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Actualidad

¿Hacerse la dura funciona?

El consejo de siempre es que la mujer se haga la difícil, la imposible. Que así caen rapidito todos los hombres a sus pies. Pero, ¿caen?

Por Ángel Zambrano Cobo | 30 de Julio, 2010
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“Espera a que él te escriba, marica. Ni lo mires, no lo saludes cuando se conecte, baila con otro toda la noche. Date tu puesto y hazte la dura. Ya verás que no se te despega. Que te lo digo yo, marica”.

Que te lo dicen todas. El arte de hacerse la dura se recomienda, se insiste, se hereda, se aconseja y se obliga entre las filas femeninas con disciplina y amor a la camiseta. Hasta se consiguen las más activistas que lanzan sus mandamientos a la web. Aquí, una fanática explica, en inglés, cómo hacerlo en siete fáciles pasos.

Y por todos los rincones de Internet se encuentran foros, preguntas y respuestas. En www.zancada.com, un blog de “cosas de minas”, Jo M pregunta a sus compañeras de lucha: ¿Sirve hacerse la difícil? Y en Preguntas Yahoo!, Fantastic! escribe así: Es bueno hacerse la difícil y darse su importancia? La mayoría responde que sí, que claro, que plomo, que pa’ encima.

Pero, ¿sí se queda pegado el tipo? ¿Sí persigue y persigue a la difícil presa? ¿Sí sale victoriosa la difícil dama? ¿Qué tan dura hay que hacerse en eso de hacerse la dura?

En 1973 un equipo de investigación de la Universidad de Wisconsin se preguntaba exactamente lo mismo. Y cómo hacer, además, para tornar “científica” una cuestión tan absolutamente subjetiva.

No tardaron demasiado en dar con la respuesta y obtener el primer trabajo que medianamente respondió la cuestión.

A un grupo de jóvenes hombres solteros se les repartieron tarjetas que contenían la descripción de 5 mujeres también jóvenes y solteras. Las descripciones se parecían mucho, eran casi idénticas. La única diferencia era, justamente, la “dureza” de cada mujer. Cada una caía en una categoría distinta según su grado de “dificultad”: fácil de conquistar, selectivamente difícil de conquistar, siempre difícil de conquistar y sin información al respecto.

Los 71 hombres tenían que elegir, entonces, una candidata. A pesar de que en ningún momento hubo interacción cara a cara entre hombre y mujer, la investigación lanzó resultados esclarecedores: 5 se fueron por la fácil, 6 por la difícil, 18 por la misteriosa y 42 por la selectivamente difícil de conquistar.

Pero eso fue en 1973. Allá en Wisconsin, que ni siquiera sabemos bien dónde queda. Tropicalicemos, pues, la cuestión. Hagamos mesas redondas de café y cervezas con mujeres y hombres jóvenes, solteros y caraqueños. Focus groups clandestinos, que le dicen. Ruédalo.

Sí, cómo no

Carla dice que sí. Un sorbito del guayoyo y un que sí. “A veces sí, chama. A veces levantan más las mujeres que se las dan de las duras. Obviamente lo inalcanzable es más provocativo para un tipo y lo que más le cuesta es lo que más quiere. A veces si una se lo pone difícil se quedan pegados, dice. A mí me ha funcionado”.

En otra mesa en otra parte de la ciudad, Rodrigo pide otra cerveza y cuenta su parte. “Chamo, a mí me ha pasado. Llevo un año en eso. Es una tipa dificilísima, demasiado dura. Pero me enganchó, dice. Me enganchó y sigo pegao ahí”.

Risitas, recuerdos, no decir nombres de víctimas ni de victimarios. En eso anda cada focus group por separado. Dicen que sí, que dureza igual a atracción y seducción y ganas de. Axel Capriles, psicólogo social, lo plantea en términos más formales.

“Yo creo –dice – que dentro de las relaciones entre los sexos siempre hay un juego de poder, y seguramente el premio difícil de obtener forma parte de la búsqueda de todos los seres humanos. Y cuenta cómo en muchísimas mitologías y cuentos de hadas la doncella sólo puede ser conquistada tras una batalla con un monstruo marino o con un dragón que la tiene retenida al tope del castillo”. Lanza el clásico ejemplo de ello: la lucha de Perseo por conquistar a Andrómeda.

Y de los mares de la Antigua Grecia a la mesa redonda en Macaracuay, un pasito.

“Si ella se pone dura, pero tú sientes ese feeling y sabes que en algún momento determinado tú vas a estar con esa pana, tú te vas a quedar mal pegao y vas a seguir peleando por ella”. Así dice Daniel después de otro trago de su Pilsen. “Así mismo –insiste- Hagas lo que tengas que hacer, aunque te diga que no mil veces”.

Sí, pero no

Pero en seguida surgen los peros. Los matices de la dureza femenina. Alejandra mira a las demás y lo lanza: “Yo creo que hay un límite que si te la das de muy muy dura el tipo se ladilla y se va… Es muy de delgada la línea entre ser dura y ser insoportable”.

Y Carlos, como si la hubiera escuchado, pone el límite exacto. “Quince días hábiles papá. En esos quince días empieza el juego de quién manda mensajes primero, quién no. Y en esos quince días tienes que concretar algo. Si no pasó algo, no pasó. Estás perdiendo el tiempo y gastando plata, dice. Además, si se extiende mucho ese jueguito uno se fastidia”.

Así, los resultados de Wisconsin van agarrando color tropicaliente. El sociólogo Tulio Hernández describe el mismo equilibrio del que habla el estudio y los focus en términos culinarios. “En realidad –dice – creo que con la “dureza” de las mujeres ante el ataque masculino sucede lo mismo que con lo arroces y las pastas. Cuando les falta cocción quedan muy duras y son intragables. Tan intragables como cuando se pasan de fuego y quedan blanditas en extremo”.

Así pasa con las mujeres, sigue. “Las demasiado duras terminan ahuyentando a los seductores, especialmente a los impacientes, los vanidosos y a los inseguros. Y las demasiado blanditas también. Especialmente a los selectivos, los moralistas y a cierta raza de machistas extremos que se asustan cuando las acciones van muy rápido”.

Hernández que con sus arroces y sus pastas está en la misma página que los de los focus groups. Cada sexo por su lado diciendo exactamente lo mismo.

“La cosa está en encontrar un punto medio”, dice Kathy y las otras asienten. “Los extremos son malos: las demasiado fáciles no atraen sino para una noche y las demasiado duras creo que pasan por antipáticas y espantan a los tipos”.

Y Luis pone su ejemplo. “Al tú compartir con una chica unas horas tú determinas si te gustaría estar con ella a largo plazo. Pero si esa chica te da todo esa misma noche, la tachas de esa lista y vetas todo lo anterior. Dices que esa chama es sencillamente una jevita que te vacilaste y ya. Esa química especial puede perderse si la cosa se torna demasiado fácil”, asevera.

Idéntico a lo que opina Axel Capriles. “En casos de una sola noche –acota- , se busca algo muy fácil, de rápido acceso, no hay interés en la dura. Pero para una relación más profunda y establecida, más bien es desalentadora una persona que se abra demasiado rápido. Ahí el hombre busca una mujer que necesite algo de esfuerzo para conseguirla”.

Por eso, en Wisconsin sólo 5 de 71 eligieron la “fácil”. Por eso, en Macaracuay, todos descartan la que “te da todo esa misma noche”.

De pesca

Pero hay algo que no respondieron en 1973: ¿Cómo se logra esa tormenta perfecta? ¿Dónde está el punto medio entre lo demasiado fácil y lo imposible?

Capriles dice que el equilibrio depende de que, durante el cortejo, las mujeres lancen cambios de luces para que el hombre quede atrapado, sin otro remedio que perseverar.

Lo mismo opina Adriana. “Una tiene que ir soltando prenda poquito a poquito”, dice. “Siempre tirar cosas para que él esté seguro que sí. Anzuelos, ¿sabes? Un ratico sí, un ratico no. Y en eso andar siempre hasta que se concrete algo”.

Y Leo no podría estar más de acuerdo. “Chamo, sí. Los anzuelos que te lanzan… Un besito logra burda. Con un besito ya sientes que estás ahí cerquita de lograrlo”.

“O una mirada, broder. Una mirada engancha más que nada”, dice Armando. “No vale”, objeta Moisés. “A mí me engancha que a los tres días de habernos visto vuelva a aparecer con un mensaje de detalle, algo que sea ‘me acordé de ti’, eso a mi me engancha burda. Ver que la chama está pensando en ti”.

Y así miles de anzuelos. Las mujeres no los sueltan tanto como los hombres. Son más reservadas con sus recetas secretas.

Recetas archiconocidas por Tulio Hernández, quien también considera que en esa carnada yace la fórmula. “Hay un tipo de duras que a mí me parecen formidables. Son las que, cuando ven desfallecer al otro en su intentona, lanzan siempre un cable a tierra de última hora –una sonrisa perdonavidas, una frase ambigua, una mirada sensualmente piadosa- que le hace cobrar fuerzas al candidato para seguir en la larga maratón”, dice con aires de conocedor.

Y sigue Hernández, volviendo a sus ollas y sartenes: “Son las mujeres que por razones pedagógicas, y con el perdón de mis amigas feministas, me gustaba llamar en mis tiempos universitarios, ‘al dente’. Ni tan blanditas, que se te escurran entre los dientes, ni tan duras que te los partan. “Esas –concluye- son las más atractivas”.

Ángel Zambrano Cobo 

Comentarios (15)

miriam osorio
30 de Julio, 2010

Jajajajajajajaja “mujeres al dente” jajajajajaja.. la verdad es que esto es desde siempre, mi abuela se lo dio a mi mamá , ésta a mí y así seguimos….. ¿verdad? no hay fórmula…. alrevés es igual hasta cierto tiempo, luego la mujer cambia y se decide por el más “estable” y no por el más “duro”…una sonrisa para el fin de semana con este artículo, gracias

krina
31 de Julio, 2010

Ja ja ja! Que bueno constatar que ciertos comportamientos y debates acerca de ellos son eternos. Recuerdo una conversación que tuvimos una vez sobre esos temas con mi hijo mayor. En algún momento el chamo afirmó, casi indignado: “es que yo no me acuesto con cualquiera ni la primera noche, no soy tan fácil” y, entre carcajadas internas, entendí que los tiempos han cambiado.

MARIPILI
31 de Julio, 2010

Sabio artículo. “Al dente” jejejeje

luis
31 de Julio, 2010

Ese estudio y esas preguntas estan mal hechas ya que solo luego de la revolucion agricola es que cambio nuestra percepción sobre el sexo y la pareja, de cualquier manera eso no se cumple en todas las culturas, en la nuesrtra eso tiene mayor valor debido a varias causas. Los hombres, como bien dices aqui prefieren la que se lo ponga algo dificil, pero ¿a que se debe? creo que es debido a que si uno quiere formar una familia quiere tener una certeza razonable que los hijos que vamos a criar seran nuestro. una mujer que se horizontaliza rapidamente , lo puede hacer, o es mas propensa de hacerlo con otros, y por lo tanto, la probabilidad que tengamos y criemos los hijos de otro seran mayores, por lo tanto los costos, no cubren los beneficios. Otra razon que dio origen al amor romantico y de tener muchos pretendientes viene de la edad media, en los años 500 de nuestra era la calidad de vida bajo mucho, con la caida del imperio romano. Quienes mas sufrieron fueron las mujeres, ya que las infecciones y enfermedades por parir aumentaron exponencial y las mujeres se conviertieron en escasas en europa. y todos saben lo que pasa cuando algo se convierte en escaso. eso cambio la manera como los hombres y las mujeres se interrelaciónaban, las mujes optaron la estrategia de hacerse las duras, ya que sabian que con el tiempo y la oferta creciendo, encontrarian algo mejor. y por lo regular era cierto. Bajo esa situacion llegaron las cruzadas, mas que todo creadas para drenar la mayoria de hombres que no podian encontrar parejas, y ya estaban causando problemas, por esa razon. no habia suficientes mujeres para tantos hombres, y por supuesto se iban a las cruzadas con la idea del amor romantico, plasmada en las primeras obras de la literatura. y como el cortejo es algo gratificante para el ego de las mujeres (que carajo, para los hombres tambien) ellas persistieron en ese comportamiento, aun despues que las causas que le dieron origen no existian y tratan de alargar lo mas posible el cortejo, dçdandles esperanzas que podrian o no tener basamento. Entonces los hombres teniamos que aplicar contramedidas (asi es la evolucion) e internamente tenemos un tiempo en que puede durar el cortejo, el cual dependera de “lo buena” que este la tipa o de otros atributos que nos compense el tiempo. Una tipa que este buenisima y tenga mucho dinero y fama, valdra incluso un año. aunque podria seguir detras de nicole Kidmann un poquito mas. Otra que no este tan buena como nicole y tenga otros atributos que no sean tan deseables socialmente podria ser menos, dos semanas a lo sumo. Pero eso tiene otras variables, que son diferentes en todos tanto en las mujeres como en hombres (¿que tanto uno es deseable a las mujeres? ¿que tan deseable soy para los hombres?) un hombre muy buen mozo y mucho dinero sera menos propenso a esperar mas de una semana. con suerte. Ya que sabe que existen otras que estan esperando el turno. una mujer con alta autoestima y muy bella, se puede dar el lujo de hacer esperar a cualquiera, y si se cansa, existen miles que estaran esperando el turno. y aun hay mas, es sabido y se han realizado cientos de estudios sobre ello, que las mujeres cuando estan ovulando, son mas coquetas y mas propensas a ser infieles, si tienen parejas, o ser faciles si son solteras. Puede que se tenga la suerte de estar con una mujer en sus dias de ovulucion, ella puede ser dificil, ya que esta buena, pero uno esta en el lugar preciso en el momento oportuno, y tenerla, y luego salir pensando que era muy facil y obviarla. podria seguir poniendo variables. yo comoprofesor no hubiese aceptado un estudio como el propuesto en el articulo, ya que seria demasiado vago y las conclusiones no tendrian valor debido a la gran cantidad de variables, y por eso me parece esas preguntas una idiotez. pero despues de 5 cervezas y para seguir hablando pajita, esta del carajo. Pero todo eso es consecuencia de la revolucion agricola, el comportamiento sexual del hombre y la mujer durante mas del 98% de nuestra historia como especie es muy diferente, tenemos este debido a razones culturales y ecologicas

Belkis López
31 de Julio, 2010

Muy fresco este artículo y divertido, pero no por ello menos interesante. El tema da para muchas charlas y conversas entre panas, de uno y otro sexo. Sin duda que como dicen los expertos, lo difícil es un acicate para la conquista, pero todo tiene su limite, por supuesto. Si se pasan de la raya, el candidato o candidata(también es una estrategia para conquistar féminas) puede malinterpretar la señal, y desistir. El asunto como que queda bien definido y resuelto con esa expresión de Tulio Hernández, “al dente”, está genial! De cualquier manera, con la sabiduría y experiencia que dan los años bien vividos, creo que, cuando se trata de relaciones que se intenten a mediano o largo plazo, lo mejor es ser natural, auténtica y franca, sin imposturas de personalidad o de carácter, al final eso se cae por su propio peso, y el candidato, o víctima, como lo prefieran, se puede sentir estafado! Be yourself!

lucia alvarez
1 de Agosto, 2010

gracias! me rei del artículo. me gusta al dente, de parte y parte. el profesor “Luis” me dejo “interruptus” cuando inicia su participacion diciendo que la cosa comenzó con la era agrícola, habla como adulto joven contemporáneo, pero al final -aunque lo menciona- no me dice lo que sucedió, pues! ¿Que?, se lo dejamos a los historiadores esa explicación? bueno, de todos modos le agradezco la mención del tema para yo misma buscarlo en la “red”. de nuevo gracias a todos, es entretenido y actualizante el diálogo con los dedos y las energías mentales. chau!

Horacio Pietri
1 de Agosto, 2010

Muy buen analisis para una situacion que pasa actualmente por el tamiz de la superficialidad y lo rapido, lo inmediato.! no siempre lo bueno se hace esperar y las feminas de hoy saben que tiempo y dinero son una inversion que pocos se disponen a hacer cuando los intereses no son los mismos. A medida que se madura, estas cosas se cuecen a fuego lento, pero seguro, pues ya no hay tiempo para despediciar en frivolidades, y lo esencial es conocerse bien, para poder entablar algo en serio; la atraccion fisica, el feeling, y otras cosas establecen el puente que comunica en dos direcciones. Buena suerte para las duras o las que pretenden serlo, pero hoy corren tiempos dificiles y no todos juegan el mismo juego.

Luisana
6 de Agosto, 2010

Maravilloso texto! Comencé a leerlo con la esperanza de que la respuesta a esta pregunta fuera “NO”. Que triste que teniendo las mismas necesidades o casi las mismas (no se como son las de ellos)que los hombres, tengamos que postergar nuestro deseo por prejuicios y de paso sociales. Si aceptas irte con un hombre a la cama en la primera noche porque simplemente te provocó: te fregaste, eres una fácil. En todo caso podrías demostrarle que vales la pena con una buena conversación pero si el tipo no tiene la suficiente inteligencia seguro ni lo notorá porque ya te habrá tachado de su lista. Seguimos saliendo jodidas las mujeres :(

FernandoC
28 de Octubre, 2010

Comparto la opinion y felicito a luisana. Es una pena! No deberia ser asi. Y la verdad es que creo que todos, ambos sexos, somos victimas de una idea femenina. A ambos nos han inculcado que hay mujer “facil” y “dificil”. Y las hemos juzgado asi y aprendimos a usar ese parametro. Pero he conocido mujeres de todo el espectro de opciones, y me parece que es el parametro menos adecuado para tomar una desicion, y menos sobre una relacion a largo plazo.

Hay muchos factores que te haran ver si una candidata vale la pena. Y acorde a eso nosotros ajustamos nuestras pretenciones. He conocido muchachas de mucho valor con las que no he encontrado dificultad, a pesar de no ser “muy buen mozo y con mucho dinero” como dice el profesor. Con las que a pesar de haber fluido con relativa facilidad la relacion, llego a madurar a algo solido en interesante.

Igualmente he conocido el otro extremo. Y generalmente son la misma calidad de mujer (si tienen suerte) solo que “actua” o “pretende” ser mas dificil. Y de igual manera han sido infieles.

Mi opinion es que cuando hay atraccion no existe tiempo. Las cosas pueden pasar el mismo dia sin que eso cambie mi opinion de esa persona.claro, quizas mi primera opinion ya era que ella era “facil” y no cambia por que de hecho asi era. Pero una conquista trabajada no pierde valor por la rapidez con la que se alcanzo el objetivo.

Recordemos esa gaita que dice “No hay hombre que no lo pida, ni mujer que no lo de”. Y tomen en cuenta esta frase que creo es mia: Una miujer inteligente se acuesta con quien ella quiera, no quien se quiera acostar con ella”. No se dejen juzgar…

Alejandro
22 de Noviembre, 2010

Yo creo que hacerse la dura en exceso es un asunto de adolescentes. De preadolescentes incluso. Ahora, la pregunta es: dura para que? u nencuentro casual o algo realmente serio? ahi está la diferencia. Si una “dura” no lanza un salvavidas a los 15 dias, máximo un mes, mejor pasar a otra cosa.

CD
25 de Noviembre, 2010

Me parece que falto un ingrediente importante: la edad. Hacerse la dificil…se hace mas dificil con la edad. Pero sobretodo concuerdo con Alejandro, me suena algo inmaduro. Visto dsd la etapa de la conquista inical, puede ser una tecnica. Pero eso es un ratico…lo que viene inmediatamente dsp y hasta el fin de la relacion, hay es dnd la cosa se pone “dificil”

CD
25 de Noviembre, 2010

Perdon quise decir ..ahi es dnd la cosa se pone “dificil”

coco
4 de Marzo, 2012

hay qe darse a respetar! solo eso pero depende con qien se agan los faciles y los dificiles!!

ffqwerty
18 de Mayo, 2012

Los hombres descartamos por p*** a las mujeres que coquetean con todos, y esto no tiene nada que ver con la velocidad. Si una tipa que me gusta no le hace caso a nadie y conmigo tiene sexo pronto, seré el hombre más feliz del mundo. Otra que se hace la difícil conmigo, con mi amigo, con el vecino, en fin, que les coquetea a todos y se hace la dura con todos…esa es la peor clase de mujer, peor que una prostituta, peor.

“hacerse la difícil” de manera artificial, ignorando al hombre o tratándole con desprecio, es una estrategia infantil. Eso se nota enseguida, y uno pierde interés porque se siente manipulado, como una rata en un laberinto, donde la mujer tiene todo el poder y se divierte viéndonos esforzarnos. La primera reacción es mandarlas a volar. No lo hacemos y seguimos insistiendo porque todas hacen lo mismo, pero es difícil sentir auténtico amor por alguien que no nos valora y que juega con nosotros.

No hay nada mejor que una mujer segura de sí misma, lo suficiente como para tomar ella la iniciativa si hace falta. Eso enamora muchíiiiisimo.

anonimo
13 de Octubre, 2012

estoy deacuerdo con la mayoria y un poco en desacuerdo con el texto, ya que a para los hombres es injusto estar tras de la mujer esperando el anzuelo y al mismo tiempo es injusto para la mujer tener que esperar que ellos nos sigan, nosotras sin saber como dar el anzuelo y ellos sin saber como ir tras nosotras. en mi opinion tanto hombres como mujeres deberiamos de hacer lo que nos paresca justos osea el balance perfecto expresando lo que sentimos en el momento, sin esperar nada. esperar el mensaje del otro es infantilisimo porque puede que el otro este esperando lo mismo sin llegar a ningun resultado en su favor. igual que Luisana esperaba un “NO” como respuesta en el texto o minimo que explique en que situaciones ser “la dificil” y en que situaciones es mejor buscar lo que quieres. opino que hay que perseguir lo que quieres para que no se te escape, talvez se vea mal pero si el al igual que tu te quiere va a aceptar eso y hay muchos tipos de hombres eso tambien hay que tomar en cuenta. hoy en dia hay muchas faciles por ahi y la mayoria en mi opinion se van con ellas y si hay dificiles y faciles piensan que las dificiles son las que no estan interesadas pero hay veces que no es asi, nos gusta que nos rueguen y por eso empezo este juego… pero que esto no se haga una ley de vida, no podemos ser las que esperan, lo que nosotras queremos tambien importa. ACP

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