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Economía y negocios

La comida típica del venezolano cada vez es menos criolla, por Jesús Hurtado

Por Prodavinci | 17 de Octubre, 2011
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Artículo de Jesús Hurtado, publicado en Prodavinci por cortesía de El Mundo Economía y Negocios.

Cuando en diciembre de 2004 el gobernador del estado Cojedes ordenó la intervención del hato El Charcote, tanto el mandatario regional como el Ejecutivo Nacional afirmaron que con la expropiación se iniciaba el camino para lograr la soberanía alimentaria del país, lo cual implicaría el incremento de la producción agrícola nacional y la reducción de la dependencia de las importaciones.

Casi seis años después, el balance dista mucho de ser positivo. Según declaraciones de altos voceros del gobierno (entre los que se cuentan al menos dos ministros), 70% de los alimentos consumidos por los venezolanos provienen del exterior, pues la prioridad para el Ejecutivo ha sido evitar a toda costa que se repitan escenarios de escasez como el vivido a principios de 2007, aun cuando ello signifique el incremento de las compras externas.

El aumento es real y se evidencia en las propias cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Banco Central de Venezuela (BCV), según las cuales las importaciones de alimentos pasaron de 2.343 millones de bolívares fuertes registrados en 2004 a más de 13.059 millones de bolívares fuertes el año pasado, mientras se prevé que la cifra suba a Bs.F. 16.000 millones este año.

“Las importaciones de alimentos han crecido casi seis veces en estos seis años pero no así la producción nacional. Es decir, se está apoyando la producción en otros países pero no en Venezuela”, acota Pablo Baraybar, presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea), quien pese a manejar los datos del INE y el BCV señala que no existen cifras concretas de cuánto suman las compras en el exterior.

Sin embargo, recuerda que actualmente la red gubernamental Mercal, por ejemplo, está vendiendo mucha pasta importada “en lugar de dar las facilidades a la industria nacional para que produzca esa pasta aquí y genere empleo en el país”.

Baraybar recuerda que en dos oportunidades, la industria ha presentado al Ejecutivo un proyecto para elevar la producción primaria y, consecuentemente, su conversión en alimentos terminados, sin que hasta el momento los proyectos hayan recibido apoyo alguno por parte de las autoridades.

Sabor nada endógeno

Un vistazo a las cifras del INE, permiten una idea sobre el estado real de las importaciones. Según el ente encargado de llevar las estadísticas nacionales, si bien en el primer semestre del año las importaciones de carne (animales vivos y carne refrigera- da) cayeron 33% respecto al mismo período del año pasado, también es verdad que el consumo per cápita descendió de 24 a 17,5 kilos, de acuerdo con una encuesta dada a conocer recientemente por el organismo.

Contrariamente, las compras de carne de pollo se elevaron 1.860%, al pasar de 2.414 toneladas en el primer semestre de 2010 a 44.968 toneladas en los primeros seis meses de 2011. Las importaciones de maíz, el principal ingrediente de la dieta nacional, también tuvo un leve incremento de 5,4% en la primera mitad del año respecto al mismo lapso de 2010.

Respecto al azúcar, en el período analizado las importaciones se dispararon 53%, al pasar de 1.717 a más de 2.624 toneladas; mientras que las compras internacionales de café -rubro que durante más de 500 años fue producto de exportación- se eleva- ron 1.560%, luego de concretar la compra de 17.400 toneladas entre enero y junio de este año frente a las 1.115 toneladas importa- das en el mismo período de 2010.

El caso de la leche es particular. Mientras en el mercado se aprecia un fuerte déficit de este alimento, las estadísticas del INE revelan que las importaciones se elevaron 41% en la primera mitad del año, al pasar de 40.600 toneladas entre enero y junio de 2010 a más de 57.360 toneladas en el mismo lapso de 2011.

Algo similar ocurre con los aceites, pues mientras los consumidores se encuentran en una dieta obligada por la escasez de este insumo, el INE detalla que en el primer semestre las importaciones globales de aceites y grasas (incluyendo variantes para usos distintos al consumo humano) sumaron más de 286.655 toneladas, cifra 15% mayor frente a las 249.597 toneladas que arribaron al país en igual período de 2010.

En el caso de las caraotas, ingrediente básico del más típico plato venezolano (el pabellón) también se observó un alza de las importaciones en los seis primeros meses de 2011, cuan- do se importaron 42.355 toneladas frente a las 39.160 toneladas reportadas en el primer semestre del año pasado.

El arroz es uno de los pocos rubros básicos cuya importación cayó entre enero y junio de este año, cuando las compras internaciones disminuyeron a 88.561 toneladas, 58,4% menos respecto a las 213.145 toneladas adquiridas en el exterior en igual lapso de 2010.

Con base en los resultados correspondientes a la primera mitad del año, es posible prever que tal como apunta el presidente de Cavidea, las importaciones alimenticias tienden a cerrar este año nuevamente en alza, lo que deja poco lugar a la duda de que la soberanía alimentaria es otra tarea pendiente del gobierno.

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Artículo publicado por Jesús Hurtado en El Mundo Economía y Negocios

 

Prodavinci 

Comentarios (6)

Juan Rísquez
18 de Octubre, 2011

Lamentable hacia donde nos están llevando.

Alexandre Daniel Buvat
18 de Octubre, 2011

La incapácidad, desidia, corrupción, dejadez, población “super singenversada” a punta de expropiaciones “para el pueblo” y subsidios, el empleo y el ingreso generados en nuestro país a Colombianos, ecuatorianos, bolivianos, brasileños, chinos, rusos, iraníes y cubanos, todos esos fenómenos son, para usar palabras de moda, Realidades Contundentes, Deformación cultural de la sociedad, mezcla absurda de Bolívar y Marx con un capitalismo de estado y el remate lógico de los años pasados de política económica y degradación de la política, …La gobernaza o gobernabilidad del país se hace cada vez más dificil y el arreglo con una futura transición , cada vez mas oscuro. Hemos llegado al logro de nuestra manera ENDÓGENA , que puede patentarse de caos y desesperanza

Pedro Velasco. A.
18 de Octubre, 2011

No puede ser “tarea pendiente” de ningún “regimen” o gobierno, lo que no ha sido más que un CUENTO !… que ha procurado hacer un hecho consegrado: el “panem et circenses” de los romanos…Lerdos los que se han creído, el reiterado dicho de ser “libres”, por la abundancia de producir alimentos “a lo interno”…cuando siempre se ha visto, que nuestros connacionales, “acostumbradamente” – desde “mi general” GÓMEZ hasta la DEMOCRACIA social y la actual”socialista”- han sido “provistos”, sin llegar a ser “esclavos”- en todo caso SUMISOS o “sub-sumidos”- por la INEFABLE y nunca bien ponderada por nuestro pueblo, la tal llamada: “ECONOMÍA de PUERTOS”… Dijo un “enajenado” amigo del pensamiento ajeno, que: “mientras nos ALCANCE el petróleo para comprarlos, siempre la “LIBERTAD” y los ALIMENTOS, no estarán en manos de los agrarios ni del gobierno, si nó…del COMERCIO, capitalista o socialista, propio o…AJENO ” !!!

Gloria C.Paz G.
18 de Octubre, 2011

Dolor e impotencia causa el ver como cada día dependemos más de las importaciones para poder comer.Venezuela agrícola destruida.

Luis
18 de Octubre, 2011

El proyecto unipersonal no es otra cosa que una obsesión por emular lo ocurrido en otras latitutes bajo regímenes fracasados liderdos por autócratas enfermos . Logicamente, de ése escenario, no puede resultar nada positivo sino ruindad, fracaso, miseria y esclavitud.

Alix Rosales
20 de Octubre, 2011

Yo me pregunto, ¿Adónde van a parar los alimentos como leche, arroz, plátanos, entre otros de la dieta venezolana? Una venezolana como yo que compra en Italia: harina Pan ( De Cundinamarca-Colombia) Cambur- bananas (de Ecuador, Comombia y Bolivia marca “Chiquita” y “Bonita”, etc…) Mangos (de Costa Rica) Aguacates ( México) Arroz (de India y el resto de Asia). Café Colombiano y Jamaiquino. Ajíes (México) Cilantro( Centro América) Chocolate y cacao de Centro América. Malta (una vez nada más POlar) Cerveza Corona y Sol (Mejicanas) Hamacas para verano “made in China” Estamos seguros que en Italia NO hay nada que venga de Venezuela, porque la piel de las vacas pasan primero por Colombia que las elabora (conchatura) y luego llegan a las fábricas italianas que se transforman en hermosos zapatos. Y lo más triste que dicen que la piel es de Argentina… No ven los Venezolanos que todos estos productos harían a muchos ricos en dólares y Euros si se pusieran las pilas a ingeniar un IMPO-EXPOR como Dios Manda .

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