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π= 3.1415926535897932384626433832, por Héctor Abad

Por Héctor Abad Faciolince | 30 de agosto, 2011

Tengo un amigo que, cuando no tiene tema para escribir su artículo semanal, soluciona el problema de su momentánea aridez mental con un tópico infalible: un artículo en contra de la religión. Le basta empezar y la mano se le va calentando; termina su diatriba casi sin darse cuenta y recibe su dosis semanal de vituperios y alabanzas. Conozco articulistas monotemáticos que llevan nueve años escribiendo cada semana sobre Uribe (a favor o en contra) y todavía no se han cansado. Otros asuntos fijos de almas que no sabría si calificar de minuciosas o de rutinarias son el medio ambiente, las negritudes, la corrupción, la guerrilla, el secuestro, las drogas… Cada loco con su tema. Aunque en vano, intento que mi tema sea no tener tema. Nada es gratis y ya sé que lo que gano en variedad lo pierdo en profundidad; al no especializarme en nada y al no tener profesión, seré siempre un diletante.

Hace varios años leí un hermoso libro, De Pi a Pa, escrito por un brillante profesor colombiano, Antonio Vélez, y publicado por la editorial Lengua de Trapo. De los ensayos que componen ese libro lleno de ideas curiosas y estimulantes, tal vez el que más me maravilla es uno cuyo tema es el misterioso número π. Cada vez que no encuentro un tema adecuado para mi columna, saco una que tengo guardada desde hace tiempos y es la siguiente: el número tres, un punto, y los primeros 3998 decimales del número π. De tal manera, y sin muchas complicaciones, completo los cuatro mil caracteres con espacios de mi artículo dominical. Pero no quiero arriesgar mi puesto con el bisnieto Fidel del fundador don Fidel. Entonces mejor trato de decir por qué es tan fascinante el número π, si se lo piensa después del brillante ensayo de Vélez.

Para empezar, π es un número con varios atributos matemáticos de sonido poético: es “irracional”, lo cual quiere decir que “tiene la propiedad de no poderse expresar como cociente de dos enteros”, y además es “trascendente” lo cual, definido por Vélez, quiere decir que no es “raíz o solución de ecuaciones polinómicas con coeficientes enteros”. Si el lector no entiende muy bien esto último quizá se consuele un poco pensando que yo tampoco. Lo que sí entiendo es que el número π es, por lo que se sabe, infinitamente aperiódico e irregular. Hasta el momento se le han calculado miles y miles de millones de decimales y lo que se encuentra es que todos los dígitos se repiten en cantidades parecidas. En los primeros 800 millardos de dígitos se ha encontrado que cada número aparece 79 mil 999 millones y pico de veces, es decir cada uno un décimo de las veces.

Muchos escritores y poetas se vanaglorian —con una altivez que a mí me parece despreciable— de su torpeza para las matemáticas. Decir que uno es bruto para los números, y sentirse orgulloso, es como decir con arrogancia que a mucho honor no sabemos leer y escribir. Aun sin ser grandes especialistas, siento más respeto por poetas como Szymborska, Foster Wallace o Enzensberger que han escrito con propiedad sobre los números. Y el principal motivo de humildad de los letrados debería estar en el hecho de que en números como pueden estar contenidos todos los poemas y todos los libros que se han escrito y que se escribirán en el futuro.

Parafraseando a Vélez, si uno codifica el Quijote reemplazando cada letra por un número de dos dígitos (la A por el 01, la B por el 02… la Z por el 29 y el espacio en blanco por el 00) su primera frase, “En un lugar” se convertiría en el número N=0615002415001324080120. Y bien, en alguna parte todavía inexplorada del número esa secuencia está presente. Y también la secuencia de todas las frases contenidas en todos los artículos de este periódico, y en todos los Espectadores que han salido desde su fundación en 1887. Y la Constitución, y las Leyes. Y también cualquier cosa que el lector esté pensando en este momento. “En π está encerrada toda la sabiduría del universo”.

Héctor Abad Faciolince 

Comentarios (3)

Daniel
1 de septiembre, 2011

Wow!

yogimgurt
2 de septiembre, 2011

Ya conocia esa propiedad del numero π , de hecho hay fuentes que dicen que quien descubra todos los decimales de π (imposible?) podria ser denunciado por contener material con copyright…

Sin embargo no sabia lo de que cada numero aparecia 79 mil 999 millones de veces , agradecido por esto.

“En π está encerrada toda la sabiduría del universo”.

Esto me recuerda al singular pensamiento de que serie de numeros era mas grande , los primos o los naturales… Uno por sentido comun diria que los naturales pero en realidad los 2 son infinitos…

Entonces si π es infinito y el universo es infinito (junto con su sabiduria)

¿En que quedamos?

Saludos

luis
6 de septiembre, 2011

a mi me parece mas interesante Fi= _1+√5 entre 2 que es 1.61803….. Tambien es infinito, lo interesante de este irracional es que aparece con frecuencia inusitada en la naturaleza. desde las espirales de los capitulos de un girasol, a las espirales de las conchas de nautilus. Tambien si vemos un rostro muy simetrico que este en las proporcione del numero aureo fi lo vemos hermoso. tmbien los hombres vemos a una mujer mas atractiva si la relacion entre su cintura y su cadera esta en esa misma proporcion, sin importar si es falca o muy gorda. Todo parece indicar que nuestro cerebro esta hecho para que veamos esa proporción como hermosa, algo que los mismos griegos se dieron cuenta. En cambio Pi es muy raro en la naturaleza y no tiene las connotaciones en la construccion de los cuerpos de los seres vivos. Ah y de paso hay numeros trasinfinitos, qaue fueron descubiertos por cantor y por mas extraño que parezca tienen cierto uso en agunos calculos

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