Artes

Sobre Jonathan Franzen (y su amistad y rivalidad con David Foster Wallace)

Por Prodavinci | 21 de agosto, 2012

Artículo publicado en El Mundo (España), escrito por Matías Néspolo. Un extracto a continuación:

El suicidio de su gran amigo y colega David Foster Wallace en septiembre de 2008, dejó a Jonathan Franzen (Illinois, 1959) literalmente solo en el liderazgo de aquella nueva camada de narradores estadounidenses surgida a mediados de los años 90 también conocida como ‘Next Generation’ o ‘generación X’. Autores como Jeffrey Eugenides, George Saunders, Jonathan Lethem y Bret Easton Ellis, entre otros, que recibieron el espaldarazo de la prestigiosa revista ‘Granta’ en 1996 con un número especial dedicado a los mejores novelistas jóvenes americanos, una de sus ya clásicas e infalibles listas.

Lo cierto es que aquel grupo de autores levantó la bandera de la ironía, la ruptura formal y la experimentación para disparar contra la sociedad del espectáculo del american way, y en concreto, la cultura del entretenimiento, por aquellos años especialmente frívola y vacía.

Resulta cuanto menos paradójico que Jonathan Franzen, el menos posmoderno de esos muchachos rompedores y el menos arriesgado a la hora de subvertir las convenciones narrativas, fuera quizá uno de los más talentosos de su generación y acabara convertido, por pleno derecho y sobrados méritos, en su líder indiscutido.

Como sea, para otoño de 2001 llegaría su gran obra de madurez: ‘Las correcciones’. Una ambiciosa saga sobre el auge y descomposición de los Lambert, una familia del Medio Oeste. Un ácido retrato sobre el frágil e inestable estilo de vida americano en el fin de milenio que coincidió en librerías con los atentados del 11-S. Cosa que llevó a la novela a leerse de manera profética como el fin de una época y supuso su consagración como finalista del Pulitzer y el Pen/Faulkner, la obtención del ‘National Book Award’ y casi tres millones de lectores en su país.

Para entonces, Franzen ya había entrevistado a los grandes narradores de su país (Philip Roth, Toni Morrison, Don Delillo…) en una serie de reportajes para la revista ‘Harper’s’ sobre la escasa autoridad cultural de la novela, textos que se convertirían en su celebrado libro de no ficción ‘Cómo estar solo’ (2002) y su ambición no había hecho más que crecer.

No en vano invirtió casi una década para su próxima novela ‘Libertad’ (2010), otra voluminosa saga sobre una familia de clase media americana, los Berglund, demócrata y progresista, cuyos valores y principios literalmente se desintegran bajo el espíritu de su tiempo o zeitgeist. Luego reconocería Franzen que la escritura de la novela transcurrió en efecto durante el primer año de la presidencia de Obama.

Ese nuevo horizonte político le permitió superar un bloqueo que lo persiguió muchos años. En todo caso, si algo logró con esta obra fue retratar la desquiciada sociedad de la era Bush y las guerras de Oriente Medio con un diáfano discurso que parecería traducir la mala consciencia de toda una nación en tiempos oscuros. Una época en la que la misma palabra ‘libertad’ en boca de políticos y militares se había convertido en su perfecto reverso o en un sinsentido.

Y las fechas volvieron a estar de su parte, porque el lanzamiento coincidió con el décimo aniversario del atentado a las Torres Gemelas, y la expectación fue tal que el mismísimo Barack Obama pidió por anticipado la obra a su librero, que le envió un ejemplar en el verano de 2010, antes de la salida en librerías, convirtiéndose en uno de sus primeros lectores.

Lo que se traía a Franzen entre manos, tras una década de silencio narrativo, no defraudó a nadie. Al contrario, la crítica se rindió en bloque ante la obra reflotando con justicia el viejo mito de “la gran novela americana”. El prestigioso suplemento literario ‘Sunday Book Review’ del ‘New York Times’ la definió sencillamente como “una obra maestra” y el popular y emblemático semanario ‘Time’ le dedicó a Jonathan Franzen su portada. Algo que no había hecho con ningún otro escritor en los últimos 10 años desde que se ocupara de Stephen King.

Ahora Franzen vuelve a sorprender con ‘Más afuera’ (Salamandra), su nuevo libro de ensayos que llegará a las librerías españolas en noviembre próximo y del que puede leer un adelanto en exclusiva en elmundo.es. A sorprender no sólo porque dispara de manera póstuma contra su amigo David Foster Wallace y desmonta el mito de artista mártir víctima de su tiempo, sino porque confiesa sin pudor los entresijos de esa controvertida relación entra ambos escritores y acaso no muy sana de camaradería y complicidad sí, pero también de abierta rivalidad, celos y continua competencia que funciona como la oculta gasolina de ese arrollador motor literario llamado Jonathan Franzen.

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Prodavinci 

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