Artes

El día en que la industria quiso acabar con la Salsa, por Áquiles Báez

Por Aquiles Báez | 10 de febrero, 2012

Análisis del fenómeno urbano de la salsa

La salsa, sin duda, es un fenómeno digno de estudiar sociológicamente: un género que integra la cultura del barrio, la calle, la poesía urbana con el sabor del caribe, además de poseer estructuras musicales complejas que se llenan de armonías y contrapuntos a ritmo de clave. Es una música hecha para el “Bailador”. Es una consecuencia del intercambio cultural  que nació de la presencia de el continente de Ebano en las antillas caribeñas y se adentró en la esencia del latinoamericano. La salsa nace como la  esperanza del latino, y su poesía habla de cosas cotidianas de la gente. Su raíz está en el “Son Cubano”, que a su vez es producto de una diversa interacción cultural,  evidenciada en la rumba y algunos palos del flamenco, así como con ritmos de la madre África y de las músicas occidentales de salón.

En la cosmopolita Nueva York el “Son Cubano” se aderezó con el pensamiento y sentimiento latinoamericano, con esa cultura un tanto subterránea que surge de la necesidad del inmigrante de afianzar su identidad, naciendo así este estilo musical. A través del saoco, la rumba y la fiesta, la salsa es un ente generador de conciencia social, que abarca el sentimiento latino. Para seguir añadiéndole elementos al guiso, en la gran manzana, la Salsa se influenció del lenguaje de Dizzy Gillespie,  Duke Ellington, Thelonius Monk, Charlie Parker, Coltrane, y varios más,  abriéndose  no solo a la  improvisación jazzistica sino también incorporando el modo de estructurar armónicamente tanto de las Big Bands y sus secciones de metales, como de las bandas de Swing. La salsa es un compendio de ritmos musicales del caribe, marcados por un patrón llamado la “Clave”.

¿Qué es la clave?

Es una célula rítmica que se basa en un patrón africano que está en 6/8 y que con el tiempo se transformó en una estructura binaria en 4/4 que tiene tres notas seguidas, un  silencio y luego dos notas. Para contarlo tienes que cantar: un, dos, tres – un, dos, pero con ese saborcito típico de la herencia africana. Hay dos formas de hacerla, a modo de información general, y es empezando con los tres tiempos (un, dos, tres – un, dos)o hacerlo al sentido contrario (un, dos – un, dos, tres). La salsa tiene que estar en clave y si está “fuera de la clave”, hace que el sentido rítmico suene “cruzao”, o “Volteao”. Cuando la música está en clave hay como un alivio, es como  quien se toma un Alka Seltzer cuando tiene pesadez estomacal, y si no, para los que conocen del tema, cuando está fuera de clave, uno siente que algo no está bien, es como se siente uno después de comerse un mondongo con aguacate y arepas.

El nombre de la Salsa

Varias fuente se atribuyen la creación del nombre de este género musical. Sin embargo, hasta los años cincuenta,  se hablaba de sones y guarachas; no se conocía esta música con el calificativo de salsa. Quizás la versión más clara es como la plantea Cesar Miguel Rondón, en su excelente obra: “El libro de la Salsa”. Ahí Cesar menciona a Phidias Danilo Escalona quien era un locutor de radio Venezolano  como el autor del término “Salsa”. El tenía un programa radial llamado “La hora de la Salsa”. Como la “Salsa” es una mezcla exquisita de ingredientes musicales, ese calificativo le vino bien al género. La salsa estructuralmente posee diversas secciones, que a manera de información pueden ser interesantes. Células musicales con estructuras instrumentales específicas como el mambo, la moña, los solos de percusión,  de piano, de trompeta, tres cubano  o cuatro puertorriqueño que es el instrumento que toca el gran “Yomo Toro”, son fundamentales para entender la esencia de este género musical.

Del Copacabana al Maní

Además de su  contenido social, la Salsa es una música hecha para el  baile, hecha con la intención de mover el esqueleto. A lo largo de su historia, la Salsa ha tenido sus espacios, desde el tradicional Tropicana, donde se armaron las rumbas legendarias en la Cuba de Batista, el legendario Copacabana y el Madison Square Garden, donde eran famosas las rumbas en Nueva York, o en Venezuela en locales como el Hipocampo, el Sarao,  y un par que marcaron  a mi generación, ya que eran los sitios donde tocaban mis amigos, como lo han sido “La Delia” y después el “Maní”. Estos son espacios de encuentro, de la música venida del barrio abriendo su presencia en la urbe. Espacios necesarios para la multiculturalidad de una ciudad.

El principio del fin:”la Salsa Erótica” o más bien “Errática”

A principio de los ochenta, los sectores comerciales de la industria empezaron a promover una cosa llamada “Salsa Erótica”. Este estilo consiste básicamente en baladas a ritmo de clave, en donde no existen  moñas ni mambos, donde los cantantes pasan de ser unos grandes inspiradores, genios de la improvisación, del swing de la calle, a ser unos niños bonitos que cantan versos aprendidos. La estructura musical tan sofisticada se pierde. El fraseo que, como en el caso de Cheo Feliciano, flota sobre el ritmo, ya no existe. Son fórmulas mecánicas y acartonadas, en donde el sentimiento de las raíces africanas en nuestra contemporaneidad se disipan ante un fraseo baladístico, generando unos melismas tan enredados (estos son esos “gritícos”,  así como si les estuvieran pisando el juanete que tienen los cantantes de “Salsa” y la mayoría de los baladistas de ahora) en donde cuesta incluso adivinar cual es la melodía. Acá empezó el principio del fin. Solo unos pocos criticábamos en su momento ese sacrilegio musical, hasta el momento en que se perdió la clave y la inspiración. Por eso siempre hay que ver las cosas en perspectiva. Es necesario seguir críticos ante la situación, pero el mundo de  la mentira musical es muy poderoso y descalificador, por lo que la calidad ha pasado a un segundo plano. Lo importante es la imagen, no la música. Haciendo una analogía, imagínense un equipo de futbol lleno de niños bonitos, en el que ni Maradona, ni Pelé, ni siquiera Messi tendrían nada que buscar.

¿Será que se acabaron los Soneros?

El “Sonero” es la pieza fundamental de la salsa, lo más importante que debe tener: su capacidad para contar una historia, hablar con el ritmo y realizar las inspiraciones, que como la misma palabra lo dice, tienen que ser con inspiración. El “Sonero” es un cantante vinculado a la calle, a la improvisación,  a la cadencia del ritmo. El verdadero “Sonero” debe tener rapidez mental, es en esencia un contrapunteador,  un interlocutor de poesía urbana instantánea. Tiene que tener esa chispa y velocidad que han tenido un Oscar de León, un Maelo o un Héctor Lavoe.

El día que la industria quiso acabar con  la salsa

La industria de la música es gran responsable de que un fenómeno sociocultural, como lo es la salsa, haya perdido el espacio que le pertenece, y, en consecuencias, de una constante agresión a la calidad de música que recibe la audiencia. La música se dividió entre arte y entretenimiento, los agentes de la mediocridad han buscado la forma de seguir inventando mentiras musicales, alejándose cada vez mas de la identidad y cerrándole espacios a la buena música. Si fuera por los ejecutivos de las disqueras no tendríamos un Pedro Navaja, la canción de salsa con mas copias vendidas, porque los ejecutivos decían que era demasiado larga. Tampoco tendríamos a un Juan Luis Guerra porque se basa en la música de su país o  nos perderíamos de tantos músicos que la industria ha tenido que aceptar porque no le ha quedado mas remedio. Yo invitaría a muchos de los ejecutivos de la industria de la música a reflexionar sobre lo que son las expectativas de calidad y de lo que debería ser una actitud ética ante la música. La “Salsa” es un género musical completo y complejo, es una música que,  aunque su finalidad es la de bailar, te pone a pensar. De la amalgama comercial con influencia caribe, están  el reguetón, la bachata y tantos otros géneros que surgen efímeramente como novias de un día.  A diferencia de esto, “La salsa” fue, es y será,  un género con personalidad e identidad. Para tocar salsa, hay que tener conocimiento de la música, la armonía y el ritmo, no es una música tan obvia como las que recientemente ha impuesto la industria de la música. Un Palmieri, Papo Luca, Tito Puente, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Alberto Naranjo con su Trabuco Venezolano, están muy lejos de un lenguaje básico y superficial, ellos son genios del conocimiento.

Luego tiene que haber una búsqueda por la calidad de los textos de nuestra música popular. Pablo Pueblo, Plástico, Calle Luna, Las caras lindas, son emblemas de una conciencia social a través de la música. Creo que se puede esperar un milagro. Que la gente que maneja la industria entienda que tiene una obligación moral con la educación de generaciones futuras,  que tiene que existir una apuesta por la calidad, porque si no, sus propios hijos pueden ser víctimas de la mediocridad musical, convirtiéndolos en seres vacíos. Después no podrán quejarse si sus hijos lo que escuchan es Reggaeton o alguna otra cosa así . No se puede ser tan cortoplacista, y toda acción genera una reacción. La educación es una responsabilidad que tenemos todos y cada uno de nosotros puede hacer mucho desde su propio espacio. Hay que seguir bregando hacia un nuevo camino.

“Tengan fe, que esto no se acaba aquí”.

Espero que la salsa renazca como el Ave Fénix de sus cenizas y surja así un nuevo modelo de música basada en los géneros populares latinoamericanos, en donde lo importante sea el mensaje. Que la buena música latina deje de estar en un espacio casi subterráneo y que exista una apuesta por el sonero que inspira creativamente la poesía. Que un Rubén Blades o Juan Luis Guerra, no sean la excepción, sino parte de todo un acervo creativo, ingenioso, de calidad. Hay muchas personas que se mantienen firmes creyendo en el género como una fuerza de expresión, con esa necesidad de generar ideas. Cuando escuchamos a los Jóvenes del Barrio, a un grupo Niche, a los Seis del Solar con mi admirado Rubén Blades o a mi hermano Alfredo Naranjo con su Guajeo, o cuando vemos soneando a un caballo (como se le dice a los grandes) como lo es Marcial Istúriz, que es parte de esta generación de relevo, nos damos cuenta que no todo está perdido y que el futuro existe. Lo que hay que hacer es seguir luchando por los espacios de calidad y esto, mis amigos, es una responsabilidad de todos nosotros como generación, como seres pensantes y como forjadores de futuro. No podemos seguir dejándole el futuro a la mediocridad. La Salsa es una verdad en el universo cultural latinoamericano y no podemos seguir dejando que la usurpen los farsantes.

Tengan fe

L y M: Rubén Blades

Tengan fe, que esto no se acaba aquí. Pongan fe, la razón para vivir.
El que pierde la confianza ve su vida presa por la indiferencia.
En cambio, el que no se rinde, por lo menos, ve salvada su conciencia.
Por eso digo: Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
Pongan fe, que hay razón para vivir.
El que no busca, no encuentra. El que no escucha, no aprende.
El que no trata, fracasa, con el alma y con la mente.
Cuando hay fe, hay con qué hacer lo que hay que hacer: con la fe, la duda se termina.
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
Tengan fe y el problema se resuelve.
Siempre hay una solución cuando la fe no se pierde.
Tengan fe y el problema se resuelve.
Recuerda, tras la tormenta hay un sol que siempre vuelve.
Tengan fe y el problema se resuelve.
Cuando, cuando, cuando no usas la cabeza, otro abusa de tu mente.
Tengan fe y el problema se resuelve.
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
Es un corazón muy grande, el de América Latina:
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
Si es fuerte la voluntad, camará, se encontrará la salida.
¡Tengan fe, que esto no se acaba aquí!
Con la fe, que hace al valiente, el problema se termina.

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Aquiles Báez 

Comentarios (32)

Wilian Z.
10 de febrero, 2012

Me sorprendió un poco que dijeras que La Bachata es efímera. Pero me tranquilizó que luego nombres a Juan Luis Guerra como excepcional. (leí efímera y pensé…¿pero y “como abeja al panal” qué?)

¿Supongo que criticabas esas variantes de la bachata parecidas en origen a la salsa erótica, o me equivoco?

Carlos Rojas Zoccolo
10 de febrero, 2012

Muy Bueno,Aquiles! Hay mucha gente trabajando el género,generaciones de relevo…pero faltan Espacios,difusión,Festivales,Programas de Rádios y Espacios en la midia en General.No hay que perder LA FË pero igual hay que luchar por ella!

tinvalero
10 de febrero, 2012

La industria piensa en dinero y no en cultura, gracias al internet libre la industria por fin morira. el artista vivira de mostrar su talento en vivo. los discos se graban en estudios caseros con computadoras y se distribuyen casi gratuitamente en internet.

Luis
11 de febrero, 2012

“El día que la industria quiso acabar con la salsa”. Si hubiese oído algo así entre los seis y los 18 años, habría besado a la industria y me hubiese comprado un lanzallamas para ayudarla de manera terrorista. Pero he llegado a reconciliarme con la salsa. Hay buenos músicos: Israel López, Larry Harlow, Tito Puente, Ismael Rivera, Miguelito Valdés, y varios otros, me parecen bastante buenos. La prueba es que he ido comprando sus discos. Pero todavía: si hubiese un tsunami o un terremoto y tuviese que salvar algo de música, preferiría llevarme el clavecín bien temperado ejecutado por Glenn Gould. Cuestión de mañas.

Juvenal Freites
11 de febrero, 2012

Admirado Aquiles, lo huciste de nuevo. Desde que me percate, que habías escrito en Prodavinci, y sobre un genero tan querido, como es la Salsa, guarde para una ocasión con todo el tiempo que requería la lectura, para realizarla; oportunidad que se presenta este sábado, aun con la familia durmiendo. Regresas de nuevo con tus artículos, pedagógicos, con ese sabor social tan característico de la gente de pueblo y con esa sabiduría tan profunda, sobre esa amalgama cultural, que es la música, donde no solo eres cultor en la elaboración y ejecución, sino, tan importante, como las otras dos, profesor, no solo en las escuelas de música, sino a todo el publico, iniciado, o no, como es mi caso, con los escritos. Saludo casi Paisano, lo digo como visitante identificado y de grandes amigos, en La Vela.

Az
11 de febrero, 2012

Estimado Aquiles Razón tienes en afirmar q aunque la industria discográfica siga atentando contra la mágica relación conciencia social-música habrán muchos q continuaran subterráneamente haciendo q esta unión persista, aunque ingenuo me parece q llamar a los mercaderes a ser mas éticos, es parte del rescate. Aunque bastante alejado estoy de la influencia reguetonera Una vez mas gracias por el articulo y a Prodavinci por el espacio.

Az
11 de febrero, 2012

Estimado Aquiles Razón tienes en afirmar q aunque la industria discográfica siga atentando contra la mágica relación conciencia social-música habrán muchos q continuaran subterráneamente haciendo q esta unión persista, aunque ingenuo me parece q llamar a los mercaderes a ser mas éticos, es parte del rescate. Aunque bastante alejado estoy de la influencia reguetonera hay otros géneros q siguen jugando a ligereza de las nuevas generaciones. Una vez mas gracias por el articulo y a Prodavinci por el espacio.

Cecilia Colon Rivera
12 de febrero, 2012

El Caribe es en sì mismo “un lugar de resonancia, de resoluciòn y de eco” como dirìa André Breton acerca del poeta en Los vasos comunicantes. Es largo el acarreo y el origen de nuestras formas musicales es tan distante como las regas de la India-sistema musical que es también de ida y de vuelta , del califato de Còrdoba en España al Sultanato de Nueva Dheli y el tiempo de su formaciòn se toca con el pulir de los perdenales con que se hicieron las primeras hachas de piedras y esos enigmàticos anillos ancestrales de las familias arahuacas de Mesoamérica. Regas provee la raìz etimològica que da sentido al quehacer y lo devuelve a su funciòn original: el ruego religioso. “Ragtime”, “Reggae”,”Regueton”, y “Merengue” heredan la funciòn ritual tradicional -ser el EVENTO o BENDECIR el evento- y muestran los signos de tan larga jornada humana. El grito de Nietzche a las huestes de Wagner: “Il faut mediterranizer la musique”-“Hay que mediterranizar la mùsica” nos dirige al espejo marìtimo nuestro: somos el Mediterråneo del Nuevo Mundo. Hemos acogido lo mismo hindus allà en Jamaica que chinos en Cuba y Puerto Rico y nuestros nombres portan la historia hasta de las Cruzadas y la Reconquista. También de las luchas intestinas de los reinos milenarios de yorubas y sudaneses , àrabes y portugueses en el noroeste africano.Los siglos del Virreinato se coeresponden con un Barroco sincrético, que trasvasa a la lengua española géneros indìgenas como los tristes,los yaravìes. Las catedrales y sus sochantres tienen un rol en esa fusiòn de los areytos indìgenas con los instrumentos europeos y los oficios religiosos.Las visitas de las compañias de còmicos- màs hacia el siglo XIX – se adentran màs en aumentar el repertorio de estäs “cantes de ida y vuelta”. La habanera, la pavana,el tango, la zarabanda, la rumba, la guaracha van encarrilànose al mismo son que las luchas por la independencia en los géneros nacionales:la plena,la cumbia,el joropo,los choros, la danza y el danzòn. Los campesinos herederos de las trovas medievales catapultados por las emigraciones forzadas a las grandes ciudades dan pie a que una segunda generaciòn electronice esos recuerdos musicales añadiéidole ese sentimiento génerico del hombre-masa de las grandes ciudades,desarraigado y ajeno a la tradiciòn que queda relegada a un segundo plano para que la olviden o la recojan los que han quedado atràs. Las categorìas que crean los cuatro o cinco eventos magnos del sistema llàmese Premios Lo Nuestro, Juventud, Grammys o la especializaciòn por géneros de las diversas emisoras ,el dominio de unas casas disquieras sobre la escena, la existencia de bandos polìticos le dan un caràcter predeterminado a la evoluciòn musical y la frescura y la espontaneidad brillan por su ausencia y rara vez son premiados.La frase hecha, el lugar comùn y hasta el plagio son la orden del dìa y la avaricia y no el amor al arte prepondera.Porque goza de juventud y saben sobrevivir en la violencia el regueton le ha tomado la delantera al merengue y a la salsa y si no le gana a la bachata es por que en su baile la atracciòn de los sexos se expresa suprema, como la norma màs querìda en el Caribe. En la salsa romàntica el espìritu comunitario lucha de otra manera por sobrevivir a la inhumanidad, y al trato cruel propios de una sociedad en decadencia que no atina a recoger sus partes..”Por amor a lo vivo me ataron con cadenas que después engancharon a lejanas estrellas” decìa el poeta revolucionario español Federico Garcìa Lorca haciendo fe de profes iòn romàntica. El artista sensible al tiempo halla en ese renglòn buen campo donde moverse e incluso advenir a los géneros adyacentes.

Alejandro
13 de febrero, 2012

Maestro!!!, una vez mas nos conmueve con su delicada y analitica pluma.¿Cuando viene el libro con sus articulos?, definitivamente usted esta invitando a la reflexion, eso no es muy comun en este mundo automata, sin tanta retorica, nos ofrece su pensamiento. Gracias una vez mas por sus escritos.

Aquiles Baez
13 de febrero, 2012

Mis queridos lectores, gracias por las palabras, el cariño y el entusiasmo con el que me han escrito a través de emails, twitter y otros medios virtuales. Hay mucha tela que cortar. Definitivamente tenemos un recorrido que tiene que transformarse. Pienso que la buena música y en este caso la Salsa, tiene que volver al punto en donde la calidad es la piedra filosofal del arte. No podemos seguir equivocándonos alabando y sosteniendo a la mediocridad. Hay que hacer un llamado a la reflexión, y de todos depende la creación de espacios para la calidad. A la medida que los medios de comunicación sigan apuntado al vacío y que los espacios de calidad de la música sigan siendo usurpados, los artistas tenemos que asumir una postura critica, tenemos que hacer el trabajo duro de desenmascar, de denunciar y de crear a partir de nuestras realidades. Por eso termino este comentario como diría la canción que cantara el gran Adalberto Santiago con el no menos grande Ray Barreto: ¡Quítate la mascara!…….

César Gómez
13 de febrero, 2012

Nuevamente felicidades Aquiles, por tan excelente escrito, quisiera tomar una frase dicha por ti para hacer una observación “Esto no se acaba aquí”, soy un fiel escucha de las emisoras de radio donde la programación principal es la salsa como género, donde me doy gusto escuchando esas grande obras que como tu dices tienen un contenido social importante (Oscar D´León, Maelo, Ismael Miranda, Hector Lavoe, El Gran Combo, etc.) pero también escucho con tristeza algunos temas, que estoy completamente seguro que entran a la emisora pagando (payola), sin caer en lo delicado del tema, mucha salsa erótica o romantica como la llaman otros pero de pésima calidad (en letras, en interpretación, en inspiración….), tanto disgusto me causa que hasta cambio de emisora; esto no es justo, ya que como usuario o escucha exijo respeto, considero que todos tenemos derecho a mostrar nuestro trabajo, pero deben existir filtros que revisen contenidos antes de ser expuestos en la radio. Pese a estos malos momentos, o de mala música considero que hay grupos excelentes que hacen vida salsera importante en Venezuela, por ejemplo en Caracas en las zonas de Caricuao, San Agustín, Sarría y Petare, existen agrupaciones salseras de altísimo calibre; también hacia Los Teques, Vargas, Guarenas, Guatire, Caucagua, Higuerote y Rio Chico, el talento es increíble, con decirte que en esta zona hay estudios de grabación que casi exclusivamente graban SALSA, así es de importante este movimiento que además tiene seguidores a nivel nacional.

Entrando en otro ámbito más a nivel de aceptación, recuerdo que hace muchos años comentaban alguno, que la salsa era para marginales, ya que se escuchaba mucho en las barriadas caraqueñas, pués nunca fui un marginal y siempre me gustó la salsa; y fíjate que en la actualidad hasta en las Mercedes hay sitios donde se escucha la salsa. Recuerdo un sitio importante donde se hacía buena salsa en vivo el “Oh Gran Sol”, este quedaba en Sabana Grande, temprano había remate de caballos y en la noche la rumba era para el bailador, jajajajajaja, que tiempos aquellos. Estoy de acuerdo entonces con el hecho de que faltan más espacios para la proyección musical (de todos los géneros), yo creo que es un mal que nos afecta a todos.

Aquiles, te felicito, disfruté mucho tu artículo. Te admiro, abrazos.

César Gómez

Rubén Molina
14 de febrero, 2012

Estimado Aquiles, que buen artículo, pedagógico se pasea por todos los componentes de la “música del barrio”, como también se le conoce, te felicito, gracias de verdad por reconciliarnos con las cosas buenas que hacemos los Venezolasnos, por sierto como la buena salsa que se produce en nuestro paías, gracias de nuevo un abrazo

Ramón Guerra
14 de febrero, 2012

Buenas a todos en el día de San Valentín (14 de febrero). Hoy precisamente he tenido dos encuentros fortuitos con ese género musical al cual tanto estimo, como lo es la salsa. El primero fue en la mañana en un taller mecánico. Me acerqué tras oír la voz del gran Héctor Lavoe cantando Timbalero. Debajo de un vehículo en reparación, el mecánico, a su manera, también cantaba. La música a todo volumen salía del reproductor del vehículo. Terminado Timbalero comenzó Ismael Rivera con su celebridad de El nazareno. El mecánico no soportó la incomodidad de su posición y salió de bajo del vehículo, sucio de grasa, y se fue tras Maelo y hasta su bailadita dio. El segundo encuentro es este, a propósito del texto del Sr. Aquiles Báez, a quien agradezco y reconozco su valoración de la salsa y el breve recorrido por sus orígenes y desarrollo. Pero, con todo respeto Sr. Báez, no puedo avalar el tufo reaccionario destilado por su texto. Gracias a la industria discográfica hemos tenido el privilegio de oír y bailar a Héctor, Maelo, Cheo, Celia y tantos otros que se escapan. Era imposible que aquella constelación de estrellas brillara eternamente. Le recuerdo lo que cantaba Héctor: “todo tiene su final, nada dura para siempre”. Surgen nuevas cosas y el show debe continuar, nos guste o no. No imagino a un talento como el suyo, en actos simbólicos rompiendo discos de la llamada “Salsa Erótica”. Ni lo imagino en el mismo acto rompiendo discos de “Reguetón”. Géneros que por cierto no son de mi agrado. La salsa, como es mi caso, la llevo aquí adentro y como el marinero cuando ve la mar suspira, hoy suspiré en aquel destarlado y sucio taller mecánico. Mal podría pensar que la industria discográfica que me enseñó ese ritmo inmortal, haya intentando borrármelo. Saludos y le reitero mi respeto Sr. Báez.

Aquiles Baez
14 de febrero, 2012

Mi estimado Sr. Ramón, me parece muy agresivo esa catalogación de “Tufo Reaccionario” cuando no sabe ni siquiera, por lo que veo de su comentario, de lo que estoy hablando. Es muy fácil hacer un comentario a la ligera como lo esta planteando cuando usted no conoce el monstruo por dentro. Lamentablemente temo decirle, yo vivo en el mundo de la musica y no solo conozco al monstruo sino que convivo con él. Dejeme explicarle, las grandes corporaciones pagan millones en una cosa llamada “payola” en donde deciden que música imponen y que no. Cada vez mas los que manejan al monstruo lo que les interesa es la mediocridad y la codicia. Por otro lado, no creo que al hablar de “Tengan Fe”, o “Quítate la mascara” sea reaccionario, por lo que me toca responderle en el argot salsero es: “Arranca de aquí piraña”. Me parece muy superficial su comentario, sobretodo que no hay necesidad de ofender para tener una posición encontrada. Usted puede pensar muy diferente a mi y esta en su derecho, pero argumente con ideas su planteamiento. A nivel de aclaración, temo decirle que no pienso romper ni un CD de Reggaeton ni de salsa erótica, porque tan sencillo como que no tengo ninguno. Piense, reflexione y después si quiere puede quedarse en su arrogancia, o responderme con un planteamiento sin agresividad, que es como lo hace la gente civilizada, quisiera aclararle que definitivamente yo creo, amo y respiro con la salsa, pero la de verdad, con todo respeto.

Ramón Guerra
15 de febrero, 2012

Me llamó un amigo, salsero por demás, muy temprano, para decirme de la respuesta del Sr. Aquiles Báez a mi comentario acerca de su texto “El día que la industria quiso acabar con la salsa”. Discúlpeme Sr. Báez si mi opinión le resultó agresiva. Jamás pasó por mi cabeza esa idea, mucho menos los términos de su respuesta. Admiro su talento y me enorgullece su exitosa carrera. Mi amigo se rió de mi (yo también me reí), por el retruque suyo “Arranca de aquí piraña”, tomado de otra famosa pieza de nuestro querido Héctor Lavoe. Pero como dicen en mi pueblo (Río Caribe – Sucre): “¡Gallo que no vuelve no es gallo!” . Le responderé reiterándole mi respeto sin dejar de exponer las divergencias que podamos mantener. Dice usted: “me parece muy agresivo esa catalogación de ‘Tufo Reaccionario’ cuando no sabe ni siquiera, por lo que veo de su comentario, de lo que estoy hablando”. Aquí Sr. Báez se le fue un estribo pues no es ninguna flor decirme desde su Olimpo, “cuando no sabe ni siquiera”. De alguna manera tiene razón, no conozco a plenitud ese “monstruo por dentro” del cual habla. Apenas creo saber sirvar. Y sólo cuento con un mal aparato de sonido y unos pocos disquitos, mis dos tesoros. Mas debo decirle que el mundo en el que vivimos, viene en un solo paquete. Así la tecnología, internet, la industria musical (objeto de esta discusión), vienen con sus bemoles, con sus maravillas y sus miserias. Traen lo bueno, lo malo y lo regular. Depende de nosotros con que de ello nos quedamos. No veo la vida con lentes en blanco y negro. Trato de verla en sus contrastes y matices. Existe el gris mi estimado Aquiles, por si no lo sabía. La industria musical y la discográfica en particular, no son santo de mi devoción, pero no son un “monstruo”. Son un un negocio y como todo negocio tiene sus reglas ¿O es que usted anda por el mundo de gratis o por el simple amor al arte? No lo creo ni estaría de acuerdo, no tendríamos el gustaso de disfrutar de su arte y ese nombre Aquiles Báez, que representa mucho. No hubieras pasado de matar tigres en alguna taguara del centro de Caracas y que me disculpen los matadores de tigres y dueños de taguaras, tienen sus encantos y buen sabor. Dejo hasta aquí esta respuesta para no resultar fastidioso por lo extenso, como las maratónicas peroratas de Esteban. Saludos Aquiles, mi estima y mi respeto, y por favor no te calientes.

Arturo
15 de febrero, 2012

Aquiles mi pana eres un duro! Un abrazo!

Fernando Figuera
15 de febrero, 2012

¡Epale primo!

Excelente artículo. Permíteme complementarlo con mi opinión personal, que viene de lo que pude aprender en el tiempo que fui abogado de una discográfica que, por cierto, a la final me tocó liquidar.

Creo que el conflicto con lo material siempre existirá, muy particularmente en las artes: lo bueno no siempre es sinónimo de ganancias. Mientras que a los empresarios artísticos les encantaría que así fuera, a algunos autores (musicales, plásticos o literarios) les cuesta entenderlo. El objetivo de la industria no es educar, sino generar riqueza material, tanto para sus dueños, como para sus empleados y asociados; para esto tiene que vender, y ese es su principal objetivo.

Ahora bien, ¿cuál música vende y cuál no? Difícil pregunta. El empresario musical simplemente se arriesga e invierte en lo que cree que va a vender, y muchas más son las veces en las que se equivoca que en las que acierta pero, cuando la pega, compensa con creces lo que perdió en sus intentos anteriores.

Para mantenerse en vigencia, la industria busca constantemente nuevas alternativas, con una orientación más comercial que de talento, desgraciadamente. Pero es que, a la final, es el público el que decide, con lo que compra, cuál música es “exitosa” (si cabe el término) y cuál no. Lo mismo que en la política, donde el pueblo al final decide, con sus votos, quién gobierna, a pesar de que el elegido no sea necesariamente el más preparado o el más capaz.

Pero de todo hay en la viña del Señor y, dentro de la inmensa gama de porquería comercial que efectivamente existe en el mercado de la música, también hay autores e intérpretes de talento que, gracias a esa misma industria, han tenido éxito y difusión. El género de la salsa al que haces referencia (y en cuyo valor artístico coincido contigo) se difundió a través de un sello disquero, Fania Records; del mismo modo, los músicos contemporáneos que dictaron pauta en los 80 en Venezuela (Yordano, Ilan Chester, Franco de Vita, entre otros) también surgieron a través de los sellos discográficos venezolanos de la época.

Fania Records tuvo que ser vendida en 1997, porque para ese año eran muy pocos los discos que editaba. Por lo que respecta a los sellos disqueros que existían en Venezuela, ya no queda ni uno.

Y es que a la industria también le llegó su hora, querido primo. Las nuevas tecnologías le han dado mayor libertad a autores y artistas para grabar, reproducir y vender su propia música directamente, en vez de recibir una regalía de una disquera. La hegemonía de las grandes disqueras llegó a su fin.

Por eso no creo que sea la industria la que haya querido acabar con la salsa; creo más bien que es esa necesidad constante de innovación, dentro de los nuevos espacios de difusión, los que, para bien o para mal, han hecho que nuevos géneros musicales (mejores o peores) hayan ganado espacio.

Pero la salsa sigue allí, en su justo lugar, como género importantísimo de la cultura latina, con mayor disponibilidad hoy en día a través de internet y las nuevas tecnologías, en donde también se puede encontrar excelente música, como la tuya.

Ana
15 de febrero, 2012

Me encantó el artículo, me gustaron los comentarios, pero con esta respuesta del maestro Báez sí que se puso buena la discusión! No veo qué hay de reaccionario en defender la salsa, todo lo contrario! Que viva la salsa, que vivan los salseros hoy y siempre!

Freddy
15 de febrero, 2012

Muy agudo Aquiles como siempre! La salsa está renaciendo y los talentos y artistas estamos conscientes de la titánica tarea que tenemos para rescatar la verdadera esencia de nuestra cultura, la de barrio obrero, de gente de a pie que comparte su dia a dia mediante esta música. Efectivamente la industria no ha sido precisamente el punto de referencia de esto (para prueba está por nombrar sólo a uno de los muchos casos, como dejaron morir a Hector Juan Pérez Martinez, Lavoe para os entendidos, los de Fania records) y mas bien se han prestado a la manipulación, una manipulación que les llena los bolsillos de ganancias.Esta gente trata siempre de opacar algo que siempre permanecerá vivo y no se da sino en el barrio…la salsa es la música del barrio y de su gente, la de verdad, la que te toca el corazón, sin moldes ni etiquetas, solo sinceridad y mucha conciencia! Hoy más que nunca la salsa y su esencia están vigente no solo en la memoria, sino también en el presente de la nueva generación músicos y personas que alrededor de todo el mundo continuamos haciendo y construyendo su historia dia a dia… al amigo que hablaba del maestro Gould quien junto a Richter es uno de mis intèrpretes favoritos, le recuerdo que Bach era un improvisador nato y fue precisamente esto lo que destacó por sobre todas las cosas de su genialidad como músico….escuchar a Palmieri genera el mismo efecto que con Bach si puedes escuchar las 7 voces en una fuga o sentir un buen ritmo montuno afincao y en clave!!!!! así que si puede sálvese unos discos de él también y si tabién le cabe en la maleta pues uno mío!!!! porque como dijo barreto: “NADIE SE SALVA DE LA RUMBA” de paso los invito a que también apoyen a los artistas que estan luchando en venezuela y en el extranjero difundiendo nuestra cultura sabrosa y salsera con sabor venezolano !!!! La música es una! Saludos desde Barcelona a todos y en especial para Aquiles un gran abrazo!!!! http://bloque53.bandcamp.com/

Aquiles Baez
15 de febrero, 2012

Esto se esta poniendo bueno. Gracias al comentario muy interesante de mi primo Fernando, quien además es una autoridad en relaciones con los sellos disqueros, porque el estuvo bregando desde adentro. A lo que le llamo industria, no es son solamente los sellos disqueros, los sellos son una cara, pero no un todo. El principio parte de esa división entre arte y entretenimiento. Por supuesto que si las reglas del juego fueran claras, el mundo de la libre competencia sería el que determinaría que es bueno y que es malo, lo que le gusta a la gente y lo que no, pero el mundo del libre mercado en la música es irreal, existen lo que se llama legalmente:”Intereses Difusos”, en donde la payola y otras barbaridades suceden, dejándole que solo se escuche lo que quieren los mercaderes que se escuche, quedando muy poca oportunidad o casi ninguna a los interpretes de calidad. Como dice Platón para amar algo, tienes que saber que esto existe. Así ¿como puede decidir el oyente?. Si no entras en el juego del mercadeo ¿como se va a saber que tu existes?.Por supuesto que el Internet y los medios virtuales están cambiando un poco el panorama, pero los capitalistas de la música, también tienen ahora a personas trabajando en medios no tradicionales, tratando de bombardear también desde ahí la mediocridad . Como luchar contra esa superficialidad constante que genera tanto la media como el sistema: con EDUCACIÓN . Para entender la calidad, definitivamente tiene que haber una educación. Pongo en el tapete una analogía y es el desarrollo técnico sin conocimiento, esto tan sencillo como que no existe. Volviendo a la música, hay cosas que me cuesta entender, y es si ya no existe la industria disquera, si ya el disco no es un vehiculo económico de ingresos, si la mayoría de la población compra discos quemados, ¿de donde sale el capital, para que cada vez haya mas mediocridad en el mundo del entretenimiento?, ¿de donde salen que todos esos “artistas” que tienen unos videos que tienen un costo sumamente elevado? ¿de donde vienen esos fondos?, es una discusión que puede hacerse eterna. Esto tiene un costo que es probable que ninguno de los lectores se puede imaginar. Es decir, que todavía existe una industria de la música con mucho capital, solo cambió el formato. El mundo de la música dejó de estar en manos de personas que amaban la música y se llenó de unos traficantes de ideas mediocres, basados mas en la imagen que en el sonido. Hoy en día, uno vive como en una película en donde los buenos nunca ganan. En estos momentos seguramente solo tendrían un espacio subterráneo un Héctor Lavoe, un Maelo, Celia o La Lupe, porque distan de los estándares de esa imagen metrosexual contemporánea, donde todo es apariencia y la calidad o el sabor, la emoción pasan a un segundo plano. El filosofo y escritor Frances, Edgar Morin en su texto “los siete saberes”. Morin dice que hay que promover una “inteligencia general”,“ Una educación que garantice el conocimiento pertinente”. Por eso a los panas de esta industria de la música les digo como dice Rubén:“ Tiburón que buscas en la orilla”….

Ramón Guerra
15 de febrero, 2012

Aquí estoy de regreso. Les informo a los amigos invisibles que para elaborar esta otra nota, he puesto a sonar en mi viejo aparato de música a Rubén Blades con uno de los discos que más me han impactado del género, “Metiendo mano”. Y al lado del computador, desde donde escribo, una polarcita (botella marrón), bien fría. En primer lugar, Anita (la del comentario 18), no llamé reaccionario a Aquiles por defender la salsa, mi alusión tuvo que ver con sus cuestionamientos innecesarios contra los nuevos géneros, “Salsa erótica” y “Reguetón” más recientemente, surgidos luego de aquella inmortal explosión salsera que recorrió el mundo. Por otra parte, y disculpen mi insistencia, la industria discográfica, nos guste o no, jugó un papel fundamental para llevar por todas las latitudes ese maravilloso fenómeno musical nacido del gran Caribe. Y tuvieron sus luchas, con un “mala conducta” como el gran Héctor Lavoe, para lograr ponerlo delante del micrófono en los estudios de grabación y sus voz llegara eterna hasta nosotros. Al momento de finalizar esta nota, van dos botellas vacias y oigo a Rubén Blades cantar La mora.

Aquiles Baez
15 de febrero, 2012

Mi pana Ramón, las cervecitas y el gran Rubén creo que te cayeron bien, y en vez de un “tufito reaccionario” hay un sabrosito tufito etílico. Quiero aclarar que no he dicho que un sello como Fania o Toca o TH y Palacio en Venezuela no hubieran tenido un rol fundamental en la difusión de la salsa. Pienso que la participación de la maquinaria musical es necesaria para el desarrollo no solo de la salsa sino de cualquier música. Mi critica es al método y los resultados cuando se cambiaron los objetivos en la industria musical. Como artista, y esto parte de una posición ética, tengo que asumir una postura critica ante la mediocridad. No se puede comparar ningún disco de Maelo, de Cheo Feliciano, del trabuco Venezolano, con ninguno de esos cantantes bonitos que no saben ni siquiera hacer inspiraciones, como los que hay de algún tiempo para acá. Pero hay que seguir el camino y seguir luchando por esa “Fe” de la que habla Rubén. Por eso Buscando Guayaba ando yo, que tenga sabor, que tenga mendó….

Ramón Guerra
16 de febrero, 2012

Mi pana Aquiles. Al momento de escribir esta nota son las 5 am. Fue inevitable continuar con otras polarcitas al son de la salsa de siempre, la de Rubén Blades y Willy Colón, Maelo, El trabuco, Héctor Lavoe, El sexteto juventud y los conciertos en vivo de La Fania. Hasta allí me alcanzó la noche. Quedaron varias cosas, la resaca (mejor conocida como ratón), teniendo ahora que trabajar, pero no importa, la pasé bien. Quedó también esta amistad cibernética contigo y ahora reposado de nuestra escaramuza del comienzo, estamos discordes y harmoniosos y eso en música tiene nombre. Un abrazo, nos vemos en la próxima.

Ignacio
18 de febrero, 2012

Bién Moncho! Gran descarga en solitatio! Después de los comentarios del primo Fernando y tu amanecida, lo que mas me llegó fue una frase de Aquiles:

“Hoy en día, uno vive como en una película en donde los buenos nunca ganan”. Saludos a todos.

Eduardo Parra Istúriz
19 de febrero, 2012

Estimado Aquiles:

A diferencia de tu primo Fernando yo creo que has dado en el clavo de medio a medio. Creo que sí, que la industria quiso acabar con la salsa y que se trató de un proceso muy bien estudiado desde el punto de vista político. Aquí aprovecho para aclararle a quienes crean que la política (y me refiero a la macropolítica, no al panfleto electorero) está al margen de esta discusión que creo que en el fondo el problema es político y no comercial, como apunta Fernando; y que no temo de ningún modo que se encuentren en mis palabras nuevos tufos. Sustento lo anterior: La Salsa, así con mayúscula, llegó a nosotros muy depurada a partir del son cubano una vez que sellos disqueros como Seeco, Tico, United Artists, TR (el de Tito Rodríguez), ofrecieron un apoyo clave a los que hoy reconocemos como grandes maestros. Pero en aquel momento el mundo era bipolar y la amenaza comunista sí que andaba rodando en la selva latinoamericana; Cuba era el botón que recordaba constantemente a los neoyorquinos, centro indiscutible de este movimiento musical, que en 1962 estuvieron a tiro de misil. Hoy, en cambio, el mundo es unipolar y además la música se copia de pendrive a pendrive en segundos. Yo creo que la supresión de la salsa es apenas una de las muchas formas en que se desarticuló el nacionalismo en cada país de latinoamérica a fin de ejercer efectivamente el dominio cultural en ellos, que sin duda ahorra balas y recursos; es mejor negocio hacer que los niños escuchen y canten de preferencia a Lady Gaga (y con eso los hago hablar inglés de una vez); a que conozcan en cada país a sus propios valores. Allí hay un tema de desarraigo que en nuestro país es muy evidente porque lo importamos todo. En otros países he visto anuncios como “compre lo ecuatoriano” que casi suplican a la gente que quiera un poco a su industria nacional. Al margen de las particularidades políticas de cada país, creo que más o menos esa fue la intención en todo el continente y esto se intensificó cuando la caída del bloque comunista dio paso a la famosa globalización. Por ahí planteaban que ahora en internet podemos conseguir lo que se nos ocurra. Es cierto; pero antes de amar algo debes conocerlo, y para conocerlo es el problema. ¿Cómo consigue un muchacho común y corriente un listado de artistas latinoamericanos en la red? Usted “googlea” un rato y se va a conseguir cien mil veces Daddy Yankee (como si fuera latino) por cada vez que nombran a Simón Díaz. En ese nivel de asimetría es muy difícil.

Julio Betancourt
20 de febrero, 2012

Me parece muy interesante este último comentario, donde se relaciona política, economía (intereses de negocios) y cultura… Creo que allí está la clave de todo esto, y hacia allá debemos dirigir el análisis. Con todo respeto Aquiles, dices que el tema es educación: ¿Pero estamos llegando al colmo de tener que educar el oído de los niños para poder escuchar salsa??? Yo siempre te leo y he notado el énfasis que haces en la necesidad de educar . Pero ya ni siquiera estamos hablando de educar el oído para entender una pieza de música académica o para familiarizarnos con la diversidad presente en los géneros de nuestras tradiciones, sino para escuchar salsa, que antes representaba naturalmente el sentimiento popular…

Apoyo la necesidad de educar para influir en el oído y gusto musical, pero no todo es la educación. Pienso que Eduardo Parra le da un giro interesante a este debate al plantear las fuerzas políticas (además de las económicas ya mencionadas por otros foristas) que intervienen en la producción cultural.

Actualmente, en un mundo donde reina: el dato, la estadística, el mensaje sintetizado; con el fin de tomar decisiones rápidas que te permitan sobrevivir en la competitividad global. En un mundo saturado de mensajes y en el que, día a día, no hay tiempo ni para comer, ¿quién va a tener tiempo para escuchar, apreciar, bailar y contemplar una buena música?.¿Quién puede apreciar la riqueza que se encuentra en las sutiles diferencias entre un ritmo tradicional de una región y el de otra?

Para eso debemos superar muchas cosas en la forma en que vivimos, y la comunicación estética debe tomar relevancia frente a la “informacional”.

¿Será que podemos dirigirnos en esa dirección?

Gracias Aquiles por abrir estos espacios. Saludos a todos.

Aquiles Baez
22 de febrero, 2012

Es interesante como “Todo es según el color del cristal con que se mira”. Me parece muy interesante el comentario de Eduardo sobre el pensamiento político en el buen sentido de la palabra. Interesante también lo que plantea Julio Betancourt que tiene nombre así como de sonero. Todo es parte de un todo y todo parte desde un todo que el principio de las cosas. El punto de partida es lo que uno recibe de la educación del hogar, de su entorno y de los nuestros paradigmas vienen de nuestras realidades .Hay que reflexionar, pensar, argumentar. Cuando hablo de educación lo hago desde un punto de vista general, como para ser claro en esta idea y ser coherente con este articulo, los dueños y ejecutivos del mundo de la música se convirtieron en unos mercaderes quizás con una instrucción que los hace las cuentas y los números, que estos se traducen en mercadeo y venta, pero carecen de algo que es una educación que garantiza parámetros de calidad y que lleva a una visión mas artística. Pienso que no se puede ser derrotista que hay mucho que hacer, La apuesta tiene que ser por a calidad. Con referencia a no solo la salsa sino a la música que tiene una raíz en el mundo no europeo, no existe un educación formal de ésta, y porque no? Incluso si en los conservatorios uno a estudiado a Bach, Chopin, etc. porque no puede ser parte del curriculum estudiar a Tito Puente o Pérez Prado, o tener en la escuela primaria y secundaria una formación que haga puente con las culturas que nos han hecho la realidad de lo que somos, sin tener miedo a ver otras realidades pero mantenido la esencia de una cultura con sentido de pertenencia . Mucha tela que cortar y muchos artículos que escribir, este dialogo de pensamiento es necesario. Así es que seguimos pendientes y como dice Cheo:”Busca lo tuyo y dejame en paz”

Raquel Hernánde
28 de febrero, 2012

Saludos señor Báez. Soy de las que extrañan la época en que se podía escuchar (y bailar) variada y buena salsa, que en mi caso, como el de usted no incluye la denominada “salsa erótica”. Nací y me crié en una populosa barriada caraqueña, donde pequeñita el Sr. Maracucho todos los domingos sacaba “su picó pafuera”, como decía mi mamá, y deleitaba a sus vecinos colocando los discos de la Sonora Matancera, Celia Cruz, Benny Moré y Tito Rodríguez. Luego en mi adolescencia tuve el placer de bailar mucha salsa brava cuando todavía se podían, sin que se armara una plomazón en la fiesta. También amanecí en el barrio con mis amigos enguayabaos, escuchando y cantando “No la olvido ni bebiendo ni fumando”, tuve una de mis primeras conquistas bailando la excelente pieza “Ausencia” del inigualable Héctor Lavoe y empecé a entender la importancia de la familia en tiempo difíciles con “Amor y Control”. Así podría escribir por horas las vivencias que tuve a través de la salsa y que atesoro en un lugar especial de mi memoria porque me brindaron momentos inolvidables y que de alguna manera dieron forma a la persona que soy hoy. Agradezco a la industria discográfica de esa época que hayan visto un gran negocio en la salsa, pues no creo haber podido disfrutar todos esos buenos momentos bailando “gasolina, dame más gasolina…”. Desafortunadamente, yo también creo que las grandes discográficas han abandonado a la salsa, prefiriendo difundir géneros musicales sin letra, ni arreglos, que como llegan se van pero que reportan mayores beneficios, y que además, como diría mi hermano, cualquier sordo musical puede bailar. Espero volver a ver el auge de la salsa, pues lo bueno prevalece y como canta Marcial Istúriz, “Que buena suena la rumba”.

Ruperto Ceferino
15 de mayo, 2012

Hermano Aquiles, felicidades por el articulo, por la reflexión, por el regalo de tu música. El imperio comercial, apoyado por la estética visual y la payola ha destruido el crecimiento y el avance de tantos músicos del país, sin embargo el movimiento de la salsa retumba en lo mas profundo de lo que somos, sin embargo, es como tu indicas, un trabajo de todos. EL 26 de Mayo estará Francisco Pacheco, Bailatino y Eddi Palmiery en la plaza Diego Ibarra a partir de las 4:00PM buen momento pa’ rememorar y recordar lo hermoso de nuestra música y también de la salsa que también es nuestra. Saludos!!!

ygna71
1 de agosto, 2012

Hola a todos y todas! Bastante diverso y sustancioso el debate que generó el escrito del admirado Aquílez; con quien realicé un cruso de Armonía y Orquestacion en mi natal Coro. Primeramente pedirle a Aquilez me refresque la memoria, porque cuando hace referencia al programa de radio La hora de la salsa, recuerdo haber escuchado que su nombre se debía a que dícho espacio era patrocinado por una reconocída salsa de tomate, esto al igual que César Miguel Rondón,lo ha dicho publicamente Rubén Blades. Con respecto al comentario de apoyo de las disqueras como Sonografica y Sonorodven en los 80 al talento nacional, considero que gran parte de razón se debió al decreto del 1×1 del Presidente Herrera, y las empresas discografica echaron mano a esttós artístas porque obviamente la música de Arpa,Cuatro y Maraca de Reinaldo Armas,Cristobal Jimenez, propuestas como la de Un,dos,tres fuera; Freddy Salcedo no iban ser competencia en radio y en venta contra fenomenos como: Madonna y Michael Jackson por solo citar algunos. Lo alegado por el Sr Ramón es cierto pero la posición de Aquilez tampoco deja de tener merito; en radio suena aquel que paga y no solo en Venezuela, recordemos fenomenos como las Spice Girl! Cuanto vendieron? Mucho,pero; Cuanto cantaban? NADA!!! En lo particular admiro la buena música, desde el grupo Taburéte, Manuel Petit,Ruben Blades,Ismael Rivera,nuestro Oscar D’León, Elton Jhon, Paquito D’Rivera y todo aquel con talento y con trabajos de calidad. Cuando Aquílez habla de educar, no necesariamente se refiere a que todos debemos encerrarnos en un conservatorio y convertirnos en Dudamel, no señore, es de tener el sentido común de escuchar todo y quedarnos con lo que culturalmente nos deje, nos haga trascender..en distintas situaciones del día a día escuchamos concejos y sugerencias para seguir adelante y cada uno de nosotros decidimos lo que consideramos lo mas acertado; lo demas lo dejamos a un lado y seguimos adelante..asi recomiendo hagamos con la música. Muy personal; el reegueton y el ballenato no dejan nada! solo dinero para quien lo produce y canta. Pregúnto; Que nos dejó el famoso Gato volador? NADA! Jejeje…pero de seguro en mas de una rumba lo bailaron y brincaron!! Saludos Aquílez y mi ex compañera de Orquesta y excelente cantante Ana Isabel!!

JosAugust
31 de octubre, 2012

Interesante Artículo Sr. Aquiles Báez. Gracias a Usted por su inciativa al escribir y plasmar su experiencia, y a todos aquellos que opinan y le han dado diversidad a su disertación. En mi opinión: El Mundo es parte de un Caos; éste se puede modelar y aproximar a las conceptualizaciones, postulados y aceptaciones de muchos; más el modelo aun no puede predecir resultados. En ese sentido, y particularmente, considero necesario la investigación, el análisis y la escucha de ese universo musical, ese “de todo un poco” que paradójicamente también lo entrega la industria musical, así como todas las tecnologías de comunicación que hacen difusión; y disfrutando lo que agrade para no obstinarse con los productos prefabricados; posteriormente decidir con qué quedarse. Claro, eso quita tiempo, tiene sus bemoles y sostenidos. Sin embargo, discernir lo bueno de lo malo lo escoge aquel que se arriesga a explorar; el bagaje cultural que queda de eso se indexa con errores y aciertos, y a todo eso podríamos denominarlo “experiencia”. Contra ese proceso no hay industria que se imponga. Aquel que se conforme con lo que le entregue la Industria es el que no descubre. Un cordial saludo.

JAVIER FELIZZOLA
26 de septiembre, 2014

Excelente articulo sobre la salsa, mis felicitaciones por este logro; así mismo quiero aportar respecto al origen de la palabra SALSA, tengo un estudio que he realizado desde hace algunos años, EN NUESTRO GRUPO “salsa estudio” denominado”ORIGEN DE LA PALABRA SALSA DESDE UN ENFOQUE DE LA LINGÜÍSTICA”, en el probamos que su origen no esta en el locutor venezolano que siempre se cita…se remonta a músicos reconocidos antillanos y a la manera como evoluciono los nombres de las melodías y las caratulas de los LP….un abrazo.

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