intereses de otros países que se estan llevando nuestras riquezas por haberselas hipotecado. Es Urgente que esa convocatoria se haga lo mas pronto posible y empecemos a disenar juntos el país que todos queremos.

Guillermo Luces
1 de agosto, 2013

Que lean por lo menos prodavinci.com

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.