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“Los nativos digitales”, por Óscar Collazos

Por Óscar Collazos | 17 de diciembre, 2011

La melancólica despedida del ex profesor Camilo Jiménez se ha reproducido en numerosos medios de comunicación, portales y redes sociales. Ha tenido defensores y detractores. Sospecho que entre los últimos puedan encontrase estudiantes que se sintieron más insultados que incomprendidos y ahora tienen la oportunidad de organizar su propia defensa.

He leído brillantes respuestas de estudiantes que se sintieron ofendidos con la caracterización que Jiménez hizo de ellos y de sus incomprensibles hábitos de “nativos digitales”. Y celebro que en artículos y foros de lectores, la construcción de las frases sea tan correcta como el sentido de la argumentación. Para quienes llegan tarde a la función, les ofrezco el vínculo: http://elojoenlapaja.blogspot.com/2011/12/por-que-dejo-mi-catedra-en-la.html.

Lo importante de la polémica (EL TIEMPO editorializó sobre ella el martes 13) es que Jiménez ha tenido detractores donde quizá no los esperaba: entre docentes y estudiantes. Estos lo han hecho con animosidad. Algunos no se han defendido; han contraatacado. Y lo curioso es que esos estudiantes lo han hecho con extraordinaria habilidad argumentativa y eficacia lingüística. Cito el caso de la estudiante de la Universidad Javeriana Victoria Tobar, de 20 años.

La respuesta de Victoria es un desafío: “Hice un conteo similar al que usted hizo con sus estudiantes. He cursado un total de 29 materias, y nunca he repetido profesor. De esos 29 profesores, 3 me han enseñado algo, lo que sea, y uno ha hecho el esfuerzo. 25 profesores han pasado por mi vida desapercibidamente”.

¿Respuesta vengativa? ¿Dialéctica pura? No interesa reproducir otras respuestas. Recuerdo las de Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes, y las de Daniel Samper Pizano en EL TIEMPO y Patricia Lara en El Espectador. Creo que el diálogo (o la polémica) no es entre docentes decepcionados y docentes adaptados (apocalípticos e integrados, dijo Umberto Eco hace 40 años), sino entre docentes, estudiantes y el modelo educativo que los acerque o separe.

Insisto en la respuesta de Victoria Tobar porque es la más brillante pieza de “la defensa”: “(…) Le recuerdo, señor Jiménez, que a eso vamos nosotros a la universidad; a aprender. Y si lo tiene claro -supongo que lo ha oído decir en múltiples ocasiones-, no entiendo entonces su noción de ser profesor, y mucho menos su concepto de enseñar”.

La respuesta es ejemplar, no porque Jiménez no haya precisado que su decisión obedecía a una experiencia personal sino porque la estudiante le opone un desafío extremo. Victoria no escribe como la mayoría de sus compañeros. Argumenta con habilidad excepcional y con el lenguaje que el ex profesor no encontraba en la mayoría de sus estudiantes.

Vivo desconcertado con la abrumadora cantidad de tecnología que rodea la vida de los jóvenes desde hace una década. Un niño de 11 años me enseñó a usar mi primer computador. Cuando tengo problemas con el celular, me los arregla el primer adolescente que encuentre. Para adaptarme, siento que debo quitarle tiempo a algún hábito anterior.

Preocupa no encontrar todavía la coherencia de un nuevo lenguaje y códigos más o menos universales, a los que me pueda adaptar. Es como si la aparición vertiginosa de un nuevo juguete impidiera salir del estado de provisionalidad del aprendizaje.

Estoy seguro de que los nuevos contenidos se expresan en el lenguaje de Victoria. No se expresan en el lenguaje del joven que no sabe construir una frase u ordenar sus propios pensamientos. No creo que Steve Jobs o Bill Gates se expresen en una estructura verbal radicalmente distinta a la de Einstein o a la exigida por el ex profesor Jiménez.

***

Pueden leer una entrevista a Camilo Jiménez sobre este tema pulsando aquí.

Óscar Collazos Escritor y periodista colombiano. Doctor Honoris Causa en Literatura por la Universidad del Valle, en Cali. Su trabajo periodístico, estudiado en universidades y organizaciones dedicadas a la libertad de prensa, se caracteriza por su fuerte crítica política y postura independiente.

Comentarios (2)

omar rojas
20 de diciembre, 2011

Bella postura.Sr.Óscar Collazos.La defensa,digo,lo que se lee allí es de un argumento de mucho respeto.

Maria Carnicero
2 de enero, 2012

Los profesores destacados son escasos y los buenos alumnos son raros. Por cierto que niños y adolescentes aprenden rápido porque sus cerebros están en esa etapa APRENDER DE TODO Y TODOS LOS DIAS (menos de la escuela porque es el refugio de la información desactualizada y aburrida)

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