;

Actualidad

Tres tipos de héroe, por Federico Vegas

En el mes de octubre llegarán a su apogeo las expectativas sobre nuestros heroísmos políticos. He retomado un viejo ensayo para reflexionar sobre los posibles significados de estas exaltaciones.

Por Federico Vegas | 2 de Septiembre, 2012
7

La palabra “héroe” tiende a usarse en medio de calamidades e incertidumbres. El diccionario, como advirtiendo sus malos augurios, la tiene ubicada entre “hernia” y “herpes”. Cada tanto, estos “más que hombres y menos que Dios”, parecen hacer falta, aunque ya la historia ha mostrado hasta la saciedad lo difícil que luego resulta quitárselos de encima. Lo decía Scott Fitzgerald: “Enséñame un héroe y te escribiré una tragedia”.

En una conferencia incluida en su libro: The Enchafèd Flood, el poeta W. H. Auden trata el tema de la heroicidad. Comienza por dividirla en tres tipos: la estética, la religiosa y la ética.

El héroe estético es aquel a quien la naturaleza parece haberle entregado dotes excepcionales. Somos desiguales e inferiores a este héroe no por falta de voluntad, sino por carecer de sus virtudes innatas, llámese oratoria, don de mando o naturaleza insaciable.

Acerca de esta clase de heroísmo existe una trampa tendida desde hace siglos por un error de traducción. La célebre frase de Aristóteles: “El hombre es un animal político”, nos ha llevado a valorar excesivamente algunas cualidades que a la larga resultan inútiles. Según el historiador H.D.F. Kitto, Aristóteles proponía algo distinto, pues la traducción correcta sería: “El hombre es un animal que pertenece a la Polis”. Esta diferencia, entre el “ser” y el “pertenecer” de las dos traducciones, es determinante. El “ser” tiende a lo implícito y lo inmodificable, el “pertenecer” al diálogo y la generosidad.

Si “el hombre es un animal político”, quien tenga ciertas dotes excepcionales, tan ingénitas como el embestir de los toros o la agilidad de los monos, creerá ser el mejor de los políticos. Ortega describe la lucha de Sócrates para convencer a la gente de su tiempo de que la técnica no es igual al técnico, sino a una capacidad abstracta que no debe confundirse con un hombre en particular. Según esto, la política es una ciencia en la que todos podemos participar, no un podio para los elegidos de los dioses.

Pero el héroe estético, propone Auden, jura poseer algo así “como un patrimonio fijo, dado de una vez y para siempre”, “un tesoro definido y sin ampliaciones sustantivas posibles.”  Este culto a “ser de una manera” se presta a crear un fetiche del político que termina por predominar sobre la política misma.

La historia brinda ejemplos de héroes estruendosos e incesantes, y de épocas en que se les rinde culto, idolatrando o detestando las cualidades más gráficas del más reiterativo animal político. La vitalidad, la energía incesante, el empuje y el obstinado deseo de gobernar pueden llegar a ser míticos en un personaje cuya heroicidad estética termina por prevalecer sobre su realidad ética.

*

El héroe religioso se siente dueño de una verdad que pocos conocen y él debe imponer. No compartir, pues hay dos razones que hacen imposible un intercambio entre iguales. La primera es que su verdad no es universal, sino absoluta e indiscutible; la segunda es que su heroísmo no es transferible de un individuo a otro, pues no puede mermar, disminuir, cesar, repartirse. Por esta razón al héroe religioso se le dificulta relacionarse con los demás, formar hogar, hacer amigos, establecer nexos con algo distinto a adeptos incondicionales. Él no puede transmitir sus conocimientos, sólo su pasión a través de amenazas encendidas y promesas inalcanzables. Le cuesta poner los pies en la tierra pues sólo se encuentra a gusto en el cielo o en el infierno. Y aquí llegamos, según Auden, a la más triste de las trampas: el héroe religioso sólo puede encontrar la felicidad en su propia y enardecida entrega, en el amor por el amor mismo, y hacia él mismo, lo que equivale a devorarse, a morir.

La última conclusión del poeta es dura: “Es usualmente la miseria y no la felicidad su verdadera tentación”. Ocurre que la infelicidad no le es extraña: él nació para conocerla. Para el héroe estético la infelicidad es señal de que ha dejado de serlo; para el religioso es una confirmación de su misión solitaria; para el ético, a quien analizaremos a continuación, de que aún no ha logrado cumplir su misión.

Sabemos de sobra lo infeliz, tóxica y difícil de erradicar que resulta esta heroica fusión de lo estético con lo religioso.

*

La heroicidad ética, a diferencia de la estética, proviene de una desigualdad provisional en la relación de los individuos con la verdad universal. El héroe ético es aquel que en un momento dado llega a saber más que los demás, o accede a la posibilidad de ejercer lo que todos creen saber. Aquí no se trata de dotes innatas, sino de un remediable accidente de tiempo y oportunidad. Este tercer héroe no es necesariamente más sabio, más dedicado o capaz, sólo ocurre que las circunstancias le otorgan, o le exigen, una oportunidad, una tarea específica. El héroe ético no es aquel que puede hacer lo que otros no pueden, sino alguien que sabe, en un momento dado, algo que los otros desconocen y quieren aprender, o quieren hacer y necesitan de un guía para lograrlo.

Entre nuestros actuales mitos políticos es difícil encontrar este tipo de líder. Su obra se caracteriza por ser precisa, verificable, realizable y temporal. Debe incluso  trasmitir que, una vez comprendida y realizada su encomienda, su protagonismo será prescindible. Paradójicamente, es precisamente en esta misma imagen de desapego donde puede radicar el secreto de su perdurabilidad.

*

Entre la infeliz tentación, la feliz miseria y la felicidad anhelada, los tres héroes buscan su lugar en el mundo. En su poema Memorial for the City, Auden rechaza las heroicidades equívocas y fatuas, impuestas e innecesarias, tan estridentes como monótonas. También afirma que nuestras heridas no deben convertirse en una deserción, que de nada nos servirá compadecernos, que nunca debemos desesperar, no importa a quien atrapen los reflectores o proclamen los altoparlantes. Añadiría a la lista de Auden la frase de Romain Rolland: “Un héroe es todo aquel que hace lo que puede”. Parece simple, pero ciertamente nos hará falta la humilde y multiplicadora heroicidad de la ética cuando enfrentemos todo lo que podemos hacer a partir de hoy.

Federico Vegas 

Comentarios (7)

ROBERTO PALMITESTA
2 de Septiembre, 2012

EXCELENTE ARTICULO, PERO SERIA MAS COMPELTO SI COLOCARA ALGUNOS EJEMPLOS DE CADA UNO DE LOS HEROES QUE DEFINE.

Helena Arellano Mayz
2 de Septiembre, 2012

Al tomar como apropiada la traducción de Kitto, “el hombre es un animal que pertenece a la Polis”, podríamos inferir que, para Aristóteles, el hombre sería la especie animal capaz de evolucionar al pensar —discutir, discernir, dialogar— acerca de los problemas comunes de la Polis. Al hombre plantearse el buscar y encontrar soluciones para un problema “común” más allá de los propios e “individuales”, la especie entera mejora. Evoluciona. Esta idea me ha dado vueltas en estos días, y gracias a este artículo me permito exponerla. Entonces, los héroes necesarios serían hombres —”que hacen lo que pueden”— capaces de honrar el intercambio, la escucha y el díalogo.

Alexandre Daniel Buvat
3 de Septiembre, 2012

Un hombre que nació en barrio, trabajó para ayudar madre y hermanos, leía lo que podía con gran avidez, amaba la música casi que por algo desde lo profundo de su herencia genética pero la responsabilidad familiar no le permitó estudiarla ni ejercerla ,solo le acompañaría mientras escribía y leía hasta que pasado el tiempo su obra trascendió.. otro hombre nació en buena cuna, rodeado de libros y buena música, conociendo la unión familiar mediante gratas conversaciones y comidas en grupo y con muy buenas relaciones, ese hombre también amó leer, estudiar, escribir. Ambos trascendieron . Pregunto: ¿son ambos héroes en tanto que parafraseando a Roland hicieron lo que pudieron? ¿Cual de los dos es “más héroe”? ¿Cual sería ético, o estético si ambos llegaron a formar escuela y a ser y pertencer a y de las sociedades, uno mas mundial que otro sólo nacional, pero ambos perteneciendo a un medio a una “clase” o relación de vida que marcó la elegancia de sus estilos y cada uno de ellos juzgandose a si mismos en su fuero interno mas allá del común y en el selecto grupo de quienes trascienden la historia y siempre hacen lo que pueden para lograrlo..? Es difícil definir un héroe mirándose en el espejo y juzgando a quien así puede ser calificado frente a nuestro espejo y mediante creación de abstracciones y reflexiones aún inacabadas a fuer de hermosamente escritas..Si además, llevamos esas ensaladas de refexiones inacabads a la política, terminaríamos sin terminar de definir a quien o que tipo de personaje aplicamos el calificarivo de “Héroe” y peor, hasta el “villano” quien tiene algunos méritos y hace lo que puede y con sentido de trascendencia, será calificable de héroe….

Federico Vegas
3 de Septiembre, 2012

La frase de Rolland aparece en su novela “Juan Cristóbal”. Trata sobre la vida de Jean-Christophe Krafft, un héroe tan romántico como el Werther de Goethe y con muchos reflejos de Beethoven. Este héroe debe pasar por los “círculos del Infierno” para alcanzar la Armonía y el ritmo de la Vida universal. En este contexto,la recomendación que le dan a Juan Cristóbal se hace más exigente: “Tú eres un hombre vanidoso, Tú quieres ser un héroe. Por eso haces tantas tonterías. ¡Un héroe!… Realmente no sé que cosa sea, pero me imagino que un héroe es un hombre que hace lo que puede. Los otros no lo hacen”

Ignacio Matanza
3 de Septiembre, 2012

La definición aristotélica del hombre como animal que pertenece a la polis, más que una definición pareciera una tarea pendiente.

En ese sentido, lo que acontece en Venezuela – entre otros escenarios del mundo – me luce más como un fenómeno tribal que como una polis.

Bajo el Socialismo del Siglo XXI me parece que palpita la Caza, Pesca y Recolección de siempre. Ahora, con héroe con chequera petrolera en mano.

Juan Carlos Carmona
3 de Septiembre, 2012

En que categoría clasificaría a personajes como Winston Churchill o Lech Walesa? Heroes éticos tal vez?

JAIPOO
21 de Octubre, 2012

Recordemos que un héroe no es aquel que se da a distinguir por sus actitudes, sino por sus hechos, hay confusiones sobre “Un héroe es todo aquel que hace lo que puede”. (pero sabemos ¿hasta donde se pueda hacer?, cada uno es consciente de nuestros propios esfuerzos) Esta lexía se puede interpretar de diversos modos, sé que todos la interpretan del modo: “actuar”,(pero de igual modo nos puede lleva al conformismo,”se hace lo que se puede”) hay que distinguir la forma de como un héroe actúa según sus objetivos y convicciones hacia la sociedad. Es preciso realizar la distinción entre clases de héroes: 1_ el héroe que lucha por su bien mismo. 2_ el héroe que se olvida de si mismo para bien de la sociedad. del principio héroe , todos somos héroes, unos mas que otros pero somos héroes. héroe no es aquel que hace un préstamo a un banco y sale adelante con su empresa, o héroe no es aquel que disfraza a los campesinos con roma revolucionaria y los hacen pasar por guerrilleros, héroe no es aquel que lucha por la patria sin darse cuenta que esta reproduciendo el idealismo neoliberal, héroe no es el que mas dinero gasta, sin saber que lo están manipulando, héroe no es el policía, héroe no es la modelo reina, que en medio de su idiotez piensa que va ha cambiar el mundo, héroe ni el presidente que estafa al pueblo con intereses, ivas, impuestos y mal gastos para sostener el estatuo quo, (al pobre toca mantenerlo pobre para que se deje dominar y limitarlo en el aprendizaje para mantenerlo así). héroe la joven que junto a su bebe trabaja para el sustento diario. héroe el joven que trabaja y estudia para sostener su familia, héroe el sindicato que lucha contra la marea para hacer respetar sus derechos, héroe la niña que se vende por necesidad mas no por placer (se vende por la falta de oportunidad en un país que se habla de desarrollo pero que en realidad de eso no tiene nada.). El héroe actual sale adelante desde una cuna de paja no de oro lucha por su bien, por su vida y por la de los demás sin importarle que sufrimientos le toque aguantar.

Me han preguntado que diferencia existe entre el héroe de paja y de oro; la solución es muy sucinta, el heroe de paja conoce las adversidades las necesidades y lo mejor;las ha vivido, esto hace que luche con mas ganas y da todo de sí mismo. mientras que el de oro su lucha es limitada ya que no conoce ni ha la ha vivido.

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.