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A propósito de la auditoría de los resultados del 14-A, por José Ignacio Hernández

Por José Ignacio Hernández G. | 16 de abril, 2013

Medianoche del 15 de abril de 2013. Los rectores del Consejo Nacional Electoral, tras varias horas de espera, anuncian en un primer boletín los resultados de las elecciones presidenciales del 14 de abril. El resultado fue, como se dice, bastante ajustado.

Según ese primer boletín, la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, informó sobre los “resultados irreversibles de la contienda electoral presidencial de este domingo 14 de abril”, señalando que “el candidato Nicolás Maduro obtuvo 7 millones 505 mil 338 votos (50.66%) y que el candidato Henrique Capriles obtuvo 7 millones 270 mil 403 (49.071%) de los votos escrutados y otros candidatos y candidatas sumaron 38.756 votos (0.26%)”. Ese boletín se emitió con el 99.12 % de actas transmitidas y un índice de participación relativa del 78,71%.

La diferencia entre uno y otro candidato era de —apenas— 234.935 votos. Ello no abarca, en todo caso, todas las actas de escrutinio, con lo cual, el resultado final podría ser incluso inferior.

Luego del primer boletín, el candidato Nicolás Maduro dio un discurso en el cual, entre otras cosas, se mostró de acuerdo con realizar la auditoría de los votos. En el discurso que dio el candidato Henrique Capriles, casi de inmediato, señaló que no aceptaría el resultado electoral, exigiendo al respecto la realización de la auditoría. Es decir, ambos candidatos estaban de acuerdo con la pertinencia de realizar una auditoría de los resultados electorales. Faltaría entonces el visto bueno del Consejo Nacional Electoral.

¿En qué consiste esa auditoría? ¿Qué implicaciones tiene sobre el proceso electoral? ¿Cómo incide en la adjudicación y proclamación del candidato que resultó ganador, según los resultados anunciados preliminarmente por el Consejo Nacional Electoral?

Los comprobantes de la elección

Quienes votaron pudieron comprobar, nuevamente, las formalidades que deben cumplirse para ejercer el derecho al voto, en un proceso automatizado —o electrónico— pero que cuenta también con importantes documentos físicos.

Así, en toda mesa electoral, al término de la elección deben existir distintos comprobantes —electrónicos y físicos— del resultado electoral. Primero, la máquina debe emitir el reporte electrónico y físico de la elección, que es un acta de escrutinio en la que se indica el número total de votos válidos y nulos. Luego, el cuaderno de votación debe indicar cuántos electores votaron, cifra que debe coincidir con lo contenido en el acta de escrutinio. Por último, en la llamada urna electoral, deben reposar los comprobantes de votos de todos los que sufragaron en esa mesa, cifra que también debe coincidir con los datos contenidos en el cuaderno de votación y en el acta de escrutinio.

Todas las actas de escrutinio son sumadas luego de manera electrónica por el Consejo Nacional Electoral, lo que corresponde con el acto de totalización que da los resultados electorales. Culminada esa fase se procederá a adjudicar el cargo al candidato elegido, para luego proceder a la proclamación. La proclamación consiste en emitir la credencial que certifique la condición de candidato elegido.

Es por todo esto que cualquier discrepancia en los comprobantes de votación significará un grave atentado a la voluntad popular expresada en las elecciones. Y por lo anterior, la Constitución y las Leyes propenden no sólo a proteger todos estos comprobantes de votación, sino a asegurar su correcta concordancia.

La auditoría: al servicio de la transparencia y confiabilidad del sistema electoral

El artículo 162 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales regula un mecanismo específico para comprobar la sinceridad de los comprobantes electorales: es la llamada verificación ciudadana, una revisión manual de todos los comprobantes de votación. Es decir, el recuento de votos en las urnas y su comparación con los resultados del cuaderno de votación y el acta de escrutinio.

Esa verificación ciudadana no se efectúa en todas las mesas, sino sólo en las mesas que indique el Consejo Nacional Electoral. Para estas elecciones, debían verificarse el 52,98 % de las actas.

Sin embargo, la verificación ciudadana no es el único mecanismo con el cual los ciudadanos pueden controlar la sinceridad de los resultados electorales. El principio general que establece el artículo 156 de la Ley Orgánica de los Procesos Electorales es que todas las fases del proceso electoral están sujetas a auditoría, como mecanismo para garantizar “la transparencia o confiabilidad” de las elecciones.

Esto quiere decir que todo ciudadano puede, de manera fundada, requerir al Consejo Nacional Electoral la verificación de los comprobantes de votación de todas las mesas electorales, precisamente, para verificar su sinceridad. Es decir, para verificar si el número de votos depositados en las urnas coincide con los votos reflejados en el acta de escrutinio y en los datos de los cuadernos de votación.  La auditoría es  parte, entonces, del derecho ciudadano a la libre participación política, reconocido en el artículo 62 de la Constitución.

¿Qué justifica la auditoría en este caso?

Un resultado electoral ajustado no justifica en sí mismo la auditoría global, pues, en suma, el resultado final dependerá de la diferencia de votos. Así sea de un solo voto. Con ello, aclaro, no pretendo incurrir en el error de muchos que reducen (o degradan) la democracia a la mayoría de votos. La democracia es mucho más eso.

En todo caso, la auditoría no es necesaria en este caso —únicamente- por lo ajustado del resultado—, sino que ése es un indicio más.

La auditoria es necesaria pues el proceso electoral del 14 de abril no fue, en estrictos términos, transparente. La democracia no se agota en las elecciones, ni todas elecciones son por ello democráticas. Separación de poderes, neutralidad política del Gobierno y sus funcionarios, campaña electoral objetiva y equilibrada, ausencia de presión sobre los electores. Todas son condiciones que no estuvieron presentes en estas elecciones. Siendo el resultado tan estrecho, este proceso electoral no cumplió con uno de los fines básicos de toda elección: generar confianza.

Subrayo de nuevo que ambos candidatos están de acuerdo en realizar la auditoría, así que puede contribuir a generar mayor confianza en los resultados electorales, para lo cual —por supuesto— la auditoría debe cumplir condiciones mínimas de legalidad, transparencia y participación abierta y plural.

Auditoría e impugnación de elecciones

La auditoría no supone la impugnación de elecciones o de actas electorales. Es, como se dijo, un mecanismo de participación ciudadana que permite verificar la sinceridad y transparencia de los resultados electorales, pero que puede dar lugar a la posterior revisión de los actos electorales.

Nada impide, por supuesto, que con independencia de esa auditoría cualquier ciudadano o candidato interesado pueda impugnar las elecciones o las actas electorales. En ese caso debe hacerlo ante la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. Y la impugnación puede dirigirse contra todas las elecciones, por fraude, violencia o cohecho, o sólo sobre las votaciones en las mesas electorales en las cuales esos actos violentos fueron realizados (artículos 215.2 y 217, numerales 3, 4 y 5 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales).

En estas elecciones presidenciales, precisamente, se reflejaron noticias de hechos violentos e indebidos que encuadrarían dentro de esta impugnación. En el primero caso se declarará la nulidad de la elección y se convocará a una nueva elección. El segundo caso, se declarará la nulidad sólo de las votaciones en las mesas afectadas, procediéndose a una nueva elección respecto a las votaciones anuladas, siempre que la nulidad incida en el resultado electoral.

La otra posibilidad es la impugnación de las actas electorales (totalización y escrutinio) por discrepancias en su contenido. De esa manera, si el resultado electoral reflejado en el acta no es consistente con los comprobantes de votación, el acta será nula y deberá procederse al recuento manual de todos los votos (artículo 221, Ley Orgánica de Procesos Electorales). Aquí, por ello, no es preciso efectuar una nueva elección.

La auditoría pretende evitar estas impugnaciones, que se tramitan por juicios generalmente complicados y extensos. De esa manera, la auditoría permitirá comprobar —en una vía no contenciosa— si los resultados electorales coinciden con los comprobantes de votación que contienen la voluntad popular de los electores.

Si la auditoría refleja alguna inconsistencia, deberá determinarse si ésta incide en los resultados electorales. En otras palabras: la diferencia apreciada debe ser mayor que la diferencia entre los dos candidatos, que en este caso es, como vimos, bastante baja.

En ese supuesto, el Consejo Nacional Electoral deberá acordar la nulidad de los actos de totalización (y, de ser el caso, adjudicación y proclamación), y proceder a una nueva totalización, respetando fielmente el resultado derivado de la auditoría formulada.

Auditoría, democracia y paz

Finalizo insistiendo en esta idea: la auditoría favorece a la transparencia y confianza de las elecciones, en un entorno que precisa de mayor transparencia y confianza. Sin transparencia y confianza no hay democracia y sin democracia no hay paz.

En una visión degradada de la democracia, se ha pretendido reducirla a la mayoría, olvidándose con ello algo que advertía Alexis de Tocqueville: la tiranía puede expresarse incluso por las mayorías o, mejor, en nombre de las mayorías.

La democracia es mucho más que una mayoría. Implica una decisión, consciente y colectiva de resolver las diferencias de manera pacífica, en un marco de respeto y tolerancia. Y si algo necesitamos venezolanos en estos días es paz.

José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

Comentarios (20)

Maria Bermudez
16 de abril, 2013

En caso de detectarse diferencias en las mesas entre el número de votos físicos (papeletas) a favor de uno u otro candidato y el Acta de Escrutinio, ¿cómo se interpreta eso? ¿Cuáles serían las consecuencias, se invalida la elección en la mesa respectiva? ¿Cómo repercutiría esto en la votación total por candidato?

Noris
16 de abril, 2013

Profesor me encanta leer sus artículos. Gracias por escribirlos.

Angel Garcia
16 de abril, 2013

Reciba cordiales saludos. Como complemento a este artículo ¿podría publicar otro explicando cómo sería el procedimiento para la solicitud de la verificación o reconteo de votos? Gracias.

Sonia Laborde
16 de abril, 2013

Excelente artículo.!!! Este si es un análisis responsable!!!!. Señores del gobierno y la oposición guíense por este artículo para proceder.

Fernando Borges
16 de abril, 2013

La pregunta es ya el Sr Capriles introdujo la solicitud de impugnación de elección y solicitud de reconteo y conteo del 100% de las actas con apertura de las urnas electorales

eduardo lizarraga
16 de abril, 2013

Dos preguntas: 1.- De que manera se puede exijir que la totalizacion en la nueva auditoria sea publica para que realmente sea transparente; si es factible. 2.- En el caso de que el conteo sea con las papeletas; si estas no existen ya; como posiblemente pueda ocurrir si son ciertas las imagenes que circulan de quemas de cajas, Que se haria?

Charly
17 de abril, 2013

“El cambio social es el resultado de la aspiración a la igualdad de los hombres”. En esa afirmación que usted menciona a Alexis de Tocqueville, precursor del “Liberalismo” que es una de las fases del desarrollo al “Capitalismo”, está reconociendo que existe una mayoría que eligió un candidato en Venezuela. Si es así, entonces usted debe aclarar a cual “Mayoría se refiere”, si es la de Maduro, entonces reconoce que Maduro Ganó, pero es Tiranía, pero si es la mayoría de Capriles, entonces no es Tiranía sino “Democracia” y no hubiera puesto la referencia de este pensador???. De las Audiciones, estimado amigo, ya se hicieron en el 54% de todas las mesas, y están las actas firmadas por todos los testigos. Existen instancias de apelación que no es propiamente el CNE, es la instancia Constitucional del TSJ en materia electoral. Ya todos los Rectores del CNE se pronunciaron a favor de los resultados. Lo demás es no reconocer a ningún poder establecido y declararse en rebelión civil. Algo que no los ayuda. Soy Criminólogo, Master en Criminología y Política Pública. Florida-USA. Exitos en sus charlas y espero que haga honores a su título de enseñar la verdad imparcial.

Valentín Martínez
17 de abril, 2013

Buenos días. En mi humilde opinión, ya sólo resta impugnar las elecciones. Tal y como dicen voceros del gobierno, dicha auditoría se realizo al 53% de las urnas, las cuales, dicho sea de paso, no son las que selecciona el CNE, si no que son aleatorias dependiendo del número de mesas que haya en cada centro de votación. Tengo entendido, que no es al 53% de las urnas que existen, más bien es, 53% de las mesas electorales que hayan en un centro de votación, es decir, si hay 2 mesas, auditan ambas porque 53% es más que 1 y no auditarian 1,3 urnas, si hay 3 mesas, auditan 2 que seria 75% y así… De dicha auditoría, que se realiza finalizado el acto de votación y con la participación de testigos de los actores políticos y de la ciudadanía, resulto conforme en un 100%, dando o arrojando un resultado perfecto, de ninguna discrepancia, esto lo ha dicho el propio Vicente Díaz, que dicho sea de paso, de los funcionarios públicos que más se ha de admirar en estos momentos. Siendo así las cosas, con esa aletoriedad y porcentaje, ademas del resultado de la misma, dudo mucho que en las urnas restantes se consigan indicios de fraude. Creo entonces la vía es la impugnación, pues hasta ahora se ha dicho, han existido pruebas que ponen en duda la elección. Si leemos la LOPE y su reglamento (este último me llamo poderosamente la atención pues contiene delitos y sanciones, algo que en nuestro ordenamiento jurídico es de reserva legal) veremos como se violentó de manera abierta dicha normativa, incluso (propaganda electoral, medios de comunicación, recursos del Estado, financiamiento de campañas, resultados, etc), muchos de ellos manifestados antes del acto mismo de elección… No se si ya se intentaron las acciones, pero desde mi perspectiva, dicha ley fue violada ampliamente por el gobierno, incluso, hasta con la operación remolque (1×10) pues nadie puede obligar a nadie a votar o a abstenerse de hacerlo, entonces, si tu me llevas a un sitio a hacer algo que en principio no quería, eso es un delito, aunque se también que es algo muy difícil de probar, pero esta allí… Dicho esto, si hay pruebas del fraude y ya realizada la auditoría de 53%, la vía que queda es la impugnacion de las mismas. Lamentablemente, la vía administrativa (CNE) y la judicial (SE y SC del TSJ) no dejan mucha esperanza de voltear o invalidar el resultado y allí es cuando digo, se tranca el serrucho. Si están las pruebas y se someten al escrutinio público, es cuando puede hacerse ver el fraude y cualquier acción de calle estaría fundamentada (pacífica pero no por ello enérgica, por supuesto), de resto, pedir auditoría del 100% es consumir esfuerzos innecesario porque no lo van a permitir. Un ultimo detalle, el gobierno afirma eer mayoria, y eso, a mi modo de ver, es falso, si hubiese votado el 100% del electorado y sacan 50,01%, seria entonces valido el discurso, pero lamentablemtnr no asistieron mas de 4mill de personas, con lo cual, pretender ser mayoria es errado. Asi mismo, si la votacion queda en 51,2 vs 49,8, el que resulte electo ha de gobernar para todos y no para una mitad, porque al final de cuentas, tal y como ud. dice, la democracia no es solo mayoria. Saludos

Valentín Martínez
17 de abril, 2013

Amigo charly, curioso su comentario y errado a la vez en ciertos aspectos. Hay dos instancias, la administrativa y la judicial, eso esta en la LOPE. Esta última, se desarrolla ante la justicia o jurisdicción electoral, no ante SC. Que SC pueda verla o revisarla por vía excepcional es otra cosa, pero quien debe conocer es SE. Así mismo, es válido también decir, que en estado de derecho que vivimos, el disentir es valido, y lamentablemente, tiene a casi la mitad de un pueblo que fue a votaciones haciéndolo. Ud. Habla de capitalismo y de liberalismo, pero eso no esta en discusión, acá se discute es democracia, que tal y como lo dijo el articulista, el cual valga el comentario, sólo expresa una opinión así como Ud. Manifiesta la suya, es más que ser mayoría. Me va a decir Ud. Que en democracia se le niega el derecho de palabra a diputados que fueron elegidos por voto popular, sólo porque me da la gana? O desconocer la autoridad de un funcionario electo por una población votante, sólo porque, ojo, no reconoce unos resultados lo cual no quiere decir que desconoce al mismo?. Como dije, la auditoría al 100% dará tranquilidad y calma que es lo que se busca, desafortunadamente, esa vía no se activara porque no esta en la norma, queda sólo impugnar

Yezi
17 de abril, 2013

Excelente articulo Dr. Hernandez. Esta muy clara y objetiva su explicaciòn. Parece que una parte de los venezolanos quiere seguir en la trampa y en la mentira.

A.J.DOMINGUEZ
17 de abril, 2013

Señores, dejemos de soñar, para nadie es un secreto que el gobierno juegue limpio, lo pudimos observar en la campaña electoral y en el día de las elecciones.No se puede ir ha una contienda electoral con esas condiciones,hay que contar el 100% de los comprobantes de votación de todas las mesas, eso es transparencia es lo mas elemental,nos quitaron la esperanza de tener un mejor país,ya es muy tarde la desicion fue tomada no habrá re conteo, el fallo que pudiera dar el T.S.J con respecto a la solicitud de impugnación de las elecciones ya todos sabemos hacia donde va.No importa quien vote,lo que importa es quien cuenta los votos, ese es legado del Comandante.

Salvatore
17 de abril, 2013

Es más no veo ninguna razón por la cual no aplicar y declararnos en un 350, pero ¿como se lo hacemos saber al gobierno?, algún vocero o representante que exprese que los casi 8 millones estamos en un 350.

Charly
17 de abril, 2013

Para impugnar un resultado electoral, se debe interponer un Recurso Jerárquico ante el Consejo Nacional Electoral, CNE, dentro de los veinte (20) días hábiles siguientes a la realización de la elección. El Recurso también puede presentarse en la Oficina Regional Electoral correspondiente para ser remitido al CNE (Ley Orgánica de Procesos Electorales, LOPRE, Capítulo III, de los artículos 203 al 212). PERO: Entendiendo que la oposición desconoce todos los poderes, inutil sería que solicitara ninguna impugnación ante ningún ente. Por lo tanto, bueno sería que esperara que se auditen las mesas, lo demás es tratar de descalificar y llamar a la calle como ya lo hizo. El voto asistido existe en todas partes. Aqui mismo en USA, cuando he votado, en la entrada te preguntan si necesitas ayuda para votar y si la aceptas, te acompaña y te enseña lo que debes hacer, pero cuando ya te enseña, se retira, y eso es lo que acabo de ver que estaba haciendo el facilitador, y si consideran que esto estaba prohibido, Dónde estaban los representantes de la oposición??? Dios, creo que esta conversación no va a tener fin. Hasta otra oportunidad. Gracias.

José Ignacio Hernández G.,
17 de abril, 2013

Muchas gracias por sus comentarios!

Algunos puntos me parece interesantes comentarlos:

1.- La auditoría es distinta a la verificación cuidadana. Esa verificación aporta datos valiosos pero que deben ser contrastados. Además, la auditoría se extendería a comprobantes electrónicos no controlados por la verificación ciuidadana.

2.- La auditoria procura preservar la voluntad del elector, ante las sombras de duda existentes. De la auditoría, por ello, esa voluntad saldrá reforzada y con ella la democracia.

3.- Si la auditoría demuestra un eror que incida en los resultados, entones, deberá presevarse esa voluntad y, por ende, procederse a una nueva totalización.

4-. Muchos de sus comentarios aluden a posibles impugnaciones del proceso o de actas, que siempre podrá ser formulado, no sólo en sede judicial sino en sede administrativa.

5.- Finalmente, el pensamiento de Tocqueville no se hace como alusió al “capitalismo”, sino para advertir que, incluso en nombre de la “mayoría”, pueden realizarse actos de tiranía.

Saludos,

Betty
18 de abril, 2013

amigo charly .. que bonito enviar comentarios desde estados unidos donde se desempeña como criminologo … vengase usted a vivir a venezuela y despues hablamos … aqui estamos trabajando para la paz de todos los venezolanos sin excepcion … si es un poco objetivo en sus apreciaciones debe saber que aqui no tenemos separacion de poderes .. todos estan arrodillados ante el ejecutivo … las razones? no es dificil suponerlas … y para su conocimiento el voto asistido aqui es diferente … te asisten y no se retiran despues de la asistencia … comprueban que el voto es por el candidato al que se obliga a votar .. despues una llamada telefonica aprobatoria y luego pasar por el toldo rojo a buscar el cachi cachi …

javier
18 de abril, 2013

amigo valentin martinezcon todo el respeto que mereces como ciudadano y como persona que hace sus comentarios , en particular creo que lo que hace el presidente de la asamblea nacional es muy bien apoyado porque como bien dijo el presidente electo si no me reconocen como presidente legitimo de la republica bolivariana de venezuela yo tampoco los reconocere como entes gubernamentales a los que fueron elegidos por el mismo sistema electoral ahora la gran pregunta que deja en duda es sera que a ellos les favorece el cne cuando ganan elecciones? te digo el candidato perdedor fue electo a gobernador de miranda por no menos de 45 mil puntos a favor y alli el candidato oficialista no exigio reconteo de votos automaticamente se pronuncio y reconocio los resultados, los diputados que estan ahorita en la banca opositora fueron electos ante un mismo cne las mismas maquinas y los mismos rectores que por cierto uno de ellos da mucho con la bancada opositora y este mismo en llamada telefonica hecha por un canal politico si se podria decir reconocio que los resultados estaban totalmente auditoriados y no tenia dudas del mismo alii en ese momento esta televisora lo saca del aire y hasta hoy dia no se a pronunciado dicho canal para explicar quepaso porque no se hizo la llamada nuevamente? sera que no les convienen los resultados? otra de las cosas para agregar es que solo en venezuela se hace auditoria al 54% de las mesas electorales cosa que ningun otro pais hace que por cierto en las elecciones hechas en estados unidos donde se electo el presidente obama el sistema de votacion es de marca smarmatic la misma marca de las maquinas electorales en venezuela y fijate en ese proceso se hace auditoria de 0% osea no hay conteo ni reconteo manual porque es un sistema automatizado ahora porque si en EEUU donde el sistema de votacion actuan con las mismas marcas de maquinas electorales porque alli no se exige auditoria y porque en venezuela si y porque desconfian de las maquinas si el propio carter en septiembre del año pasado reconocio el sistema electoral venezolano como el mas confiable? y ahora el portavoz americano exige a venezuela el conteo manual de votos cuando en su propio pais no lo hacen? eso deja mucho que pensar la imparcialidad esta alli no hace falta buscarla en libros yo pienso que todas las personas que dejan sus comentarios son muy profesionales y respeto cada uno de los comentarios emitidos en este foro gracias feliz dia!

Gustavo
18 de abril, 2013

Venezuela continúa dividida, pero dicha división es impulsada, animada y revivida día a día por una minoría cuyos odios y ambiciones personales son mucho más poderosos e importantes que el bien del país. Cómo alguien puede justificar la posición del oficialismo y del poder sólo puede ser entendido en ese contexto de odio y ambición.

En Venezuela no hay una verdadera democracia ni la habrá hasta que no exista una clara y real división de los poderes públicos y éstos sean ciertamente independientes. Me resulta imposible ver ese escenario en el llamado “socialismo del siglo XXI”…

Valentín Martínez
18 de abril, 2013

Excelente, me parece muy bien que respetes mi opinión, eso es parte de lo que democracia como concepto significa… sin lees con detenimiento mi comentario anterior, veras que estoy de acuerdo también con parte de tu óptica con respecto a las auditorías, si ya se hizo en un 54% y todos los actores y presentes estuvieron de acuerdos con ellas y no presentaron objeción alguna, difícilmente se encontrará indicio en el restante 46%, de allí que digo lo que digo, resta es impugnar las elecciones si es que se tienen las pruebas de delitos electorales. Si tienes la oportunidad de leer la LOPE y el reglamento, con respecto a los medios de financiamiento de campañas, lo relativo a los medios de comunicación y la utilización de los recursos del Estado, entre otras, verás, si eres objetivo, que se violentó la normativa electoral flagrantemente, eso está mal y todos, digo todos no una parte, debemos reprochar eso.

En cuanto a lo del Sr. Diosdado Cabello, insisto en mi opinión, no es posible denegarle el derecho de palabra a un parlamentario, eso no esta en el reglamento interno de debate, así como tampoco, destituir a los presidentes de las Comisiones por pensar diferente, recuerda, eso en democracia es válido, de hecho, es un valor intrínseco de ella, más en escenario como la AN. El no es rey para hacer eso y la AN mucho menos un reinado donde se hace lo que se me da la gana, su actitud, a mi modo de ver, es totalmente reprochable.

Crítico el solicitar la apertura de las cajas sin haberse iniciado preliminarmente los procedimientos pertinentes, pues la LOPE permite la auditoría de parte o todas las fases que integran el acto de votación (art. 156), entonces, si concatenas ese concepto de auditoría allí expresado, con los principios en los que se basa el proceso electoral, valga decir, transparencia, equidad, confiabilidad, imparcialidad, participación popular y responsabilidad social, sobre todo esta última, la auditoría del resto de las cajas, por vía excepcional, debería hacerse. No niego que el sistema sea seguro, tampoco que el rector Díaz haya manifestado la validez del resultado, yo lo oí cuando dio la declaración.

Deploro los comentarios de: cuando se canta bingo se muestra el cartón o en el dominó, cuando se tranca el juego se muestran las piedras, esas metáforas en el caso partícular no aplican, pues, en el bingo y el dominó, esas son las reglas, en la votación, lamentablemente no, pero si se puede hacer, en función de esos principios que invoqué, que no sólo están en la LOPE, si no que también en la CRBV, creo conveniente que se haga de manera excepcional, por el bienestar de una gran parte de los que votaron y que no se vieron favorecidos, para la tranquilidad de ellos y no por el capricho de nadie, de hecho, estoy convencido que es la medida adecuada. Lo que haga Obama, diga el centro Carter o lo que piensen los gringos como pueblo u otros paises, la verdad que poco me interesa, estoy en Venezuela y a sus problemas me atengo, por ello que me abstendré de opinar sobre eso. Lo de Miranda, lamentablemente no tengo internet a la mano para debatir sobre ello, pero partiendo de lo que dice Ud., 45mil no es nada en un estado cuya población no ha ser, y aquí especulo, mayor del 25% de los venezolanos, si se pidió o no, es otro asunto… acá, creo yo, si se hizo, y si no se ha hecho, se debería de pedir…ojo, no en beneficio de un capricho particular, no, mas bien porque la situación así lo amerita, visto lo polarizado que esta el país y los ánimos en el nivel que están. Seria mas bien en aras de promover paz y serenidad a la población, siempre y cuando se activen los mecanismos necesarios. Opino que debiera de hacerse.

Saludos y disculpen la cadena

María
18 de abril, 2013

Estas son las denuncias formuladas por la oposición: a) 535 máquinas dañadas……189.982 electores b) 283 centros en los que testigos fueron retirados a la fuerza….722.983 electores c) 1176 centros de votación donde Maduro sacó más votos que Chávez d) 574 centros en donde se documento voto asistido…..1.479.774 electores e) 397 centros en donde hubo amedrentamiento…..1.240.000 electores f) 421 centros en donde hubo proselitismo (puntos rojos)…..1.180.000 electores.

Por lo tanto, más allá de la auditoría del “tanto o cual” por ciento de cajas, todas estas irregularidades denunciadas con prueba en mano son suficientes para cuestionar los resultados de las elecciones del 14-A. Esto sin contar todos los poderes del estado al servicio de la campaña de la candidatura del oficialista, abusos denunciados una y otra vez sin respuesta y mucho menos amonestación alguna. Y para completar todas las denuncias de empleados públicos amenazados con ser despedidos. A eso lo podemos llamar ¡”elecciones y resultados limpios ,transparentes e incuestionables?

Le reitero al señor que habla sobre las elecciones en USA asistidas: realmente si usted quiere saber bien de qué se trata ser “asistido en las elecciones en Venezuela” le sugiero que venga a vivir a mi país y se inscriba en el PSUV o trabaje en la administración pública para que logre entenderlo. No me parece prudente hacer comentarios y opinar sobre temas del cual se desconoce. Saludos

Germán
21 de abril, 2013

Excelente artículo y mejor aún los comentarios. Observando como las rectoras del CNE se refugian en los aspectos técnicos del proceso automatizado mientras hacen de tripas corazón y sudan frío evadiendo las preguntas acerca de los cuadernos electorales y en general de todo lo que antecede antes de que el elector pulse en botón de votar se encuentra la verdadera causa de porque parte de quienes participamos en la elecciones de 14A sentimos serias dudas con los resultados y ninguna confianza en el árbitros. Son las inconsistencias de REP (municipios con más electores que habitantes), altísimos niveles de participación con sesgo marcado al candidato oficialista en los miles de mini centros de votación creados en los sitios más inverosímiles (Centros Comunales, Sedes de las Misiones, etc.), presión y amedrentamiento de miles de empleados públicos para que participen contra su voluntad en los actos de la campaña y en el proceso electoral mismo, el ventajismo y la malversación de fondos públicos en la campaña, la prohibición de acceso a los periodistas a cuanto centro electoral le place al Plan República, etc. etc. etc. La señora Oblitas sudaba frío en la rueda de prensa donde nos restregaba la supuesta perfección del sistema lo cual se entiende: Hacerse la vista gorda ante la realidad evidente de lo sucedido significará desde el punto de vista moral muy difícil de explicar no sólo a sus conciudadanos si hasta a su propio entorno familiar.

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