Artes

Me cenas, me almuerzas, me desayunas

Aquiles Báez: reflexiones sobre el mecenazgo artístico y la autogestión cultural

Por Aquiles Báez | 25 de Septiembre, 2010

Empiezo a escribir este artículo motivado por el desconocimiento que he observado del ciudadano común sobre el financiamiento del mundo cultural. Para liberar un poco el stress que le produce la supervivencia económica a los artistas, han surgido a lo largo de la historia los llamados “mecenas”. La palabra mecenas viene desde los tiempos de la Roma imperial cuando el noble romano Cayo Cilnio Mecenas, consejero de César Augusto, velaba por el bienestar de los artistas. El término se entiende en la actualidad como aquella persona o institución que financia a un artista, un escritor, un deportista o científico, para que desarrolle su arte u oficio, sin otra satisfacción que se produzca el trabajo del “meceneado”. Es como una suerte de padrino en términos criollos .

Existe el mecenazgo individual, el corporativo, y el de las instituciones del Estado para generar cultura y financiar la actividad artística. Los canales regulares del arte están secuestrados por la mediocridad, por eso vemos como se vende el vacío disfrazado de cultura. Por eso es que los artistas de calidad, que no dependemos del marketing sino del trabajo constante de ser creadores día a día, estamos fritos. Es muy difícil en este mundo contemporáneo surgir como artista sin tener una plataforma que te soporte. Porque, o uno se promociona para vivir o uno vive para promocionarse. Entonces, de repente, así como de la nada, como de sorpresa, surge un tipo que cree en lo que tu haces, y que no quiere ponerte a “matar tigres” sino que seas artistas y que desarrolles tu arte lo mejor posible, muchas veces hasta de forma anónima. Ese es un mecenas, me desayunas, etc.

Vivimos, como lo plantea Marc Augé, en “la superabundancia”. Augé plantea que nuestro mundo contemporáneo está basado en un exceso de todo. Los valores han cambiado, el sentido comunicacional se ha transformado en mecanismos de mercadeo mas que de comunicación entre los seres humanos. Ese pensamiento disociado es la superabundancia. En lo artístico, esto estaría plasmado en que se espera más el reconocimiento que el conocimiento. Con esta “superabundacia” se le da más importancia a la oferta y no todo es de calidad; y es el marketing, dada la falta de educación de las masas, lo que termina imponiendo lo que se vende. Los artistas de verdad pasan trabajo para desarrollar el arte que plantean. La gente se emociona cuando ve cosas como: la gran feria del arte, los cuadros de 500 a 350, etc., como si el arte fuera la acción de un remate, como si tuviera una valor monetario, como si fuera una mercancía o producto burdo y no se entendiera al arte como una consecuencia del conocimiento intelectual, lo cual hace su valor incalculable.

Quizás en nuestro país nunca ha estado muy claro el rol del mecenazgo y tampoco se ha planteado una verdadera autogestión cultural. Estimulando y apoyando a la cultura aportamos algo importante a la educación de nuestro entorno, que es el de nuestros propios hijos. Estaríamos generando una fuente de desarrollo cultural. No puedo creer que ningún padre piense en embrutecer a sus hijos, más bien creo que su deber es apostar por una mejor educación. La desidia nos lleva de cabeza y nos hace cómplices del ese vacío engendrado por la inmediatez mediática y por la ignorancia.

En países con más “desarrollo”, el capital que llega a la cultura proviene de recursos privados o de instituciones del estado que funcionan como entidades privadas. Este es el caso de Estados Unidos. Para hacer un ejemplo de esta analogía, El Carnegie Hall, El Metropolitan Opera House en Nueva York, El Walt Disney concert hall en los Angeles, etc. son instituciones privadas que dependen del financiamiento privado. Para esto se hacen eventos y se establecen mecanismos como el patrocinio de sillas, además de patrocinios individuales y corporativos. Según cifras suministradas por “National Endowment of Arts”, en los Estados Unidos la mayoría de los ingresos de las organizaciones artísticas provienen de la filantropía de personas naturales, empresas o fundaciones privadas y solo 13%, proviene del presupuesto público, teniendo un alto porcentaje, mas del 50% que viene de los mismos consumidores.

Por otro lado está la visión de un Estado todopoderoso como ocurrió en países como Rusia con el Teatro Bolshoi, en donde el costo de la cultura era tradicionalmente soportado por entidades gubernamentales. Es interesante ver que ha pasado después de la caída del muro de Berlín, en donde instituciones como “El Bolshoi” entre otras, pasaron a ser una suerte de estructura hibrida entre una entidad pública y privada. Para sobrevivir han adaptado un sistema de donaciones, como sucede en cualquier teatro del mundo “capitalista”. Recuerdo haber conversado con amigos de la Alemania del este, que me explicaban las diferencias de los dos sistemas, las ventajas y las desventajas de uno u otro. Lo cierto es que el acceso a la cultura después de la caída del muro se ha hecho cada vez más elitesco y la gente siente que hay que cambiar el sistema por algo intermedio. Creo que hay que crear plataformas para darle un sentido democrático a la cultura, y ésta es un derecho de todos. Por otro lado y para preservarse en el tiempo y no ser un trabajador al servicio del estado que cambie sus oficios cada vez que hay un cambio de gobierno, el cultor no debe depender de un carnet político sino de sus propias habilidades.

Veamos las realidades de países con estructuras y problemas similares a nosotros. Brasil ofrece el sistema más interesante que conozco, una suerte de sistema mixto. Los Brasileños tienen una ley de mecenazgo artístico que funciona desde 1993. A partir de los beneficios fiscales se genera una inversión cultural, que es de proporciones inimaginables, se creó una plataforma cultural que es envidiada por naciones hasta del mundo del llamado desarrollo. En Venezuela teníamos una ley similar derogada en el gobierno de Caldera. En Chile, existen leyes que promueven el mecenazgo artístico a través de beneficios fiscales para la las empresas que aporten dinero a la cultura. Argentina es un país de cual podemos aprender, en donde el artista ha entendido que tiene que fajarse y generar su propia forma de subsistencia, con todo un circuito fabuloso de teatro y actividades artísticas. En Colombia hay toda una interesante red de festivales. A partir de la autogestión cultural se ha creado un mercado interno muy interesante, hecho realmente con las uñas, que le da una oportunidad al espectador de ver una escena de calidad.

Hay mucha tela que cortar. En Venezuela la mayoría del presupuesto cultural proviene del Estado. No tengo las cifras exactas, no son fáciles de conseguir. Tampoco es que el estado no sea un ente generador de cultura, es importantísimo que lo siga haciendo, sino que es importante la autogestión. Para mi la función del Estado tiene que seguir siendo de un ente generador de ideas y patrocinador de cultura. Por otro lado en nuestro país es muy poca la inversión privada en la cultura .

Veamos la otra cara de la moneda. Cuando hacemos un evento cultural en Venezuela, y nos arriesgamos a irnos por la boletería, a penas se cubren los gastos, además que los patrocinantes cada vez son menos, y los costos son cada vez más elevados. Acá a todo el mundo le encanta la palabra: “Gratis”. Por eso no existen las figuras de promotores que se arriesguen a hacer eventos, dadas las pérdidas. Lo que hace que el circuito rotatorio sea muy pequeño y prácticamente todo se gesta en Caracas .

Mi posición es que la cultura tiene que satisfacer las necesidades de crecimiento intelectual de toda la población, no puede quedarse tampoco para satisfacer el ego de unas minorías con capital económico, ni puede ser destinado solamente a las grandes ciudades, ni tampoco puede ser una consecuencia populista . Ahora, para la subsistencia, nosotros los artistas necesitamos de una plataforma economica de la que podamos vivir, medios de subsistencia para así poder generar un aporte al desarrollo cultural que todos deseamos, porque sucede con mucha frecuencia que muchos artistas dejan el medio por necesidades economicas. Una forma de conseguir este financiamiento es si realmente la boletería funcionara para el artista.

Por eso es importante ver otras realidades y establecer parámetros de cómo podemos cambiar una realidad a partir de la acción de cada uno de nosotros. Podríamos empezar por entender que los conciertos, otras de teatro, piezas de danza, etc. tienen un costo y hay que pagar por ellos, como sucede en cualquier parte del mundo. En lo personal sólo se cuantos “amigos” tengo cada vez que hago un concierto, porque los verdaderos panas pagan sus entradas o hacen un esfuerzo por hacerlo, en cambio uno como artista recibe cualquier cantidad de llamadas de los supuestos “amigos”, diciéndote cosas como:

— Epale Aquiles , que de tiempo……

— Si, ¿como esta todo? ( respondiendo sin tener la certeza de quien me esta llamando, ni como consiguieron mi teléfono o email)

—Sabes que me entere que tienes un conciertito, y quería saber si no tienes un par de entraditas por ahí para mi….

Es duro cuando sabes que la misma persona que te llama para pedirte esas entradas, paga lo que no tiene cuando vienen artistas extranjeros. Casi todo el mundo piensa que los artistas somos una élite bañada en dinero y privilegios, cuando nada puede estar más distante de eso es la realidad. Por eso cuando pagamos una entrada se está apoyando no sólo a un evento, sino a la continuidad de la cultura en el país. Vivimos en una constante contradicción. Pero cada uno de nosotros puede marcar la diferencia, entendiendo que hay que fomentar las artes para el “de esa rollo” de nosotros, no tener el “—rollo de esa”, desidia que nos carcome. Una alternativa es generar patrocinios pequeños, como hay en otros lados, que la colaboración de muchos patrocinantes individuales se geste un mejor panorama cultural. Luego están los patrocinios de marcas y las fundaciones. Sería ideal que tuviéramos planes de becas o bolsas de trabajo, para que los creadores puedan cubrir sus gastos mínimos. Imagínense un bufete de abogados o una clínica privada con una bolsa de trabajo para un artista. Piénselo, medite un segundo al respecto, y plantee ideas de lo que se puede hacer para incentivar a la actividad artística en su entorno, quizás usted no lo sabe pero puede marcar la diferencia. Reitero: es vital para que la cultura no muera que alguien se interese y financie a los artistas. Por eso cada vez que voy a buscar patrocinio le pregunto a los posibles patrocinantes: ¿me cenas, me desayunas o me almuerzas?

*******

Bibliografia

— Artefactos del Olvido, Adriana Gonzalez Lozada http://www.artefactos-del-olvido.blogspot.com/

— Los “No Lugares” Espacios del Anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Marc Augé, Gedisa Editorial 1992

— “Artist in the workforce”. National Endowment for the Arts. www.nea.gov

Aquiles Báez 

Comentarios (22)

Ángel Sanabria
25 de Septiembre, 2010

Buenísimo! Como ya nos tienes acostumbrados, por lo demás… Estás haciendo una invalorable labor de crónica, investigacion y reflexión sobre nuestro ser y acontecer musical como venezolanos, que ni te digo… Es todo un privilegio poder seguir “en pleno desarrollo” lo que vas produciendo con tus escritos. Bueno todo esto es sólo para darte un caluroso saludo y manifestarte mi contento por tan sabrosos y bien documentados artículos!! Un abrazo de pana desde Maracay!!

LUIS RENGEL
25 de Septiembre, 2010

EXCELENTE ARTICULO DEL AMIGO AQUILES BAEZ. ES IMPORTANTE TENER CLARO QUE EL ARTE, LA CIENCIA Y LA CREATIVIDAD CULTURAL EN GENERAL NO EXISTEN PER SE, SINO QUE REQUIEREN DE TODO EL APOYO NACIONAL. PERO ESO SI, QUE TAMBIEN SE GARANTICE SU TOTAL LIBERTAD DE GESTION, SIN ENCAJONAMIENTOS IDEOLOGICOS.

MILAGROS ROSARIO
25 de Septiembre, 2010

SIN DUDA ALGUNA SIGUE SIENDO LA CULTURA “LA CENICIENTA”,PERO NO LA DEL CUENTO QUE LOGRA SU PRINCIPE AZUL…MUCHOS SON LOS ARTISTAS QUE HOY DIA PASAN UN TRAGO AMARGO,PERO ME PREGUNTO PODRÁ VENEZUELA ALGUN DIA MANEJAR CON UN CRITERIO CLARO EL MECENAZGO?… SIGO PENSANDO QUE DE NO APLICAR LA AUTOGESTIÓN , LOS ARTISTAS Y LAS INSTITUCIONES CULTURALES NUNCA DEJARÁ DE SER “CENICIENTAS” . MI OPINIÓN MUY PARTICULAR-

Aquiles Baez
26 de Septiembre, 2010

Milagros, es muy certero tu comentario. Pero tenemos que buscar la forma de como encontrar un príncipe así sea verde, anaranjado, morado o en definitiva tan solo un príncipe. Por otro lado la autogestión es un mecanismo que proviene de tener una mejor educación, tanto moral como de conceptos. Un Lincoln Center, o un Carnegie hall o en Brasil las instituciones llamadas Sesc no son precisamente una cenicienta, hacia allá pienso es donde debemos apostar. Si no nos ponemos las pilas todos la cultura en Venezuela lo que va a ser es una “cenil cienta” aunque mas bien “sienta cenil” que es como una viejita sentada. Por eso hay que ser creativos y abrir un espacio desde la positividad y no desde la negativa. Hay que seguir abriendo caminos y seguir hacia adelante.

Raymond
26 de Septiembre, 2010

Usted, amigo Aquiles tiene razón. yo con mi arte he sido poco afortunado, cuando tuve una fundación y le pedía al Estado a través de sus instituciones, las que daban financiamiento, me daban dos tres por ciento de lo que pedía y necesitaba. Terminaba pagando una letra, comiéndome aquella limosna… por otro lado es un contrasentido que una nación como USA gaste anualmente más de 850 millardos de dólares para financiar guerras que sólo traen muerte y destrucción. !Paradigmas!, no sé si me cenas.

Aquiles Baez
26 de Septiembre, 2010

Raymond tiene toda la razón con ese absurdo del gasto bélico, esos hombres que piensan así, que hay que crear guerra, muerte y destrucción sin duda alguna son mas bien unos “me cenarios”, y no es que cenan alemanes por lo de arios, es que se cenan a la humanidad en nombre de la paz. Pero vuelvo al mismo principio que hay que seguir luchando no solo para tener unas mejores condiciones como artistas sino para tener un mejor país.

Maripili Salas
26 de Septiembre, 2010

Cómo se añora a los Medici

mariana tamaris
26 de Septiembre, 2010

esta buenisimo aquiles, me encanta que ademas hayas usado tu sentido del humor para hacer esta valiosa reflexion!, es asi como aportamos lo que creemos es lo mas logico.. el problema creo y dilema es que tan objeto de consumo es el arte que hago?.. en la danza es distinto pues es un acto realmente efimero.. si no fuiste a a funcion te lo perdiste.. y para siempre.. en el teatro queda la obra que se puede publicar y leer, en la musica esta el disco, en las artes plasticas los objetos.. es decir que me encataria si pudieramos disertar sobre eso,.. amo tu musica y lo sabes, tuve la hermosa oportunidad de trabajar contigo y eres lo maximo (salvo los chistes malos. jejej) , pero la pregunta seria en que se diferencia un disco de un artista de cualquier otro objeto que se adquiere en un tienda?.. lo que quisiera saber en realidad es que este gobierno se hiciera esta pregunta; cual es es el valor del arte y quien lo determina.., estoy realmente en desacuerdo con que las funciones en unearte sean gratis!!,o que los conciertos de artistas internacionales sean impagables por la mayoria!, equilibrio insisto…te quiero

Aquiles Baez
27 de Septiembre, 2010

Mi querida Mariana. No puedes subestimarte, ni puedes subestimar al arte al cual le has dedicado tu vida: la danza. Tu eres una diosa del baile contemporáneo, y estoy orgulloso de haber trabajado contigo. Se que la danza es un arte efímero, de la misma forma que cualquier actuación en vivo, pero queda la imagen visual y grabaciones en video que es a forma de preservar ese momento así como una grabación para un músico. En cuanto al Sr. Gratis, funcionaria si alguien pagára los costos de los artistas. Hay que ingeniársela y buscar la forma de como generar un espacio que nos favorezca a los artistas, para no quedarnos con el señor antes mencionado( Gratis).Referente al problema de los conciertos de los artistas internacionales no es que sean impagable, creo que el problema de fondo es como generar un medio para que puedas vivir del arte al cual le has dedicado tu corazón, tu alma y tu espíritu, he incluso que tengas un ingreso decente para que cuando quieras y no cuando puedas vayas . El ser artista de verdad, implica mucho amor por lo que uno hace. Hay que seguir generando ideas desde ese amor, para tener una estructura cultural mas balanceada. Se que amor con hambre no dura, por eso hay que seguir adelante. Creo que el punto medio es importante, hay que ser vinculantes , así convencer a patrocinantes, involucrarlos . No es fácil pero hay que seguir. Creo en tu talento, así como en el de todos los que hacen que nuestras ciudades a pesar de todo tengan una mirada diferente.Gracias por eso y amar a lo que haces.

mariana tamaris
27 de Septiembre, 2010

gracias bello por las flores!en realidad amo lo que hago: el movimiento… ahora desde mi nuevo espacio te digo.. todo esta por verse y tengo fe en que tendremos cada vez mas un lugar digno.. pero hay que unirse en algo… cada quien batallando solito tratando de conseguir un mecena o un contrato un principe o una gira que se yo.. por ahi nos iremos perdiendo cada vez mas.. no se.. digo yo.. y seran mas afortunados aquellos quienes lo consigan y el resto?…

Julio Betancourt
28 de Septiembre, 2010

Apreciado Aquiles, Pienso que en el mundo hoy (no sólo en Venezuela) el gran mescenas es el mercado, es decir, la demanda de consumidores. Y el mercado, por su propia naturaleza, segmenta y crea nichos, lo cual muchas veces atenta contra la integración, y contra lo creativo, lo experimental y lo arriesgado. Leo detenidamente todos los artículos que escribes en Podavinci porque los considero una fuente de sabiduría, y he visto como insistes en la mediocridad existente en nuestro actual consumo cultural. Al respecto considero que los mecenas de la antigüedad eran gente culta, pero en la actualidad los grandes mecenas son los mercados, formados por masas segmentadas de gente. Y las masas son en principio mediocres, a menos que exista un nivel educativo general en la sociedad que haga más sofisticado el consumo de esas masas. Sin embargo, nuestra sociedad no se caracteriza por tener un alto nivel educativo, lo cual hace difícil salir de la mediocridad a través del mercado. Si tampoco contamos con políticas públicas que apoyen la cultura, el camino al desarrollo cultural se hace aún más difícil. Sin embargo, estoy de acuerdo contigo que se puede romper este círculo vicioso. Me pregunto cómo los artistas pueden hablarle (desde el arte) a la cultura pop de masas que reina en el país, con el fin de dejarla en evidencia, para mostrarle al público lo castrante que puede ser. Creo que esto es importante, y para ello hay que aprovechar el uso de los nuevos medios, las redes sociales, etc. Yo comparto contigo la idea de que no conocemos nuestra cultura y nuestra historia, y por lo tanto no la valoramos. El reto es cómo hacer para darla a conocer con todas sus bondades. El sistema educativo te vende a un Bolívar y un Páez que fueron militares y políticos, pero no se explaya en dar a conocer la obra y aporte de Teresa Carreño o Andrés Bello. En mi opinión, el común de la gente piensa que la música venezolana es rudimentaria, y no conocen la riqueza que tiene y que cada día crece más. Entonces sólo buscan escuchar la música de afuera (y pagar miles de BsF en conciertos) para sentirse parte de una modernidad global. Creo que esto es parte también de esa incomprensión que significa ser venezolano. También creo que sólo podemos entrar en la globalización dignamente y de “tú a tú”, con un sonido propio y un conocimiento de nuestros valores. Yo tengo 29 años y la verdad no soy un gran conocedor de nuestra música y nuestra cultura, pero siempre me ha apasionado tocar el Cuatro desde que estaba muy pequeño, y la música venezolana que se está haciendo en la actualidad me reconforta demasiado. Te confieso que hace poco descubrí lo que fue “La Banda Municipal” y estoy impresionado al escuchar la calidad musical que ya se lograba con la música venezolana contemporánea en los años 70. Sin embargo, eso no forma parte del imaginario colectivo de los venezolanos. Sé que el esfuerzo que hacen ustedes los músicos es inmenso y por ello necesitan el apoyo de nosotros, el público. Y creo que debemos buscar maneras creativas de contagiar con la música y crear cultura. Si, tal como dices en el artículo, hay una minoría con capital económico que ejerce cierto mecenazgo pero sólo para alimentar su ego, debemos comprometerlos entonces con el desarrollo cultural de aquellos que no gozan de los privilegios de élite. Yo sueño con que la MAU se escuche en todos los medios de comunicación, y que en los barrios se versione A mis hermanos. Algo que me gusta mucho de la MAU, es que la veo como esa modernidad que le canta (o más bien le toca) a nuestras raíces, a nuestra historia, a nuestras diversas culturas que no se han podido manifestar porque hemos asociado desarrollo con cultura europea o norteamericana. Yo creo que mucha gente en el país siente añoranza al no ver reconocidos los valores de sus antepasados en la cultura nacional (la cultura que se vive cotidianamente). Y no tengo nada en contra de las grandes culturas occidentales (más bien mucho que agradecerles), y considero que somos nosotros quienes debemos conocernos y descubrir cuánto valemos. En mi opinión, la MAU rema en ese sentido. No quiero ser utopista, ya que entiendo que es una proeza en sí misma el hecho de producir y vender un CD u organizar un concierto que no dé pérdidas. Pero sí creo que debemos buscar mecenas (aquí y en otras latitudes) que financien el diálogo cultural de Venezuela, el cual pasa por conocernos (educación) y reconocernos en nuestra diversidad (histórica y actual), y luego cantarnos, y entendernos. Estos mecenas deben estar comprometidos y entender su papel desde el comienzo: (1) permitir que los músicos puedan ir más allá de los límites que establecen los mercados, (2) contrarrestar los efectos de la ausencia de políticas públicas, y (3) vencer las imposiciones generadas por las adhesiones políticas que en ocasiones se le exigen a los músicos. Gracias nuevamente por propiciar este diálogo. Te respeto y aprecio. Julio Betancourt.

Aquiles Baez
28 de Septiembre, 2010

Compadre Julio, me parecen muy interesantes y certeras tus observaciones. Es cierto que el gran mecenas contemporáneo es el mercado, sin embargo es una estructura llena de tantos intereses que la aleja del sentido democrático que en teoría este tiene. Por lo que deben crearse mecanismos paralelos que tienen que depender de figuras tan sólidas como el estado, y a través de éste generar incentivos fiscales para que la inversión privada no se quede en el populismo de darle pan y circo a las masas. Debería ser vital para el mundo contemporáneo la educación que la mayoría de la población alcance un nivel de preparación elevado, pero la verdad es que no es así. . Es un mundo con una visión disociada de la realidad, por eso hay que seguir trabajando e insisto, hay que se seguir luchando contra la mediocridad. Acá en prodavinci vi esta videoconferencia que es fabulosa ” Las escuelas matan la creatividad, por Ken Robinson” , que se las recomiendo a todo el mundo que la vea. El problema de la educación no es solo de Venezuela, es mundial. En Nueva York me contaba una amiga que trabajaba en un programa de artes en las escuelas publicas de esta ciudad, que súbitamentamente fue eliminado porque a la junta de educación les pareció esto que no era importante . Reitero lo mas interesante en cuanto a sistema basado en oportunidades, calidad y apoyo a la cultura es el sistema implantado por Brasil llamado ley de mecenazgo artístico. Tiene que haber voluntad y ese el llamado a seguir trabajando, por supuesto hay cosas que no se le pueden echar la culpa a mas nadie sino a nosotros mismos. Hay que seguir creyendo en las ideas y me remito a Simon Rodríguez, quien era un personaje de avanzada muy adelantado a su tiempo: “Inventamos o Erramos”

Kira Kariakin
28 de Septiembre, 2010

Yo creo mucho en la autogestión y también creo que no hay que inventar el agua tibia en cuanto a modelos de patrocinios, mecenazgos, apoyos cunaod hay experiencias exitosas en otras partes, como Brasil. Me parece muy interesante lo que dices de Brasil pero no sé si esté en la realidad que este gobierno promueva una ley de mecenazgo cuando eso creo que le sonaría a “oligarquía”… Ahora yo te propondría crear una sociedad de amigos de los artistas… o del arte, la cual viva de aportes de asociados, miembros y patrocinantes, un tanto a la manera en que muchas fundaciones se financian en Estados Unidos y Europa y que en una escala de aportes que pueden ir desde el costo de una comida sin tragos en Caracas (unos 250 bf), hasta el costo de una entrada de concierto de artista extranjero (1600 bf) o más, la gente se asociara recibiera noticias de los artistas miembros, descuentos en sus discos, libros, entradas, etc… No veo porqué no podemos todos ser un poquito mecenas o quizás ni eso sino meriendas pero disfrutar de los espectáculos parcialmente financiados con estos fondos y que a través de boleterìa etc recuperen un porcentaje. Por supuesto alguien tendría que diseñar el modelo administrativo que funcione, tendría que haber una estructura organizativa, una administración férrea y una gerencia sagaz. El comienzo serìa algo duro pero fijándose metas de un par de años podría ser un sistema que funcione. Hay varias instituciones culturales que podrían afiliarse como el Ateneo, Trasnocho, Teatrix, Corp Banca etc para los descuentos, en fin es cosa de organizarlo. No sé. Te dejo esa idea porque si hay alguien que pudiera promoverla y motorizarla de la forma correcta eres tú.

Sofia Rei
28 de Septiembre, 2010

Tan cierto y acertado tu articulo, Aquiles. Como musico, entiendo perfectamente la preocupacion, y la comparto. En Argentina lamentablemente la costumbre es hacer todo a pulmon. Son muy pocas las veces que desde lo privado se apoyan emprendimientos artisticos interesantes y de relevancia cultural. Y el estado, dependiendo el gobierno de turno, impulsa lo que le conviene, y a los amigos y contribuyentes politicos, y no necesariamente aquello que realmente tiene valor artistico. Las oportunidades para los artistas son escasas y asi es como mucha gente (si es que tiene la posibilidad) decide irse a Estados Unidos o a Europa para desarrolar su carrera. Muy triste.

Dimar
28 de Septiembre, 2010

La labor del mecenas supone por tradición el apoyo al artista independientemente su nivel o “calidad” sustentados sobre la simple base del gusto. Asi aunque recordamos a los famosos mecenas de la historia por haber apoyado a mentes prodigiosas en su tiempo, lo cierto es que ellos mismos apoyaron de la misma manera y muchas veces con ciertas preferencias a otros talentos no tan brillantes e incluso a otros seres de talento dudoso. Y es que quien asume el rol de mecenas de manera responsable y no como una simple asignación, debe poseer el talento del visionario, y la creencia inequivoca en la potencialidad del hombre, de allí comienza una carrera basada en talentos y potencialidades que dentro de un cinetismo muchas veces yuxtapuesto se va por encima de caprichos y deseos por recojer la recompensa del proceso creativo. Es allí donde el mercado occidental lejos de comportarse como un mecenas se convierte en un depredador de la labor previa del mecenasgo, fustrando y troncando la evolución creativa de aquellos quienes no se sometan a saciar el hambre inmediata de quienes consumen lo que se les ha acostumbrado a vender.

Corbu
28 de Septiembre, 2010

Me parece que la boletería sí funciona para financiar y hasta para obtener ganancias, solo hay que ver que como se mantienen en el tiempo obras como “Tania en pelota” u “Orgasmo”.

Por otro lado es imposible pretender montar o producir obras maestras todo el tiempo, hay que sacar la cuenta “cuántos pastelazos en la cara cuestan un Ciudadano Kane” y, humildemanete a partir de allí, autofinanciarse.

Aquiles Baez
28 de Septiembre, 2010

Para mi amiga Kira, me parece que tu idea es fabulosa, algo que se ha hecho en muchas partes del mundo con éxito. Hay que ser creativos , explorar, inventar. Mi amigo Corbu tengo que comentarle que de hecho hay espacios ganados en donde funciona la boletería hasta cierto punto, pero no puedes vivir de eso por mucho tiempo, además que lo que hace grave la situación es la falta de circuitos en el interior del país. Tengo una amiga en Argentina que tiene un show montado desde hace dos años y ha recorrido todo su país con giras y vive muy bien de eso. Si nos vamos a la taquilla sin patrocinios es imposible hacer una gira de nada en Venezuela. En lo personal he hecho el intento de abrir un mercado interno, y siempre he terminado con mas gastos que ganancias, no una sino varias veces lo que me da la autoridad de hablar en primera persona. Recuerdo en Barquisimeto hacer un concierto que el sonido costo dos veces lo que costaría en Caracas y los micrófonos eran de esos que suenan: “Guapo doble con queso”. La gente que hace los servicios para los artistas en el interior, abusa porque probablemente no tiene otro evento hasta el mes que viene y definitivamente no hay infraestructura y reitero creen que nos estamos boleando y nada mas lejano a eso. Entonces ¿Que hacemos?, hay que crear espacios, circuitos, organizarnos, juntarnos, hacer colectivos de músicos, teatreros, cineastas, pintores y gente del arte en general. Hay que hablar decir las cosas y platear ideas que fortalezcan la cultura. Mi amigo Ditmar tiene razón en que muchas veces los posibles mecenas no son del todo preparados y uno depende de los gustos de estos. En la historia Mozart se fastidio de todos los príncipes, duques , etc. que usaban su talento para satisfacer su ego, así es que decidió hacerse agente libre. Sin duda alguna pasó mas trabajo que “Bruce Willis en duro de matar”, pero se dedicó a hacer la música que pensaba debía hacer y fue un autogestor . Creo que la boletería bien entendida, con circuitos, clínicas sobre arte, clases en general podrían ser espacios alternativos para los artistas .

Alejandro
28 de Septiembre, 2010

Maestro excelente cronica, creo que son necesarios estos espacios para el dialogo, ademas que ha resultado muy divertida. Claro el dialogo entre los sectores publicos y privado nunca ha sido muy claro en materia cultural y mucho menos en cuanto a la participacion mixta en el ambito de la cultura. Pero como dice maestro hay que seguir trabajando para mejorar las condiciones de nuestros artistas.Gracias!!!!

Rubén
1 de Octubre, 2010

Tenemos un problema de espíritu, compramos un CD quemado para no pagar, nos encanta la palabra gratis, cierto. El artista come y eso es un trabajo, crear, no se le valora y surge el juega vivo, lo criollo. La industria no ayuda porque prefiere rostros bonitos, cuerpos delineados, ventas grandes, en fin, es la ley del mercado. Se privilegia la ganancia sobre la calidad, como dice Rubén Blades “Un buen artista debe tener el mismo derecho que tienen las estrellas de cartón creados en laboratorios de mercadeo y publicidad”. El financiamiento es importante pero la difusión más porque si tu haces las cosas desde lo honesto, sincero y con talento a la gente le va a gustar y lo va a demandar, pero lamentablemente eso no ocurre (la difusión)suerte hermanito! Eres un maestro.

Aquiles Baez
2 de Octubre, 2010

Bueno saludos a todos los que han escrito por esta vía y a los que lo han hecho por de modo personal como facebook o email o que me han llamado para discutir sobre el tema. Lo importante es generar una alerta en mucha gente que desconoce del tema me encanto este comentario venido de Rubén Blades a través de otro Rubén “Un buen artista debe tener el mismo derecho que tienen las estrellas de cartón creados en laboratorios de mercadeo y publicidad”. Creo que tiene que existir un método donde se pueda no solo generar una real democracia en el mundo de la cultura, sino hacer un llamado de atención, que muchas cosas dependen de todos y que nosotros podemos cambiar la historia con nuestras acciones. Una vez mas gracias, ustedes me dan motivos y fuerza para seguir escribiendo.

simón
5 de Octubre, 2010

Te felicito por el coraje de publicar este articulo ya que todo lo que expresas en el, refleja la realidad de los que vivimos de hacer música o de los que así mismo viven del arte en general.te digo sinceramente y como músico que los que manejan la cultura no tienen ni la más minima idea de lo que debería ser gestión cultural en Venezuela, pudiendo tomar ideas de otros paises en cuanto a la gestión misma.Finalmente,no hay arte si no están los artistas eso,si que es así.

mamifunk
20 de Noviembre, 2010

Como siempre no nos embarcamos con tus artìculos. Mi profesiòn està muy lejos de la del artista pero soy una melòmana empedernida y admiro a mis mùsicos venezolanos por sobre todas las cosas. En eso de los mecenas, en alguna oportunidad yo pretendì ser una humilde mecenas de una orq. Sinfònica y quê curioso!no pude por mi sino porque no habìa ni hay forma de que los directivos de la misma se comuniquen con el pùblico que los quiere al menos oir en vivo. Allì pues creo que tambien esta el problema de parte y parte y pienso que hay que aprender, Estoy de acuerdo con lo de los pequeños patrocinios y algo prepagado como por ejemplo en el baseball, los abonos. Uds que estan en ese mundo, sugierannos a los otros mortales como podemos ayudar a su financiamiento y nos convertiremos tambien en protectores de sus talentos. Aquiles, ahora mismo estoy “pegada ” con tu 2do disco con el otro Grandioso Aquiles Machado y Cardenas y dejame decirte que dentro de mi conocimiento aficionado me parece excelente, alucinante el arreglo del bolero Imprevisiblemente, la voz de Machado solo comparable con Sadel y los solos de violin de Cardenas y tu guitarra se conjugan en una melodìa que llega al corazòn y nos da tanta felicidad!!!!. Felicitaciones por esos 2 discos, el de la Patilla el dedicado a tu mami, por tus sugerencias en este ùltimo artìculo y sobre todo por tu humor que tanto nos alegra y relaja. Gracias Maestro!

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