Artes

Bolaño: nueve años, por Santiago Gamboa

Por Santiago Gamboa | 20 de Julio, 2012

Parece increíble que haya pasado tanto tiempo desde su muerte, aunque al ver el éxito de su obra en todo el mundo también se podría pensar que es poco, que en el fondo todo ha ido muy rápido. Sea como sea, no hay ninguna duda de que Roberto Bolaño es el autor de lengua española posterior al boom con más impacto y presencia en la literatura mundial. Prácticamente en todas las culturas y lenguas ha sido una revelación: la última de la que tengo noticia es República Checa.

El primer país en reconocer su talento fue Francia. Recuerdo que Bolaño aún vivía y pudo ver que el suplemento literario del diario Libération le dedicó seis páginas. El diario Le Monde, cuando aún no usaba foto, lo puso como personaje del día y fue la caricatura de primera página, cosa excepcional. Su editor francés, Christien Bourgeois, decidió sacar simultáneamente tres libros, algo nunca visto para un desconocido. Luego vino Alemania, y Estados Unidos, donde su éxito fue arrollador. Bolaño alcanzó a ver que Susan Sontag le dedicaba una página en el New York Times elogiando su primera publicación en inglés, By night in Chile (Nocturno de Chile). Solía decir que ese era el verdadero título del libro De noche en Chile, que los gringos lo habían encontrado, pues el libro había tenido varios cambios de título y él nunca se sintió satisfecho (el primero que le puso fue Tormentas de mierda).

Salvo en Estados Unidos, la obra de Bolaño no ha estado en las listas de los libros más vendidos en ningún país, y esto es también un signo de los nuevos tiempos. En épocas de García Márquez o de Nabokov, muchas veces (no siempre) el talento estaba asociado al éxito de ventas internacional, pero eso es algo que ha ido desapareciendo. Son muy raros los casos, hoy, en los que esto se da por fuera de las fronteras nacionales del autor. La obra de Javier Marías podría ser una de las excepciones. Por lo general, los éxitos de ventas internacionales los tienen escritores sin el menor reconocimiento crítico y ninguna relevancia en las generaciones siguientes de lectores y escritores. Como la chilena Isabel Allende, reina de las ventas desde hace 30 años, pero carente de una imagen de autora literaria. No conozco un solo escritor de una generación posterior a la suya que la lea, la admire y reconozca su influencia. Ninguno. Y eso que los nuevos best seller, caso de Ruiz Zafón, son tan superficiales y chatos que lo de Allende, puesto al lado, casi parece alta literatura.

Bolaño, en cambio, es todo lo contrario: la juventud latinoamericana en masa lo sigue, jura por él. Los escritores más jóvenes encuentran en sus libros un mundo en el que se reconocen, que les habla al oído, y lo mismo los nuevos lectores. Algunos lo imitan, claro, y esto a la larga le hará daño. Pero, sobre todo, desde su muerte se ha afianzado la imagen de un clásico de la literatura, a la altura de Borges o Cortázar, dos autores que él admiraba, que consideraba el centro del canon en lengua española. Y con esta imagen corre paralelo el mito: su muerte prematura, sus extraordinarios libros inéditos (como Los sinsabores del verdadero policía), las polémicas sobre su vida, el malentendido sobre su supuesta drogadicción. Bolaño murió en la noche entre el 14 y el 15 de julio de 2003, hace exactamente nueve años. Una triste noche y un extraño destino de escritor que sigue creciendo tras la muerte.

Santiago Gamboa 

Comentarios (2)

DiegoMMF
20 de Julio, 2012

Me gustaría que el autor se explayara en detalles, explicaciones o reseñas que fundamenten lo que expone. Personalmente, a duras penas leí “2666″ y, por un lado, me cayó tan pesado que terminé salteándome las micro-crónicas de los asesinatos y, por el otro, salta a la vista que Bolaño no hizo más que collage con textos que ya tenía escritos. (Admito que esto es una conjetura, pero vale tanto como las del autor de este artículo). Finalmente, entiendo que hay un sesgo parcial (e inexacto) al aseverar que “la juventud latinoamericana en masa lo sigue”, pero ya ubicarlo “a la altura de Borges o Cortázar” …es demasiado. Profundice, Sr. Gamboa. Enséñenos. Gracias y saludos!

Jaime Bergamin Leighton
6 de Septiembre, 2014

Los datos y las traducciones logradas por la obra de Bolaño debieran explicarse por sí solas, estimado DiegoMMF, hay gustos para todos (sería simpático que dieras a conocer los tuyos)y tu opinión es solo una más, afortunadamente. Pregunta malintencionada: ¿de donde eres?

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