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Todos seremos espías

Gustavo Valle sobre la fuente de Wikileaks y el espionaje

Por Gustavo Valle | 5 de diciembre, 2010

Meses atrás la revista Wired anunciaba lo que ocurriría: la filtración masiva de centenares de miles de cables diplomáticos del gobierno de los Estados Unidos. Al parecer el responsable de esto fue el soldado Bradley Manning, Analista de Inteligencia del Ejército americano emplazado al este de Bagdad. Pero además de los 260 mil cables, Manning filtró aquel famoso video de la matanza en Irak filmado desde un helicóptero (“Asesinato colateral”) donde soldados americanos asesinaban desde el aire a 18 personas, incluidos dos fotógrafos de la agencia Reuters. No contento con esto también filtró un aproximado de 400 mil documentos relativos a la guerra en Irak y Afganistán. Manning se encuentra detenido desde el mes de mayo, a la espera de un juicio cuya sentencia podría llevarlo cincuenta y dos años a la cárcel.

Si efectivamente Manning es el responsable, se trataría de la mayor cantidad de información filtrada por una persona en la historia mundial del espionaje, y la mayor cantidad de documentos secretos publicada por Julian Assange en Wikileakes. Todo gracias a este soldado nacido hace 23 años en el pueblo de Crescent, en el estado de Oklahoma.

Manning consigue entrar al ejército de los Estados Unidos después de un largo periplo laboral que incluyó una empresa de software, un holding de trabajo basura, una empresa de entretenimiento y una cadena de pizzerías. Amparado por la ley antidiscriminatoria DADT (Don´t Ask, Don´t Tell), que obliga al ejército norteamericano a no preguntar acerca de las preferencias sexuales de sus voluntarios, Manning ingresa a la institución militar, y gracias a sus destrezas intelectuales y sus habilidades con la informática, consigue pronto ser promovido a Analista de Inteligencia.

Nacido y criado en un pequeño y conservador pueblo de la América profunda, su homosexualidad motivó un sin fin de circunstancias que fueron enmascaradas bajo los eufemismos de “conflictos de adaptación”, “problemas” en la escuela, e infancia “turbulenta”. No es de extrañar que estos rasgos “problemáticos” hayan continuado tras su ingreso en el Ejército, donde incluso debieron acentuarse por tratarse de un espacio tradicionalmente homofóbico, con el añadido de una cruel circunstancia: la guerra.

Como sabemos, en una conversación de chat, Manning confesó al famoso ex hacker americano-colombiano, Adrian Lamo, los detalles acerca de la fuga masiva de información que él mismo había efectuado poco antes hacia el sitio de Julian Assange, Wikileaks. Y también sabemos que Lamo lo delató ante el gobierno de los Estados Unidos bajo el argumento (sospechoso, por demás) de hacerle un bien a la humanidad y contribuir con la seguridad mundial. Lo cierto es que Lamo y Manning no se conocían y jamás habían establecido contacto alguno antes de aquella conversación vía chat. ¿A cuenta de qué, entonces, Manning confió en Lamo su avalancha de secretos?

A riesgo de ser chismoso debo echar mano de algunas informaciones para entender este enredo. Una es la mención de Adrian Lamo en la famosa lista Famous gay, lesbian, bisexual, and transgender people, donde aparece como “Hacker, journalist, writer” de orientación bisexual. Como sabemos Lamo forma parte de la generación de destacados hackers de finales del siglo pasado y principios de este, y su ataque más celebrado fue el que realizó a las páginas del The New York Times, alterando sus titulares. Quienes conocen de cerca a Lamo hablan de una persona inteligente, adicta al reconocimiento y a la aparición de su imagen en los medios de comunicación; alguien sumamente hábil en las relaciones sociales, incluso con una tendencia a la “promiscuidad social”. Y siendo él un poderoso hacker, o ex hacker, no es descabellado pensar que esa promiscuidad se haya manifiestado en su medio natural: Internet.

Si echamos un vistazo a las conversaciones de chat entre Lamo y Manning (censuradas, por cierto, por lo revista Wired o por el Departamento de Estado) encontraremos alusiones directas a la mayor fuga de información de la historia: cómo se hizo, en qué formato se extrajo la información, con qué facilidad, etc. Pero también hallaremos señales del estado de ánimo de Manning y su particular situación en el ejército:

Hola –se presenta ante Lamo–, soy analista de inteligencia del Ejército, emplazado en el este de Bagdad, a la espera de mi baja por “trastorno de adaptación”.

(…) Estuve tanto tiempo aislado…sólo quería ser amable y llevar una vida normal….pero los hechos me obligaban siempre a imaginar formas para sobrevivir….lo suficientemente inteligente como para saber lo que está pasando, pero incapaz de hacer nada….nadie me prestaba atención.

(…) Me auto medico como loco cuando no estoy trabajando en la oficina de suministro (mi nuevo lugar, como me van a dar de baja ya no soy de inteligencia).

(…) Ya no creo en los chicos malos vs. los buenos….sólo hay muchos Estados que actúan según su interés personal….con distinta ética pero en interés propio. Supongo que soy demasiado idealista.

(…) En general me ignoraban (sus superiores)…salvo cuando tenía algo importante…entonces me decían “traeme café y después barré el piso”.

Lo publicado por Wired el 10 de junio de 2010 representa, según su editor Kevin Poulsen, sólo el 25% de la totalidad de los chat logs entre Manning y Lamo, y de inmediato advierte que el 75 % restante incluye información “profundamente” personal de Manning (y sin duda también de Lamo), junto con todo lo relativo a asuntos militares de carácter sensible. La pregunta es ¿cómo Wired supo que faltaba un 75% de los chat logs? Muy sencillo: Adrian Lamo es desde hace años amigo y colaborador de Kevin Poulsen, célebre ex Hacker, actual editor senior de la revista.

No sería arriesgado pensar que esas partes que faltan de los chat logs, referidos al universo de la intimidad de Manning, fueron las que permitieron que naciera una amistad virtual entre él y Lamo, pues la única forma de verter tal avalancha de secretos es hacerlo ante un “amigo”. Pero igual resulta sospechoso que Manning haya escogido a Lamo como confidente, cuando sabemos que Lamo, al igual que Poulsen y muchos otros ex hackers, tras haber sido castigados por sus delitos, son ahora, entre otras cosas, colaboradores de organismos de inteligencia y seguridad, en mucho casos vinculados con el gobierno.

Según Ariel Garbarzs, experto en seguridad informática, “se ha corroborado que el envase en el cual viajaron los 250 mil cables proviene de una red militar norteamericana llamada Secret Internet Protocol Network. Es una red muy grande, pertenece al Departamento de Defensa de los Estados Unidos”. Es muy poco probable –piensa Garbarzs– que una sola persona haya podido filtrar tal cantidad de información secreta. Y se arriesga a especular que el mismo Departamento de Defensa de los Estados Unidos, quizás un ala contraria a la administración de Barack Obama, colocó esta bomba cibernética para desprestigiarlo, y buscaron en Manning y Julian Assange chivos expiatorios. Teorías conspirativas como estas y muchas otras ya comienzan a circular bajo diversos tamaños y colores, y con seguridad asistiremos a su propagación paranoica en los próximos días. A pesar de la apariencia descabellada de estas hipótesis, no debemos olvidar que muchos gobiernos filtran informaciones a los medios de comunicación para incidir, medir o alterar las diferentes percepciones de la opinión pública, según lo ha confirmado recientemente un tipo de la talla de John Lee Anderson.

Denver Nick, quien escribió uno de los mejores perfiles de Manning, publicado en www.countercurrentes.com, destaca su personalidad, su inteligencia y su temperamento, así como también su creciente vinculación con el activismo LGBT, y su abierta simpatía por el Partido Demócrata. Manning además era el tipo de americano promedio que se enorgullecía de ser ciudadano de los Estados Unidos, y desde su adolescencia quería prestar sus servicios a la Nación alistándose en el ejército. Según su amigo personal, Jordan Davis, Manning estaba orgulloso de los éxitos de su país, valoraba la libertad americana, sobre todo económica, aunque era un opositor al DADT (Don´t Ask, Don´t Tell), la norma que le permitido entrar al ejército pero que le prohibía declarar abiertamente su condición sexual. A pesar de todo esto Manning veía, concluye Davis, “a los Estados Unidos como una fuerza del bien en el mundo”.

Si revisamos los chats logs intercambiados con Lamo, veremos que esta imagen idealizada de su propia patria parece caérsele a pedazos: “Ya no creo en los chicos malos vs. los buenos….sólo hay muchos Estados que actúan según su interés personal….con distinta ética pero en interés propio. Supongo que soy demasiado idealista”.

Tras realizar un seguimiento de los estados de ánimo de Manning a través de sus publicaciones en su perfil de Facebook, Denver Nick concluye que el soldado entró en contacto con Lamo justo después de la ruptura con su más reciente pareja, Tyler. Es decir –sugiere Nick–, en un momento de particular depresión emocional.

¿Desilusión amorosa? ¿Idealismo herido? ¿Venganza contra quienes lo humillaron en el ejército? ¿Oscuro entramado de célebres ex hackers? ¿Acto heroico, según lo ha calificado el propio Julian Assange, o simplemente la locura de un soldado en la guerra de Irak que se “automedica como loco”? ¿Acaso ganas de aparecer en los medios y hacerse famoso, o el chivo expiatorio de una red de mayor complejidad conspirativa? Quizás también una cortina de humo que coloca a un soldado homosexual (y demócrata) como traidor a la patria.

En medio de este sorprendente e inagotable caso, Julian Assange, el personaje que todos tienen en la mira, parece jugar el confuso papel de temerario activista al borde de la ilegalidad, mezcla de hacker y periodista francamente inclasificable que se dedicó a sonsacar, recibir y editar (según sus propios criterios, claro está) y además compartir la información con sus socios: The New York Times, Der Spiegel, The Guardian, Le Monde y El País, sin duda los diarios de mayor credibilidad en Occidente, y de los que sería muy interesante conocer los términos en que se asociaron con Assange.

Mientras todo el mundo apunta contra este criptógrafo paranoico de nacionalidad australiana, mientras lo buscan como a un criminal que ha puesto en peligro la paz de los pueblos, o como a un terrorista que hay que eliminar cuanto antes, el verdadero tema central, es decir, quién filtró la información, y por qué, y con qué objetivo, y si acaso esto tuvo un precio y quién se vio beneficiado, me parece que está siendo convenientemente relegado a un segundo lugar.

Y en cuanto a Wikileaks, ese mayorista de la información que ha tomado por asalto al mundo entero, esa especie de trinchera de espionaje multitudinario en estado de crecimiento desordenado, tendrá que decidir entre morir o evolucionar desde la anarquía que es hoy en día, hacia una estructura que le otorgue una mayor estabilidad de operación, con reglas editoriales mucho más claras, que no necesariamente permitan la inclusión de la chismografía del alto gobierno, sino que colabore con la publicación de materiales fundamentales para la administración de justicia.

De ocurrir esta evolución, veo en un futuro no lejano a Wikileaks como una especie de Facebook de la información confidencial. Un centro de acopio de denuncias documentadas y globalizadas alimentado por una gigantesca comunidad de soplones. No pensemos que las masivas filtraciones de Manning serán la medida a seguir de ahora en adelante. Wikileaks viene operando desde hace cuatro años y jamás había recibido tal catarata de secretos, o seudo secretos. La osadía de Manning y su carácter masivo (en caso de que efectivamente haya sido él el responsable), constituyen sin duda un episodio excepcional. Aunque esta excepcionalidad no evitará que un evento de características similares, o aún más explosivo, vuelva a captar la atención de todos en el futuro.

Gustavo Valle Autor de los libros "Materia de otro mundo" (2003), "Ciudad imaginaria" (2006), "La paradoja de Itaca" (2005), "Bajo tierra" (2009) y "El país del escritor" (2013). Ganó la III Bienal de Novela Adriano González León y el Premio de la Crítica.

Comentarios (11)

María Eugenia
5 de diciembre, 2010

Formidable escrito, como periodismo de investigación, como ensayo social y como narrativa a la vez, todo un logro. Al leer el título, Sr. Valle, pensé que se refería al hecho fehaciente de que el senador likudita Joseph Lieberman inició la caza de brujas contra Amazon.com y contra quien se atreva a alberga material de wikileaks, secundado en el comité de Seguridad Nacional (Homeland Security) por otro que tal, encargado de amenazar a los estadounidenses de que si osan leer lo que wiki pone al descubierto podrían ser considerados, bajo la ley patriota (Patriot Act) como terroristas y traidores (¡mira quién habló que la casa honró!) y por lo tanto secuestrados, encarcelados, torturados, asesinados, etc. USA se ha de convertir, según el plan de estos caballeros y sus aliados banqueros, en un ghetto cuya mini versión sea Palestina. Se me había pasado que Manning era de Oklahoma, de donde provino otro veterano de guerra “con problemas de adaptación”, el Oklahoma Bomber, que voló de un bombazo un edificio federal. Estas dos coincidencias podrían indicar muchas cosas que NUNCA sabremos, estando ocupados en leer cientos de miles de cables sobre chismes de sinvergüenzas/zos sin mayor peso específico. En cuanto a lo de la paranoia sobre las teorías de la conspiración, mencionada por ud., eco de los medios estadounidenses, cuyo mantra es justamente lo de “conspiracy theory”, pues sin duda cuando hay una avalancha de información desprovista de filtros de interpretación y sin personas que se dediquen a discernir entre las miles de hebras de paja el par de granos (como hace el periodista y homosexual declarado Justin Raimondo en su antiwar.org), pues es inevitable que haya cierta paranoia. Obviamente hay razones para sentirse inquieto: los ataques terroristas del fundamentalismo islámicos, los ataques de los estados terroristas a las naciones a las que quieren subyugar, el desasosiego entre los jóvenes en el Medio Oriente sean soldados o muyahedin, el capitalismo salvaje denunciado por el Papa Juan Pablo II y la predecible bancarrota que pagamos el 99% y lo que queda de nuestras familias y valores para que el 1% pueda seguir robándose la parte del león, los billones que se van por el desagüe en guerras “inmorales” (Juan Pablo II)como el ataque a Irak u holocausto irakí, el controlar la información justo por medio de la difusión excesiva de datoides indigestos y el saber usar las inevitables filtraciones para confundir aun más al rebaño. It’s not pretty. Quien lo dijo bien claro y raspao fue el senador Bernie Sanders ayer (en readersuportednews.org): “the USA is a banana republic now; there is a war going on here and it’s not [in Asia]: it’s the war of the top 1% of the rich, VS. the workers and the middle class”. Esta parte de las Américas va en vías de ser una república bananera de las que tanta risa y desprecio le provocaban en los años 20 a los banqueros. Estos se han adueñado de USA junto a las corporaciones que usan de socio preferencial a los chinos y su población semi-esclava. País inmovilizado, vampirizado por esta combinación de plagas virulentas, guiado por quienes desean convertirlo en un ghetto de gente sin voz, amenazada, ¿de verdad que a alguien le puede extrañar que todos terminemos siendo considerados sospechosos o espías?

Elena
5 de diciembre, 2010

Extraordinario. Aunque creo que mas que espias, seremos soplones…

patricia Acosta
5 de diciembre, 2010

Excelente trabajo de investigación. Acerca del ¨Sancocho¨ que existe con este tema, me lo reservo, digo por eso de conservar la visa gringa. ;)

Alfredo Ascanio
5 de diciembre, 2010

Todo esto es consecuencia del desarrollo espectacular de Internet y del periodismo digital. Es un nuevo fenómeno de este siglo que se intensificará en el futuro inmediato.

JUAN A VICENTE
5 de diciembre, 2010

ME PARECE INDIGNANTE QUE SE MENOSPRECIE LA LIBERTAD DE EXPRESION PERSIGUIENDO A WIKILEAKS. EN USA LA TAN CACAREADA LIBERTAD NO TIENE QUE VER CON LA VERDAD, SOLO CON EL INTERES Y RESULTO SER EN EXTREMO ACOMODATICIA. LO QUE ESTA PUBLICANDO WIKI LEAKS ES VERDAD, LA FUENTE EL TIENE DERECHO A RESERVARLA SI USA LA DESCUBRIO MALA SUERTE, LA INFORMACION YA LA TIENE Y TIENE LA OBLIGACION DE PUBLICARLA. LA HIPOCRESIA EN EL TRATO ENTRE NACIONES QUE NORMALMENTE LLAMAMOS DIPLOMACIA, POR FIN TIENE SUS DIAS CONTADOS YA CONOCEMOS COMO SE MANEJAN LOS “DIPLOMATICOS” DEL MUNDO CON NUESTRO DINERO VIVIENDO VIDAS DE PRINCIPES Y TRATANDO AL RESTO DEL POPULACHO COMO ESCORIA. ESO ES LO QUE HAN PUESTO AL DESCUBIERTO Bradley ManninG Y Julian Assange TODOS LO IMAJINABAMOS MUCHOS LO SOSPECHABAN PERO LAS PRUEBAS TAN CONTUNDENTES DE LA HIPOCRESIA ENTRE GOBIERNOS AL FIN SALIO A LA LUZ, ESPERO QUE AUN SALGAN MAS HECHOS Y ESPERO QUE APRENDAMOS A MEDIR A NUESTROS GOBERNANTES CON EL RASERO QUE MERECEN

Jocelyn
5 de diciembre, 2010

Buen trabajo Gustavo. Felicitaciones.

Carolina De Abreu
5 de diciembre, 2010

Excelente artículo! Buena investigación y de acuerdo con las posibles consecuencias en el futuro.

María Eugenia
5 de diciembre, 2010

lo raro es que en USA hay más de medio millón de personas que tienen High Security Clearance osea permiso de entrar por internet a los secretos (no top secret, pero sí secretos) del gobierno; se les ha dado permiso a un montón de gente, algunos de ellos muy jóvenes, que trabajan como subcontratistas del Pentágono, de las compañías High Tech de “seguridad” (espionaje a cargo de una nación extranjera con fuertes conexiones con el crimen organizado), etc. En ese bululú es imposible controlar que no se filtre algo. Esa pregunta, aunque en forma corta, se la hizo un periodista televisivo al senador jefe de los republicanos del Congreso y él la eludió. Pero antes llamó a Assange “high tech terrorist” con lo cual los días están contados en que podamos hablar de este asunto. Darle “clearance” (se me olvidó cómo se dice) a tanta gente no se le ocurre ni al que asó la manteca.

Alejandro
6 de diciembre, 2010

“The USA is a banana republic now; there is a war going on here and it’s not [in Asia]: it’s the war of the top 1% of the rich, VS. the workers and the middle class”. Hay una novela maravillosa, (de un autor que seguro conocen, William Gibson, el de Neuromante) que se llama “Spook Country”, y básicamente narra cómo los Estados Unidos se fueron convirtiendo paulatinamente en una nación del tercer mundo, en algún momento del futuro inmediato, donde no existe la clase media, sino los súper ricos y una clase baja predominantemente criminal.

María Eugenia
7 de diciembre, 2010

No conozco Spook Country, y dudo que provoque comentario aquí, por cuanto la respuesta suele de bloque monolítico (“pensamos”, “como todos nosotros sabemos”, “ya te vamos conociendo viejo”) y no de contra-argumentación, por lo que le echaré un ojo pues el autor lo merece. Hay libros sobre el asunto de la sociedad post-moderna estilo USA y los hay en abundancia pero no novelas. De paso, “nosotros” es mucha gente, decía mi abuela. Con esto de que Assange haya estado involucrado, según los suecos, en una “violación”, puesto que se quitó el condón (o se lo quitaron, mejor ni preguntar, porque haría falta prueba de video y detector de mentiras, testigos etc.) y que una de las dos participantes en la cópula consensual (consensual hasta que se quitó el condón o se lo … etc) era conocida tanto de la CIA como de la mafia cubana, pues se me ocurre que este episodio wiki puede dar paso a varios tipos de novela de género mixto y con ello renovar nuestra flácida literatura mundial: a. novela bizantina, variante del 3er milenio b. novela de caballerías o al menos de jinetes y jinetas c. novela porno d. novela de aventuras detectivescas e. novela judicial-legislativa f. ficción cientifizante María Eugenia Sáez p.d. creo que la voy a empezar en un híbrido de 3 subgéneros

Gustavo Valle
9 de diciembre, 2010

Muchas gracias a todos por leer y comentar. Escribir en caliente sobre estos temas es un asunto riesgos y estimulante pues suele hacerse sobre un montón de incertidumbres. Veremos qué nuevos episodios arroja esta interesantísima telenovela híper moderna. Saludos y hasta la próxima!

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