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Economía y negocios

La legalización de las drogas

Richard Posner argumenta que los beneficios fiscales de la legalización de las drogas no pueden por sí solos justificar esta medida. Para proceder a la legalización debe analizarse todos los costos y beneficios involucrados, incluyendo el efecto que tendría un eventual incremento en el consumo de drogas consecuencia de la legalización.

Por Richard Posner | 27 de Diciembre, 2010
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Una monografía recientemente publicada por el libertario Instituto Cato – Jeffrey A. Miron y Katherine Waldock, El Impacto Presupuestario de Eliminar la Prohibición de las Drogas (2010), disponible aquí- ofrece un estimado del costo presupuestario que enfrenta el Gobierno estadounidense (Federal, Estatal y Local) como consecuencia de la prohibición federal y estatal en contra de la venta y uso de marihuana, cocaína, heroína y otras drogas alucinógenas. El autor principal, Jeffrey Miron, es Ph.D en Economía del MIT y dicta cátedras de Economía en Harvard. Su coautor es candidato doctoral en la Escuela de Negocios de NYU. Resumiré la monografía y luego ofreceré algunas ideas acerca del tema de la legalización de las drogas.

Los autores estiman que legalizar estas drogas (lo que requeriría derogar tanto la prohibición federal como la estatal) reduciría el gasto público en 43,1 mil millones de dólares por año; aproximadamente dos tercios de la reducción serían a favor de los gobiernos estatales y locales. El ahorro involucraría reducciones en el gasto policial, en el gasto judicial y de fiscalización, y en el gasto carcelario y penitenciario. Los autores estimaron las reducciones multiplicando las diferentes categorías de gastos por el porcentaje de arrestos, enjuiciamientos y condenas que son atribuibles a delitos por drogas. Este es un método de estimación crudo, ya que diferentes tipos de delitos por drogas implican diferentes montos de recursos policiales, judiciales y penitenciarios utilizados; por ejemplo, la duración de la condena para un determinado tipo de delito es el mejor estimador de los costes de prisión para ese delito, y la duración varía de acuerdo con los diferentes tipos de delitos.

Otro problema con el método de estimación es su desatención a los costos fijos. Asumiendo una cantidad dada de costos fijos, una reducción de la producción no implica una reducción proporcional en los costos totales. Por lo menos no inmediatamente; en el largo plazo, una reducción de la producción podría reducir proporcional o casi proporcionalmente los costos totales, porque en el largo plazo los costos, o al menos la mayoría de ellos, son variables.

Así que la cifra de 43,1 mil millones de dólares no debe ser considerada como completamente cierta o correcta, pero como puede ser tanto mayor como menor, es un legítimo punto de partida para el análisis.

Además de reducir los gastos por cumplimiento de la ley, la legalización de las drogas ilegales, argumentan los autores, aumentaría los ingresos fiscales (federales, estatales y posiblemente locales también); ellos estiman el aumento en 46,7 mil millones de dólares al año. Ellos asumen de manera conservadora que, en primer lugar, la demanda de drogas no aumentará, es decir, la demanda de drogas a un precio determinado no será mayor. Se trata de un supuesto contra intuitivo, ya que la ilegalidad de las drogas desalienta su compra, pero los autores señalan que el aumento del consumo de drogas podría venir en gran medida a expensas del consumo de alcohol, tabaco y otros bienes que se gravan como las drogas lo sería.

Sin embargo, el precio de las drogas caería. Aunque la legalización de las drogas obligaría a los vendedores a pagar impuestos e incurrir en gastos regulatorios, y daría lugar a gastos de publicidad que podrían incentivar la alta rotación de clientes entre vendedores en lugar de aumentar la demanda, los autores suponen de manera válida que estos efectos se verían compensados por la eliminación de los altos costos que impone la prohibición sobre los vendedores, en particular la amenaza de castigo y la violencia de las pandillas.

La reducción en el precio tendría dos efectos que podrían compensarse entre ellos desde un punto de vista fiscal: la cantidad de drogas que se vende aumentaría, pero los ingresos fiscales por venta caerían debido a que la tasa de impuesto se basaría en el precio de venta. El efecto neto dependerá de la elasticidad de la demanda de las drogas. Si la demanda es inelástica, lo que significa que una caída en el precio no generará un aumento proporcional en la cantidad comprada, y ya que los ingresos son el resultado de multiplicar precio por las cantidades, los ingresos totales disminuirían cuando el precio caiga. Los autores señalan que la demanda de drogas se cree que es inelástica, y si es así, los ingresos caerán más que el precio si se legalizan las drogas, y esto reducirá la cantidad de impuestos recaudados en relación con un bien cuya demanda es elástica.

Sin embargo, se generarían ingresos adicionales de impuestos por el impuesto sobre la renta que pagarían los vendedores; los gánsteres de drogas no pagan impuesto sobre la renta por sus actividades delictivas.

De las estimaciones del consumo y precio de las drogas – estimaciones que, una vez más, no deben ser tomadas como precisas, ya que no hay registros fiables de las transacciones ilegales – los autores obtienen la cifra de 46,7 mil millones dólares en incremento de los ingresos fiscales como consecuencia de la legalización, asumiendo tasas impositivas similares a las de los sustitutos cercanos, como las bebidas alcohólicas.

La suma de las reducciones en el gasto público y los ingresos fiscales adicionales que se generarían, según los estimados de los autores, alcanzarían los 88 mil millones de dólares.

Sus estimaciones están desglosadas por tipo de droga. De particular importancia es su estimación de que la mejora presupuestaria producto de la legalización de la marihuana, la menos controversial de las drogas ilegales, sería sólo de 17,4 mil millones de dólares, de los cuales sólo 8,7 mil millones de dólares vendrían por la reducción del gasto en cumplimiento de la ley (calculado a partir de las tablas 3 y 4 en la monografía), y el resto lo representaría incremento en los ingresos fiscales. Y como sabemos por la reciente decisión del Departamento de Justicia para continuar la aplicación de la ley federal contra la marihuana en California, a pesar de la derogación de ese Estado de su prohibición estatal, ambas prohibiciones -federales y estatales- deben derogarse para que la legalización de las drogas ilegales sea eficaz.

Aunque creo que las estimaciones de los autores son lo suficientemente buenas para ser un punto de partida válido para la evaluación de los beneficios presupuestarios de la legalización de las drogas, es importante tener en cuenta que su monografía no es un análisis costo-beneficio en el sentido habitual. Es cierto que los costos de la policía, jueces, prisiones, entre otros, son costos sociales, es decir, son recursos que tienen costos de oportunidad. Pero los ingresos fiscales son un pago por transferencia en lugar de un aumento de la riqueza nacional general. Los autores no intentan estimar si gravar las drogas es eficiente en relación con otros impuestos, aunque lo cierto es que la tributación de las drogas es más barato que la prohibición, porque los gastos de recaudación son más baratos que los costes de aplicación de la ley que impone la prohibición.

Más importante aún, los autores no tienen en cuenta los posibles beneficios sociales de la prohibición. La prohibición reduce el consumo de drogas alucinógenas. Por supuesto que hay drogas alucinógenas que no están prohibidas, y muchas de ellas son sustitutos cercanos. Estas incluyen los numerosos medicamentos recetados que tienen efectos alucinógenos muy similares a los de las drogas ilegales, y por supuesto el alcohol y los cigarrillos. Por otra parte, un impuesto sobre las drogas legales elevaría el precio al consumidor y así mitigaría el efecto de la legalización en el consumo. Pero si el impuesto es demasiado alto, podría resultar en la reactivación de la industria ilegal. Y los autores probablemente subestiman el aumento del consumo que se derivaría de un precio más bajo o incluso el mismo precio (provocado especialmente por un impuesto rígido) porque no mencionan problemas con impurezas y con el estigma de ser un “adicto a las drogas” que son creados por la prohibición y que se reducirían sustancialmente por su derogación.

La pregunta sería entonces si los costos externos asociados al aumento del consumo de drogas alucinógenas excederían el ahorro en los costos de aplicación de la ley por la legalización. Parece dudoso que el consumo de marihuana genere importantes costos sociales, pero la legalización produciría sólo modestos ahorros en costos – 8,7 mil millones de dólares al año, según las estimaciones de los autores. Sin embargo la cocaína, en especial en forma de crack, junto con la heroína, éxtasis, LSD, metanfetaminas, y tal vez otras drogas, puede inducir cambios de comportamiento que ocasionen daños sociales. La mayoría de los líderes de las comunidades afroamericanas creen que el uso desenfrenado de drogas es altamente destructivo para sus comunidades, y no sólo por la actividad de las pandillas que la prohibición induce. Las bandas de narcotraficantes desaparecerían con la legalización y eso reduciría la violencia en las comunidades, pero lo anterior puede ser más que compensado por los efectos de un mayor consumo de drogas.

Preocupaciones con los altos déficits presupuestarios de los gobiernos federal, estatales y locales (de Estados Unidos) pueden generar una lectura más comprensiva a favor de los autores que lo que este tema usualmente produce. Desde un punto de vista presupuestario, los autores están estimando ahorros anuales por el orden de 90 mil millones de dólares. Pero sin un estimado de los costos sociales asociados al aumento del consumo de drogas, el camino a la derogación está bloqueado. Sería un paso en la dirección correcta si el Departamento de Justicia decidiera no hacer cumplir la Ley Federal de Drogas en cualquier Estado que derogue la prohibición estatal de esa droga, y así podríamos obtener evidencia experimental de los costos sociales de las drogas ilegales.

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Pueden leer el texto de Gary Becker sobre el tema pulsando aquí.

Pueden leer el texto en inglés de Posner en el blog Becker-Posner

Traducción: Economista Daniel Pereira (@dpereiraa)

Richard Posner  es Profesor de economía y derecho en la Universidad de Chicago y Juez del Séptimo Circuito de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos.

Comentarios (9)

Helen
27 de Diciembre, 2010

Creo que le falta algo muy importante a este estudio y es el tema medico, desde luego en EEUU con su política de Seguridad Social económicamente le convendría legalizar las drogas (o no), los seguros médicos estarían muy contentos, pero en un país como por ejemplo España donde la sanidad es pública creo que el impuesto que tendríamos que pagar por comprar drogas legales sería muy alto… este es un tema tan delicado social, política y económicamente que a esta monografía le faltó mirar muchos otros aspectos.

María Eugenia
30 de Diciembre, 2010

El tema de la DROGA y dos paladines: Richard Posner es co-autor de un blog junto a Gary Becker. Posner piensa que habría que permitirse el vender y comprar niños en el mercado libre, el free market (los Chicago Boys on crack) para facilitar la adopción.

“Posner was mentioned in 2005 as a potential nominee to replace Sandra Day O’Connor because of his prominence as a scholar and an appellate judge. Robert S. Boynton has written in The Washington Post that he believes Posner will never sit on the Supreme Court because, despite his “obvious brilliance,” he has taken a number of “outrageous” positions:

Contention in a 1999 Raritan article that the rule of law is an accidental and dispensable element of legal ideology; Argument that buying and selling children on the free market would lead to better outcomes than the present situation, government-regulated adoption;[6] Support for the legalization of marijuana and LSD.[7]”

http://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Posner

Ricardo
30 de Diciembre, 2010

María Eugenia, por algún comentario tuyo que leí reciemntemente, se que eres profesora en los Estados Unidos de América. Espero que le digas a tus alumnos que en sus investugaciones deben ir mucho más allá de wikipedia. Y también que, como te dije alguna vez, lean las fuentes originales para que se formen una opinión propia. Lamento que otra vez intentes un argumento ad homínem para tratar de desestimar las ideas planteadas en un artículo. Déjame decirte algo: Posner es uno de los scholars más influyente del derecho de las últimas décadas. Creo, ciertamente, que ha sido un descubrimiento para ti reciente, de ayer por lo que leo, pero no así para el resto del mundo interesado en los temas que Posner discute. Por otra parte, los enlaces al blog de Becker y Posner están al final del artículo. Por último, otro dato, Posner se declaró Keynesiano en macro y publicó un libro reciente. Lo encuentras en Amazon. Saludos.

María Eugenia
30 de Diciembre, 2010

veo que eres un digno miembro de la cheka

Alejandro
30 de Diciembre, 2010

Ricardo: Casi todos los scholars influyentes en los Estados Unidos de hoy en día están ubicados a la derecha o a la extrema derecha. Te menciono uno, John Yoo, aquel “brillante” académico que justificara la tortura. Pudiera mencionarse tal vez también a Alberto Gonzales. Todos herederos del nefasto Leo Strauss, cuya sombra ha sido y es bien influyente en el pensamiento político estadounidense actual, para desgracia del mundo. Que María Eugenia nos indique quienes son Posner y Becker es algo de aplaudir, ya sea en Wikipedia o cualquier otro medio. De hecho Wikipedia tiene la virtud de ser accesible desde Venezuela, mal podría uno ir a una Biblioteca en Caracas y averiguar sobre estos señores, no crees? Lo del argumento Ad Hominen está plenamente justificado: ¿No es lo que escribe un hombre un reflejo de su pensamiento? incluso de su accionar. Uno pudiera estar de acuerdo o no con la legalización{on de las drogas, pero el punto de partida de Posner y el “mío” pudieran ser diametralmente opuestos. De ahí que el atisbo biográfico del autor cobre importancia.

José Manuel
30 de Diciembre, 2010

Señores, aquí hay un poco de información errónea.

En primer lugar, Posner no es discípulo de Leo Strauss. A quienes se le puede calificar de tales es a los neo-conservadores del gobierno de Bush (Wolfowitz, Runsfeld, entre otros) que además de ser los herederos intelectuales de Leo Strauss son los nietos de los judios influyentes de Nueva York que abjuraron del trostskismo y se pasaron a la derecha conservadora.

Derechistas son, pues, estos señores. Como también lo son, en su versión callejera y nada intelectual, varios de los lideres del Tea Party.

Ahora bien, señores, Posner no tiene nada que ver con esto. Posner es un liberal, un libertario mucho más en la línea de Nozick, Hayek, von Mises, o incluso Popper o nuestro premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa.

Calificar a un liberal como Posner de derechista es como calificar a un ornitorrinco de pez. Los conservadores defienden la tradición, los valores “tradicionales”, el status quo en definitiva. Conservadores eran Chamberlain y Churchill.

Finalmente, la afirmación de que todo intelectual brillante en EEUU es de derecha o de extrema derecha es bastante gratuita. Como ejemplo en contra bastaría citar al propio Barack Obama, que fue profesor nada menos que de la Universidad de Chicago, la misma en donde enseña Posner.

Pareciera como si la dialéctica habitual de los líderes políticos venezolanos estuviera afectando la claridad de nuestros pensamientos. Ante esta situación, seguro que mucho más sensato es confiar en wikipedia.

Ricardo
30 de Diciembre, 2010

-Una buena introducción al análisis económico del derecho pueden econtrarlo aquí: http://www.law.uchicago.edu/files/files/53.Posner.Values.pdf Por cierto, en ese trabajo queda claro el punto mencionado por José Manuel en cuanto a la “ideología” de Posner. -sobre académicos influyentes: que clara objeción a intelectuales como Chomsky o Krugman, por mencionar a dos pesos pesados en la opinión pública. Por cierto Posner tiene un libro muy interesante en el que discute el papel de los intelectuales en las sociedades modernas y además se mide, bajo diferentes metodologías, la influencia en la academia y en los medios de diferentes intelectuales. Por cierto, Posner es de la idea de que hemos vivido un declive en la calidad de los intelectuales durante los últimos 70 años. Pueden comprarlo aquí: http://www.amazon.com/Public-Intellectuals-Decline-Preface-Epilogue/dp/0674012461/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1293768032&sr=8-1 -Ricardo, es claro que Posner y Becker son libertarios (libertarians). Entre otras cosas, es claro porque mantienen posiciones en muchos temas que han sido duramente atacadas por la derecha y por los conservadores en temas como el aborto, la competencia económica, métodos anticonceptivos y precisamente el de las drogas. Ahora, por el beneficio de la discusión, si alguien que se declare de derecha tiene una idea, tu no la consideras porque es alguien que se considera de derecha. ¿Te das cuenta de por qué los argumentos ad homínem deben excluirse de una verdadera discusión, de un verdadero diálogo?. Yo no voy a invalidar tus ideas porque seas de izquierda y la izquierda mató -al igual que la derecha- a millones de personas durante el siglo XX. ¿O debemos recordar que Lenin, Stalin y Mao son paladines de la izquierda? María Eugeni dice que Becker propone la venta y compra de niños para facilitar la adopción. Yo se lo que ha dicho Becker sobre el tena, pero Maria Eugenia caricaturiza la posición de Becker -que no ha leído directamente- y pretende a partir de allí invalidar sus ideas. -¿Sabían que los principales promotores de la legalización de la droga en México son intelectuales y políticos de izquierda? Si, es la izquierda la que propone la legalización con argumentos muy parecidos a los de Becker y Posner y es la derecha la que dice que eso llevaría a la autodestrucción. Vean estos dos enlaces: http://mexico.cnn.com/nacional/2010/08/10/los-partidos-politicos-mexicanos-discrepan-sobre-la-legalizacion-de-drogas y http://www.elpais.com/articulo/internacional/Calderon/opone/legalizacion/drogas/Mexico/elpepuint/20100804elpepuint_3/Tes Y sobre las consecuencias de la guerra al narco en México pueden leer este texto de El País http://www.elpais.com/articulo/internacional/guerra/narco/causa/22700/muertos/Mexico/elpepuint/20100414elpepuint_16/Tes

Salud.

María Eugenia
31 de Diciembre, 2010

Me parece que son válidos los argumentos de Ricardo, como los de Alejandro y José Manuel y es cierto que yo reaccioné al brinco, en lo que le doy la razón a Ricardo, y es que lo hice porque si tuviera que leer toda la densa obra intelectual de Posner y Becker, pues pasarían años antes de que pudiera postear un comentario sobre el tema. Mis argumentos ya los di, malos o buenos, entonces procedía ofrecer mi comentario, que fue muy deficiente según Ricardo y puede que tenga él razón. Pero no lo creo. He leído, a lo largo de 30 años, desde que salí de Venezuela, lo suficiente acerca de la Escuela de Pensamiento de Chicago, la ultradefensa de la libertad de mercado y del belicismo intervencionista, como para olfatear en el aire las huellas. Considero a Becker/Posner como gente de “derecha”, no en cuanto a su ideología, que bien puede ser libertaria, sino en cuanto al efecto general de su avanzada intelectual a favor de la consolidación de un orden mundial, entendiendo “orden” por el control de masas: p.e. el control del alimento a través del monopolio de las semillas transgénicas, la mayor parte de las cuales están a cargo de Monsanto; o el control de las mentes, mucho más fácil si el grueso de la población de un país como USA se convierte en narcodependientes —téngase en cuenta que ya la mitad de la población estadounidense usa a diario algún tipo de droga legal, bien sea para dormir, digerir, defecar, copular o no sumirse en la depresión y la desesperación; falta la otra mitad, y ésa podría fácilmente reclutarse entre jóvenes si se llega a legalizar la droga. Que estos señores intelectuales no se den cuenta de ello me parece algo difícil de tragar, se me atraganta. Estoy viendo en youtube el programa en que un intelectual entrevista a otro. Sin duda dos hombres inteligentes, Posner algo cínico, Becker cauto y de visión más holística digamos, menos atento al bottom line, a la ganancia material. Ambos preocupados por el control de las masas, ambos expertos en ello, ambos útiles si no al Gobierno si a algún otro grupo de interés u organización americana o extranjera. No es demasiado forzar la imaginación el pensar que dos hombre de ese calibre intelectual, pero ya llegados al ocaso de su vida y su influencia, quieran autojustificar su existencia de un modo que vaya más allá de la importancia de su cargo.

http://www.youtube.com/watch?v=wgGWjVg8kg0

El juez Posner le pregunta al economista laureado Becker: “How does an economist deal with people whose careers have been designed in a way to minimize incentives… like a judge?” (¿Cómo debe relacionarse un economista con gente cuya carrera ha sido diseñada de modo tal que los incentivos [de avance, para avanzar o hacer progreso] son minimizados [como en el caso de un juez]?) Quizá se refiere aquí Posner a que los “incentivos de avance” de su propia carrera como juez, se vieron “minimizados”, es decir se le cerraron las puertas, cuando se hicieron públicas sus controversiales opiniones sobre cosas como la legalización de la droga o la compra/ venta de niños adoptables en el free market.

Tienen de ejemplo a gente como Kissinger, hombre que no para, que presidió la comisión que investigó el ataque al Centro del Comercio Mundial el 9 de Sep.

Sin duda Posner y Becker, hombres inteligentes y ambiciosos de carrera brillante, tienen derecho a opinar y nos enriquecen con sus opiniones. Pero nosotros, la plebe, tenemos derecho a la suspicacia.

Patrick
4 de Febrero, 2011

La verdad yo no estoy de acuerdo con la legalizacion de las Drogas ademas eso seria una locura y un disparate eso seria poner a la sociedad fuera de control ademas si la droga fuera legal se verian muchos jovenes en las calles tontos y drogados ademas se volverian tontos cosa que no es la solucion ademas legalizar la Droga y el narcotrafico seria dejarse vencer facilmente por ese mal que es la Droga yo creo que se deberia de hacer todo lo contrario yo creo que se deberia seguir luchando contra las Drogas….

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