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Antanas Mockus: el profesor

¿Puede la pedagogía más abstracta derrotar a la política tradicional en Colombia? ¿Puede la oferta educativa pasar por encima de la agenda bélica en el país más bélico de Suramérica? ¿Puede, en definitiva, vencer la pluma a la espada? Si en el centro del fenómeno está parado Antanas Mockus, probablemente sí.

Por Sinar Alvarado | 27 de mayo, 2010

Es la una de la mañana. Sobre la acera, soportando el frío de Bogotá, seguido por un tropel de circo, viene Antanas Mockus, el Alcalde de la ciudad. Va vestido con una túnica y lleva en sus manos un enorme reloj de arena. En las puertas de los bares y discotecas que visita, lo reciben diversos grupos de parranderos habituales. Uno de ellos se pone difícil, quiere detener el cierre del local a esa hora, justo cuando coge ritmo la noche.

Con sus rostros muy cerca, Mockus y el desconocido discuten. El tipo no lo llama Mockus, tampoco Alcalde.

– Antanas… Oiga, Antanas…

Mockus alza la voz por encima de la música, rodeado de cámaras y curiosos, trata de convencer con sus argumentos a este borrachín de turno. Mockus esgrime el reloj de arena y dice:

– Escúcheme… Si con esto logro salvar una sola vida humana… Escúcheme… Una sola vida…

Así se aplicó en la capital de Colombia, desde 1996, la llamada “Ley zanahoria”, que obligaba a los sitios nocturnos a cerrar poco después de medianoche. La medida bajó a la mitad el número de accidentes de tránsito, y el número de muertes que dejaban cada fin de semana los conductores ebrios. Esta ley fue sólo una entre muchas medidas de coacción ciudadana que implementó Mockus durante su primera gestión. Ante cualquier problema, ante cualquier traba burocrática o política, Mockus respondía con un performance de apariencia alucinada.

¿El tráfico está hecho un lío en la ciudad? ¿Se dedican al soborno los policías de tránsito? Mockus despide a más de tres mil efectivos y entrena a un ejército de mimos para que salgan a las calles a educar a los conductores. “La gente le teme más al ridículo que a la multa”. Si un carro se paraba sobre el rayado, al instante aparecía un mimo que lloraba de indignación y tristeza, tendido en el capó del infractor. ¿Los críticos dicen que la imagen del policía es la autoridad? Mockus instala en varias esquinas unos cartones de tamaño natural donde se ve la imagen de un policía uniformado, con su silbato y la mano en alto. En el rostro deja un agujero donde cualquier peatón puede poner el suyo. “Así usted, yo, cualquiera puede ser la autoridad”. ¿Amenazas de la guerrilla contra la vida del nuevo alcalde? Mockus desarma a sus escoltas y se pone un chaleco blanco, blando, con un orificio en el pecho en forma de corazón. “Se trata de poner a los violentos frente a un dilema moral”. ¿Hay demasiadas armas en manos de los civiles? Mockus propone un trueque navideño y cambia las pistolas por mercados y regalos, decomisando por las buenas unas tres mil armas. Al final baja también las cifras de robos y homicidios.

¿No basta con todo esto? ¿Faltan refuerzos? El propio Mockus, con capa y botas rojas, se viste de “Supercívico” y sale a combatir el caos por las calles de Bogotá.

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Antanas Mockus (1952) –matemático y filósofo con estudios en Francia, escritor inédito, antiguo alumno estrella del Liceo Francés en Bogotá– es hijo de una pareja de lituanos que migró a Colombia durante la Segunda Guerra Mundial. Su mayor influencia, lo dice él, lo repiten quienes lo conocen, es Nijole, su madre, una escultora que habla rudimentos de castellano y fomenta la honestidad sin fisuras. En el documental “Bogotá cambió”, durante una charla entre madre e hijo, él la elogia por ser una especie de detector ético. Ella hace una mueca y dice: “Si no está correcto, no puede hacer nada: se rompe”. Colaboradores de los tiempos de la alcaldía dicen que “Antanas es un tipo común y corriente, de lo más normal si uno lo compara con su madre”.

Hasta 1993 Mockus era un académico desconocido. Había dedicado su vida a la docencia, y coronaba su carrera como rector de la Universidad Nacional (pública) cuando el destino se le atravesó en aquel incidente famoso. El rector llegó a un auditorio de la universidad, donde quinientos estudiantes de la Facultad de Arte lo recibieron entre gritos y abucheos. Cuando le tocó hablar, los ataques arreciaron. En el video se ve a Mockus meditando, se lleva la mano a la boca, reflexiona: parece que su cerebro intenta hallar una salida. De pronto, desabrochando su cinturón, el rector da tres pasos, gira, se baja los pantalones y muestra a la sorprendida audiencia sus blanquísimas nalgas. Silencio.

Discurso de Mockus sobre el poder del arte y la cultura. Aplausos.

El desnudo, cómo no, fue un trancazo de opinión pública. Mockus salió en todos los noticieros, se inició un debate y pidieron su renuncia. Entre lágrimas dejó el cargo y se fue. Entonces Gustavo Petro, hoy su contendor en la campaña presidencial, le aconsejó que se lanzara a la Alcaldía de Bogotá. La campaña tenía a Enrique Peñalosa como favorito, pero todo cambió con la aparición de Mockus. El joven Peñalosa, un tecnócrata jovial con grandes planes para la ciudad, vio diluirse todo su atractivo: “Comparado con Mockus yo era un político tradicional”.

Antanas Mockus ganó, en 1995, la Alcaldía de Bogotá como el primer candidato independiente. La campaña fue baratísima, el comando funcionaba en la casa de Nijole.

Tras el éxito de su primera gestión, Mockus se vio tentado, renunció y aspiró a la presidencia en 1998. Pero ganó Andrés Pastrana, y Mockus pasó un par de años dedicándose a varios oficios: desde conferencista remunerado hasta reportero de tevé. Más tarde, en 2001, regresó como candidato a la Alcaldía, pero encontró resistencia entre sus electores, que criticaban el abandono del 97. Tuvo que pedir perdón públicamente, y expió sus culpas bañándose en un arroyo que cruza el centro de la capital. Mockus le sacó cien mil votos de ventaja a María Emma Mejía, su rival, y sucedió a Peñalosa, continuando muchas de sus políticas, entre ellas la expansión de Transmilenio, el sistema de transporte público.

Luego, en 2006, Mockus probó suerte de nuevo en la campaña presidencial, pero la polarización entre Uribe y Carlos Gaviria, el candidato de la izquierda, lo relegó a un cuarto puesto en los resultados. Se fue de año sabático, pasó por varias universidades (Harvard, Virginia) y el 14 de marzo de este año se midió junto a Peñalosa y Lucho Garzón (otro ex alcalde de Bogotá) en la consulta interna del Partido Verde. Y venció.

Después de aquellos dos fracasos en su apuesta presidencial, ¿cómo se produce el éxito de ahora? Después de hacerlo tan mal en las ocasiones anteriores, ¿qué está haciendo bien? Existen varias razones.

En las campañas anteriores, lo dijeron las encuestas, Mockus no logró explicarse. Se le vio muy solo, vestido de profeta y seguido por doce apóstoles que gobernarían con él. El país escoraba ante el ataque de las FARC y sus propuestas parecían un chiste. Ahora ha conseguido articular un discurso más potable para las distintas clases sociales. Ahora cuenta con una plataforma (el Partido Verde), cuenta con aliados de peso (Garzón y Peñalosa), y cuenta, además, con una fórmula vicepresidencial que le calza a la medida: Sergio Fajardo, otro matemático salido de las aulas, ex alcalde de Medellín, la segunda ciudad del país.

Pero Mockus no ha abandonado sus símbolos, simplemente los ha decantado. En esta campaña ha tapizado el país con girasoles, y ha esgrimido un lápiz como la más efectiva de las armas. Ha rechazado fondos públicos que le correspondían por ley, alegando que su campaña es barata porque no invierte en grandes medios, promueve el voz a voz y apuesta por las redes sociales. También está el tema clave: la amenaza de la guerrilla es menor. En Colombia se respira un clima de optimismo, la economía marcha bien en sus índices macro, los avances en seguridad son notorios y entre los electores parece haber calado la idea de que el país ya puede pasar a otras formas de gobierno. Los colombianos, hay que tenerlo en cuenta, sienten un profundo respeto por el conocimiento. Los ricos son respetados, pero tiene más prestigio “el doctor”.

Si hubiera que ubicarlo en el espectro político tradicional, Mockus sería un tipo de centro izquierda. Ha dicho que cree en la empresa privada como generadora de empleo, que no bajará la guardia ante las FARC, que será firme y respetuoso en las relaciones con sus vecinos. Pero, sobre todo: que apostará por la educación y por la legalidad, por la igualdad de oportunidades como solución para los problemas reales de Colombia. Los problemas que son el caldo de cultivo para la violencia.

***

El profesor Mockus aspira a “graduar en filosofía a 45 millones de colombianos”. Esto, traducido, dice él, significa apostar a la reflexión y a la educación. Mockus dispara frases del tipo: “Un solo niño fuera de la escuela es un escándalo”. Son frases que podrían pasar por populistas, pero muchos las creen porque salen de la boca de un tipo que es imprudentemente honesto. Uno que admitió, en plena campaña, que sufría de principios de Parkinson. Un tipo que piensa mucho antes de hablar, pero que nunca calla. Que se equivoca en público y se atreve a corregir.

Seis años después del incidente con el reloj de arena, Antanas Mockus ha cimentado su campaña y su discurso en torno a la misma idea fundamental: “La vida es sagrada”. En un país que lleva más de medio siglo desangrado por una violenta guerra civil; en un país que vio estallar mil bombas en las batallas de los carteles de la coca contra el Estado; en uno cuya segunda ciudad, Medellín, fue la más peligrosa del mundo; en una nación que ha conocido todas las formas del horror: en Colombia, más que un dogma religioso, esta consigna vibra y retumba como una necesidad urgente y esencial.

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Lea Juan Manuel Santos: el político, por Sinar Alvarado

Sinar Alvarado 

Comentarios (9)

juaco
27 de mayo, 2010

Profesor mockus,la corrupcion es el mayor flagelo que azota a nuestra querida Colombia,creo en su capacidad de combatirla,por eso sin ser del partido verde, voy a votar por usted.Ademas comfio plenamente que Colombia llegará en manos de Mockus Fajardo màs educada.No necesita crear mas impuestos solo combata la corrupción,la corrupción que deja este gobierno donde estuvo por tres años el prometero de santos:¿porque no la acabo?

john
28 de mayo, 2010

Gracias, excelente presentación del candidato Antanas Mockus.. cientos de jóvenes siguen esta elección con ánimo y esperanza. Si quieres darle tu apoyo a estos incansables jóvenes únete al facebook del candidato y dales un saludo :) muchas gracias! http://www.facebook.com/a.mockus

alexandre D. Buvat
28 de mayo, 2010

SEGÚN ESA APOLOGÍA Y OTRAS QUE SE HAN PUBLICADO, mOCKUS SERÍA EL NUEVO MITO DE SURAMÉRICA. qUIZÁ LO LLEGUEMOS A VER DESNUDO EN UN BARRIL, DICIENDOLE A OBAMA.”QUITATE QUE ME TAPAS EL SOL”, O A LO MEJOR EN EL FUTURO HASTA LO LLAMARÍAN SANTO PUES LOGRÓ HACER MILAGROS, ASÍ SAN ATANAS SERÁ AMADO MAS QUE MUCHOS SANTOS. lO REALMENTE DESEABLE YA FUERA DE TANTA EXAGERACIÓN Y SÁTIRA, ES QUE LOGRE EBRUMBAR A COLOMBIA POR PAZ Y PROGRESO Y QUE ESO SEA CONTAGIOSO PARA NOSOTROS

Sydney Perdomo
28 de mayo, 2010

¡WoW! Si es cierto todo lo que se ventila de esta personalidad, entonces os digo que me encanta su visión y la determinación que posee para enfrentar ú aplacar la problemática colombiana; profesor es una lastima que no sea colombiana porque de ser así de seguro votaba por usted. :)

Saludos y mis respetos sinceros. :)

GC
28 de mayo, 2010

Como seguramente este fin de seman no se decide el presidente de colombia, invito al autor a escribir un articulo similar sobre su contendor el Sr. Santos (creo que a eso se le dice impacialidad).

Ah!!! hace 12 anhos por Venezuela tambien predicaba un mesias que iba a terminar con la corrupcion y a hacer milagros (hasta prometio por TV que renunciaria el dia que el pueblo le pidiera la renuncia)… El unico consejo que les puedo dar a los Colombianos es que si no son capaces de cambiar por si mismos su actitud frente al pais, como los va a obligar un gobernante de turno? (claro, si realmente no quiere eternizarse en el poder con la constuyente que propone).

Suerte, y a los Colombianos solo me queda decirles que seguro les quedan 2 opciones en la segunda vuelta el SANTOs o SAnTANAS (Mockus)… un chistesito que he escuchado por la radio

GC

Sydney Perdomo
28 de mayo, 2010

¡Es cierto GC! Lo padecemos en carne propia,el mal gobierno que enfrentamos. Por eso coloque en mi nota “Si es cierto lo que se ventila de usted (Mokus). Hay que escuchar a todos los contendores. Me encantaria leer las propuestas de Santos también ¿Por qué no? Lo que es igual no es trampa.

Saludos y mis respetos sinceros.;)

Golcar Rojas
28 de mayo, 2010

Si tuviera la posibilidad de votar en Colombia, también lo haría por Mockus, me gusta su curriculum y su experiencia exitosa como alcalde de Bogotá y la dupla que hace con el también exitoso ex alcalde de Medellín, ambos lograron cambiar sus ciudades durante sus gobiernos locales. Aunque a veces, lo confieso, me entra un sustico cuando veo la campaña que le han hecho en contra y pienso, si me equivoco, tal vez los hermanos colombianos terminarán sufriendo un gobierno como el que tenemos 11 años sufriendo en Venezuela. Pero con todo y eso, correría el riesgo, yo prefiero un loco culto y progresista y no un “cuerdo” autoritarista y militarista. Esperemos que pase lo que sea mejor para el pueblo colombiano, pues no se me quita de la cabeza que Colombia podría ser un buen plan B para cuando las circunstancias lo ameriten.

tatiana blanco
29 de mayo, 2010

aunque es un un articulo implecable y en el cual se da una vison muy general sobre los logros del candidato Mockus, a mi criterio me parece un poco limitado en cuanto a una vision global y estrategica para dirigir un pais bien complejo, como Colombia en estos momentos, que requiere de muchas estrategias de toda indole y para todos los sectores de actividad publica, privada, nacional o internacional y no solo de caracter operativo o de ejecucion sino de gestion gubernamental y disculpenme pero en este articulo no me ayuda a mejorar mi apreciacion del candidato., creo que los ciudadanos debemos ser mas cuidadosos,exigentes, menos emotivos y mas racionales al momento de elegir un presidente,reflexionemos sobre la calidad y nivel de los lideres que tienen en sus manos la direccion de los paises en pleno siglo XXI, en la era de la globalizacion, que lo que pase en un pais se refleja inmediatamente en el resto. Asi que es lamentable que nuestro continente latinoamericano tambien refleje en la conformacion de las ternas presindenciales limitaciones tan evidentes, existiendo grandes ternas de profesionales bien preparados y formados, que pudiesen ser mejores opciones. reflexionemos y Diagnostiquemos que pasa y como debemos mejorar.Gracias

andrea rodriguez
1 de junio, 2010

mi apoyo total al profe Antanas mockus… si cada colombiano analizara cada una de sus propuestas se daria cuenta que es la mejor opcion para todos. siempre que pregunto porque no vota por antanas? lo que me responden es: porque el va a subir los impuestos y va a bajar el salario de los medicos. pero nadie se pregunta el porque de esto, que beneficios tiene! solo se van por el facilismo por lo bajo por lo poco… como va haber mas trabajo si no hay presupuesto? lo admiro muchisimo :) me encantaria que este sea nuestro presidente

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