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Soluciones para el problema de la congesti贸n vehicular en Caracas

C贸mo salimos de esta tranca Por Juan C. Nagel* En el art铆culo anterior (鈥溌緾u谩nto cuesta la congesti贸n vehicular en Caracas?”) se帽alaba que una disminuci贸n en el tr谩fico de Caracas en media hora diaria tendr铆a un valor para la sociedad de aproximadamente US$2,7 millardos. Dado que el problema del tr谩fico es un problema de escasez de espacio para [...]

Por Prodavinci | 10 de Noviembre, 2009

t_colas_en_caracas_913C贸mo salimos de esta tranca

Por Juan C. Nagel*

En el art铆culo anterior (鈥驴Cu谩nto cuesta la congesti贸n vehicular en Caracas?”) se帽alaba que una disminuci贸n en el tr谩fico de Caracas en media hora diaria tendr铆a un valor para la sociedad de aproximadamente US$2,7 millardos. Dado que el problema del tr谩fico es un problema de escasez de espacio para circular, las soluciones pasan por una disminuci贸n de la demanda de viajes particulares y un incremento en la oferta de v铆as para realizarlas.

C贸mo disminuir la demanda

A pesar de ser un tab煤 pol铆tico, el instrumento m谩s obvio para lograr la disminuci贸n de la demanda es la eliminaci贸n del subsidio al consumo de combustible. Una medida similar ser铆a la eliminaci贸n de las exoneraciones impositivas a la producci贸n y al consumo de autom贸viles o un aumento de los impuestos a los estacionamientos.

El establecimiento de un impuesto a la congesti贸n generar铆a efectos similares. La idea consiste en que el paso por determinadas zonas de la ciudad acarree un cobro para los due帽os de los veh铆culos que transitan por ah铆.

El lector esc茅ptico inmediatamente pensar铆a en que esto redundar铆a en falta de cobro y corrupci贸n. Sin embargo, esto se puede evitar incorporando tecnolog铆a de punta que limite el abuso del sistema. Por ejemplo, en Londres y en Estocolmo, las entradas a las zonas de congesti贸n est谩n monitoreadas por c谩maras que graban el n煤mero de placa del veh铆culo que va pasando y registra el cobro en la cuenta de ese veh铆culo. En Santiago de Chile, los autom贸viles que pasan por autopistas concesionadas tienen que llevar un dispositivo que es le铆do por portales electr贸nicos, y el cobro al usuario se realiza de acuerdo a la cantidad de kil贸metros recorridos.

Una cr铆tica frecuente que se hace a los impuestos por congesti贸n es que limitan la circulaci贸n por ciertas v铆as a la gente con dinero. Esta cr铆tica ignora que los fondos recaudados por este tipo de impuesto se podr铆an utilizar en mejora de infraestructura o del transporte p煤blico. Tambi茅n ignoran que si 鈥渓a gente con dinero鈥 circula por las v铆as pagas, dejar铆an m谩s espacio disponible en las v铆as no-pagas.

Una alternativa que mitigue esta cr铆tica podr铆a ser la instalaci贸n de restricciones de circulaci贸n. Estas incluyen un 鈥淒铆a de Parada鈥 鈥 que proh铆ba la circulaci贸n de cada carro un d铆a a la semana – o su primo cercano, un plan 鈥淧ico y Placa鈥 鈥 que proh铆ba la circulaci贸n durante ciertas horas de la semana.

Este tipo de planes, adem谩s de ser m谩s 鈥渄emocr谩ticos,鈥 ha tenido buenos resultados. Por ejemplo, la Secretar铆a de Tr谩nsito de Bogot谩 determin贸 que la aplicaci贸n del Plan 鈥淧ico y Placa鈥 en esa ciudad, junto con otras medidas, redund贸 en un aumento en la velocidad promedio, un aumento notable en el uso de transporte p煤blico y privado comercial y una disminuci贸n en el tiempo de viaje promedio. A pesar que su aplicaci贸n todav铆a es reciente, la experiencia de este plan en Baruta y El Hatillo pareciera estar dando resultados positivos y apunta a los mismos efectos.

Los cr铆ticos de este tipo de planes se帽alan que 茅stos generan incentivos para que la gente compre m谩s autom贸viles, y que a su vez no generan suficientes fondos para el fisco. Acerca del primer punto no existe evidencia que la implementaci贸n de un plan de este tipo genere ese efecto en forma significativa. En cuanto al segundo punto – una combinaci贸n de un impuesto m谩s un plan de restricci贸n de circulaci贸n 鈥 de modo que la gente que est茅 dispuesta a usar su autom贸vil bajo restricci贸n pague el impuesto correspondiente utilizando los medios electr贸nicos disponibles para ello, podr铆a ser la soluci贸n.

C贸mo aumentar la oferta

Ning煤n plan de restricci贸n de demanda podr谩 funcionar si no viene acompa帽ado por un aumento en la oferta de transporte p煤blico y de vialidad. El primer tema es crucial, y pasa por privilegiar sistemas tradicionales 鈥 como autobuses, Jeeps o Metrobuses – que abarquen una mayor poblaci贸n, antes que sistemas costosos y de alcance limitado como el Metro. El transporte p煤blico requiere una integraci贸n de sus rutas y un redise帽o del sistema que evite los m煤ltiples trasbordos, permita al usuario pagar una tarifa 煤nica e incluya la regulaci贸n para aumentar la frecuencia y la constancia del servicio.

El aumento en la vialidad debe enfocarse en la descongesti贸n de las zonas cr铆ticas de la ciudad y solucionar las paradojas que hacen que, por ejemplo, un cami贸n que va de Puerto Cabello a Puerto La Cruz tenga que pasar por la Plaza Venezuela. Para ello, se requiere el papel activo del Estado, ya sea en calidad de proveedor de vialidad como en creador de las condiciones necesarias para que la empresa privada la genere.

La inversi贸n en vialidad p煤blica generalmente requiere solucionar los problemas de financiamiento que, en las condiciones actuales de las finanzas p煤blicas venezolanas, no est谩n presentes. Las condiciones parecieran ser propicias para una inversi贸n masiva del Estado en la soluci贸n de este problema. Otras inversiones, como la reparaci贸n de vialidad y la sincronizaci贸n de sem谩foros, tienen un bajo costo.

La provisi贸n privada de vialidad tambi茅n podr铆a ser una soluci贸n. Por ejemplo, la vialidad de Santiago de Chile en los 煤ltimos a帽os se ha transformado gracias a la conclusi贸n de cientos de kil贸metros de autopistas privadas construidas a un costo de cientos de millones de d贸lares, cifras menores, por cierto, a los potenciales beneficios de una reducci贸n en el tr谩fico. M茅xico tambi茅n se ha beneficiado de miles de kil贸metros de autopistas privadas a lo largo del pa铆s.

Para que esto se lleve a cabo, el tema crucial a resolver es el de la protecci贸n de los derechos de propiedad. A pesar de que en la Venezuela actual esto pareciera ser un obst谩culo imposible de superar, no lo es. De hecho, en los 煤ltimos a帽os se han invertido miles de millones de d贸lares en infraestructura privada en pa铆ses con menor nivel de desarrollo que Venezuela.

La inversi贸n privada en infraestructura requiere que el inversionista pueda recuperar su inversi贸n, lo cual requiere un compromiso por parte del Estado. A pesar de lo dif铆cil que puede ser el dise帽o de contratos en esta 谩rea, algunos autores encuentran que la recuperaci贸n de la inversi贸n en infraestructura vial en el mundo en desarrollo ha tenido menores problemas que la recuperaci贸n de inversi贸n en otro tipo de infraestructura, como la provisi贸n de agua**.

La experiencia demuestra que la renegociaci贸n de contratos de infraestructura vial tiende a ser frecuente y se da a los pocos a帽os de vigencia de los contratos***. Sin embargo, los proveedores privados pueden incorporar ese mayor riesgo en el costo de construcci贸n de la obra, y habr铆a que ver si ese costo sigue siendo mayor a los importantes beneficios de que la nueva obra se construya. Lo m谩s probable es que, incluso con esos costos, la obra sea viable desde el punto de vista financiero y social.

Estas medidas deben venir acompa帽adas por otras, como la habilitaci贸n de v铆as exclusivas para el transporte p煤blico o de tr谩fico reversible, que vaya en un sentido durante la ma帽ana y en otro durante la tarde. Tambi茅n se requieren pol铆ticas de mejoramiento en la conducta c铆vica de los conductores y peatones, y una integraci贸n de la autoridad encargada del tr谩nsito que responda a los problemas de forma r谩pida y eficaz.

Estas medidas no constituyen un buffet donde se puede escoger la que m谩s convenga. Sin un cambio integral, cualquier conjunto de medidas se quedar铆a corto. El tr谩fico en Caracas es un problema costos铆simo tanto para las empresas como para el Estado, y provoca una disminuci贸n dram谩tica en la calidad de vida de todos. Las soluciones est谩n al alcance de la mano de los hacedores de pol铆ticas, y es nuestro deber como ciudadanos exigirles una soluci贸n.

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*Economista UCAB, MA y PhD(c) en Econom铆a, University of Michigan. Economista Senior en ApplEcon y Profesor en la Universidad de los Andes, Santiago de Chile. Email: jnagel@applecon.com. Agradezco a Graciela Urdaneta y a Karina Sabio por su asistencia.

** Clarke Annez, Patricia (2006). 鈥淯rban Infrastructure Finance From Private Operators: What Have We Learned From Recent Experience?鈥 World Bank Policy Research Working Paper 4045, November 2006.

*** Guasch, J.L., Jean-Jacques Laffont y Stephane Straub. 鈥淚nfrastructure Concessions in Latin America: Government-led Renegotiations.鈥 World Bank Policy Research Working Paper 3749, October 2005

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Una versi贸n de este art铆culo se public贸 en An谩lisis Venezuela, un informe elaborado por ODH Grupo Consultor

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