Diario de Alejandro Oliveros
Diario: Jean-Pierre Duprey
6.10 am No duermo mal y no mucho. Sueños intrascendentes, aunque nada gratos. Digo intrascendentes pero no es lo que quiero decir. Me referÃa a que no fueron muy distintos a lo que me ocurre en la vigilia. Y la vigilia, las más de las veces, no es necesariamente memorable. AsÃ, dos horas de un dÃa [...]
6.10 am
No duermo mal y no mucho. Sueños intrascendentes, aunque nada gratos. Digo intrascendentes pero no es lo que quiero decir. Me referÃa a que no fueron muy distintos a lo que me ocurre en la vigilia. Y la vigilia, las más de las veces, no es necesariamente memorable. AsÃ, dos horas de un dÃa apresurado son más privilegiados por la memoria que jornadas enteras. Hubiese querido soñar otra cosa, que estaba en San Marco bajo la lluvia, por ejemplo. O frente al mar Caribe proceloso con una botella de Chablis Louis Michel. Pero no fue asà y el dÃa de hoy no se presenta demasiado prometedor. Pero, como dirÃa Juan Sánchez Peláez en su poesÃa exquisita y oracular ,”la mayorÃa de las veces uno no sabe nada.”
Porque siempre hay gratificaciones. Como este correo con el prólogo a los tres volúmenes de mis diarios que serán publicados en los próximos meses. El autor es el querido Andrés Boersner, der lieber Andreas, para sus amigos alemanes y austriacos. Se trata de una introducción justa y objetiva, sin concesiones ni excesos, al proyecto de estos cuadernos que vengo escribiendo desde hace quince años. Estimula que un género tan preterido como este todavÃa, en este paÃs, tenga lectores tan inteligentes. La mayorÃa le da la espalda y escapa hacia las comodidades soleadas de lo convencional.
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JEAN-PIERRE DUPREY
Duprey debe ser el poeta menos conocido en esta parte del planeta. Y no creo que lo sea demasiado en la otra. Nació en Rouen en 1930 y se suicidó en ParÃs en 1959. Le conozco dos libros, Derrière son double y La forêt sacrilège, con prólogo de André Breton. De este último son estos versos que quiero recordar en este dÃa indeciso y bipolar, después de una noche con sueños de los cuales no quisiera acodarme. El sueño al que se refiere Duprey es el que yo quisiera para mÃ:
Mais mois je rêve d’une autre image
Je suis bien loin de la raison
Et la beauté à l’unisson
Je me croarais le plus glorieux des vous,
la verité n’est qu’un passage




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