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La “Dama de Hielo”: la hija del dictador quiere gobernar

Por Prodavinci | 21 de Agosto, 2012

Artículo de María Crespo, publicado en El Mundo (España). A continuación un extracto:

Park Geun Hye, de 60 años, la hija del antiguo dictador Park Chung-hee, quiere gobernar Corea del Sur. En la carrera hacia las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo diciembre, ha dado un paso más este lunes, al ser investida oficialmente candidata por el partido conservador (que está en el poder).

Si se cumplen todas las apuestas-ha ganado las primarias en el partido con un aplastante 84% de los votos-, se convertiría en la primera mujer presidenta del país. “No toleraré ninguna actuación que amenace nuestro pueblo o nuestra soberanía”, ha dicho, ramos de flores en mano, vistiendo un traje azul y una media sonrisa tímida.

Disparos a traición entre bambalinas

La madre de Park Geun, Yuk Young-soo, fue asesinada el 15 de agosto de 1974 en el Teatro Nacional. Aquel día se conmemoraba la independencia de Corea. El asesino, un japonés que simpatizaba con Corea del Norte, quería liquidar al entonces presidente, Park Chung-hee, pero la penumbra venció a la sangre fría, y el tiro fue a parar a la cabeza de la mujer del mandatario.

Después de este primer disparo, Park Geun Hye, que sólo tenía 22 años, tuvo que ocupar el puesto de primera dama. Con el título de ingeniera eléctrica bajo el brazo, los siguientes cuatro años acompañó a su padre, Park Chung-hee al frente del país.

Él será recordado como un líder malabarista que, después de llegar al poder en 1961 gracias a un golpe de Estado, alternó reformas económicas con violaciones de derechos humanos y torturas.

“Creo que mi difunto padre tomó la mejor decisión en la situación más díficil”», dijo Park recientemente ante los periodistas. Hoy la mitad de los coreanos añora al general que construyó un milagro económico de un país de cenizas bajo la amenazante mirada de su vecina del Norte, que parecía dispuesta a invadir de nuevo Seúl.

“La desgracia nunca viene sola, sino en batallones”

Como decía el príncipe Hamlet, después de una desgracia, viene otra. Cuando la ‘princesa’ Park tenía 27 años, su padre también fue asesinado. Uno de sus aliados y jefe del espionaje coreano, le disparó durante una cena privada, cuando el presidente le acusó de pecar de benévolo contra los detractores del régimen.

Park Guen Hye, tal vez por miedo, dejó la primera línea de la política. No se sabe si se casó, si formó una familia, en qué ocupaba el tiempo libre. La Dama de Hielo –así la bautizaron– desapareció durante 11 años.

En 1998 fue elegida diputada por el partido conservador en la provincia de Dalseong. Venció en tres elecciones sucesivas. Pero la muerte volvió a enseñarle los dientes. En 2006, mientras pronunciaba un mítin electoral, un hombre se abalanzó sobre ella, con la intención de desgarrarle la garganta. A las heridas pasadas Park tuvo que sumar un corte de 11 centímetros en el espejo del alma.

Pero no se rindió. Al contrario, su determinación de volver a la política le hizo ganar nuevos adeptos.

En un país donde sólo trabaja la mitad de la población femeninaa y las mujeres representan el 10% del Parlamento, las encuestas están de su lado. Aunque sus detractores afirman que “la heredera de un dictador está destinada también a serlo”, Park, que ha descrito su ideología politica como un “thatcherismo coreano”, afirmó en twitter que “soñaba con construir un país donde cualquiera pudiera perseguir sus sueños y demostrar su potencial y talento”.

Nada de sabe de su vida fuera de la política, salvo que vive en un modesto apartamento de Seúl. Pero aunque Park lleva toda la vida preparándose para el cargo, parece que su mayor baza para llegar al poder es su sexo, no su espíritu de supervivencia.

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