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¿Es constitucional la tesis de la continuidad?, por José Ignacio Hernández G.

Por José Ignacio Hernández G. | 5 de enero, 2013

Exclusivo para Prodavinci.com/ Inevitablemente, la tertulia constitucional sobre los escenarios del 10 de enero de 2013 se ha mantenido, cada vez con mayor intensidad, a medida que se acerca la mencionada fecha. ¿Qué va a pasar si el 10 de enero de 2013, día en el cual debe juramentarse ante la Asamblea Nacional el Presidente electo el pasado 7 de octubre, no puede realizarse la juramentación? En mi artículo anterior analicé todas las hipótesis que se podían manejar (puede leerlo aquí). Sorprendentemente, pese a lo crispado del ambiente, no han sido muchas las personas que han respondido en tono aireado a ese trabajo. Aun cuando siempre hay quien quiere ver alguna conspiración secreta en cualquier artículo de opinión, en especial, en estos tiempos de incertidumbre constitucional.

En los últimos días, como “respuesta oficial” a la pregunta que todos se hacen, se ha defendido la tesis de la continuidad. De acuerdo con esta posición, la juramentación es una simple formalidad, un acto sin mayor relevancia en especial, pues el Presidente electo para el período 2013-2019 es el mismo que ha ejercido tal cargo para el período 2007-2013. Por ello hay continuidad del Gobierno electo y reelecto, lo que se mantendrá hasta el día –incierto- en el que el Presidente electo (o reelecto) pueda tomar juramentación, ahora, ante el Tribunal Supremo de Justicia. Como argumento adicional se apela a un razonamiento que no deja de tener cierta arista sentimental: el Presidente fue electo por la mayoría del pueblo (aquí suele agregarse algún calificativo adicional: mayoría contundente, aplastante, soberana, etc.), y esa voluntad no puede ser “traicionada” por la simple formalidad del juramento.

¿Es constitucional la tesis de la continuidad que se ha esgrimido? En este breve artículo, extensión del anterior, explico las razones por las cuales –en mi opinión, siempre relativa- tal tesis no es constitucional.

Una formalidad, y nada más

La tesis de la continuidad considera que la juramentación es una formalidad, y nada más. Un mero acto protocolar, carente de sentido trascendental, pues lo verdaderamente importante es que el Presidente fue electo (de nuevo: reelecto) por la mayoría (¿contundente?) de venezolanos, y no puede sacrificarse esa manifestación soberana del pueblo. El juramento ante la Asamblea Nacional, al cual se refiere el tantas veces leído artículo 231 de la Constitución, sería entonces un acto meramente protocolar. Algo así como el brindis de año nuevo: aun cuando usted no haga el brindis ni se coma las uvas, y aun cuando usted no haga el rito de pasear la maleta, el año nuevo ciertamente va a comenzar.

Por ello, que el Presidente electo no acuda a la Asamblea Nacional el 10 de enero para juramentarse, carece de relevancia alguna según la posición que comento: seguirá siendo Presidente en ejercicio con el respaldo soberano del pueblo, y a partir del 10 de enero, se mantendrá como Presidente, ahora, para el nuevo período. Con él, continuarán el resto de funcionarios del Gobierno y en especial, el Vicepresidente, que cuenta con la delegación presidencial –fechada 9 de diciembre de 2012- para dictar los actos rutinarios del Gobierno. Tal condición se mantendrá hasta el día en el cual el Presidente electo pueda tomar juramento, que esta vez será ante el Tribunal Supremo de Justicia. Pues la tesis de la continuidad entiende que la fecha del 10 de enero sólo vale para el juramento ante la Asamblea Nacional, no ante el Tribunal Supremo de Justicio.

¿Juramentarse para qué?

Lo primero que debo entonces explicar es cuál es la función del juramento que debe prestar el candidato electo ante la Asamblea Nacional, de acuerdo al artículo 231 de la Constitución. ¿Juramentarse para qué? ¿Se trata de una mera formalidad, de un acto protocolar?

El Derecho venezolano está lleno de formalidades, herencia propia de nuestras raíces latinas. Se trata de una situación que es, en todo caso, muy común incluso en otros sistemas jurídicos: ciertos actos deben ser realizados de cierta manera, cumpliendo ciertos pasos, para que puedan generarse ciertas consecuencias. Si una pareja quiere casarse, no será suficiente jurar su amor eterno: en Venezuela tendrá que cumplir ciertos pasos, ciertas formalidades, para que ese acto pueda en efecto materializarse.

Las formas en el Derecho, como explico a mis alumnos, establece cómo deben ser realizados ciertos actos para que sean válidos y por ende, eficaces. No son un fin en sí mismo, sino que son instrumentos de una finalidad: la forma existe para proteger ciertos principios que el ordenamiento jurídico considera esencial. Es como el paraguas: usar paraguas puede ser considerado una formalidad, pero en un día de lluvia, esa formalidad cumple un fin que debe ser protegido, de no querer contraer un incómodo resfriado.

El juramento de los funcionarios públicos es una formalidad, ciertamente: describe qué debe hacer el nuevo funcionario para poder ejercer el cargo para el cual fue designado. En especial, el juramento del Presidente, y de los altos funcionarios del Estado, ha sido una formalidad que nos ha acompañado en los más de doscientos años de nuestra accidentada vida republicana. El artículo 206 de la Constitución de 1811 disponía, así, que el Presidente y miembros que fueren del Ejecutivo: los Senadores, los Representantes, los militares y demás empleados civiles, “antes de entrar en el ejercicio de sus funciones, deberán prestar juramento de fidelidad al Estado, de sostener y defender la Constitución, de cumplir bien y fielmente los deberes de sus oficios y de proteger y conservar pura e ilesa, en estos pueblos, la Religión católica, apostólica, romana, que aquéllos profesan”. Otros artículos precisaron el alcance de ese juramento, con gran detalle. El requisito, con algunas variaciones, se ha mantenido en todas nuestras Constituciones, incluyendo la vigente.

Que el juramento del Presidente sea una formalidad recurrente en nuestras Constituciones, y regulada con detalle, nos permite deducir que no se trata de una simple formalidad o acto protocolar. El juramento del Presidente electo es una condición necesaria para que el Presidente electo pueda “entrar en el ejercicio de sus funciones”, como señalaba la Constitución de 1811, o “tomar posesión del cargo”, como señala la vigente Constitución.

La juramentación del Presidente electo es un acto esencial, básico, para que pueda cumplirse una condición dispuesta en la Constitución: ejercer las funciones propias de la Presidencia de la República. Lo esencial entonces es que ese juramento es el mecanismo por medio del cual quien resultó electo como Presidente, acepta el cargo y asume con ello las responsabilidades inherentes a éste. La clave está en comprender, entonces, la relación existente entre el juramento presidencial, el período presidencial y el ejercicio de la Presidencia.

Juramento presidencial, período presidencial y ejercicio de la Presidencia

El 20 de enero de 1997 William J. Clinton (Bill, como se le conoce) debía juramentarse como Presidente electo (nuevamente: reelecto) de los Estados Unidos de Norteamérica. La Constitución de ese país prescribe con gran detalle la forma de la juramentación e incluso, fija una hora en la cual fenece el período presidencial anterior y comienza el nuevo período: las doce del día del 20 de enero. Clinton ha debido tener un día muy complicado, pues lo cierto es que llegó tarde a la ceremonia y el juramento se culminó pasados cinco minutos de la fecha y hora fijadas por la Constitución. Un pequeño retraso, ciertamente, que motivó sin embargo a un muy interesante debate constitucional sobre si, durante esos cinco minutos, Estados Unidos se había quedado sin Presidente.

Barack Obama sí llegó temprano a su juramentación el 20 de enero de 2009. Como es lógico suponer, ha debido estar nervioso ese día. Más nervioso estaba sin embargo el Chief Justice John Roberts, pues al leer el juramento presidencial equivocó algunas palabras. El juramento se hizo en el día y horas estipuladas, pero con un ligero cambio en su contenido. Muy ligero, sí, pero el Presidente Obama consideró prudente (para ser “abundante en cautela”) repetir el juramento, con las palabras correctas, al día siguiente.

El lector podrá considerar estos ejemplos exagerados. Cinco minutos de retraso, o un ligero cambio en la fórmula del juramento, no pueden tener consecuencia jurídica alguna. No es el caso analizar estos dos ejemplos en este artículo. Basta con recordar que el juramento es, ciertamente, una formalidad, pero que existe en función a un fin en específico: marcar el inicio del nuevo período como condición para ejercer el cargo de Presidente.

La clave está, por ello, en la relación existente entre el juramento, el inicio del período presidencial y el ejercicio de la Presidencia. Aquí es necesario volver a distinguir entre el Presidente (persona electa o designada para tal cargo) y la Presidencia (el cargo como tal). El Presidente electo es siempre temporal, es siempre Presidente de turno: tarde o temprano pasará al salón de los que fueron Presidentes. La Presidencia es, sin embargo, continua, permanente. Como suele afirmarse en Derecho Constitucional (en uno de esos símiles poéticos que tanto nos gustan a los profesores), la Presidencia es el “corazón de la nación que nunca deja de latir” (J. Ceasar). La Presidencia, nótese bien, no el Presidente. Pues el Presidente, como ser humano al fin, puede ausentarse del ejercicio de la Presidencia: puede renunciar, puede enfermarse, puede viajar al exterior, puede ser destituido. Pueden pasar muchas cosas. Pero el cargo, la Presidencia, siempre debe funcionar, bajo las formalidades prescritas en la Constitución.

La Presidencia es ejercida por una persona (normalmente, el Presidente electo) por un tiempo determinado y limitado: seis años, dispone el artículo 230 de la Constitución. Ciertamente, quien ejerce la Presidencia puede ser reelecto para el cargo (“indefinidamente”, como se dice, luego de la enmienda de 2009), pero siempre el período es de seis años: ni un día más ni un día menos. Cada período comienza, de acuerdo con el artículo 231 de la Constitución, el 10 de enero: ni un día antes ni un día después. Por ello, como ya he explicado, el período expira antes del 10 de enero, pues ese día comienza un nuevo período. Nuestra Constitución no dispuso una hora en específico, con lo cual podría sostenerse que el nuevo período comienza el primer segundo de ese día 10 de enero.

El 10 de enero, por ello, comienza un nuevo período presidencial, por decisión expresa de la Constitución. Las normas constitucionales suelen ser abiertas, flexibles y en ciertos casos, inentendibles. Pero este artículo 231 es, ciertamente, muy específico. Es de las pocas normas que en la Constitución fijan un día en concreto, con tanto detalle. Ello es así pues el 10 de enero no es una fecha corriente en el calendario. El 10 de enero es el día designado por la Constitución para que inicie el nuevo período presidencial. Pase lo que pase, ese día se dará inicio a un nuevo período.

La Presidencia, en ese nuevo período, será ejercida por quien resultó electo para ese cargo, o sea, el Presidente electo. El Presidente electo para el período 2013-2019 debe comenzar el 10 de enero. Antes de ese día, es Presidente electo, y sólo a partir de esa fecha, cumplida con las formas de la Constitución, será Presidente en ejercicio. Pues para poder convertirse en Presidente en ejercicio, el Presidente electo debe asumir el cargo para el cual fue electo mediante juramento, lo que constituye el último paso de la larga cadena de actos por los cuales esa persona fue electa como Presidente. Larga cadena en la cual, por cierto, se cumplieron varias formalidades, como la proclamación y adjudicación del cargo de Presidente, que se formalizó en un “papelito”, pero que ha debido ser muy importante pues la imagen fue ampliamente difundida y divulgada. Hasta para postularse como Presidente, el hoy Presidente electo tuvo que cumplir una formalidad.

Precisamente, el juramento es la forma a través de la cual el Presidente electo asume el cargo. Leamos de nuevo el artículo 231 constitucional: el candidato elegido (en nuestro caso, Hugo Chávez) “tomará posesión del cargo de Presidente el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional”. Aquí es muy importante leer bien y detenidamente la Constitución: el Presidente electo toma posesión del cargo mediante juramento ante la Asamblea Nacional. “Mediante” significa “por medio de”. Es decir, que para asumir el cargo de Presidente para el nuevo período, el Presidente electo debe tomar juramento. O sea, asume el cargo por medio del juramento.

Por ello, el juramento no es una “formalidad y nada más”. Es una formalidad dispuesta por la Constitución como condición necesaria para ejercer el cargo de Presidente, pues ello permite dar certeza sobre la asunción del cargo de Presidente, delimitando entre otras cosas, las responsabilidades inherentes al cargo. Es además una formalidad necesaria, pues el mandato presidencial se extingue fatalmente por razón del tiempo, con lo cual es necesario asumir formalmente el cargo de Presidente ese día 10, pues el período anterior, para esa fecha, ya habrá vencido y formará inexorablemente parte de nuestra historia.

Algunas razones más

Esta explicación no es novedosa en nuestro Derecho. Por el contrario, de manera reiterada se ha señalado que el juramento es condición necesaria para el ejercicio del cargo. La Ley de Juramento de 1945 lo señala con claridad en su artículo 1: ningún empleado podrá entrar en ejercicio de sus funciones sin prestar juramento de sostener y defender la Constitución y las Leyes de la República y de cumplir fiel y exactamente los deberes de su empleo. La sentencia de la Sala Constitucional de 26 de mayo de 2009 (que ha circulado por Twitter cuál noticia de la celebridad de turno), corrobora esta explicación. El caso es conocido: el entonces Gobernador electo del Estado Carabobo  toma juramento del cargo pero con una formalidad distinta a la exigida. Tiempo después, vuelve a tomar juramento pero, ahora, bajo las formas aplicables.

¿Qué sostuvo la Sala Constitucional? ¿Acaso señaló que la irregularidad de la juramentación era irrelevante pues el Gobernador había sido electo por el voto soberano del pueblo? No sostuvo eso, ciertamente. Lo que sostuvo la Sala Constitucional, ni más ni menos, es que el inicio de la función de Gobierno parte del acto de juramentación. Es decir: que sin juramentación, el funcionario electo no puede asumir el cargo. Así de simple. Y, como se dice en criollo, lo que es bueno para el pavo es bueno también para la pava.

¿Y si el Presidente no se presenta el 10 de enero de 2013 a la juramentación ante la Asamblea Nacional?

Toda esta discusión, y la tertulia constitucional que se ha desatado, son importantes pues, eventualmente, el Presidente electo para el período 2013-1019, que es Presidente en ejercicio por el período 2007-2013, podría no estar presente en Venezuela el 10 de enero, al atender a un tratamiento médico en el exterior. Aquí surge la tesis de la continuidad: si no puede estar el 10 de enero, no pasa nada, pues la juramentación es una simple formalidad.

Como hemos explicado, sin embargo, la juramentación es el acto que la Constitución estableció como condición necesaria para asumir el cargo de Presidente para el nuevo período que se iniciará el 10 de enero de 2013. La Constitución, insisto, fue muy clara y específica. No señala el artículo 231 que el 10 de enero “podrá” tomarse juramento, ni acota que, de tratarse de una reelección, el Presidente podrá ausentarse del juramento ese día. La Constitución es muy enfática: Hugo Chávez, como candidato electo, tomará posesión del cargo como Presidente para el nuevo período que se inicia el 10 de enero, mediante juramento ante la Asamblea Nacional.

Por ello, si ese día 10 de enero de 2013 el Presidente electo no se juramenta, no tomará posesión del cargo de Presidente, cargo que quedará vacante pues el período presidencial anterior habrá expirado. Incluso en caso de reelección, el período presidencial siempre dura seis años. Por lo tanto, la Presidencia de la República, como cargo, quedará sin titular, si el Presidente no toma el juramento el 10 de enero de 2013. Y antes que me repliquen o me acusen de formar parte de una conspiración, aclaro varios puntos:

Primero. De no presentarse el 10 de enero de 2013, el Presidente electo (Hugo Chávez) no podrá ejercer la Presidencia, pero no perderá por ello la condición de candidato electo. Las causales de pérdida de esa investidura, o sea, las causas de ausencia absoluta, son tasadas por la Constitución, y deben cumplir ciertas formalidades. No puede defenderse la formalidad del juramento para menospreciar luego las formalidades de las ausencias absolutas. La ausencia de juramentación no es una causal de ausencia absoluta, con lo cual, la falta de juramentación produciría una “ausencia no-absoluta” del Presidente electo, o sea, ausencia temporal.

Algunos han sostenido que hay ausencia absoluta pues el Presidente electo, por su condición de salud, no puede ejercer el cargo. No es ésa, sin embargo, una causal de ausencia absoluta. Para que una enfermedad sea causal de ausencia absoluta, deben cumplirse dos formalidades: la incapacidad debe ser declarada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo y el dictamen médico debe ser aprobado por la Asamblea. Sin esas formalidades, guste o no, no hay ausencia absoluta.

Segundo.  La ausencia no-absoluta del Presidente electo, que es consecuencia de una situación de hecho, constatable y objetiva (el 10 de enero el Presidente no acudió a la Asamblea a tomar juramento) no es regulada en la Constitución. La interpretación armónica del Texto permite concluir que quien ocupe el cargo de Presidente de la Asamblea Nacional deberá asumir la Presidencia ese 10 de enero, aplicándose el régimen de las faltas temporales ya tratado en mi anterior artículo: la falta podrá extenderse por noventa días, prorrogables por período igual por decisión de la Asamblea. Vencido ese lapso, la Asamblea determinará si la ausencia es absoluta.

Tercero. A riesgo de ser repetitivo (vicio propio de todo profesor), quiero insistir que el 10 de enero no puede mantenerse en el cargo el Vicepresidente actual, pues el período presidencial habrá vencido fatalmente el 10 enero, dándose inicio a un nuevo período presidencial. La extinción del mandato presidencial acompaña a los altos funcionarios de Gobierno, cuya designación decaerá igualmente cuando el reloj marque las doce campanadas de ese jueves 10 de enero de 2013.

La formalidad del soberano

El Presidente Hugo Chávez fue electo para el período 2013-2019 por la mayoría de los venezolanos. Eso es cierto, aun cuando la democracia no es asunto que pueda entenderse solamente por mayorías numéricas. En todo caso, como se dice, el soberano se manifestó el 7 de octubre para elegir al Presidente.

Pero el soberano no se manifestó de cualquier manera. El Presidente no fue electo por aclamación, ni en una asamblea tumultuosa. No se fue electo por Twitter, o por otros medios cibernéticos. No. El Presidente fue electo por el soberano cumpliendo ciertas formalidades, necesarias para ejercer el derecho fundamental al voto. Por ejemplo, tener la cédula laminada o estar inscrito en el registro electoral. El soberano tuvo que cumplir ciertas formalidades para ejercer su derecho al voto y elegir al Presidente. Sin esas formalidades, no hubiese sido posible ejercer el voto.

Así como el soberano cumplió ciertas formalidades, esenciales, el Presidente electo debe también cumplir la formalidad del juramento para asumir el cargo del Presidente, y ese juramento debe hacerse el 10 de enero de 2013, pues de lo contrario, no podrá ser Presidente en ejercicio para el período 2013-2019.

¿Y qué sucede si, a pesar de lo dicho, luego del 10 de enero de 2013 el Presidente no toma juramento, pero tampoco asume el Presidente de la Asamblea Nacional y se mantiene la condición actual? Prefiero esperar a que esa hipótesis se materialice para escribir un nuevo artículo. El presente es ya bastante complicado como para tratar de analizar también el futuro.

***

Lea también: ¿Y qué va a pasar el 10 de Enero?, por José Ignacio Hernández G.

José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV

José Ignacio Hernández G.  José Ignacio Hernández es abogado venezolano, Doctor en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de la UCV y UCAB. Puedes seguirlo en Twitter en @ignandez

Comentarios (50)

Angel Garcia
5 de enero, 2013

Saludos y felicitaciones por los dos artículos. Como en cualquier otra rama del saber , asumo que esto es un problema de tipo técnico que debería recibir un tratamiento que, de igual manera, debería ser técnico, es decir, como usted ha esgrimido en sus análisis, la solución pasa por la correcta interpretación y aplicación del contenido de la constitución. Que esa solución deba aplicarse con medios que no son técnicos, sino políticos, es otra cuestión. Lo que enreda el asunto es precisamente la aplicación inversa de ese orden, como nos lo han insinuado ya y de parte de quien no es experto en materia jurídica, es decir,dar una solución política a un problema técnico. Muy aclaratorio su artículo y concuerdo en que será necesario esperar a los venideros días para ver que absurda conjetura aplica el gobierno para mantener en el poder a una persona ausente. También sería bueno que se manifestara la academia. Saludos.

Carlos Reverón B.
5 de enero, 2013

Saludos profesor, Excelente ambos artículos.

Yo agregaría al final que la Constitución fue aprobada, en elección popular, por el soberano, con ese formalismo como condición necesaria para ejercer el cargo. Muchos saludos

Austral García
5 de enero, 2013

Muy interesante su artículo anterior y éste de ahora, aunque no concuerdo con su interpretación respecto a la falta temporal del Presidente electo. Entiendo sus razonamientos, pero creo que es una “Interpretación conveniente” , más no una interpretación apegada a la Constitución. No creo que sea un olvido de nuestro texto, no tener definida la falta temporal del presidente electo. He mirado las Constituciones de dos países de nuestro entorno: Colombia y México, en ellas tampoco existe esa forma. Si existe tal figura en alguna texto Constitucional de nuestro entorno, agradecería conocerlo. Creo que la motivación que ud. argumentó en su escrito anterior para dar esa salida a la situación: respetar la soberanía popular, es digna de los mayores esfuerzos, pero en mi opinión es muy peligroso ser flexibles en puntos tan delicados, pues hoy hemos visto hasta dónde parece, irresponsablemente, llegar la flexibilidad de la cúpula chavista para mantener el poder. Puestos a ser flexibles sería preferible un traslado de una comisión del TSJ a La Habana y en un lugar “temporalmente” reconocido como territorio venezolano, hacer la juramentación del presidente e inmediatamente después, acudir a la figura de la falta temporal del presidente en ejercicio. Habrá que esperar, como bien dice a que se desarrollen los acontecimientos, pero creo que tan flexibles han sido las interpretaciones que han dado en el pasado a la Constitución que ya están a punto de romper la cuerda.

Savi Vila
5 de enero, 2013

Hay un detalle que no ha sido considerado: La Asamblea por unanimidad le concedió un permiso de 90 días al Presidente. Ambos, opositores y oficialistas sabían que este lapso superaría el 10 de Enero, fecha de la Juramentación de un Presidente que ya fue oficialmente proclamado. De manera que legalmente -sea cual fuere la condición- tenemos un presidente – que posiblemente no se juramente- algo que los abogados del TSJ podrán resolver fácilmente sin violar la constitución. De manera y modo que el resto, mientras no se cumplan los 90 días y el paciente siga en la condición en que está nada hay que hacer desde el punto de vista constitucional. Adicionalmente, Chávez, de manera previsiva – ya esto está en el ámbito del guión de el chavismo, dio la guía a seguir. De manera que hasta ahora todo sigue el hilo – ese tan grueso y resistente como el TSJ lo interprete- se mantiene. Veremos que hechos ocurren. Hasta ahora, nada que pueda comprobarse científicamente. Saludos,

Savi Vila, Ph.D.

Quico Toro
5 de enero, 2013

Otro punto que el Dr. Hernández no toca es el precedente con los concejos municipales. A los concejales se les venció el período para el que fueron electos hace ya cuatro años, y siguen ejerciendo sus cargos vencidos tranquilazos como si nada.

ver: http://www.elinformador.com.ve/noticias/barquisimeto/politica/2013-concejales-tendran-cuatro-anos-periodo-vencido/45250

Es un exabrupto más del montón, entiendo, pero el punto es que nadie en la oposición se puso exquisito a decir que como no habían prestado juramento para un nuevo período ya no son concejales. (Y eso que ni re-electos han sido!)

Como es ya parte del acervo meta-constitucional criollo, el artículo 231 se acatarás más no se cumplirá.

Boris Muñoz
5 de enero, 2013

Hay que seguir estas explicaciones que son indispensables para entender bien donde estamos parados: un terreno quebradizo.

Jogreg
5 de enero, 2013

Excelente análisis. Lo lamentable es que seamos un país al que, de verdad, no le importa nada de esto. El caso de los concejales es un claro ejemplo. Por cierto, esta situación demuestra que esta constitución no es tan perfecta como ellos decían.

Robert Rodríguez Ibarra
5 de enero, 2013

He leído con atención ambos artículos y puedo añadir a mi comentario sobre el anterior mi reconocimiento al Profesor José I.Hernández por, aparte de sus conocimientos jurídicos, la forma didáctica de sus exposiciones,además identificando el sentir venezolano actual. Ciertamente las consideraciones presentadas marcan las pautas que en este caso (aún inconcluso y sin informaciones claras) deberían seguirse, mas como señalan acertadamente otros comentarios algunos detalles afectan la situación. Lo que debería ser una situación JURÍDICA con apego a la CONSTITUCIÓN, es un ASUNTO sujeto a posiciones POLÍTICAS. El control del TSJ y la AN (sumado a la FAN) ofrece al régimen las posibilidades de aplicar sus favorables interpretaciones, irrespetando la Constitución y a los ciudadanos. Añado, los errores y pequeños detalles que se han dejado pasar afectan la situación.

olinto mendez
5 de enero, 2013

Excelentes sus analisis. Estimo que la Constitucion tiene sus lagunas pero sus normas al ser interpretadas con logica permiten la solucion de los aparentes vacios. El oficialismo lo que pretende es interpretar las normas a su conveniencia, de la forma mas politica y acomodaticia, sin repeto de ninguna formalidad juridica nacional o universal por muy relevante que esta sea. Un hecho cierto es que ya hay una ausencia temporal por un hecho notorio la imposibilidad del presidente de ejercer el cargo y sin embargo no ha sido encargado formalmente Maduro de la presidencia. El 10 de enero de no presentarse Chavez como todo parece suponerlo, el presidente encargaado ya no puede ser Maduro porque ha cesado como vice y lo que procede es la encargaduria de Cabello por el principio de que quien puede lo mas puede lo menos, pues a Cabello le compete encargarse en caso de ausencia absoluta que no es el caso, pero le corresponderia tambien en caso de ausencia temporal que seria el supuesto de hecho para el 10 de enero. Claro esta es la solucion en una democracia normal, pero en la nuestra la Asamblea o TSJ decidiran no juridicamente sino obedeciendo lo que les dicten desde La Habana.

Carlos Manuel
5 de enero, 2013

Hermann Escarrá: En Venezuela no cabe el análisis de falta temporal o falta absoluta 5 de enero de 2013.- El abogado constitucionalista, Hermann Escarrá, indicó que en Venezuela “no cabe el análisis de falta temporal o falta absoluta” por parte del Mandatario venezolano Hugo Chávez, debido a que se obtuvo un permiso por parte de la Asamblea Nacional en diciembre pasado antes de viajar a Cuba para someterse a una intervención quirúrgica.

“No cabe el análisis de falta temporal o falta absoluta en este momento, eso forma parte más de la diatriba política que del propio análisis de la aplicación de la norma constitucional”, expresó en entrevista exclusiva para Telesur.

Señaló que el Jefe de Estado solicitó permiso ante el Parlamento venezolano que además fue “aprobado por unanimidad en la Asamblea Nacional” y por ende esta autorización aún se sigue manteniendo vigente.

Destacó además que en Venezuela se está presentando es “un hecho sobrevenido”, pero destacó que el mismo no impide que se altere el período constitucional de Gobierno ni que se cree un régimen especial para que Chávez asuma sus funciones cuando se recupere.

“Lo que intento explicar es que los hechos sobrevenidos a que se contrae el articulo 231 de la Constitución, casualmente garantizan la existencia de un período constitucional inalterable y garantiza también un régimen especial para que cuando sea procedente, cuando sea apropio, el Presidente pueda asumir totalmente sus funciones”, enfatizó.

También comentó que durante este período 2013-2019 “el Vicepresidente (Nicolás Maduro) queda en ejercicio de sus funciones” y destacó que esto sucederá “así el Presidente no esté juramentado, porque se trata de un régimen especial de carácter temporal”.

“Por supuesto que le permite la marcha del Estado, la conducción del Estado, el desarrollo de la actividad de Gobierno, el desarrollo de la actividad político administrativa que hasta ahora ha marchado como todos los venezolanos lo sabemos y lo estamos viviendo sin ninguna inestabilidad”, continuó Escarrá.

Por último, acotó en que “hay que rechazar con mucha claridad cualquier tesis sobre el vacío de poder porque no existe ningún vacío de poder. Lo que había es una situación sobrevenida que está en el marco de la Constitución y que la Constitución provee su propia ingeniería para resolverla”.

El pasado 9 de diciembre de 2012, el presidente venezolano Hugo Chávez obtuvo del Parlamento un permiso aprobado de forma unánime para viajar a Cuba y cumplir con su tratamiento médico.

Desde su partida, el Gobierno Bolivariano ha mantenido informado al pueblo venezolano en cuanto al tema, habiendo publicado al menos 27 comunicados oficiales.

Raúl Medina L.
5 de enero, 2013

Excelente su trabajo. Sin embargo,apelando a que aquí en Venezuela puede pasar de todo y sin ir más lejos veamos los acontecimientos de hoy en la AN, donde se le negó a la bancada opositora tener una representación en su directiva, apelando la mayoría numérica de sus representante, aunque éstos no tengan la representación de la mayoría de todos los venezolanos. Imaginemos, que el tiempo ha ya transcurrido y se han llenado todos los los requisitos constitucionales para declarar la ausencia absoluta del presidente electo y, no del presidente en funciones por no estar éste juramentado, imagínense ustedes la aplastante mayoría chavista negándose a aprobar un informe médico donde se recomienda declarar “no acto para ocupar el cargo de presidente de la República” al señor Hugo R. Chávez F. Hay que acotar que el informe médico no es vinculante a su aprobación si éste fuera en desmedro de ciudadano que ocupe la Primera Magistratura, ni si esta aprobación es por mayoría simple o calificada. Espero que los venezolanos no lleguemos a tanto y, queramos ser más papita que el papa.

Francisco Javier Touceiro Rodríguez
5 de enero, 2013

Difiero con Savi Vila en cuanto a que el permiso, aprobado por unanimidad por parte de la Asamblea Nacional, tiene una duración de 90 días. Eso no quedó establecido en ninguna parte, puesto que sería una violación a la Constitución, otorgar un permiso mayor al plazo restante que le corresponde como funcionario.

En cuanto a los Concejales, no hubo mayor alharaca porque es un cargo, para muchos intrascendente. En su momento se discutió airadamente en la Asamblea Nacional, pero no paso de allí, cuando la mayoría oficialista aplastó a la disidencia y enterró el tema.

Esperemos el próximo artículo del profesor, cuando el 10 de enero, si pasa lo anunciado por el vicepresidente Maduro, usurpen el poder, dándole un golpe de Estado a la CRBV, ante lo que cabría invocar el artículo 138: “Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos”.

olinto mendez
6 de enero, 2013

Dudo que el Dr. Escarra haya emitido una opinion juridica tan pobre que se alinea con las opiniones acomodaticias del oficialismo. Aqui no hay un hecho sobrevenido, pues es del dominio publico que el hecho existe antes del 10 de enero: la imposibilidad de ejercer ese dia el cargo de Presidente, que hasta la Asamblea le otorgo un permiso. por otra parte, ese permiso fenece el mismo 10 de enero, cuando cesa en sus funciones para ese periodo constitucional, de modo que ese permiso de la asamblea no puede ir mas alla de esa fecha, pues no es constitucional despues de dicha fecha, pues requeriria un nuevo permiso despues de juramentarse. Ojo, el permiso es simplemente una forma subliminal de reconocer la existencia de una ausencia temporal.

Judith
6 de enero, 2013

Excelente artículo. Sus alumnos tienen la suerte de contar con un docente de alma… Ahora bien, no he estudiado leyes y sé que son complicadas a la hora de interpretar. He leído los artículos que nos afectan para este 10 de Enero y lo que no puedo comprender, profesor, es este asunto de la continuidad. Para mi está claro que si bien el presidente fue reelecto fue para un nuevo período constitucional, es decir los días no pasan sin pena ni gloria y él sigue en el cargo. Creo, si mi memoria no falla, que en estos casos el gabinete debería ponerle el cargo a la orden, para que el nuevo pueda o no, cambiarlo y, en el caso que sea otro el presidente electo para que asuman los nuevos ministros… Si entendí lo que Usted escribe aquí hay continuidad porque al respecto las leyes no contemplan este caso. Si hubiera ganado Capriles por ejemplo y por alguna razón no se presenta a la toma de posesión el 10E, también pasaría lo mismo? es decir asume el Pte. de la AN y luego se prorróga los 3 y 6 meses que ud. menciona? Ahí no creo que suceda… creo que el gobierno está analizando la constitución de acuerdo a sus necesidades, me parece que debería haber una manera de traducir que la continuidad al haber un nuevo período de gobierno no debería existir y actuar en consecuencia…Gracias y saludos!

gilaroca
6 de enero, 2013

El artículo del Profesor José Ignacio Hernández es excelentemente preciso y claro. Como debe serlo siempre un análisis jurídico. Se basa en la Constitución, las Leyes, la Jurisprudencia y la casuística venezolana. El problema, sin embargo, al que nos enfrentamos en este momento, no es jurídico. Es, como insisten algunos comentaristas, político. Nada más. Jurídicamente pienso que está claro. Clarísimo. Políticamnte, el PSUV es mayoritario,tienen controlados todos los poderes y el día 10 no pasará nada. Hugo Chávez será considerado por la Asamblea Nacional (no-nacional) en situación de continuidad. Lo declaró el Vicepresidente, Nicolás Maduro: “El Presidente ya está en posesión del cargo”. Así de preciso. Lo declaró Diosdado Cabello: “El 10 de Enero no tiene nada que ver. No vamos a darle un golpe de Estado al Presidente Chávez. Los golpistas son otros”. Más preciso aún. ¿Qué harán los ciudadanos venezolanos el día 10 de Enero, cuando sabemos que Hugo Chávez no estará presente?. Nada. Absolutamente nada. Se apagará la hoguera jurídica, se acallarán las voces discordantes y seguiremos como hasta ahora, con el Presidente Chávez bajo supervisión médica estricta en La Habana y los delegados impuestos aquí. Y cuando escribo “ciudadanos” no me refiero a la oposición. Me refiero a todos los ciudadanos venezolanos: los que votaron por Hugo Chávez (43,73 % del electorado total) y los que no votaron por él (54.17 % del electorado total). Tanto los chavistas como los no chavistas continuaremos viéndonos las caras, leyendo los posicionamientos jurídicos bien sustentados de los especialistas y los simplemente epidérmicos de los politiqueros. Como, insisto, se trata de un problema político de fuerza del poder -ya sabemos quién tiene la una y el otro-, nada cambiará de lo que se gritó y gesticuló el día 05 en la Asamblea Nacional. Hasta ahora no ha habido una exposición jurídica seria y sustentada por parte del “continuismo”. Esto es desafortunado. Y, efectivamente, coincido con los que no creen que Hernán Escarrá haya sustentado una tesis tan ramplona, conociendo su gran capacidad jurídica constitucional. Entonces, como alguien expresó con un argumento astuto: “ni lo ni lo otro, sino todo lo contrario”.

Raúl Medina L.
6 de enero, 2013

Pienso que de verdad estamos en los albores de una solución política, a pesar del Derecho que apunta hacia otra dirección. Existe la continuidad de la república no importa la fuerza del viento que sople, ya que si no existiera se pierde la república como lo que es, el Estado. Para que éste pueda existir debe existir su continuidad. Lo que creo es que no se logra entender que el nuevo presidente es el mismo anterior ya que hay una reelección consecutiva y no como existía en la Constitución del 1962. Lo que hay que hacer un esfuerzo en comprender, como se dijo arriba, son dos personas diferentes en el tiempo, ya que el Chávez que fue elegido en 2006 no es el mismo Chávez reelegido en los comicios presidenciales de 2012. Claro está, estamos hablando metafóricamente. Es difícil entender pero allí es que está el dilema mi querido Wallson.

martinez
6 de enero, 2013

la logica esta por encima de la razon si chavez no viene el 10 de mas esta leer articulos y articulos si no viene es sencillo no puede entoncs llamar a unas elecciones y ya wl pais no es de chavez que triste es el hombre que cree en otro como si fuera el que poca autoestima

Rafael Galicia
6 de enero, 2013

A que hora del 10 de Enero termina el periodo Presidencial 2007 2013 o dicho mandato vence a las 12 de la media noche del 9 de Enero. Nuestra Carta Magna no habla de Hora.

Omar
7 de enero, 2013

El presidente de la AN (Cabello)asume temporalmente el 10 de Enero, ante la falta no definida del Presidente Electo. El Presidente Encargado (Cabello)nombra a los “nuevos” miembros del gabinete (nombra a Maduro como Vice-Presidente y a los mismos Ministros en sus cargos). En el interin, el TSJ va “decidiendo” si la falta es absoluta o temporal, dando tiempo a una posible recuperación de Chavez. En caso de que se determine que no podrá ejercer, se declarara falta absoluta y el Vicepresidente-Candidato se lanza a las elecciones. El problema es que se obvien los lapsos y se manipule aprovechando la situación.

Pablo López
7 de enero, 2013

No soy jurista ni abogado, soy medico, pero me parece que aquí habría que tomar en cuenta el principio de igualdad y reciprocidad para entender el contexto. Imaginemos el hipotético caso que la elección la hubiese ganado otro candidato cualquiera, y que en circunstancias parecidas, por ejemplo una enfermedad hematológica de pronóstico incierto lo hubiese afectado, de tal modo tal que le impediría presentarse a la juramentación del cargo. ¿Quién asumiría la presidencia de la república en ese caso? ¿Seguiría el presidente saliente? ¿Tomaría el poder el presidente electo en el hospital? Seguramente sería nombrado temporalmente titular del cargo el presidente de la asamblea nacional, como lo establece la constitución. Aja, seguramente Maduro diría que no es lo mismo, ya que se trata de una reelección. Ruego a los expertos en el tema, o a Maduro, que me digan si hay en la constitución algún artículo que establezca alguna diferencia entre un presidente electo y uno reelecto. Gracias.

Francisco
7 de enero, 2013

Creo que lo que va a terminar pasando va a ser similar a aquella ley habilitante que le dieron al presidente que excedía la vigencia de esa asamblea nacional. Al igual que todo esto, que pasará el 15 de enero (10 dias despues de la instalación de la asamblea), cuando el presidente tenga que rendir cuentas ante la asamblea?, quien lo va a hacer si chavez no se presenta?

Elbano Morillo
7 de enero, 2013

Perdone profesor, tengo una duda. Cuando usted advierte que:

“(…) La ausencia no-absoluta del Presidente electo, que es consecuencia de una situación de hecho, constatable y objetiva (…) aplicándose el régimen de las faltas temporales ya tratado (…) la falta podrá extenderse por noventa días, prorrogables por período igual por decisión de la Asamblea. Vencido ese lapso, la Asamblea determinará si la ausencia es absoluta.(…)”

Mi duda subyace en que, a mi errado juicio, el lapso del mandato presidencial es fatal, es decir, vence en seis (6) años. Éste no se prorroga, suspende y/o interrumpe como en el caso de institutas como en verbigracia, la prescripción o la perención. Ahora bien, si el Sr. presidente solicitó un permiso durante el lapso que comprendió el mandato presidencial 2007-2012 y dicho mandato culmina a las 11:59 pm del 9 de octubre de 2013:

1.-¿No debería solicitar nuevamente la prenombrada dispensa, esta vez para ausentarse del nuevo mandato presidencial, esto es, 2013-2018?

2.-¿Cómo puedo extrapolar los efectos o consecuencias jurídicas de un permiso otorgado durante un mandato presidencial cuyo lapso es fatal, disímil y ya expiró, a otro distinto a éste?

3.-¿Cómo se realizaría esta nueva solicitud, si, al parecer, la condición física del Presidente Hugo Chavez se encuentra lamentablemente muy comprometida, al grado de no poder hablar?

Espero su ansiada respuesta. gracias de antemano. elbanomorillo72@gmail.com

Vicente Villasana Conde
7 de enero, 2013

Es un excelente trabajo de interpretación. Pero como sabiamente Usted afirmara lapidariamente en su análisis anterior: “Ya es tiempo de cambiar esa concepción elástica de la Constitución, que cual veleta, se adopta a los vientos siempre cambiantes de la política. La política no debe modelar a la Constitución: la Constitución es quien modela a la política”. Eso será letra muerta para quienes desde hace más de 14 años tomaron el poder por asalto y secuestrado todas las instituciones. Sólo tenemos la esperanza que se levante el pueblo valientemente y ponga orden a tanto despropósito.

Yadira Urea
7 de enero, 2013

De acuerdo con el Sr. Olinto Mendes en lo q respecta a q no quedo estalecido el permiso solicitdo por el Presidente, pero agrego. Por q se le aplicaria a un candidato Electo “ausencia tmporal”,eso no aparece en la Constitucion,tampoco “causa sobrevenida” puesto q el Presidente tiene 1 aÑo 1/2 enfermo y se presento a unas elecciones enfermo, luego q gana las elecciones solicita permiso para curarse.Si el Presidente hubiese obrado pensando en el pais y a favor de su salud no estariamos pasando por este gravisimo y complejo problema aun y cuando la Constitucion sea clara y existan esas “lagunas”estamos frente a un Gobierno e instituciones plenamente parcializadas.Que Dios nos agarre confesados

Rosselyn Vivas
7 de enero, 2013

Lo que no me queda claro, es que si por intrepretación armonica de la CRBV ante una ausencia no absoluta del presidente electo, Debe tomar el poder la asamblea (Art 233) como es que toma el poder como ausencia temporal?? no es una interpretación sumamente extensiva?. Si no hay Presidente en ejercicio, no hay Vicepresidente, no hay gabinete, no hay quien ejerza el poder más que la asamblea conforme a la CRVB y lo que ordena el texto, no debe ser por más de 30 dias y mientras llama a elecciones… Si tomamos todo lo dicho de que la juramenteación es un acto formal pero ESENCIAL, tener un presidente electo sin que éntre en ejercicio, nos deja una ausencia, pero absoluta! excepto que sea por causa sobrevenida que no se presente ante la asamblea… y entonces lo haga ante el TSJ, pero no parece que sea en fecha posterior esto tampoco… aunque puedo aceptar que sea un poco extensivos algunos en considerar que el tsj ponga fecha, pero se entiende que deberia ser proxima a la original, segun sea la causa sobrevenida…pero eso de considerar la ausencia del presidente electo como falta temporal no me cuadra…el tsj ponga fecha perentoria y proceder al 233 CRBV en todo caso

José Ignacio Hernández G.
7 de enero, 2013

Muy interesantes todos los comentarios. Muchas gracias! Me permito aclarar algunos puntos:

1.- ¿El permiso no prorroga el período presidencial? El permiso que la Asamblea Nacional otorgó al ciudadano Presidente en diciembre, sólo genera un efecto jurídico: le permite ausentarse del país por más de cinco días, de acuerdo con el artículo 235 de la Constitución. Pero ese permiso no puede extender el período presidencial 2007-2013 más allá del 10 de enero, pues ese período siempre es por seis años. Luego, necesariamente, el permiso decae cuando el Presidente culmine ese período.

2.- ¿Culmina sólo el período presidencial o el ejercicio de todos los funcionarios del Gobierno? El período presidencial 2007-2013 culmina el 9 de enero, pues el 10 se da inicio a un nuevo período presidencial. Por ello, para el 10 de enero el Presidente ya no será Presidente en ejercicio para el período ya vencido, y por lo tanto, no podrán ejercer el Poder Ejecutivo los integrantes del Gobierno, incluido el Vicepresidente.

Es por lo anterior que a partir del 10 de enero, el Presidente no podrá ser Presidente en ejercicio, pues el período para el cual fue electo en 2006 habrá ya vencido. Tampoco puede asumir o continuar en funciones el Vicepresidente, pues sus funciones están atadas al período presidencial: para el 10 de enero tampoco habrá Vicepresidente en ejercicio.

Corresponde al Presidente de la Asamblea asumir la Presidencia y designar a un nuevo Gobierno para el nuevo período, el cual obviamente podrá estar conformado por funcionarios del período anterior.

3.- ¿Y en caso de reelección no hay continuidad del período presidencial? La reelección no supone continuidad del período. Lo que permite la reelección es que quien termina un período pueda asumir el cargo para el período siguiente mediante juramento. La Constitución, al regular el juramento presidencial, no contempló excepción alguna, con lo cual, el Presidente reelecto, igualmente, requiere prestar juramento para asumir el cargo para el nuevo período. Así se hizo, por lo demás, en 2007.

4.- ¿Y el juramento que prestó el Presidente en 2007 no sirve para el período que inicia en 2013? El juramento que prestó el Presidente en 2007 era para asumir el cargo por el período 2007-2013. Por lo tanto, ese juramento no puede hacerse valer para asumir el cargo en 2013. Se requiere de un nuevo juramento el 10 de enero de ese año.

Victor Bieliukas
7 de enero, 2013

Es la tesis que los relatores del recurso de interpretaciòn deberían, al menos considerar. Sin embargo, no lo es, a mi juicio, la tesis esgrimida por la Procuradora acerca de que el juramento no es mas que un mero formalismo, salvable, si el acto ha cumpido el fin (en este caso el acto de proclamación). Si tomamos en cuenta que nuestra Constitución fue objeto de una enmienda que permitía la postulación ilimitada de todo candidato de elección popular que aspirara la reelección, esta enmienda no creó, de por sí, la pretendida figura del “candidato reelecto”, como sujeto distinto al “candidato electo”. El Constituyente ya había incorporado en el año 1.999 la figura del presidente reelecto, solo que aquella se limitaba a una sola reelección. La condición de reelegido, no eximía la posibilidad de omitir o de salvar la falta de juramento para asumir el cargo, como un asunto de mera formalidad. Estoy de acuerdo con Usted en lo que respecta al hecho de que el juramento constituye un requisito esencial de validez para asumir el mandato y activar el nuevo período constitucional de 6 años y en el hecho de que el 10 de Enero es un término, no un plazo ni un lapso, y por tanto, de carácter fatal, insalvable e improrrogable. Si tomamos en cuenta que el debate sostenido por las autoridades es meramente político, el mismo podría corresponder a una estrategia no mencionada aún en los medios. Se trata del hecho de la posición anunciada pública y notoriamente por parte del Presidente de la AN de no asumir el 10 de Enero la Presidencia Transitoria de la República, a la espera de una eventual mejoría por parte del Presidente electo convaleciente, nos permite inducir que lo que se trata es de pugnas de poder que pretender impedir la activación de los mecanismos constitucionales que regularizan dicha situación. “Dejar todo como está” impediría que el Presidente de la AN ejerza la presidencia y convoque a elecciones, en las cuales EL MISMO NO PODRÍA POSTULAR SU CANDIDATURA. Por otra parte, la continuidad anularía la posibilidad del Vice Presidente Ejecutivo de postularse como sucesor designado por el Sr. Chavez, conforme a lo establecido en el Artículo 229, que señala que “…No podrá ser elegido Presidente de la República quien esté en ejercicio del cargo de Vicepresidente Ejecutivo, Ministro o gobernador, en el día de su postulación o en cualquier momento entre esta fecha y la de la elección…”

Rosselyn Vivas
7 de enero, 2013

Hace un rato envié un comentario que no apareció, donde hago referencia a que también deberia analizarse el tema de la CAUSA SOBREVENIDA… hasta que punto es sobrevenida una situación (enfermedad grave) que ha sido publica y notoria aún antes de que fuese candidato presidencial!! el presidente electo? esto es lo único por lo que se discutiria la aplicacion del aparte del 231 CRBV… y esto más que sobrevenido es una gran imprudencia intencional! que nos ha traido a esta situación tan riesgosa para el país.

Nasly
7 de enero, 2013

Excelente análisis, tanto en la primera como en esta entrega mi querido José Ignacio, pero lamentablemente (creo que estamos en una hora menguada como país, como república y ni hablar de los que nos dedicamos al Derecho), estoy de acuerdo con los comentarios que opinan que el asunto es político y que esa es la “salida” por la que van a optar sin importar otras consideraciones…estos son lo momentos en que a uno le gustaría estar equivocado, pero a escasos tres días del 10 de enero, no creo que la realidad permita hacerse ilusiones de una perdida institucionalidad. De todas formas, considero que tu esfuerzo y la labor divulgadora que hace PRODAVINCI de tu claro pensamiento y análisis bien valen la pena, pues tener claro el panorama nos permite entender lo mucho que estamos relegando. Mil gracias!

Augusto Casado
7 de enero, 2013

Una vez más excelente. Un detalle importante, todos los actos, después del primer segundo del 10 de enero, de los altos funcionarios del gobierno actual, incluyendo por supuesto del Presidente y del Vicepresidente, serán nulos de nulidad absoluta en el caso que el Presidente Electo no tomare posesión ese día.

Luis leon
7 de enero, 2013

La tesiis de no juramentarse por ser reelecto ni siquiera ellos mismos la sustentan en la practica y si no, porque se juramento Diosdado Cabello como presidente electo de la Asamblea

Horacio Pinto
7 de enero, 2013

Hay que reconocer que si el análisis es objetivo, la situación no está prevista y la solución, tal como lo expresa el autor, favoreciendo el respeto a la voluntad popular, debe dar las facilidades para que el Presidente Reelecto pueda tener la posibilidad de ejercer el mandato que el pueblo el otorgó. El elemento que aún no le encuentro justificación constitucional es la afirmación que el mandato del Vicepresidente Ejecutivo, Ministros y Ministras caduca el 9 de enero. No existe disposición constitucional en ese sentido. O si?

Efredis A. López R.
8 de enero, 2013

Primeramente Felicitar al Profesor Hernández por tan excelsa clase de leyes y constitución, tan bien redactada y con todas las ganas de ser lo mas clara posible; han sido mis dos primeras largas lecturas del año con sus dos escritos que me han enganchado hasta leer todos sus comentarios, gracias, muchas gracias. Ahora bien me quedaron dos dudas, una en cada escrito; referente al primer articulo “Y qué pasará el 10 de enero” mi duda es respecto al siguiente texto que ud añadió: “El artículo 231 no aclara que la juramentación debe hacerse en Venezuela, pues el señalar que el Presidente se juramenta ante la Asamblea o ante el Tribunal, implícitamente, está señalando que la juramentación debe efectuarse en Venezuela, pues la Asamblea y el Tribunal, como todos los Poderes Públicos, sólo pueden ejercer su competencia en el territorio nacional.”….dicho esto, pregunto yo: La embajada de Venezuela en Cuba no es acaso territorio venezolano???

Respecto a mi segunda duda, refiere al articulo ¿es constitucional la tesis de la continuidad? reiteradas veces insistió en aclarar que el 10 de enero, es decir a las 00:00 horas de ese dia empieza el mandato del nuevo presidente electo…pero… también que el ejercicio de sus funciones es a partir de la juramentación, por eso me viene a la duda de que si ¿¿¿tenemos o no un presidente desde las 00:00 horas del 10 de enero hasta la hora de su juramentación o no lo tenemos, o ciertamente lo tenemos desde las 00:00 horas y el juramento es tal cual una formalidad somisa???

y una dudita mas extra sería: ¿¿Puede el Sr. Hugo Chavez presentarse por ejemplo el 1 de febrero y decir: aqui estoy y ya que conovocaron a elecciones nuevamente pues nuevamente me lanzo como candidato??

De antemano muchas gracias si aclara mis dudas. Saludos.

Víctor Carpio
8 de enero, 2013

¿Si hay nuevas elecciones, el elegido tiene que esperar hasta el 10 de enero del 2014?

José Ignacio Hernández G.
8 de enero, 2013

Rosselyn,

La causa de la posible no-juramentación del Presidente es una enfermedad previa a su elección, ciertamente. Pero la causa inmediata, efectiva, es posterior: la operación que se le practicó en diciembre.

Como dice el dicho: la nueba fe se presume. Será necesario determinar, con un estudio médico, si hubo o no imprudencia del Presidente al postularse. Y en cuanto a la posible incapacidad derivada de la enfermedad, deberán cumplirse las formalidades de la Constitución.

José Ignacio Hernández G.
8 de enero, 2013

Efredis, he pensado mucho en el punto que señalas. Típica pregunta de mis alumnos que me deja sin respuesta! A diferencia de otras Constituciones, como la de EEUU, la Constitución venezolana no señala hora específica de cuándo finaliza y termina el período, pero ello debe ser en un mismo instante. Al aludir al 10 de enero, luego, debería ser las doce de la noche de ese día. Y si la juramentación es a las 10 de la mañana del día 10? En esas 10 horas, no tenemos Presidente? Podría acudirse a una ficción legales para solucionar el punto. Prometo analizarlo mejor!

HENDRY PADRON
8 de enero, 2013

Prof. gracias por la explicacion tan sencilla; y porque no la SOLUCION. Aunque el asunto Constitucional que nos ocupa a todos los venezolanos es muy complejo. Pero recordemos que la respuesta a todo esto la ofrecio el Sr. Presidente(CHAVEZ) la ultima vez que salio en TV, “HAY QUE CUMPLIR CON LO QUE ESTA ESCRITO EN LA CONSTITUCION DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA” y solicito (imploro) que Maduro sea candidato presidencial.

Rosselyn Vivas
8 de enero, 2013

Aunque esto es un tema para mi de distracción, porque lo principal es AHORA, que en todo caso corresponde discutir es el Estado real del Presidente electo, y es solo una JUNTA MEDICA la que puede determinar, si seguimos discutiendo lo de la juramentación o ya desde ahora declarar la inhabilitación, No comparto la posición de los lideres de oposición, según entendí: si no se juramenta no deja de ser presidente electo y hay ausencia temporal con sus respectivos lapsos… Yo opino que si no se juramenta no deja de ser Presidente electo, pero no entra en ejercicio, DEBE JURAMENTARSE, so pena de haber vacio de poder, no ausencia temporal, porque aún no entra en ejercicio como para ausentarse, en todo caso lo que hay es una “imposibilidad SOBREVENIDA de juramentarse” (NO AUSENCIA porque no está aun en ejercicio) ante la asamblea y debe hacerlo entonces ante el TSJ, que en todo caso por tratarse de una causa sobrevenida debe fijar la oportunidad para hacerlo, PERO primero esa oportunidad debe ser lo más proxima de acuerdo a la causa sobrevenida ( que no la veo por cierto) y definitiva, si no hay juramentación en esa oportunidad no hay EJERCICIO del poder definitivamente, aunque haya una persona electa. Nada de Lapsos por faltas temporales… Mientras llega el lapso, POR EL VACIO DE PODER ya que no hay gabinete por tanto no hayVICEPRESIDENTE, el presidente de la asamblea decide quien continua ejerciendo esa parte del gobierno del Estado PARA NO PARALIZARNOS!!…. El bien superior a proteger es el ESTADO su funcionamiento, no los votos del 53%, porque el Estado es más que una persona que ocupe un cargo en éste caso PRESIDENTE y así se ve muy CLARO EN TODO EL TEXTO CONSTITUCIONAL, por lo que todo está dispuesto para que siga funcionando, que es lo principal… no podemos deternernos por meses a esperar que el ELECTO se juramente o lo que es lo mismo, empiece a EJERCER!. Que no es su culpa estar enfermo cierto, pero si es su culpa que sabiendolo se haya lanzado a un cargo tan exigente e imporatante para toda una NACION. Independientemente de las culpas el ESTADO debe seguir! Como dije al inicio: esto es un tema distractorio y la oposición parece seguir el juego y como dicen ellos huyen hacia adelante, discutimos JURAMENTACION cuando tal vez hoy aún en periodo anterior, haya una falta absoluta y aún ante la corrida hacia la juramentacion, es indispensable saber a ciencia cierta la posible recuperación, para defender el bien juridico principal el Estado, que no deberia esperar una juramentación posterior sabiendo HOY que no se hará. No habría AUSENCIA HAY 2IMPOSIBILIDAD DE COMENZAR A EJERCER EL CARGO”

Milko
8 de enero, 2013

¿Si vence el cargo de vicepresidente y ministros el 10/01 pero el cargo de presidente de la república lo toma el presidente de la asamblea, entonces este último puede nombrar y juramentar esos cargos a un nuevo gabinete?

Valentín Martínez
8 de enero, 2013

Mil felicitaciones! Creo no ha existido, hasta el momento, análisis más acertado o con el cual he coincidido de mejor manera. En efecto, la CRBV es clara cuando dice que el “candidato electo” (no reelecto, en ejercicio o cualquier otra interpretación cómoda que quiera hacerse) prestará juramento ante la AN el 10 de enero de su primer periodo constitucional. De esta frase se desprende indublitamente varias cosas, (i) que hay un candidato electo, no importamndo si fue reelegido o no, pues el haber detentado el cargo antes no lo eximió de cumplir las formalidades establecidas para los que también aspiraban al cargo; (ii) que hay un periodo constitucional que comienza el 10 de enero, sin hacerse interpretaciones de si hay reelección o no (máximas jurídicas parcialmente aplicable, donde no distingue el legislador, no distingue el intérprete / a la ley se le otorga el significado propio que se desprende de las palabras); (iii) que deberá hacerse a través de juramento y en esa fecha, y no por otra vía. En efecto, asimilo la juramentación como la aceptación por parte del candidato electo, del cargo para el cual fue escogido el 07/10, sin embargo, sin que se pretenda desconocer esa manifestación popular, la cual es totalmente válida y aceptada, l@s candidat@s no están fuera de seres humanos, y como tales, están sujetos a las calamidades o infortunios que son parte de la vida. Con esta idea quiero decir, que la enfermedad de HCF (ya es un hecho notorio que no podrá asumir la presidencia el 10/01) no permitirá el asumir dicho cargo como corresponde, por lo que, desde mi punto vista, opera el abandono del mismo -lamentablemente, los poderes publicos nacionales estan bajo el control de parcialidades politicas que atentan contra el ejercicio del poder y de las instituciones- y cualquiera de las soluciones a aplicar deberán de contar con el apoyo del TSJ o AN, esta última en su mayoría simple, para calificar la junta médica, el abandono del cargo, el análisis, a los 90 días y no a los 180 como tanto se ha dicho, de evaluar si la falta es parcial o absoluta, entre las soluciones que a esta diatriba propone el texto constitucional. A mi modo de ver, sería errado interpretar la enfermedad del actual Presidente, como hecho sobrevenido, necesario para activar lo que el ya tantas veces mencionado 231 CRBV dispone. A mi parecer, se refiere más a lugar y no a fecha, es decir, lo sobrevenido se refiere a la incapacidad de la AN de tomar el juramento (disolución del mismo, ruina del hemiciclo, temor fundado que suceda algo allí que impida el acto, etc.). Si fuera como dicen o sostienen los abogados tarifados, porque no hay otro calificativo, la Constitución se referiría a, que ante la imposibilidad de hacer la juramentación en esa fecha y en ese sitio, se haga en otra pero ante la misma institución, por eso que insisto en mi teoría que el 231 se refiere a lugar y no a fecha. Término mi comentario diciendo, que si es una simple formalidad como se aduce, para que hacerla después ante el TSJ? Acaso no hay continuidad presidencial y ya se juramentó en 2006? Mis peores apelativos a quienes sostienen semejantes flatulencias de juicio.

Judith
9 de enero, 2013

Prof. Hernández y el resto de los foristas: creo que aquí la clave está en las palabras “motivo sobrevenido”, que el gobierno las está mal utilizando (a mi entender). Si buscamos el significado de sobrevenido,en la RAE da tres definiciones: 1. intr. Dicho de una cosa: Acaecer o suceder además o después de otra.

2. intr. Venir improvisamente.

3. intr. Venir a la sazón.

Si partimos de los argumentos que dieron los oficialistas en la AN, la enfermedad del presidente no fue “sobrevenida” ya él antes de las últimas elecciones presidenciales la había confirmado. El permiso que se otorgó fue por la misma enfermedad y después de haber sido elegido para un nuevo período presidencia, es decir la enfermedad tiene continuidad, más no su mandato… la conclusión a la que llego es que ni siquiera con “motivo sobrevenido” pueden interpretar a la Constitución como ellos lo están haciendo ahora. No hay continuismo presidencia, el permiso se le otorgó porque ya estaba enfermo y si no está aquí mañana, no puede asumir y si como manda la Ley el Presidente de la AN no asume ni llama a elecciones en un mes, hay un golpe de estado a la jurisprudencia (está bien dicho?)y por ende al estado venezolano…

gilaroca
9 de enero, 2013

Me permito intervenir de nuevo con un comentario motivado a la publicación en la prensa del día 09/01 de una declaración del Chavismo. Me extraña, en primer lugar, que una magistrada del nivel de la Dra. Hildegard Rondón de Sansó intervenga en la discusión con un aserto jurídico que es un desacierto. 1-La Constitución en ningún momento hace distinción entre Presidente electo y Presidente reelecto. En ambos casos el “nuevo Presidente” para un nuevo periodo constitucional, debe juramentarse. Como lo hizo en 2007 y como lo acaba de hacer el Presidente Obama en EE.UU. El “nuevo Presidente”, electo o reelecto, debe juramentarse. No es un formalismo, es ley. 2-El “continuismo” no es constitucionalmente aceptable, puesto que en ningún artículo de la Constitución se hace referencia a esa tesis (o posibilidad). 3-Apelar al segundo párrafo del Artículo 231 es jurídicamente inconsistente. Cuando se dice que si no puede juramentarse ante la AN lo hará ante el TSJ, se refiere a algo que ya ha sucedido históricamente en Venezuela. Y de ahí esa precisión, muy acertada. Si la AN no tiene quorum, porque es opuesta al Presidente electo por ejemplo, este no podría juramentarse. Por eso puede hacerlo ante el TSJ, pero “en lugar de la AN”, es decir el día 10 de Enero del 2013. Si no se repite la fecha es porque ya está explícita en el primer párrafo. Quizá es un “lapsus jurídico” que insiste en que lo que abunda no perjudica sino que aclara. Faltó abundar en la precisión de la fecha. Finalmente quiero aclarar que desconozco la posición política del Profesor Hernández. Y, sinceramente, no me interesa. Sus exposiciones son jurídicamente claras y precisas. Y es lo fundamental en situaciones como la actual. Tampoco interesa mi posición política. Leo, analizo la Constitución, consulto todo lo publicado y concluyo según mis conocimientos y mi conciencia. Así deberían hacer todos. El Chavismo está montando una alharaca descomunal. Pero nadie ha presentado una exposición clara, neta, precisa, jurídicamente fundamentada, de lo que defienden. Repito lo que dije en mis anteriores comentarios. Una nación no puede vivir de gritos, manifestaciones partisanas, hordas enfurecidas, botellazos a diputados, solicitudes de declaraciones internacionales de quienes desconocen la jurisprudencia venezolana (caso del Vonsejero para Asuntos Internacionales de Brasil). Nadie ataca la elección de Hugo Chávez el 7O; nadie -que yo vea o constate- quiere dar un golpe de Estado; nadie quiere enfrentamientos. Queremos que se cumpla la Constitución. Así de simple. Y de complicado, al mismo tiempo.

olinto méndez
9 de enero, 2013

Se consumó el fraude constitucional por parte del “tribunal supremo”. Ahora resulta que ni siquiera hay ausencia temporal, !!que riñones! !o sea que estamos gobernados por un presidente moribundo, pues no hay evidencias de que pueda hablar o escribir o si puede pensar y supuestamente sigue “en ejercicio de la presidencia”; Es aberrante como estas instituciones secuestradas por el PSUVE, pisotean la Constitución y la inteligencia de los venezolanos. Nos tratan como si fuesemos mentecatos.

Víctor Bieliukas
9 de enero, 2013

Es una pena la distorsión jurídica asentada por el TSJ. Ya existen, por ser del conocimiento público (tomando en cuenta a los voceros oficiales y los partes médicos), las causas para declarar la inhabilitación del candidato electo para ejercer el cargo. Que hay detrás de todo esto?: Postergar la declaratoria “oficial” de ausencia todo lo que pueda extenderse el “permiso” de la AN, que no tiene término fijo, para luego activar los mecanismos constitucionales que les permitan postergar por 6 meses o más cualquier convocatoria a elecciones, apostando al cansancio de los opositores y, entonces, ir al proceso eleccionario.

María Gabriela Viloria
9 de enero, 2013

Hola. Que lástima que no analizó el artículo 231 completo, cono todo y su “causa sobrevenida”. Aún así, gracias por tan detallados y objetivos análisis que tristemente incrementan la impotencia ante la impunidad. Esperamos por su inexorable tercer artículo.

PUEBLO PÉREZ
9 de enero, 2013

ARTÍCULO 233 SÓLO SE ENCARGA DE LA PRESIDENCIA EL PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL CUANDO HAY FALTA ABSOLUTA ANTES “TOMAR POSESIÓN”. LA CONSTITUCIÓN DE AÑO 1961 SE ESTIMABA LO QUE USTED ALEGA, ESTA FUÉ DEROGADA, YA NO EXISTE.

Víctor Bieliukas
10 de enero, 2013

Nuevamente intervengo, con el permiso de los editores y lectores, con el fin de formular la siguiente pregunta: Nuestra Constitución establece como principio LA REPRESENTACIÓN PROPORCIONAL para la elaboración de normas electorales y al CNE como rector del mismo. Ahora bien, esa representación proporcional no debería reflejarse, so pena de nulidad, en el reglamento interno de la Asamblea Nacional para garantizar la participación de los diputados elegidos en los diferentes comités, comisiones y demás órganos del Parlamento? Los oficialistas no lograron las 2/3 partes, pero en toda decisión que se refiere a la estructuración orgánica simplemente hacen caso omiso a este principio y designan, arbitrariamente a los directivos. Que opina?

rogelleo
10 de enero, 2013

De hecho, más que continuidad administrativa, al no instalarse el nuevo gobierno lo que se realizó fue una prolongación del mandato

José Ignacio Hernández G.
14 de enero, 2013

Gracias nuevamente por sus comentarios! Insisto que la soberanía popular no puede estar por encima de la Constitución. Lo importante en este caso es que la tesis de la continuidad se aparta del artículo 231 constitucional, pues como bien dice Rogelleo, más que continuidad, hay prolongación del mandato.

Georgetown Public Policy Review / Constitutional Conundrum in Venezuela – Addressing Hugo Chavez’s Inaugural Absence
20 de julio, 2014

[…] coalition will remain powerless against the mantra of “the continuity of power,” which academics have called unconstitutional insistently; and whether the democratic international community will continue to turn a blind eye […]

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