Emprendimiento

Francisco Suniaga, Diógenes Escalante y la relación entre el emprendimiento y el desarrollo

Francisco Suniaga ha escrito una magnífica novela: El Pasajero de Truman. Allí se narra en clave biográfica los episodios que alrededor de la pérdida de la razón del candidato a la Presidencia de la República Diógenes Escalante se suscitan en su entorno y en el destino de Venezuela. Rafael Arráiz Lucca publicó el sábado pasado [...]

Por Angel Alayón | 1 de Diciembre, 2008

Francisco Suniaga ha escrito una magnífica novela: El Pasajero de Truman. Allí se narra en clave biográfica los episodios que alrededor de la pérdida de la razón del candidato a la Presidencia de la República Diógenes Escalante se suscitan en su entorno y en el destino de Venezuela. Rafael Arráiz Lucca publicó el sábado pasado en el Papel Literario de El Nacional una excelente reseña (suscripción requerida). Deseo compartir con ustedes una reflexión sobre el tema del emprendimiento y el desarrollo de Venezuela que es planteada por Diógenes Escalante en la novela de Suniaga y que creo merece la pena destacar. Aquí va:

“Nuestra viabilidad, Humberto, dependerá de cuántos empresarios tipo Eugenio Mendoza puedan surgir en el corto plazo. Necesitamos por lo menos uno por cada estado y por cada territorio federal. Ese es uno de los planes que me propongo ejecutar si acepto la Presidencia, disponer de la renta petrolera para crear una clase empresarial fuerte, entrenada en hacer negocios y dispuesta a generar riqueza. Los venezolanos necesitan trabajar y el Estado no puede darles empleo a todos. Tenemos que crear empresas, industrias, que generen empleo, y eso sólo lo pueden hacer los empresarios responsables. ¿Qué se van a ser ricos? Y eso a mí qué me importa, el problema de un gobernante no es que haya ricos, sino que haya pobres. Los marxistas están convencidos de que el problema son los ricos, buscan acabar con ellos para que desaparezcan los pobres. Estoy convencido de que, por lo menos en nuestro país, eso no es verdad. Venezuela no es la Inglaterra del siglo XIX, no existe una riqueza, producto de un desarrollo industrial, de la que se apropia una clase burguesa, dueña de los medios de producción. Lo que ha existido es una renta petrolera que está allí por un accidente geológico y que el Estado administra. Nosotros somos la negación del marxismo, Humberto. Seríamos un país con ingresos aunque no hubiese ni una sola fábrica ni una sola hacienda. Y para llegar a ser una sociedad exitosa, sólo se necesita repartir la renta de manera equitativa y que los venezolanos, todos, como si estuviéramos en un ascensor, subamos un piso en cada generación. Los empresarios de los que hablo tienen un talento muy especial que, dicho sea de paso, no es apreciado en su importancia. Se valora el talento del músico, del científico, más no el de los empresarios. Probablemente ese desprecio tenga que ver con que el talento de los empresarios se concreta en hacer más y más dinero. No importa el que tengan, quieren más, y la gente común no entiende esa avaricia. Lo importante es que en ese empeño de hacer dinero fundan sus empresas y crean empleos. Que se hagan ricos, te reitero, no será un problema para mí, Humberto. El gobierno tendrá que cumplir con la tarea de controlarlos, debemos crear un Estado con una burocracia tecnificada capaz de regular su actuación y moderar sus apetitos para que su accionar pueda generarle beneficios al resto de la sociedad.”

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Comentarios(3)

David Alayón
10 de Diciembre, 2008

Tengo la oportunidad de estar leyendo este libro
Excelente. Todos los venezolanos deberíamos leerlo. Nos hace soñar con el país que realmente queremos.

Muy acertada esta entrada.

Ernesto Soltero
20 de Enero, 2009

Saludos mi estimado…me encontré con este blog buscando información sobre el libro “El pasajero de Truman” (del cual llevo más de la mitad leído) y casualmente me llamó la atención ese párrafo que Usted cita. Lo veo como una propuesta liberal moderada, con algo de intervencionismo…pero ¿que hubiese pasado en nuestro país esa hubiese sido la línea a seguir en materia económica?, creo que estariamos mejor. Pero también me hago otras preguntas no menos importantes, ya que busco las fuentes históricas del libro ¿Sería esa la mentalidad real de Escalante?¿hay pruebas de ello?¿o sería fabulación del autor?—

Angel Alayón
22 de Enero, 2009

Ernesto, voy a tratar de que eventualmente podamos conversar sobre tus inquietudes con Francisco Suniaga y publicar sus comentarios en Prodavinci.
Muchos saludos,

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