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Artes

Bigas Luna: un hedonista con huevos; por Jonathan Reverón

Por Prodavinci | 8 de Abril, 2013
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bigas luna texto

Bigas Luna era la sensualidad mediterránea. Su cine trasciende la pantalla con olores, sabores, colores en una mezcla pasional extrema. Autor de películas como Bilbao, Jamón, Jamón, Las edades de Lulú, Huevos de oro, La teta y la luna y Bámbola, entre otras, construyó planos cuyo discurso visual, en ocasiones, superaba al narrativo.

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El toro de Osborne protagoniza uno de sus inolvidables fotogramas. La efervesencia del folclorismo español, presente siempre en su cine, y mucho más adobado durante el destape posterior al régimen franquista, era expuesto con suma ironía.

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Uno de sus grandes méritos pasa por introducir al cine, a la perla contemporánea de la actuación Hecha en España. Jamón, Jamón presenta a una joven de 17 años llamada Penélope Cruz. Su personaje se debatía amorosamente entre Javier Bardem y Jordi Mollá, hasta provocar una tragedia ibérica entre tapas y toros.

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Dos años antes había hecho lo propio con el otro estandarte de la interpretación española. Javier Bardem, de 20 años, se convirtió en objeto de la provocación nata del director, la novela de Almudena Grandes, Las edades de Lulú, calienta la pantalla junto a la presencia de una sensual Francesca Neri, rescatada años después por Pedro Almodóvar en Carne Trémula.

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Bigas Luna dijo alguna vez que “El deseo es como un marrón glacé envuelto en papel de plata”, y vaya si supo empaquetarse en él, con sumo placer, haciéndose sordo a los críticos que calificaban su trabajo como repetitivo en ese aspecto. Sordo estoico como los buenos catalanes, como los buenos hedonistas, orgullosos de las mieles de su huerto.

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Prodavinci 

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