Desarrollo
China y el capitalismo como necesidad
Liu Shaoqi, el número dos de China en los inicios de la revolución, planteaba abiertamente en 1950 que China debía tolerar “algo de la explotación capitalista” ya que el país necesitaba “de algunos resultados deseables del capitalismo”. Shaoqi, en un discurso en Tianjin y con un inconfundible tono de advertencia, dijo: “Si fuéramos [...]
Liu Shaoqi, el número dos de China en los inicios de la revolución, planteaba abiertamente en 1950 que China debía tolerar “algo de la explotación capitalista” ya que el país necesitaba “de algunos resultados deseables del capitalismo”. Shaoqi, en un discurso en Tianjin y con un inconfundible tono de advertencia, dijo:
“Si fuéramos tan lejos y elimináramos a la burguesía en esta lucha, el resultado sería el cierre de las fábricas, el declive de la producción, y el desempleo entre los trabajadores (…) Estamos tan poco desarrollados y el capitalismo chino es tan débil que necesitamos que la burguesía se desarrolle por varias décadas”.
Las palabras de Shaoqi, comunista a carta cabal y quien sería luego autor del best-seller “Cómo ser un buen comunista”, toman peso cuando se nota que las dijo apenas los comunistas comenzaban a controlar el poder y él era el hombre de confianza de Mao Zedong.
Sin embargo, el pragmatismo de Shaoqi cayó en el vacío y pronto la planificación centralizada y el ahogo de la iniciativa privada causó la hambruna más grande de la historia de la humanidad. En ese trágico episodio murieron de inanición al menos dieciséis millones de personas (algunas estimaciones elevan las víctimas mortales a treinta millones) y toda una generación de chinos perdió varios centímetros de altura en promedio. Shaoqi también sería víctima, pero en su caso, de la revolución cultural y las purgas del partido comunista. Cuando Mao Zedong apretó las cuerdas ideológicas, Shaoqi fue calificado de traidor y llevado a prisión, donde fallecería en 1969 como consecuencia de los malos tratos recibidos.
Mao tenía muy claro cuáles eran los pilares sobre los que descansaban la revolución China, y así se lo comentó a un grupo de estudiantes en 1957:
“Nuestra China tiene dos cosas, una, pobreza; la otra, ignorancia…los chinos son analfabetos. El estándar de vida es muy bajo; el nivel educativo es muy bajo. Nuestra revolución se sostiene sobre esas dos cosas. Si China se convirtiera en un país próspero y lograra un estándar de vida como el del mundo occidental, la gente no querrá revolución”
La revolución de Mao requería de la ignorancia y la pobreza de los chinos. Su visión, para fortuna de los chinos, fue traicionada. Veintiocho años después del discurso de Shaoqi en Tianjin, China inicia un proceso de apertura a la inversión y a la iniciativa privada comandada por el Partido Comunista. Desde el inicio de esas reformas, más de trescientos millones de personas han salido de la pobreza en China. Sin duda, uno de los “resultados deseables” de los que hablaba Shaoqi, quien es considerado hoy en día por el Partido Comunista Chino como uno de sus grandes dirigentes históricos.
En estos tiempos de crisis, las categorías de “capitalismo – socialismo” son pocos útiles, como plantea Amartya Sen. Sin embargo, la iniciativa privada y la innovación siempre serán necesarias para lograr sacar de forma sostenible a millones de personas de la pobreza, como advertía Shaoqi a mediados del siglo pasado.
El éxito económico de la China de los últimos treinta años es incuestionable. Ahora la duda es si un país con una clase media pujante presionará por un sistema político más democrático. Al menos, ese era el temor de Mao.
Angel Alayón
Mayo, 2009
Referencia: Modern China: The Fall and Rise of a Great Power, 1850 to the Present. Jonathan Fenby





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20 de Mayo, 2009
Saludos angel, el tema es propicio para discutirlo en días de “revolución”, completamnete de acuerdo respecto a la frase “En estos tiempos de crisis, las categorías de “capitalismo – socialismo” son pocos útiles” sobre todo porque queda claro que sin generación de riqueza esta no podrá distribuirse.El porblema con china creo yo, es la forma como ha venido haciendo las cosas, tienen un problema ambiental gravísimo en realidad aquello del “capitalismo salvaje” probablemente se aplique a china, es decir, al partido comunista chino especificamente.El otro punto que creo es interesante discutir es el que planteas: “una clase media pujante presionará por un sistema político más democrático”. Esto si es un tema de muchísima relevancia porque al evidencia empírica podría hacer creer algunos que con mano dura se vive mejor, por el caso de china especificamente.Te recomiendo el libro de guy sorman, China: el imperio de las mentiras para el tema del milagro chino, es decir, los costos asociados a todo este proceso y los problemas que enfrentan. Academicamente creo que Acemoglu está tratando el tema de una manera interesante y sofisticada además:A Theory of Military Dictatorships es un artículo que creo aproxima el tema.
Saludos.