Actualidad

GangNam Style: la crítica pop del último romántico; por Willy Mckey

Por Willy McKey | 5 de diciembre, 2012

 

“Por encima de los que corren están los que vuelan”
Psy

“Se le acepta como detalle cultural, no como práctica”
Sylvia Molloy

El estilo de la clase alta del condado de Gang-nam Gu, en Seúl, ha sido expuesto [y ridiculizado] en millones de pistas de baile del mundo. Lo ha hecho Psy, el hombre que desplazó a Ban Ki-moon como el coreano más famoso del planeta. Él ha colocado en nuestras piernas un galope que ha revivido en la música pop un tópico antiquísimo: los ricos no saben amar.

En Occidente y sus arrabales hemos consumido el video clip que subraya los excesos de una sociedad de spas, establos y autos deportivos en la que un hombre con el estilo de Gang-nam es flechado por la belleza de una joven pasajera del tren subterráneo. Sin embargo, la nostalgia [como lo pop] es capaz de esconder muchas cosas. Y los medios de consumo masivo son los contenedores ideales para el contrabando.

Existe un video clip menos cáustico y más glamoroso. En esta versión, la voz de Psy es acompañada por su contraparte femenina Hyuna [una de esas chicas del metro] y se convierten en dialogantes de una canción que pierde acidez y gana cierto tono de añoranza.

Es la versión que más se consume en Corea, un país que pasó de la pobreza a una riqueza de velocidades inesperadas capaz de marcar de maneras esquivas las diferencias sociales. El planteamiento romántico-cool de esta representación audiovisual del éxito musical de 2012 en Corea del Sur asoma la duda sobre las causas de la explosión internacional del fenómeno Psy: ¿se debe a un buen ritmo, a una crítica solapada hecha una clase social o a la infalible fórmula del amor posible?

Imagen de previsualización de YouTube

El tono de voz aniñado de Hyuna [que Asia nos ha vendido bien desde las heroínas de Sailor Moon hasta los subgéneros de la industria pornográfica] replantea una letra que quizás nos parezca una concatenación de sonidos ajenos, pero que en realidad es una canción con todas las de la ley.

No olvidemos que la canción es un género lírico que tiene sus reglas.

Los primeros versos [en una traducción rudimentaria producto de cruzar diferentes versiones disponibles en la web] podrían entenderse como: “Una chica que es cálida y humana durante el día./ Una chica con clase que disfruta la libertad de tomar una taza de café./ Una chica cuyo corazón se calienta cuando llega la noche./ Una chica con esas peculiaridades”. Es, evidentemente, la descripción de la mujer ideal capaz de complementar a esa voz que dice: “Soy un chico./ Un chico cálido como tú durante el día./ Un chico que toma su café mientras está caliente./ Un chico cuyo corazón explota al llegar la noche./ Soy ese tipo de chico”.

Puesto en las voces de Psy y de Hyuna, como en un Pimpinela de ultramar, esos versos adquieren una descripción individual e incluso íntima. Pero puesto en el exceso de la versión internacional del video clip, y sólo en la voz de Psy, ese efecto muta hacia un efímero y exagerado coqueteo de discoteca.

Así cambian las palabras cuando se mudan de lugar de enunciación.

Lo mismo pasa con las otras dos estrofas descriptivas, en especial la de la voz femenina, pues son unos versos poderosamente críticos de la frivolidad rumbera: “Una chica que puede lucir tranquila pero que sabe jugar./ Una chica que suelta su cabello en el momento apropiado./ Una chica que sabe cubrirse y es más sexy que esas que se quitan todo./ Una chica sensata como ella”.

Esa descripción de la mujer ideal no está ni en los establos ni en los spas del video internacional, sino en el asiento del metro y en la pista de baile. Ella está donde está la masa. Es allí donde conseguirá el amor ese hombre descrito como “Un chico que puede parecer calmado pero que también sabe jugar./ Un chico que sabe enloquecer cuando es propicio hacerlo./ Un chico que tiene ideas grandes en lugar de músculos hinchados./ Ese tipo de chico.”

Sin embargo, el estribillo de la canción no habla de la gente de GangNam sino del estilo de GangNam. El estribillo puede traducirse como “Papi tiene el estilo de Gangnam”. En jerga caraqueña, algo similar a “porta el estilo” o “lleva el estilo” de la clase alta. Un estilo es algo imitable, vulnerable a la copia, emulable. Nadie está obligado a ser lo que parece ni a parecer lo que es.

En el simulacro y en la máscara están todas las trampas.

YouTube no sólo permite ver la versión internacional de “GangNam Style”. También hace posible  ver cómo es un recorrido por esta zona de arquitectura sobrecogedoramente moderna y hábitat rutinario de gente desmedidamente rica. La estética evoca desde la Fifth Avenue de Manhattan hasta los delirios arquitectónicos de Hong Kong. Es allí por donde supuestamente hacen su noche los individuos de trajes de colores chillones y zapatos tan deportivos como sus automóviles. Eso que no se ve en el video del recorrido.

Imagen de previsualización de YouTube

Aquí es donde entra Psy como contrabandista de crítica social. La hipérbole descriptiva, la exageración construida sobre la ironía, es su eficaz estrategia.

En un ejercicio desproporcionado del significante, muestra una caricatura del enemigo que está hecha para el remordimiento. Bien lo explica Sylvia Molloy en Políticas de la pose, cuando deja claro que quien es contrario a la franqueza demoledora de quien posa-lo-que-es se convierte en una caricatura y eso neutraliza su fuerza ideológica.

Dicho con el video y la danza del galope, la crítica de Psy no es a quienes son del GangNam sino a quienes roban el estilo de los del GangNam y se lo adosan a su personalidad ajena, convirtiéndose en una caricatura de aquello que intentan imitar.

Los versos de interacción discotequera “Papi tiene el estilo de Gangnam” y “Hey, chica sexy” son los que se vinculan con los pasos ridículos y que mueven a la complicidad bufona de bailar en masa. Pero mi estrofa preferida termina de completar en “Gangnam Style” la labor de la canción, ese turning point logrado por el mismo sujeto lírico:

Por encima de los que corren, están los que vuelan.
Soy un tipo capaz de enseñarte una cosa o dos.
Sabes a lo que me refiero:
Papi tiene estilo Gangnam.

Molloy también explica que “la pose sigue representando (en el sentido teatral del término) pero como impostura significante”. Eso es lo que sucede cuando la pose es entendida como un territorio construido con un fin específico. Es esa silla tumbona en mitad de un parque infantil del comienzo del video que consumimos en Occidente y su ridículo evidente es completamente opuesto a la fascinación del mismo hombre descubriendo la belleza en elSudogwon Jeoncheol, el metro de Seúl. A la vez, cuenta con la presencia de Hwang Min-Woo, el niño genio del baile disco que brilló en la televisión nacional coreana en la segunda edición de Korea got talent. Tenía todo para convertirse en el video clip más visto de la historia.

Imagen de previsualización de YouTube

Ese tipo que se broncea en un parque infantil y se disfraza de chico de la clase alta sin poder evitar desplazarse en metro descubre la belleza en uno de los sistemas ferroviarios metropolitanos más grandes del mundo, como si esa lección de amor tuviese que darse allí abajo, en el subconsciente de una sociedad delirante.

Es una bonita alegoría. Y  a mí me gustan las alegorías.

Ahora, cuando baile el “Gangnam Style” en medio de una masa que balbucea coreano y se encandila de noche, no se sienta en el extravío de una canción de danza colectiva incomprensible como el “Aserejé” o simplemente surreal como “La Macarena”. Estará galopando hacia la crítica militante, hacia una lucha de clases entre quienes posan lo que son y quienes son lo que posan, hacia una reivindicación del amor posible y sin poses.

¿Y, visto así, quién podría galopar en sentido contrario? Oppan Gangnam style!

Willy McKey  Poeta, escritor y editor. Puedes leer más textos de Willy McKey en Prodavinci aquí y seguirlo en twitter en @willymckey y visitar su web personal.

Comentarios (12)

omar rojas
5 de diciembre, 2012

Guao que deleite leer este artículo!!!!!! Gracias por ese su arte de analisis y de escritura ,gracias , me ha brindado un tiempo de placer estético !! bello analiis.Agradecido por su presencia en Prodavinci.

@EldoctorNo
5 de diciembre, 2012

¿El baile del caballo es la versión Pop-s-moderna de Caballito correlón de Popy? En aquellos días lo bailábamos así, nada nuevo…

@EldoctorNo
5 de diciembre, 2012

Por cierto, Willy, una belleza de texto y una lectura del video/canción impresionante!

Magin Serfaty
5 de diciembre, 2012

Amigo Willy: Se lucio con este articulo. Lo que menos me iba a imaginar de esto es que al final es una satira o critica acida a un estilo de vida. Que buena tu descripccion. Y gracias por tomarte el trabajo de buscar la traduccion. Ni en mil años me lo hubiera imaginado de que trataba la cancion.

David Martínez Mata
6 de diciembre, 2012

Tremendo artículo. Un análisis claro y conciso que descompone el mensaje y contenido de este videoclip.

Acomprar.info
6 de diciembre, 2012

Excelente critica sobre el gangnam style, sin duda alguna esta critica la hace una persona inteligente.

Cobolsaurus
7 de diciembre, 2012

Para que lucubrar tanto sobre algo tan sencillo… la cancion pega y ya…

Nasly
10 de diciembre, 2012

Me encantó WIlly, muchas gracias por diseccionar, video, canción, ritmo, letra,y traducírnosla, interpretarla bajo tu particular visión (que ahora, se me ha adherido de manera inevitable, casi como propia) y gracias a Prodavinci por compartirte con nosotros los lectores. Me encantó sobre todo, esa lectura del tipo que aún posando, encuentra La Belleza en el subterráneo y El Amor sin pertencer a Gan-nam, sólo por haberse apropiado del estilo. Qué chévere será bailarla por ahí, y saber que hay algo detrás de ese Aserejé que es más.

isabel
15 de diciembre, 2012

Muy bueno. Más vale informarse

Carmen Yolanda
13 de enero, 2013

Excelente artículo! Me encanto

vivilu
14 de enero, 2013

Me fascina leerte Willy! Gracias por la traducción, nunca se me hubiera ocurrido que el fenómeno Gangnam tuviera un significado más profundo que el de machacar una melodia pegajosa y abandonarnos descoordinadamente a la pista de baile.

vanesa
25 de enero, 2013

Me encantó el articulo, nunca hubiese imaginado de que se trataba la cancion. Me encanto el analisis

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.