Diario de Alejandro Oliveros

Diario: Harry Abend y la razón intuitiva (I)

Por Alejandro Oliveros | 29 de Junio, 2009

Lunes, 29 de junio de 2009

Después de un par de días llenos de claridad, la luz se ha vuelto grisácea, sucia, pesada. Si creyéramos, como creían los isabelinos, incluyendo, o’course, Shakespeare, en una cosmovisión basada en estrechas correspondencias, diríamos que esta inestable luminosidad en el macrocosmos, encuentra su expresión, a escala, en la opacidad del microcosmos, que es la sociedad o, aun más micro, la individualidad. En Venezuela, en estos tiempos de indigencia, además de las irrefutables repercusiones de un mundo en el otro (la opacidad del cielo es la opacidad de los hombres y mujeres), se establecen anómalas asociaciones por oposición.

Es decir, mientras en el amplio universo la razón despliega sus capacidades para armonizar las constelaciones, a este nivel sublunar la irracionalidad se ha ido apoderando de los integrantes de la tribu. Lo irracional se pretende racional y trata de imponerse por la violencia. Así, conductas a todas luces demenciales terminan aceptándose con escaso cuestionamiento. El lenguaje es la primera víctima de esta inversión de valores. Y la sintaxis armónica ha degenerado en jerga sin sujeto, cacofonía reiterada y atropello concordante. Si el lenguaje es la casa del ser, hoy, en Venezuela, el lenguaje se halla a la intemperie.

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LA INTELIGENCIA INTUITIVA

En una página escondida de La raggione errabunda, sus “cuadernos póstumos” editados por Adelphi, Giorgio Colli se refiere, con la improbable originalidad de todo lo que escribió, al nacimiento del pensar en Grecia. Nos revela que, en su origen, el pensamiento griego se mantuvo alejado de la expresión indirecta (abstracciones, etc.): “Ser filósofo se expresaba en un comportamiento, una vida de sabio.” sólo después de las guerras persas el filósofo comenzó a hablar en público superando de esta manera el ámbito estrecho de amigos y discípulos. Algunas líneas más adelante, el maestro italiano refiere lo que más nos interesa aquí y ahora: ¡La aparición de la expresión filosófica en Grecia favoreció una oposición entre pensamiento intuitivo, el cual era propio de los sabios, que no situaban su pensamiento fuera de sí, sino que simplemente lo traducían en juicios relacionados directamente con las cosas percibidas, y un pensamiento discursivo, abstracto, nacido, y rápidamente robustecido bajo el impulso del enfrentamiento con lo exterior…con aquello que en Grecia se convirtió rápidamente en un arte, una esfera de emulación para los individuos, la dialéctica… El poderoso desarrollo de la dialéctica fue favorecido por la oposición entre pensamiento intuitivo y pensamiento discursivo.” En otro de sus “quaderni”, escrito dos días después, Colli agrega: “El hombre moderno carece de esta polaridad, quien a menudo ni siquiera sabe que posee una inteligencia intuitiva.”

El triunfo de la racionalidad en Occidente, falaz y alegremente atribuida a los griegos, terminó desacreditando a la inteligencia intuitiva. Para Hegel, por ejemplo, las posibilidades de una epistemología intuitiva carecía de fundamento. Se comenzó a sospechar de la intuición. Se le asoció con un peregrino sexto sentido y se consideró atributo de la femineidad, lo que no era más que la expresión dialéctica de una rampante misoginia. Ni siquiera el costoso fracaso de la razón “instrumental” a mediados del siglo pasado, alivió el descrédito de la intuición entre pensadores y filósofos. Ante el colapso de la razón “instrumental” se propuso una nueva razón que iba a superar las limitaciones de la otra. Una nueva razón surgió que fue bautizada “crítica” por los alemanes. Pero a nadie se le ocurrió darle un chance a la intuición. El único pensamiento válido seguía siendo el discursivo, el de las grandes abstracciones y arbitrarias generalizaciones, elevados conceptos e ingeniosas construcciones. Lo que afirma Colli es doloroso. Recordemos en el original: “Questa polarità manca al uomo moderno, il quale neppure sa di avere un’intelligenza intuitiva.” Sentimos que nos hemos disminuido grandemente, ¿un cuarenta, cincuenta por ciento? Ser intuitivo es ser considerado poco menos que primitivo, elemental, rústico, cuando no afeminado en el caso de los hombres. El conocimiento intuitivo, no obstante, se niega desaparecer. No podría, por lo demás. Si fuéramos atentos, nos daríamos cuenta de que no conocemos menos por lo que intuimos que por lo que racionalizamos, así fuera porque el componente emocional es menos influyente. La expresión de la inteligencia intuitiva, después de los griegos y especialmente después de los presocráticos, no fue motivo de preocupación por los grandes pensadores tradicionales. Un poco Schopenhauer, un poco Nietzsche, un poco Heidegger. Pero será a través de la poesía y el arte que la intuición siga expresándose.

Todo esto se me ocurre al pensar la dilatada y compleja escritura escultórica de Harry Abend. En su obra, inteligencia intuitiva e inteligencia discursiva cohabitan de manera armónica, sin fractura ni rupturas. Comparten los espacios y los sueños, se les oye dialogar en el taller y, al final del día, susurran palabras luminosas al maestro. Que las entiende y las convertirá en formas y volúmenes. En realidad son dos Harry Abends en un solo Harry Abend. Intuición y racionalidad que no se interrumpen sino que parecen alimentarse sin hegemonías ni preponderancias. Al rigor de su constructivismo en cemento o madera se corresponde el informalismo de su madera en negro. Nada de colores aquí, sólo pátinas, brillos, oxidaciones y texturas. El sector intuitivo de la producción de Abend despierta las más inquietantes asociaciones. Epifanías, experiencias religiosas, visiones totémicas, restos arcaicos recubiertos de misterio. Describe el logos con sus construcciones y esculpe el mito con su informalismo.

Alejandro Oliveros 

Comentarios (1)

Jorge Pizzani.
30 de Junio, 2009

…Racionalicé hace un buen tiempo,para mi digestión personal,buscando respuestas casi profanas a lo certero de mi trazo,que la intuición “es una forma depurada de la inteligencia”,asociada a una necesidad no racional.No he querido indagar mucho más,pués creo que el misterio forma parte esencial de esa gestualidad que termina conectandose con el subconciente…..en base a un acumulado de índole académico y técnico..crea,casi un agujero de gusano mental que lleva a buen término los sentimientos que motivan el deseo de expresarte,en la acción gestual misma,cuando digo esto, me refiero a la acción en sí, cuando es ejecutada,sin bocetos predeterminados,convirtiendo el acto creativo en una continuidad,una acumulación de eventos exactos,anclados en ese inconciente colectivo,que en el acto creativo,nos devela y nos devuelve esas imágenes para ser reconocidas.Ya teniendo esta aproximación a un evento casi chamánico,un ritual exacto,donde no hay nada que racionalizar si no de aceptar en el ejercicio de ser un vehículo entre el soporte y el cerebro,siendo las yemas de los dedos los trasmisores perfectos de esa conección.Solamente para no perder la elocuencia del logro,estoy “conciente” que tengo que desconectarme,tomar cierto “recul” y observar la calidad del evento producido,creo además que el pensamiento como forma expresiva del estallido inicial,está conectado con el ritmo natural de las cosas,e interconectado a el todo en su conjunto.Tema por demás interesante que discurre en soledad y que a mí me toca de forma directa,por ser de ejecución permanente…Pizzani.

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